January 13, 2022
De parte de CGT Pais Valencia I Murcia
204 puntos de vista



Antonio P茅rez Collado, CGT Pa铆s Valenci脿 i Murcia

Pocas veces los accidentes de trabajo son noticia de portada; esos privilegiados espacios est谩n reservados para la macroeconom铆a y la alta pol铆tica. La siniestralidad laboral ni siquiera es noticia cuando se hace el balance anual, que suele dejarnos unos 600 muertos en el tajo a帽o tras a帽o. En alguna rara ocasi贸n s铆 que hay accidentes laborales que alcanzan una cierta notoriedad; bien porque se producen var铆as v铆ctimas en el mismo suceso o por reunir circunstancias especialmente dram谩ticas. Hace unos d铆as tuvimos uno de esos raros ejemplos: numerosos medios daban cuenta de un lamentable accidente en el que hab铆a fallecido un trabajador de 74 a帽os en Constant铆 (Tarragona).

Tras la indignaci贸n que nos invade tras cada muerte en el tajo, lo primero que se nos ocurre preguntarnos son las razones para que un anciano de esa edad siga trabajando como conductor de un cami贸n. Aunque hay que reconocer que para algunos supuestos expertos seguir trabajando hasta los 70 o 75 a帽os es una opci贸n a la que vamos abocados, seg煤n ellos por la creciente esperanza de vida y las menguantes reservas de la hucha de las pensiones. Lo curioso de esta teor铆a es que se quiere alargar la vida laboral de los mayores, mientras gran parte de la juventud pierde sus mejores a帽os sin encontrar un empleo digno.

Qu茅 lejos quedan aquellas coherentes reivindicaciones sindicales de la jornada semanal de 35 horas o de la jubilaci贸n a los 60 a帽os como una f贸rmula para repartir la faena existente sin poner en peligro la rentabilidad de las empresas, dado que la productividad por puesto de trabajo se ha multiplicado en las 煤ltimas d茅cadas gracias a las mejoras tecnol贸gicas.

Lejos de mantener tan l贸gicas demandas el sindicalismo predominante no solo las ha olvidado sino que abraza las teor铆as del capitalismo, el otrora enemigo encarnizado de clase. Hace unos d铆as el m谩ximo responsable auton贸mico de uno de estos agentes sociales publicaba un curioso art铆culo en las p谩ginas de Levante-EMV en el que dejaba patente ese idilio sindical mayoritario con el m谩s puro neoliberalismo econ贸mico.

El mensaje resumido del citado texto vendr铆a a proponer que se repare la injusticia cometida con aquellos trabajadores de peque帽as empresas que se han visto obligados a jubilarse anticipadamente y que han sufrido la reducci贸n de su pensi贸n hasta en un 40%, seg煤n los a帽os que les faltasen para llegar a la edad legal del retiro. La brillante idea de este dirigente obrero -que se supone la patronal y el gobierno no ver谩n nada mal- es que estos jubilados sigan castigados hasta haber compensado, gracias a lo perdido en su pensi贸n, las cantidades percibidas desde que se prejubilaron antes de tiempo, y una vez llegados a los 72 a帽os, pongamos por caso, empezar a cobrar el 100% de la pensi贸n que les habr铆a correspondido de haber completado su carrera laboral.

Lo sorprendente del atrevido art铆culo es que se reconoce que la edad legal de jubilaci贸n se retrasa progresivamente de los 65 a los 67 a帽os, pero se omite que esa prolongaci贸n de la vida laboral -al igual que el incremento del periodo de c谩lculo de 15 a 25 a帽os o la elevaci贸n  de 35 a 38 a帽os y medio del tiempo cotizado exigido para cobrar la pensi贸n completa- fue pactada en 2011 por el gobierno de Rodr铆guez Zapatero con las c煤pulas de UGT y CC.OO. En esa l铆nea no parece desentonar la propuesta de mejorar la pensi贸n a los jubilados que consigan sobrevivir hasta los 72 a帽os.

Desde luego que las reivindicaciones de la Coordinadora de Pensionistas y del sindicalismo combativo (que a煤n lo hay, afortunadamente) son mucho m谩s exigentes con patronal y gobierno: pensi贸n m铆nima de 1.080 鈧 mensuales, volver a la edad de jubilaci贸n de 65 a帽os, subidas de las pensiones seg煤n el IPC real y otras medidas destinadas a incrementar las aportaciones de los empresarios a la caja com煤n de la Seguridad Social, ya que desde hace a帽os somos los pobres los que aumentamos nuestra cuota de participaci贸n en la recaudaci贸n del Estado mientras los ricos la disminuyen.

Antonio P茅rez Collado




Fuente: Cgtpv.org