July 6, 2021
De parte de El Topo
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El 5 de diciembre de 2018 supe que se ofertaban un tour tur铆stico por los puntos clave del caso de La Manada, en tourlamanada.com (TM). En Twitter la noticia era trending topic. Muchas personas est谩bamos indignadas y enfurecidas. 驴Convertir en recorrido tur铆stico la traum谩tica experiencia de una mujer que sufri贸 una violaci贸n grupal? 驴Pod铆a ser legal lucrarse con la desgracia ajena? 驴Exist铆an realmente agentes tan poco 茅ticos? Logr茅 entrar al d铆a siguiente a la famosa web y me top茅 con 芦El d铆a que los medios de comunicaci贸n se retrataron a s铆 mismos禄, el t铆tulo de un comunicado. Descubr铆 que TM era una trampa, una acci贸n cr铆tica y sat铆rica que hab铆a logrado, imitando el comportamiento de los medios de comunicaci贸n, que estos reprobaran y condenaran aquel acto. El desmentido iba acompa帽ado de capturas de noticias que mostraban c贸mo ellos eran los verdaderos creadores del tour, virtual, a trav茅s de planos urbanos, recreaciones visuales e incluso reporteros a pie de calle. Sin querer, ya todas lo hab铆amos realizado desde nuestros salones y los medios se lucraron con ello. Debo preguntarme, 驴por qu茅 me indign茅 con la s谩tira y no con la realidad medi谩tica que reproduc铆a? El comunicado conclu铆a: 芦Lo verdadero no es m谩s que una excusa para lo falso. [鈥 Todo es cierto si hay una masa suficiente de personas dispuestas a creerlo禄.

TM apenas existi贸 dos d铆as en la red cuando se convirti贸 en desmentido, pero un d铆a bast贸 para que los medios convirtieran la s谩tira en realidad literal y llegaran a 芦una masa suficiente de personas dispuestas a creerlo禄. Nada cambi贸 tras el desmentido, los medios ignoraron su propia deontolog铆a y mantuvieron desinformadas a suficientes personas como para que este no hiciera frente al bulo apuntalado en cada eco del relato medi谩tico. Lo m谩s esperp茅ntico llegar铆a cinco meses despu茅s, cuando este relato alcanz贸 los tribunales: Homo Velamine (HV) hab铆a denunciado el trato degradante de los medios hacia la v铆ctima de La Manada; ahora su abogada denunciaba a HV por el mismo motivo y lograba su condena el 9 de diciembre de 2019. 驴C贸mo interpretar esta paradoja?

HV es un colectivo ultrarracionalista: su activismo consiste en explotar aspectos absurdos, contradictorios o dogm谩ticos de la realidad con elaboradas 芦bombas semi贸ticas禄. TM era una de ellas y su 茅xito fue su propio fracaso. El tratamiento que los medios dieron al tour confirm贸 la causa de la s谩tira, justo al provocar su condena. El tour medi谩tico y judicial que TM provoc贸 desvela la construcci贸n espectacular y autoritaria de la realidad, y una de sus principales herramientas: la producci贸n de un escenario dicot贸mico y antag贸nico ficticio. Aunque la s谩tira era contra los medios, estos consiguieron situar en su lugar a la v铆ctima de La Manada y, frente a ella, a unos 芦supuestos desalmados禄. Odiar de un lado y empatizar del otro era sencillo e irreflexivo.

No es solo TM el mito que me gustar铆a desmontar aqu铆, es tambi茅n esta escena penal que nos reduce a v铆ctimas
o victimarios, y que parece invadir crecientemente nuestra percepci贸n cultural de la realidad social.

El 煤ltimo fanzine de HV realiza un recorrido desde la acci贸n TM a sus posteriores tours medi谩tico y judicial y, a su raz贸n, presenta distintos an谩lisis cr铆ticos. Entre ellos, 芦Texto (jur铆dico) y contexto (cultural)禄 de Joe Lojerhuld nos interesa especialmente aqu铆. Aunque 茅l describe magistralmente c贸mo los medios instrumentalizan el sistema judicial y desmonta el mito de su autonom铆a, se vale de un concepto para describir la situaci贸n contempor谩nea que me gustar铆a repensar: la hiperjudicializaci贸n de la sociedad.

Desde una antropolog铆a pol铆tica, tenida en cuenta La pol铆tica salvaje, una teor铆a geneal贸gica de los fundamentos sociales (L贸pez-Lillo, J. 2019 鈥 Oxford, BAR), la distinci贸n entre Estado y sociedad, as铆 como entre las l贸gicas de legalidad y legitimidad, es elemental. Y nos permite prescindir del prefijo hiper-, pues la propia 芦judicializaci贸n禄 de la sociedad ya se帽alar铆a la excepcionalidad de nuestro escenario: un contexto social interrumpido por la omnipresencia del Estado. Desde una posici贸n libertaria, podr铆a preocuparnos especialmente cu谩ndo esa presencia orienta nuestra percepci贸n, y asumir la polarizaci贸n r铆gida y est谩tica de los escenarios sociales, a mi entender, es se帽al de ello. TM podr铆a parecernos ileg铆timo en un primer momento, pero al revelarse como cr铆tica sat铆rica, ese juicio deber铆a haberse trasladado hacia los medios, bloqueando la complicidad entre nuestra percepci贸n sobre su legitimidad y la legalidad con la que les inviste el Estado.

En cambio, el relato medi谩tico y judicial intenta hacer coincidir estas l贸gicas movilizando la sensibilidad feminista, interpretando TM como acto de odio contra la v铆ctima y, por extensi贸n, contra las mujeres 鈥攃omo dec铆a la acusaci贸n鈥. Esta instrumentalizaci贸n del feminismo ha tenido bastante 茅xito, y son pocos los medios u organizaciones que a pesar de decirse alternativos o defender la libertad de expresi贸n, se atreven a tratar el caso. Antiguas compa帽eras de festivales de fanzines o activistas hoy les condenan y censuran. La condena judicial promueve y se refuerza a trav茅s de su condena social. Todo esto es efecto de la polarizaci贸n y esta enfermedad tiene otra cara. Si todo el espectro pol铆tico de izquierdas da la espalda a HV, su caso acabar谩 tomado por la derecha y usado como arma arrojadiza contra las posiciones progresistas, especialmente feministas.

HV es perfectamente consciente de estas tensiones y pugna por una estrategia de comunicaci贸n que evite su instrumentalizaci贸n, espectacularizaci贸n y polarizaci贸n. Aunque sus resultados son infinitamente m谩s lentos que, por ejemplo, la movilizaci贸n social en defensa de Pablo Has茅l, su caso nos invita a una reflexi贸n mucho m谩s rica y compleja. Pero realizar esta reflexi贸n requiere superar el mito de la polarizaci贸n y evitar el ritual de condena que, como la antropolog铆a ha analizado, nos lleva a interiorizar un polo ideol贸gico-normativo a partir de uno est茅tico-emotivo.

En definitiva, no podemos dejar que el Estado o los medios dise帽en los escenarios sociales que orientan nuestra percepci贸n y juicios acerca de la legitimidad. Como dir铆a An贸nimo Garc铆a (fundador de HV y condenado por TM): 芦Si tu fanzine va a decir lo mismo que La Sexta, deber铆as replantearte tu revoluci贸n禄.

Por

S贸crates Rigo

Investigador doctorando, Dpto. Antropolog铆a Social, Universidad de Sevilla




Fuente: Eltopo.org