June 14, 2022
De parte de Portal Libertario OACA
130 puntos de vista

“Siempre estoy a la altura del azar; para ser dueño de mí he de estar desprevenido.»

 Friedrich Nietzsche. Ecce Homo.

El Azar puede manifestarse como acción o en una reacción; sucede de manera espontánea aunque no sepamos por qué; deja su huella en aquello en lo que interviene. Es un acontecer peculiar por desconocido. Singular e inesperado irrumpe en la realidad donde la razón determina que nada sucede sin causa. Hoy, la ciencia contiene azar en las Matemáticas, en la Física, en Biología y en la Mecánica Cuántica que incorpora al azar en la naturaleza. En partículas que no atienden a razones y en su microscópico universo, subatómico, van a la suya en sistemas complejos indeterministas que contradicen el orden establecido. Somos un sueño cristalizado, concebido tras sucesivos azares y somos el resultado de todos los cálculos imposibles. Al azar le disfraza de misterio la ignorancia, pero hoy sabemos que no es. Simplemente, que aún no tenemos la capacidad necesaria para comprender sus motivaciones. El azar tiene su porqué y como dice Nietzsche, la voluntad es una fuerza que nos empuja hacia delante. Desde el presente caminamos hacia el futuro; la voluntad nunca retrocede hacia el pasado. En ella no cabe el pesimismo que Nietzsche descubre en la voluntad de Schopenhauer quien le inspiró en su voluntad como poder. La voluntad es un impulso, un salto que siempre nos hace avanzar. El primer paso que damos cuando nacemos es la voluntad de respirar. La voluntad es vitalista y terca. El azar siempre deja alguna evidencia, una huella en los escenarios de sus acciones que se van comprendiendo, en parte. Se reconoce cuál es su alcance y consecuencias a posteriori, sin evidencias de su origen observable a priori; nuestros sentidos son limitados, erróneos algunas veces, alteran nuestra percepción, nos pueden confundir según y en qué circunstancias. El azar se da tanto en sistemas simples de la física clásica, como en los complejos que intervienen en la naturaleza porque el azar también es armonía y tragedia. Al ritmo cotidiano de la costumbre se mueve nuestra existencia que transcurre en la realidad que comprendemos y hemos adoptado su ficción configurando el relieve envolvente: la realidad reconocible.

Antonio González Barroso en, El Azar en la Historia, reflexiona lo siguiente:

«Cabe preguntarse si el azar es un -principio- (arjé) y una substancia… el azar parece el dato fundamental, el mensaje último de la naturaleza…  Esto es, el azar  es en el mundo y se confunde con el mundo posible y contingente, por lo que no es una substancia suprasensible o una entidad metafísica eterna y trascendente. Aunque cabe aclarar que si se reconoce al azar como el responsable del mundo tal cuál es (moneismo) entonces se rescata la cualidad, el  por qué de las cosas (su naturaleza) y no sólo como ellas (su funcionamiento.)»

El polímata alemán Gottfried Leibniz, matemático, filósofo, jurista y lógico, de los siglos XVII y XVIII, se pronuncia así.:

» El azar es el mejor de los mundos posibles, es el que mayor posibilidades o finalidad tiene.»  

Y puntualiza:

» No existe una necesidad que termine por realizarse y puede repetirse. El desorden, portador de una infinidad de posibles, de una fecundidad inagotable es el mismo generador del orden, hace de este un acontecimiento. Si se reconoce que el orden observable es un producto del azar, entonces tampoco hay cabida para la finalidad o Telos, es decir, El Devenir no tiene metas prefijadas (potencialidades, tendencias), sino que está en permanente proceso de construcción. El Azar y la Finalidad se excluyen.»

Leibniz, en el siguiente punto hace referencia a la heurística en su significado como –invento, descubrimiento, formulación de nuevas hipótesis y teorías. Predomina el razonamiento analógico, lógicas suaves o flexibles, infralógica y no el inductivo, deductivo, puede ser útil al respecto; ya que además de lo inductivo y deductivo, está la abducción-:

La palabra INTUICIÓN tiene su origen en el griego antiguo y significa, –mirar hacia dentro-, como Introspección, que significa lo mismo y proviene del latín. La introspección es el ejercicio reflexivo de mirar hacia dentro y la intuición es un sentido interior que interactúa con el exterior. Para mí la intuición es una suerte innata de azar que inconscientemente con el paso experimentado del tiempo adquiere cierta autonomía sobre aquellas acciones que realizamos con frecuencia y que no precisan de una concentración deliberada. Todas mis investigaciones publicadas hasta hoy son el resultado de esta percepción innata, inmanente en el ser humano. Se sabe que el sentido intuitivo está presente en muchas de las tareas que conllevan una labor repetitiva que podemos realizar con nuestro pensamiento ausente en otros asuntos. Del mismo modo, en mí opinión, el sentido intuitivo se desarrolle  posiblemente a la vez que lo hace nuestro conocimiento. La voluntad de poder es una fuerza canalizada hacia un objetivo en un espacio de probabilidades, como un archivo que pongo como ejemplo de mi propia experiencia intuitiva en las investigaciones que llevé a cabo y que cristalizaron en los libros que se publicaron. Durante años lo consideré meras coincidencias, sin más. Pero cuando esas coincidencias se hicieron costumbre comencé a reflexionar sobre lo que estaba ocurriendo. Para empezar, nunca planifico lo que abordo, ni busco lo que encuentro. donde mi curiosidad se acaba convirtiendo en una profunda inquietud. Cada investigación me conduce a la siguiente. Es como si lo inesperado tuviese un comportamiento costumbrista con el que cuento aunque no sepa por qué. Eso es el conocimiento: puertas. Una habitación con una puerta que al abrirla descubrimos otra habitación y otra puerta. El sentido intuitivo es un método reconocido para la investigación una vez verificada, es un hecho consumado aunque aún haya mucho desconocimiento sobre su posible desarrollo y hacia dónde evolucionan nuestros sentidos, pero estoy convencido de que la percepción intuitiva será una facultad extraordinaria en el futuro cuando hayamos comprendido que dentro de nosotros están muchas respuestas de los misterios que nos oculta la propia ignorancia, pero, que empezamos a descubrir desde dentro hacia fuera y es probable que llegue el momento que el azar nos diga de alguna manera que somos nosotros los dioses y suyo es nuestro milagro .

Refiriéndose a ella, nos dice:

«No procede por inferencia, sino que es previa a la inferencia. La Intuición es predemistrativa, es la hipótesis o conjetura inicial (inventivas, creatividad, imaginación) que debe ser validada posteriormente.»

Podemos decir que si el azar y la necesidad se excluyen como dice Leibniz, en el azar y la intuición están presentes la audacia, la osadía y ambas suceden instantáneas de manera sorpresiva. La audacia actúa sin planificar su intervención espontánea e imprevisible. El azar sucede del mismo modo en cualquier entorno y momento. La intuición es un sentido que procura anticiparse a los hechos en nuestro día a día, en un plano discreto. Siempre actúa en numerosas labores cotidianas de forma automática e independiente del consciente lógico que no piensa lo que ignora. Sin embargo, el subconsciente inteligente hace inventario de lo acaecido durante el día y mientras dormimos clasifica las similitudes, las coincidencias, los sucesos inéditos… Compila la información recibida y almacena como memoria para en el momento oportuno,  hacer que le sobrevenga como idea al consciente lógico. La intuición, como todo lo espontáneo e inesperado, la creatividad, las emociones y los sentimientos, es decir, todo aquello que no está sujeto al consciente lógico, lo razonable, está directamente relacionado con las tareas que auxilian a nuestro consciente con sugerencias del subconsciente inteligente. Es muy importante comprender que en lo espontáneo está la verdad; es nuestro consciente lógico quien fabrica la mentira por la sencilla razón de tener esa capacidad. El engaño precisa que el pensamiento le dedique tiempo. Sin embargo, el subconsciente inteligente, su apellido dice todo, se desarrolla y desenvuelve en lo evolutivo; se implica en nuestro crecimiento personal. El consciente lógico confecciona conspiraciones y desconfía. El ser humano piensa y siente, tenemos la capacidad de cuestionarnos a nosotros mismos y decidimos ante cada situación cuál nos parece la mejor opción, la más eficaz o la que más nos gusta para que nuestro consciente lógico interactúe en un proceso natural como emprender nuestras relaciones con los demás.

«Según algunas teorías psicológicas, se le llama intuición al conocimiento que no sigue un camino racional para su construcción y formulación, y por lo tanto no puede explicarse o, incluso, verbalizarse. El individuo puede relacionar ese conocimiento o información con experiencias previas, pero por lo general es incapaz de explicar por qué llega a una determinada conclusión o decisión.​ Las intuiciones suelen presentarse más frecuentemente como reacciones emotivas repentinas a determinados sucesos, percepciones o sensaciones que como pensamientos abstractos elaborados y muy relacionados con las creencias e ideologías.»

Cronología del azar

En su ensayo, El Azar en Física y Biología y las Matemáticas del Azar, el profesor Darío Maravall Casesnoves describe los campos de las disciplinas que se sirven del azar como herramienta para el estudio.:

«En el tratamiento matemático y cuantitativo de las probabilidades de relación de un hecho o fenómeno.» 

El azar tiene un largo recorrido en la historia cuya constancia se cree que se empezó a catalogar ya en el siglo XV, antes que la geometría analítica de Descartes del siglo XVII, destaca Maravall, al cálculo infinitesimal que nace con Newton y Leibniz en los siglos XVII y XVIII, pero añade, que es posterior a la geometría como ciencia deductiva que se inicia con Tales de Mileto en el siglo VII a.E. y que alcanza su axiomatización, apunta, con Euclides entre los siglos IV y III a.E; a la trigonometría que nace con Arquímedes en el siglo II a.E. como auxiliar de la Astronomía, que en el siglo XIII surge como ciencia independiente en Bagdad con Nasir al Dani y también el álgebra por el árabe Al Khwarizmi entre los siglos VIII y IX.

El último sapiens

 José Antonio Ruiz

El autor, José Antonio Ruiz, es doctor en Periodismo y licenciado en Artes Escénicas.

Pedro Guillén, profesor y Miembro de la Real Academia de Medicina de España. en el prólogo del ensayo de José Antonio Ruiz, El último sapiens, manifiesta cómo de cerca estamos de ascender otro peldaño evolutivo de nuestra especie, en una transformación que afectará a la vida que conocemos; por humanos mejor adaptados a un entorno cada vez más hostil, irá reemplazando al humano actual hasta disolverse en los nuevos humanos como sucedió con nuestros parientes neandertales. Pero Nietzsche sospechó algo que hoy es tan revelador como cuando escribió el siguiente Aviso a Navegantes:

«El humano es un puente, no el fin».  

El profesor Guillén hace un balance de las causas que posibilitan la transformación de nuestra especie en su evolución: su sofisticado conocimiento. Desde nuestros más lejanos ancestros la tecnología nace con las primeras herramientas de piedra, hasta el gran colisionador de hadrones hoy, el humano ha llegado donde está y somos por dos causas fundamentales: biológicas y su crecimiento cognitivo que se potencia en el homínido a raíz del cambio de dieta con la ingesta de carne que le aportan las proteínas necesarias. Desde entonces se ha adaptado a entornos extremos por su voluntad innata de supervivencia y su curiosidad por saber qué hay más allá de la línea del horizonte, pero, a mí entender, y con permiso del azar siempre, es por la tecnología que desarrollamos y crea el progreso; también influye en nuestro organismo. El entorno futuro posiblemente tienda a ser tecnológico y puede que también sea la causa más probable del origen de las próximas mutaciones del ser humano.

 Â» La secuenciación del genoma humano y la manipulación génica nos abocan a un salto evolutivo sin precedentes. El mundo va a dejar de ser muy pronto tal y como lo conocemos, y probablemente muy diferente al que jamás pudiéramos alcanzar a imaginar » .

También el doctor Juan Carlos Izpisúa Belmonte señala en las páginas del libro una cuestión a tener en cuenta:

«Estamos en condiciones de alterar la evolución, en lugar de aguardar pacientemente a que la naturaleza siga su curso. Tenemos que ser muy conscientes de lo que esto significa o puede representar para la vida humana. Desconozco hacia dónde nos dirigimos, pero intuyo que lo que hagamos ahora puede cambiar la especie humana, todos los organismos, toda forma de vida en la Tierra » .

Sobre la virtud de la humildad científica

Konrad Lorenz, zoólogo

 De la agresión, capítulo XII

Konrad Lorenz con este profundo estudio como objetivo vital para eludir los peligros que acarrea a lo largo de la historia humana la ignorancia como obstáculo que impide comprender cómo suceden las cosas y el primer obstáculo de los tres que argumenta es que antes debemos conocernos a nosotros mismos, ejercitar el autoconocimiento  como elemento fundamental para el desarrollo individual y como aporte imprescindible para el desarrollo colectivo de las sociedades humanas. El segundo obstáculo es el error compartido que nos cierra las puertas de muchas oportunidades. Que empobrece nuestras relaciones, las degrada y es la causa que degenera en los males que asolan la vida y nos destruyen: la soberbia. Para combatir de raíz esta enfermedad que empeora con los años y que nos dice Konrad Lorenz, bloquea nuestra intuición; es decir, nuestro subconsciente inteligente que nos pilota en segundo plano para que prosperen nuestros sueños que inspiran las ideas que convertimos en objetivos. El daño que nos procura la soberbia es incalculable y no parece que la reacción vaya a ser fruto de la voluntad; la cualidad de la sobrevalorada inteligencia social  lleva al individuo a ser engullido, a perder su singularidad por una masa uniforme de mayorías que le diluyen en un común generalizado sin personalidad al que le condena el desconocimiento de sí mismo cuando otros piensan, dicen y hacen en su nombre. Por lo que el autoconocimiento es a la vez una opción y una necesidad de supervivencia y desarrollo para el individuo.

“ Lo que pretendo mostrar es que la intuición necesaria para controlar nuestro propio comportamiento social está bloqueada por los tres obstáculos al autoconocimiento inspirados en el orgullo. Sostengo que esta impotencia es enteramente consecuencia de la falta de comprensión humana de la causalidad del comportamiento humano. «

«Nunca la explicación natural de uno de sus maravillosos procesos ha expuesto a la naturaleza como un charlatán que ha perdido la reputación de su hechicería; Las asociaciones causales naturales siempre han resultado ser más grandiosas y sobrecogedoras que incluso la interpretación mítica más imaginativa. El verdadero científico no necesita lo inexplorable, lo sobrenatural, para evocar su reverencia: para él sólo hay un milagro, a saber, que todo, incluso los más bellos florecimientos de la vida, hayan llegado a existir sin milagros.»

El tercer y último obstáculo:

 â€œLlego ahora al tercer gran obstáculo para el autoconocimiento humano, la creencia muy arraigada en nuestra cultura occidental de que lo que se puede explicar en términos de ciencias naturales no tiene valores. «

La Teoría del Caos y el Efecto Mariposa

Edward Lorenz

Matemático y meteorólogo

-Según algunos científicos pueden ser incluidas dentro de las tres revoluciones científicas más importantes del siglo 20, junto a la Teoría de la Relatividad y la Mecánica Cuántica), en última instancia, intentan explicar que algo tan complejo como el universo es impredecible.

Por ello, muchos apologistas de la Teoría del Caos sugieren que la ciencia, en general, tiene que adaptarse y no ser determinista, pensando siempre que no es viable tener una previsión exacta y total de los sucesos. Según el mismo Edward Lorenz, la palabra caos solía utilizarse para designar la falta de organización o falta de forma de algo, pero en la actualidad el término ha tomado una designación más vasta, aludiendo a la ausencia de cierto orden, lo que se relaciona con la definición de Gregory Norris-Cervetto–

 â€œ  El caos es el orden que todavía no comprendemos”.

https://www.guioteca.com/mitos-y-enigmas/que-es-el-efecto-mariposa-y-cual-es-su-relacion-con-la-teoria-del-caos/

Pierre-Simon Laplace

Astrónomo, físico y matemático francés del periodo entre los siglos XVII y XVIII, fue continuador de la mecánica newtoniana y supuso un gran impulso para que se transformara. Sentó las bases de la teoría analítica de la probabilidad. Como astrónomo propuso la teoría nebular de la estructura del sistema solar.

– A comienzos del siglo XIX fundamentó la nueva teoría como matemático y la cuestiona como filósofo. Laplace no da al azar un concepto genuino; lo considera la medida de lo que ignora el ser humano. Ante este insalvable inconveniente cabe, sin embargo, calcular las probabilidades con las que contar como posibles certezas, con las dudas como variables, en un determinado espacio de un tiempo establecido y con un margen de incertidumbre. La estadística es el análisis de las circunstancias en torno a un acontecer y que mediante el estudio de los sucesos que provocan tales circunstancias, dan forma al escenario originario. –

Friedrich Niestzsche

Filólogo y filósofo

Dice Zaratrusta, profeta del eterno retorno:

“ Un poco de sabiduría es posible; pero yo he encontrado en las cosas esta certeza feliz: prefieren bailar sobre los pies del azar. “

“ Hago hervir en mi olla todo lo que es azar. Y hasta que el azar no está cocido y a punto, no le deseo la bienvenida para hacer de él mi alimento. Y en verdad, mucho azar se ha acercado a mí como dueño: pero mi voluntad le ha hablado más imperiosamente todavía, y ya estaba arrodillado delante mío y suplicándome – me suplicaba darle asilo y cordial acogida, y me hablaba de modo adulador: tenlo en cuenta, Zarathustra, sólo hay un amigo que venga así a casa de un amigo .”

“ El caos universal, que excluye cualquier actividad de carácter final, no se contradice con la idea del ciclo; porque esta idea no es más que una necesidad irracional . “

“ Mi fórmula para expresar la grandeza en el hombre es amor fati (amor al destino): el no querer que nada sea distinto, ni en el pasado, ni en el futuro, ni por toda la eternidad. No sólo soportar lo necesario, y menos aún disimularlo – todo idealismo es mendacidad frente a lo necesario – , sino amarlo … “  

“ La fortuna es evidentemente un nombre más con el que nuestra tradición se refiere a lo irracional, a eso que cierta vocación racionalista ha creído poder dominar sin, a mi juicio, conseguirlo jamás. Porque la historia del racionalismo occidental, dirigida permanentemente a suturar una fractura unida en la que supuestamente se colocó el azar, la indeterminación, la contingencia, el no-ser, nos enfrenta una y otra vez a todos estos nombres que no significan sino aquello que no puede ser sujetable a su discurso unificador y reconciliador “.  .

François Simiand

Economista, historiador y sociólogo francés.

“ Si la historia es con frecuencia una realidad confusa es porque la parte del azar ocupa una posición muy grande ” 

– Estas cortas líneas escritas por François Simiand cuando apenas se iniciaba el siglo XX –en una polémica abierta contra una historia que a lo largo del siglo precedente había situado los hechos individualmente determinados en el centro de sus preocupaciones-, marcaron de manera profunda una de las mayores corrientes de la historiografía francesa del siglo XX. Atacando simultáneamente la predominancia de la historia política y la débil articulación del empleo lineal de la causalidad –que conduce con frecuencia a recurrir al marco cronológico “puro y simple” o a la periodización de acuerdo a los reinados-, Simiand, siguiendo a Paul Lacombe, abría la puerta a la crítica radical de la “historia événementielle” (historia de los acontecimientos) –la expresión es de Lacombe-, lo que conllevó no sólo a la devaluación del acontecimiento, sino, como lo dijo Paul Ricoeur, a su desaparición. – 

Carl Jung

– Carl Gustav Jung fue un médico psiquiatra, psicólogo y ensayista suizo; figura clave en la etapa inicial del psicoanálisis; posteriormente, fundador de la escuela de psicología analítica, también llamada psicología de los complejos y psicología profunda. –

“ Hasta que el inconsciente no se haga consciente, el subconsciente seguirá dirigiendo tu vida y tú le llamarás destino. “  

Sincronicidad

Del griego συν-, unión, y χρόνος, tiempo.

“ La casualidad debe ser susceptible, de algún tipo de explicación causal y se llama azar o coincidencia porque su causalidad no se ha descubierto todavía. “

La ley de la sincronicidadsignifica que, «aunque a veces nos ocurren cosas que aparentemente no tienen nada que ver con las decisiones y las acciones que tomamos en nuestro día a día, estas cosas están ahí para que aprendamos algo acerca de nosotros mismos, de nuestra manera de disfrutar la vida. “

“ … así pues, emplearé el concepto general de sincronicidad en el sentido especial de una coincidencia temporal de dos o más sucesos relacionados entre sí de una manera no causal, cuyo contenido significativo sea igual o similar. Para evitarse malentendidos -lo diferenciaré del término sincronismo, que constituye la mera simultaneidad de dos sucesos-.

Nietzsche y la redención del azar

Remedios Ávila Crespo

Catedrática de Filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada.

“ La concepción del tiempo deja de ser lineal en Nietzsche pues deja de ser la «historia de una caída» la memoria de una culpabilidad así como la necesidad de expiación y redención. El tiempo es eterno, y esto quiere decir que no existe un principio o un final previos a partir de los cuales juzgar —despreciativamente— el presente. Según Nietzsche, el presente consiste en serpasado respecto del futuro, y futuro respecto del pasado, lo cual equivale a decir que las categorías temporales son sólo instrumentos de orientación útiles para nuestra inteligencia, pero nada más; es otra forma de expresar que nada existe fuera del tiempo. “

“ Nuestro autor mantiene la definición de moral como sistema de valores proyectados por un tipo de vida determinada para su supervivencia y su crecimiento. De esta forma, distingue entre la denominada «moral de señores» fruto de una voluntad poderosa y contenta consigo misma, y la «moral de esclavos», inversión de los valores asumidos por la anterior. Esta inversión tiene a su base varios fenómenos que la obra que presentamos pone de relieve: la aparición de la mala conciencia, la universalización del sentimiento de culpa y el sentimiento de necesidad de redención que proyecta en un más allá el sentido de una existencia cuya característica fundamental es la falta de sentido. –

Nietzsche reprocha a la moral del esclavo y su resentimiento ser responsable del nihilismo adorador de la nada que nos recomienda superar lo antes posible y ensalza el advenimiento del super humano que es poseedor absoluto de la voluntad de poder, de cualquier propósito, porque se reconoce en cada poro de su piel y no retrocede nunca, ni para coger impulso. Se siente verdadero, justo y audaz porque se ha liberado del miedo y ha aprendido por fin a vivir sin odio. Sin miedo el odio se apaga.

Sobre la justicia poética

Es una expresión popular que tiene su origen en la Literatura donde encontramos referencias de esta azarosa conjunción de palabras en algunas obras de Horacio, Plutarco y Quintiliano. También en el Siglo de Oro, autores como Lope de Vega y Calderón de la Barca la citan en algunos escritos. El dramaturgo Thomas de Rymer, en 1678, en su obra Las tragedias de la última edad, recurre al término Justic Poetic, dondesu sentencia se impone al bien y el mal.Es pues una expresión totalmente azarosa e inapelable en casos que no ha servido la justicia humana de leyes escritas. La justicia poética en el imaginario popular es una intervención suprema, como divina que intercede al deseo del común en última instancia.

Benjamín Lajo Cosido

autor de memorias

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Fuente: Portaloaca.com