June 29, 2021
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Alpha Mikeliunas y Fran Ortega viven en la calle Floridablanca de Barcelona desde hace 11 a├▒os. Han pasado m├ís de una d├ęcada de conflictos con la propiedad y han sido v├şctimas de acoso inmobiliario. Este lunes ser├ín juzgados en la Ciudad de la Justicia, acusados de amenazas y coacciones para protestar contra su desahucio, junto con el portavoz del Sindicato de Inquilinos, Jaime Palomera . La Fiscal├şa les pide tres a├▒os de prisi├│n a cada uno y pocos d├şas antes del juicio, atienden Naci├│ Digital para valorar su caso.

┬źJusto cuando nos plante├íbamos marcharnos del piso en 2018, abrimos el buz├│n y nos encontramos una hoja informativa del Sindicato de Inquilinos┬╗, recuerda Mikeliunas. La familia Mas-Beya Fradera es la propietaria del edificio y no se hab├şa preocupado por mantener en condiciones el piso. ┬źLas bajantes de las aguas residuales estaban estropeados, las tuber├şas ten├şan m├ís plomo de lo permitido y hab├şa una plaga de termitas┬╗, explica.

Mientras tanto, la propiedad ya hab├şa conseguido que algunos inquilinos de la finca se fueran. Los pisos por los que pagaban 700 euros, pasaban a anunciarse por 950 o 1.100 en portales inmobiliarios. ┬źCuando encontramos el papel del sindicato en el buz├│n vimos claro que marcharnos no ser├şa una soluci├│n , sino que probablemente representar├şa tener problemas con alg├║n otro propietario┬╗, dice Mikeliunas.

Para Ortega, a partir de ese momento marcharse dej├│ de ser una alternativa, aunque el reto que encaraban era may├║sculo. ┬źDesde el 2007 hab├şa aprobada la ley que permit├şa denunciar acoso inmobiliario, Pero el gran problema era tener pruebas. Gracias al Alpha, que es muy minuciosa, lo conseguimos ┬ź, afirma. La tarea de recopilaci├│n, sumada a la movilizaci├│n con el sindicato, permiti├│ avanzar.┬╗ El Ayuntamiento sac├│ del caj├│n las quejas que les hab├şamos hecho llegar ┬ź, recuerda Ortega. Seis vecinos m├ís siguieron sus pasos , evitando as├ş el proceso de desalojo progresivo del bloque.

El caso de Mikeliunas y Ortega supuso que el Ayuntamiento interpusiera una multa a la propiedad con 180.000 euros. Adem├ís, la pareja present├│ una denuncia por da├▒os y perjuicios. En paralelo, afrontaban una amenaza de desahucio. Tras quejarse por las condiciones del piso por primera vez, la propiedad les hab├şa comunicado que no les renovar├şa .

Es en este contexto que, de la mano del sindicato, se movilizaron ante el Instituto de Belleza Francis , vinculado con la familia propietaria del bloque. Una protesta que ahora les puede suponer una condena a tres a├▒os de c├írcel y que tanto los inquilinos como Palomera enmarcan en una voluntad de reprimir el movimiento por la vivienda.

┬źLas v├şctimas somos nosotros┬╗

┬źEl Estado nos ataca porque quiere proteger a los due├▒os de la ciudad┬╗ , asegura Palomera. ┬źEs un ataque por motivos pol├şticos. Nosotros estamos limitando privilegios a los especuladores y esto hace que no puedan hacer y deshacer con la vivienda┬╗, valora el portavoz. Palomera sit├║a los Mas-Beya Fradera en la categor├şa de ┬źlinajes┬╗ que controlan una parte sustancial del parque de pisos de la capital catalana. ┬źVen a los inquilinos como una extensi├│n de su propiedad y si t├║ no aceptas lo que ellos dicen, te echan de casa y criminalizan tus acciones. Se creen por encima del bien y del mal┬╗, argumenta.

Mikeliunas y Ortega lamentan que la propiedad intente girar la tortilla. ┬źLas v├şctimas de acoso somos nosotros┬╗ , dicen, insistiendo en la multa interpuesta por el Ayuntamiento a la familia titular de la finca. ┬źLa acusaci├│n y el juicio son una represalia m├ís porque dejamos el piso┬╗, considera ella. ┬źSi nos quitan el derecho a protesta, qu├ę nos queda?┬╗, Se pregunta ├ęl.

Fran Ortega, Alpha Mikeliunas y Jaime Palomera Foto: Yvelisse Teixeira

La estrategia de defensa de los tres, coordinada por la abogada Ana├»s Franquesa, pasa por insistir en el car├ícter pac├şfico de la protesta contra el desahucio. Insisten en que el informe policial hecho en su momento no se├▒al├│ ning├║n incidente y aseguran que disponen de testigos presenciales de periodistas y diputados  al Parlamento que pueden corroborar que no hubo ning├║n acto violento. La juez, sin embargo, no ha admitido por ahora su comparecencia ante el tribunal.

┬┐Qu├ę pasa cuando terminan los contratos?

Palomera califica la causa de ┬źmontaje┬╗ y pronostica un ┬źefecto boomerang┬╗. ┬źIremos hasta el final y nuestra respuesta debe ser dejarle claro a la Fiscal├şa que no vamos a renunciar a luchar por nuestros derechos . Se quiere establecer un precedente para que el movimiento por la vivienda no pueda protestar para detener desahucios┬╗, asegura. La causa recuerda a la que termin├│ con la absoluci├│n de ocho activistas por el empleo de una oficina del BBVA en 2017, para quien la Fiscal├şa ped├şa dos a├▒os de prisi├│n .

El caso de Mikeliunas y Ortega permite detectar una rendija de desprotecci├│n que sufren los inquilinos y que ni siquiera la regulaci├│n de precios ha podido subsanar. Ambos siempre han pagado el alquiler, incluso cuando se termin├│ formalmente el contrato, pero a├║n as├ş la propiedad les comunic├│ que no les renovaba despu├ęs de que protestaran. ┬źInvertimos 8.000 euros en el piso para hacerlo habitable, y a├║n as├ş nos pueden echar┬╗, lamenta Mikeliunas.

┬źEl gran reto es equipararnos a pa├şses de nuestro entorno, como Francia o Alemania, donde cuando se acaban los contratos se prioriza la funci├│n social de la vivienda y para echarte debe haber una justificaci├│n┬╗, dice Palomera. ┬źQue alguien gane dinero con un piso me parece perfecto, pero lo que ya no veo tan bien es la codicia┬╗, concluye Ortega. ├ël, Mikeliunas y Palomera sentar├ín este lunes banquillo en un caso que puede ser un precedente en la represi├│n del movimiento por la vivienda en Catalu├▒a. El lunes el Sindicato de Inquilinos ha convocado un acto de apoyo a los tres acusados ÔÇőÔÇően la Ciudad de la Justicia y el caso ya ha tenido eco internacional. ┬źEs una represalia contra defensores de los derechos humanos┬╗, ha asegurado el exrelatora de la ONU en materia de vivienda, Leilaini Farha.

Imagen de portada: Fran Ortega, Alpha Mikeliunas y Jaime Palomera | Yvelisse Teixeira

Versión en Catalán

https://www.naciodigital.cat/noticia/221724/estat-ataca-vol-protegir-amos-ciutat




Fuente: Kaosenlared.net