January 14, 2022
De parte de A Las Barricadas
402 puntos de vista


de CrimethInc. Traducido por alasbarricadas.org

[ver traducción relacionada: https://alasbarricadas.org/noticias/node/47280]

Relatos de testigos oculares de Almaty; an√°lisis de anarquistas rusos

Siguiendo con nuestra cobertura del levantamiento de la semana pasada en Kazajistán, hemos traducido una serie de perspectivas sobre la situación de varias fuentes anarquistas rusas y hemos entrevistado a dos anarquistas de Almaty, la ciudad más grande de Kazajistán y el lugar donde los combates se hicieron más intensos.

Este texto también incluye fotografías inéditas tomadas por nuestros contactos en Almaty.

6 de enero: Una vista de Almaty. El fot√≥grafo: “Una sombr√≠a niebla se cierne sobre los incendios; ahora todo parece un invierno nuclear”.

Las siguientes fuentes deberían servir para desacreditar cualquier tergiversación fácil del levantamiento por parte de las autoridades de Kazajstán, Rusia o Estados Unidos, o de sus equivocados partidarios.

A quienes difunden teor√≠as conspirativas sobre el intento de Estados Unidos de escenificar una “revoluci√≥n de colores” en Kazajst√°n, debemos se√Īalar que las protestas comenzaron en respuesta a la cancelaci√≥n por parte del gobierno de la subvenci√≥n del gas, que se produce en el marco de un rentable monopolio estatal en Kazajst√°n. Quienes defienden a los gobiernos de Kazajst√°n y Rusia est√°n defendiendo a las fuerzas represivas que imponen medidas de austeridad neoliberales a los trabajadores explotados en una econom√≠a basada en la extracci√≥n. El lugar honorable para todos los que se oponen genuinamente al capitalismo es al lado de los trabajadores ordinarios y otros rebeldes que se enfrentan a la clase dominante, y no apoyando a los gobiernos que dicen representar a los manifestantes mientras les disparan y les encarcelan.

Esto no quiere decir que los enfrentamientos en Kazajstán representen una lucha anticapitalista unificada, ni tampoco un movimiento obrero. Los relatos más creíbles sobre la composición de las protestas reconocen que ha habido un amplio abanico de participantes diferentes que han utilizado diferentes tácticas para perseguir diferentes agendas. Por supuesto, si comprendemos a los trabajadores que protestan contra el aumento del coste de la vida, también podemos entender por qué los desempleados y los marginados pueden participar en los saqueos.

Una crisis como la del levantamiento de Kazajstán abre toda la sociedad en canal. Todos los conflictos preexistentes son llevados a un punto de ruptura: tensiones étnicas y religiosas, rivalidades entre la élite gobernante, contiendas geopolíticas por la influencia y el poder. Lo vimos en menor medida en Francia durante el movimiento de los Chalecos Amarillos y en Estados Unidos durante el levantamiento de George Floyd y sus consecuencias, aunque esas crisis no llegaron tan lejos como el levantamiento en Kazajistán, donde, debido a la arraigada estructura del poder autoritario, cualquier lucha es inmediatamente una aventura de todo o nada.

Si es cierto, como hemos argumentado, que los manifestantes de Kazajst√°n se opon√≠an a las mismas fuerzas a las que nos enfrentamos los dem√°s en todo el mundo, entonces la violenta represi√≥n de esas protestas por parte de los soldados de seis ej√©rcitos plantea cuestiones que todos debemos afrontar. Parece que estos momentos de verdad se est√°n volviendo pr√°cticamente inevitables a medida que las cat√°strofes econ√≥micas, pol√≠ticas y ecol√≥gicas se suceden en todo el mundo. ¬ŅC√≥mo nos preparamos para maximizar la probabilidad de que estas rupturas salgan bien a pesar de todas las fuerzas que se han desplegado contra nosotros? En esos momentos de potencial revolucionario, ¬Ņc√≥mo podemos proponer cuestiones transformadoras al resto de esta sociedad con nosotra/os, centrando las l√≠neas de conflicto en los ejes m√°s generativos y liberadores, incluso cuando competimos con una variedad de facciones que pretenden centralizar sus propias ideolog√≠as e intereses? ¬ŅC√≥mo evitar tanto las teor√≠as de la conspiraci√≥n como la manipulaci√≥n, tanto el derrotismo como la derrota?

En el siguiente resumen, elaborado en colaboración con anarquistas ruso/as, presentamos el análisis del levantamiento en Kazajstán que ha surgido de la región ex-soviética, y luego compartimos una entrevista que realizamos con anarquistas en Almaty hecha en cuanto se restableció el acceso a Internet tras la represión.

5 de enero en Almaty; fotografía tomada por Zhanabergen Talgat.

La prisión de las naciones

A partir del 1 de enero, lo que comenz√≥ como una √ļnica protesta contra el aumento del coste de la vida se convirti√≥ en una revuelta nacional a gran escala, que por ahora ha sido brutalmente reprimida por una combinaci√≥n de fuerzas militares nacionales y extranjeras.

Al principio, los manifestantes ped√≠an la dimisi√≥n del gobierno, la reducci√≥n del precio del gas y la destituci√≥n del ex presidente -Nursultan Nazarbayev, el cardenal gris de Kazajst√°n- al frente del Consejo de Seguridad Nacional. El lema de todo el pa√≠s para estos d√≠as se convirti√≥ en “Shal ket!” – “¬°Abuelo, vete!” A medida que las protestas cobraban impulso, la gente lleg√≥ r√°pidamente a no querer aceptar nada que no fuera un cambio completo del gobierno, incluida la destituci√≥n del actual presidente Kassym-Jomart Tokayev.

El régimen intentó reprimir las protestas. Sin embargo, los manifestantes consiguieron apoderarse de las armas de la policía y contraatacar, saqueando tiendas e incendiando u ocupando edificios municipales. El presidente Tokaev declaró el estado de emergencia y envió a los militares contra los manifestantes con órdenes de disparar en el acto a cualquiera que se atreviera a resistir. Al mismo tiempo, Tokaev pidió oficialmente a la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC, formada por Rusia y varios países vecinos) apoyo para recuperar el control del país.

Seg√ļn el Ministerio del Interior de Kazajst√°n, durante las manifestaciones fueron detenidas casi 8.000 personas, y al menos 164 murieron; desde entonces, han circulado cifras mucho m√°s elevadas. Algunos destacados blogueros y l√≠deres sindicales habr√≠an desaparecido. Internet estuvo cerrado durante d√≠as. Los francotiradores y los soldados dispararon a la gente en las plazas y en la calle.

La represi√≥n militar del levantamiento, incluida la intervenci√≥n de la OTSC, desempe√Ī√≥ un papel fundamental en el resultado. A partir del 10 de enero, los informes de los medios de comunicaci√≥n y los testimonios de los habitantes de Kazajst√°n muestran que los combates han cesado en Almaty y las concentraciones de masas han cesado en otras ciudades.

Este es el análisis que Anarchist Fighter, una plataforma anarquista que mira desde Rusia, publicó en su canal de Telegram:

    1) Intervenci√≥n de la OTSC. Todas las fuentes m√°s o menos sensatas entre los kazajos perciben esto como una intervenci√≥n y un intento de “Gran Hermano” bajo su soberan√≠a. Cada hora de presencia de estas fuerzas en el pa√≠s multiplica la aversi√≥n y la ira;

    2) El r√©gimen autoritario no ha desaparecido. El presidente Tokayev ha concentrado m√°s poder en sus manos, ha invitado a militares extranjeros, ha ordenado a sus tropas “disparar sin previo aviso”… Pero los kazajos no est√°n acostumbrados a la brutalidad del gobierno. Eso no los detiene, y el descontento con el gobierno no desaparece.

    3) La crisis econ√≥mica no cesar√° sin reformas fundamentales hacia la justicia social. La aplicaci√≥n de la ley es esencialmente un aplazamiento del aumento de los precios. Las autoridades no ofrecen ninguna medida para superar la pobreza y reducir la desigualdad en la sociedad. En consecuencia, el descontento que han creado tampoco se reducir√°.

En el siglo XXI, el orden social imperante sólo se mantiene mediante el ejercicio cada vez más intenso de la fuerza bruta.

“Wahab√≠es, terroristas, manifestantes”: desinformaci√≥n sobre el levantamiento

Seg√ļn el podcast de avtonom.org, “Tendencias del orden y el caos

Las autoridades kazajas se esfuerzan por salvar la cara y construir su versi√≥n de la realidad. La operaci√≥n punitiva se denomina “antiterrorista”, como si un “terrorista” fuera cualquier persona que se oponga a las autoridades por medios violentos. Los rebeldes, respectivamente, son “militantes y bandidos, hay que matarlos”, y la raz√≥n del levantamiento son supuestamente “los medios de comunicaci√≥n libres y las figuras extranjeras”, que es literalmente lo que dijo Tokayev. Estamos asistiendo al desarrollo de la propaganda militante pr√°cticamente en directo. La mentira de que lo negro es blanco y la guerra es la paz, no hasta el punto de sentimentalismo, y quien no se lo crea, al pared√≥n. Al fin y al cabo, nadie se compadecer√° de los “terroristas”, es un mantra que los dictadores postsovi√©ticos han aprendido bien.

Desde el principio de los enfrentamientos, tanto los medios de comunicaci√≥n kazajos como los extranjeros hicieron afirmaciones sobre la identidad de los manifestantes. Las definiciones iban desde “manifestantes”, “j√≥venes agresivos” y “merodeadores” hasta “escuadrones nacionalistas”, “20.000 bandidos atacando Almaty” y “terroristas isl√°micos”. Es cierto que en el levantamiento participaron diversos grupos y facciones. Pero eso no es en s√≠ mismo un problema: toda una sociedad estuvo representada en el levantamiento, con todas sus diferencias y contradicciones. Es seguro asumir que diferentes personas participaron en diferentes acciones contra el r√©gimen, incluyendo la lucha y el saqueo.

De Anarchist Fighter:

    El periodista Maksim Kurnikov dijo algunas cosas muy interesantes en la emisi√≥n matinal de Ekho Moskvy. Se√Īal√≥ que el plan de “tomar armas de las armer√≠as y luego atacar a las fuerzas de seguridad” no es nuevo en Kazajst√°n.

    Exactamente lo mismo ocurri√≥ en la ciudad de Aktobe en junio de 2016: varias docenas de j√≥venes, divididos en grupos, tomaron armas de dos armer√≠as, se apoderaron de veh√≠culos y atacaron a una parte de la Guardia Nacional, pero fueron derrotados. Las autoridades de Kazajist√°n se han mostrado muy confusas sobre el caso: Todav√≠a no est√° muy claro en qu√© se basan sus afirmaciones de una “conexi√≥n islamista”.

    Kurnikov tambi√©n habl√≥ de guardias paramilitares en refiner√≠as de petr√≥leo ilegales en el oeste de Kazajst√°n, formados por aldeanos locales, llamados despectivamente “mambets” (agricultores colectivos) por la gente del pueblo kazajo. Estos grupos tambi√©n han protagonizado a veces enfrentamientos armados con la polic√≠a.

    ¬ŅQu√© nos dice todo esto? Por supuesto, las palabras del presidente Tokayev sobre “grupos terroristas cuidadosamente entrenados en el extranjero” son pura propaganda y muy probablemente una burda mentira. Que unas c√©lulas armadas sean capaces de tomar las instituciones de seguridad y los arsenales y se hayan materializado de repente a partir de una multitud abigarrada tambi√©n suena improbable. Dicho esto, no tenemos pruebas de la participaci√≥n de islamistas o nacionalistas en los sucesos de Almaty. Sin embargo, como podemos ver, en la sociedad kazaja existen, en principio, grupos organizados capaces de ejercer una resistencia armada activa. Es probable que las personas que se enfrentaron directamente a las fuerzas de seguridad fueran en parte representantes de esos grupos y en parte manifestantes espont√°neos autoorganizados. Existe una analog√≠a con el Maidan de 2014 [es decir, las protestas en Kiev], donde la defensa fue organizada tanto de forma espont√°nea por la multitud como con la participaci√≥n de grupos radicales organizados que se sumaron.”

Las afirmaciones sobre la participación de los fundamentalistas islámicos en los sucesos bien pueden ser ciertas hasta cierto punto. Pero también es seguro que las autoridades harán uso de cualquier información sobre ellos para desacreditar a todos los demás grupos, identidades y participantes implicados en la revuelta. La desesperación económica y la persecución social y política suelen llevar a la gente al fundamentalismo, así como a otras formas de radicalismo.

Seg√ļn Anarchist Fighter

    “La cuesti√≥n sobre el equilibrio real de fuerzas entre los actores no estatales de los acontecimientos sigue siendo urgente:

    El periodista de la oposici√≥n Lukpan Akhmedyarov, en la emisora de radio Ekho Moskvy, expres√≥ su convencimiento de que el ataque armado contra las autoridades en Almaty era obra de la gente de Nazarbayev. Los argumentos para esta afirmaci√≥n no est√°n claros.

    Cabe destacar que Akhmedyarov observ√≥ en su Uralsk natal, en la plaza junto a los manifestantes, a un grupo de varias decenas de personas organizadas que llamaban a asaltar el Akimat. Tambi√©n se inform√≥ de un peque√Īo grupo de “instigadores vestidos de forma id√©ntica” en Kostanai.

    ¬ŅDe qu√© se trata? ¬ŅUna oscura fuerza rebelde organizada, grupos criminales o verdaderos provocadores de los servicios estatales? ¬ŅO tal vez una narrativa “no violenta”, que busca etiquetar inmediatamente como tales a los partidarios de la acci√≥n directa? No hay respuestas.

    Una cosa est√° clara: dividir a los manifestantes en “pac√≠ficos” y “terroristas” es una distorsi√≥n de la realidad. Incluso antes de los sucesos de Almaty, hab√≠a v√≠deos del mismo Uralsk, donde los manifestantes liberaban valientemente a los detenidos de la polic√≠a.

    Permitamos una perogrullada: s√≠, una protesta radical “violenta” no garantiza en absoluto el √©xito, ni es inmune a las provocaciones. Pero una protesta puramente “no violenta” en nuestra realidad autoritaria est√° simplemente condenada de antemano. “Se os ha escuchado, lo solucionaremos y meteremos en la c√°rcel a los m√°s violentos”, esa es siempre la respuesta de los poderes f√°cticos en Rusia, Bielorrusia, Kazajist√°n…

Los diversos rumores sobre los conflictos internos de la estructura de poder en Kazajst√°n y las especulaciones sobre los planes geopol√≠ticos en juego en el levantamiento podr√≠an ser ciertos. Pero elevar estos rumores y especulaciones a la posici√≥n central en la narrativa sobre lo que est√° sucediendo en Kazajst√°n es una opci√≥n pol√≠tica: es una decisi√≥n de negar la capacidad de las innumerables personas comunes que participaron en el levantamiento por sus propias razones. Como todas las teor√≠as de la conspiraci√≥n, esto supone que las √ļnicas personas que tienen alguna influencia en la situaci√≥n son los oscuros actores del poder mundial; tambi√©n sirve para distraer a la gente de las cosas obvias que todo el mundo sabe que est√°n sucediendo, como que la √©lite pol√≠tica de Kazajst√°n se beneficia de la experiencia de todos los dem√°s.

Los rumores y las especulaciones sirven para influir en los acontecimientos y en la forma en que los demás los entienden y se comprometen con ellos. Ciertas o no, cada una de estas intervenciones sirve para centrar la atención en determinadas figuras, para difundir un determinado conjunto de suposiciones sobre el funcionamiento del mundo. Si estas teorías conspirativas ponen en duda a los participantes en la revuelta lo suficiente como para distraer a la gente del apoyo a los manifestantes que se alzan contra la explotación económica y la dominación política, entonces habrán conseguido su propósito de mantener a todo el mundo en todas partes dependiente de las élites políticas.

Un trono después del saqueo de la residencia del presidente en Almaty.

El propio Tokayev no ha dudado en propagar las historias m√°s extravagantes, afirmando que los terroristas internacionales que supuestamente dirigieron la revuelta no pueden ser identificados porque sus cuerpos han sido robados de las morgues. Seg√ļn Anarchist Fighter,

    Resulta que los terroristas no pueden ser mostrados al p√ļblico aunque est√©n muertos. Sus compa√Īeros de armas secuestraron a los muertos directamente de las morgues.

    Y lo m√°s importante es que las autoridades kazajas sin ninguna verg√ľenza declaran abiertamente que los manifestantes radicales se disfrazaron de la polic√≠a y de soldados (!!!) Ahora cualquier atrocidad de los castigadores puede ser atribuida a los propios revolucionarios. ¬ŅQuiz√°s los manifestantes fueron disparados por los “disfrazados”? Y si ahora resulta que los ni√Īos y los periodistas fueron abatidos por hombres uniformados y con tirantes, entonces ya se sabe: por supuesto que fueron los “alborotadores” disfrazados y no los brutales verdugos de las fuerzas especiales de Tokayev.

Más allá de la cuestión de quién participó en la revuelta, es importante preguntarse quién se beneficia de su represión. Como dice un comentario,

    Putin no es un nacionalista, sino un garante. √Čl garantiza la seguridad de la √©lite postsovi√©tica y la seguridad de sus propiedades. Antes s√≥lo lo garantizaba en la Federaci√≥n Rusa, pero ahora parece que tambi√©n lo hace en Kazajist√°n. Despu√©s de todo, all√≠ tambi√©n hay capital ruso.

    Mira la lista Forbes de Kazajst√°n. All√≠ figuran los verdaderos beneficiarios de la operaci√≥n de mantenimiento de la paz. La lista, por cierto, es interesantemente internacional. Las dos primeras l√≠neas est√°n ocupadas por los kazajos de Kim. El primero es el mayor accionista de KAZ Minerals, una “empresa brit√°nica de cobre”, como la describe Wikipedia. En 2021, su fortuna aument√≥ en 600 millones de d√≥lares. El segundo Kim, junto con Baring Vostok, es due√Īo de uno de los principales bancos kazajos, el Kaspi Bank, que tambi√©n cotiza en Londres y ha mostrado un crecimiento impresionante, a pesar de la pandemia. En tercer lugar me sorprendi√≥ encontrar a un ciudadano de Georgia, Lomatdze, que tambi√©n es copropietario del Kaspi Bank y su gerente.

    Luego viene un tal Bulat Utemuratov, que en el gobierno de Nazarbayev de los a√Īos 90 se especializ√≥ en comercio exterior. Es propietario de ForteBank, cuyos ingresos netos en 2020 “ascendieron a 53.200 millones de tenge” (121 millones de d√≥lares), as√≠ como de las principales participaciones en los principales operadores de telefon√≠a m√≥vil, el 65% de la empresa minera de oro RG Gold y un mont√≥n de activos m√°s, entre ellos una franquicia de Burger King y “hoteles Ritz-Carlton en Nur-Sultan, Viena y Mosc√ļ”…

    El quinto y sexto puesto lo comparten la hija y el yerno de Nazarbayev. Su yerno, Timur Kulibayev, posee “la participaci√≥n de control en la empresa Steppe Capital Pte Ltd de Singapur”, que es propietaria de las empresas “holandesas” KazStroyService Infrastructure BV y Asset Minerals Holdings (Caspi Neft JSC, 50% de Kazazot JSC).

    Dinara Kulibayeva, hija de Nazarbayev, es propietaria, junto con su marido, del Halyk Bank of Kazakhstan, cuya “capitalizaci√≥n burs√°til alcanz√≥ los 3.100 millones de libras (4.300 millones de d√≥lares)”. En el s√©ptimo lugar se encuentra un especulador financiero ruso y fundador de la “compa√Ī√≠a de inversiones americana” Freedom Holding Corp. Timur Turlov. “Seg√ļn los estados financieros de la compa√Ī√≠a, sus activos se triplicaron en 2020 hasta los 1.470 millones de d√≥lares (453,5 millones en 2019), el patrimonio neto casi se duplic√≥ hasta los 225,5 millones de d√≥lares (131,3 millones respectivamente), los ingresos netos se multiplicaron por 10 hasta los 42,3 millones de d√≥lares (4 millones respectivamente).”

    Y as√≠ sucesivamente.

    Y al otro lado de las barricadas est√°n todos aquellos que, o bien trabajan para todo este beau monde por 300 d√≥lares al mes (as√≠ es como se estima el salario medio en Kazajist√°n), extrayendo minerales para corporaciones “brit√°nicas” y “singapurenses” o sirviendo a conciudadanos en el sector de los servicios, al que tambi√©n pertenecen todos los de la lista; o bien aquellos que no han encontrado trabajo en absoluto en las grandes y medianas empresas, cuyos ingresos ni se pueden adivinar (se cree que son a√ļn m√°s bajos). Los trabajadores, concentrados en torno a las empresas, exigen garant√≠as sociales (precios m√°s bajos de los servicios p√ļblicos, asistencia m√©dica gratuita, salarios m√°s altos, etc.). Los que ni siquiera son trabajadores se limitan a tratar de conseguir lo suyo de las cadenas comerciales y los bancos a trav√©s de escaparates rotos y tiendas saqueadas.

    Teniendo en cuenta que los trabajadores est√°n seguros de ser abandonados en cuanto se calme el calor, las acciones de estos √ļltimos no pueden calificarse de irracionales o injustas.

El centro de Almaty el 5 de enero; una fotografía de Zhanabergen Talgat.

Una primavera que se ha retrasado treinta a√Īos

De nuevo, seg√ļn el podcast de avtonom.org, “Tendencias del orden y el caos

    “Las autoridades kazajas y el presidente Tokayev no confiaban en sus propias estructuras policiales y gubernamentales en primer lugar. La polic√≠a y el ej√©rcito ya hab√≠an empezado a ponerse del lado de los rebeldes, y era obvio que cualquiera de los diversos resultados era posible. En estas circunstancias, Tokayev se decidi√≥ por el √ļltimo extremo: llamar a las fuerzas de castigo de los pa√≠ses vecinos. Esto fue un suicidio pol√≠tico: de hecho, admiti√≥ que estaba en guerra con su propio pueblo e incluso con su propio aparato estatal”.

La situación en Kazajstán se agravó muy rápidamente, no sólo por las protestas, sino también por la brutalidad con la que fueron reprimidas. Los enfrentamientos en las calles son una consecuencia de la forma en que se ha puesto a prueba la paciencia de la población de Kazajistán desde hace décadas. La sociedad kazaja ya ha visto enfrentamientos y disparos en las calles en 1986, cuando el gobierno de Mijaíl Gorbachov reprimió un levantamiento en Almaty, llevando a cabo una masacre [1] y en 2011, cuando la policía disparó a los trabajadores en huelga en Zhanaozen, matando a docenas.

Cuando se conoció la primera noticia de la intervención militar nacional, ésta no pareció causar un gran revés al levantamiento. Los combates no cesaron entonces, al contrario, se intensificaron. Vimos vídeos de soldados desarmados entre la multitud de gente, recibidos por cambiar de bando.

Luego se cerr√≥ Internet. La raz√≥n oficial del apag√≥n de Internet fue “impedir que los terroristas de varios pa√≠ses que luchan en Almaty se coordinen con sus cuarteles generales”. Eso provoc√≥ una falta de informaci√≥n crucial desde los lugares donde se estaba produciendo el levantamiento, lo que facilit√≥ la representaci√≥n -o tergiversaci√≥n- de los acontecimientos. En una √©poca en la que todo se filma, se fotograf√≠a, se sube a la red y se comparte, el hecho de aislar una revuelta social de los medios de comunicaci√≥n sirve para borrarla de la realidad, abriendo un espacio en el que pueden prosperar las falsedades.

Policías antidisturbios filmando los combates en Kazajstán desde su atalaya. La guerra de la información siempre se desarrolla en un campo de batalla desigual.

Sin embargo, uno de los acontecimientos m√°s importantes tuvo lugar a la vista de todos: la intervenci√≥n de la OTSC. Esto plante√≥ muchas contradicciones a la vez. Designada formalmente como “ayuda para el mantenimiento de la paz de la Organizaci√≥n del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC)”, incluye un contingente de hasta 200 soldados de Armenia y Tayikist√°n, 500 de Bielorrusia del dictador Lukashenko (que recientemente reprimi√≥ un levantamiento propio), un n√ļmero no especificado de soldados kirguises y 3000 soldados de Rusia. Es significativo que los paracaidistas rusos que se han trasladado a Kazajist√°n est√©n al mando de Anatoliy Serdyukov, con experiencia en las guerras de Chechenia, la anexi√≥n de Crimea y la guerra de Siria. Aqu√≠ podemos ver las actividades imperiales de Rusia en plena exhibici√≥n.

En Kazajistán, el régimen se esfuerza por mantenerse en el poder por cualquier medio, recurriendo a invitar a las dictaduras vecinas a invadir. Para la población de Kazajstán, esto debería significar la pérdida definitiva de cualquier legitimidad que Tokayev pudiera tener a sus ojos. Todo el mundo en la región puede ver que la OTSC representa la unidad de sus gobiernos contra sus pueblos.

Seg√ļn avtonom.org

    Un presidente que llama al pueblo de su propio pa√≠s “bandas terroristas” representa un nadir [punto m√°s bajo, lo contrario al c√©nit] incluso para los est√°ndares de las “rep√ļblicas” autoritarias postsovi√©ticas.

    De hecho, se trata de una invasi√≥n de otro pa√≠s por la fuerza del lado de las autoridades que han perdido la confianza del pueblo. Significar√≠a la reproducci√≥n interminable del escenario “Rusia es una prisi√≥n de naciones” y estar√≠a a la altura de la supresi√≥n de las revoluciones h√ļngaras de 1848 y 1956, de los tanques en las calles de Praga en 1968 y de la invasi√≥n de Afganist√°n en 1979.

El casco quemado de un veh√≠culo militar en Almaty, fotografiado el 7 de enero. Ning√ļn gobierno es invencible, ni siquiera el imperio m√°s poderoso.

De Zhanaozen a Almaty: Recordando a los muertos

De Anarchist Fighter:

    “El actual levantamiento en Kazajist√°n comenz√≥ con las protestas en Zhanaozen. La misma ciudad donde, en diciembre de 2011, las autoridades dispararon a los trabajadores del petr√≥leo en huelga. La tragedia de Zhanaozen ha dejado una marca en la cultura de la protesta en Kazajist√°n. El pueblo ha guardado el recuerdo de los muertos. El deber de los vivos era continuar la labor de los ca√≠dos.

    Y en enero de 2022, Zhanaozen se levant√≥ de nuevo. La primera ciudad del pa√≠s, un ejemplo para todas las dem√°s. El motivo formal de las protestas fue el aumento del precio de la gasolina y la subida de los precios de los alimentos. Pero, como se√Īal√≥ Mija√≠l Bakunin, la mera insatisfacci√≥n con la situaci√≥n material no es suficiente para la revoluci√≥n, se necesita una idea movilizadora. En Kazajist√°n, una de esas ideas fue la lealtad a los luchadores que murieron en 2011. Los trabajadores que murieron entonces bajo las balas nunca ver√°n el mundo que so√Īaron, pero la muerte por un sue√Īo se convirti√≥ en un testamento para que los vivos continuaran su causa. Y as√≠, para los rebeldes de Kazajist√°n ya no hay vuelta atr√°s.

    La cultura rebelde de Kazajst√°n tiene mucho que aprender de ella. Nosotros tambi√©n debemos mantener la memoria de los m√°rtires del movimiento de liberaci√≥n en Rusia y Bielorrusia. De Michael Zhlobitsky, Andrey Zeltzer, Roman Bondarenko y otros h√©roes. Murieron para hacernos m√°s valientes y m√°s fuertes, y estamos en deuda con ellos. Debemos contar c√≥mo vivieron y por qu√© dieron su vida. Como demuestran los acontecimientos en Kazajst√°n, los m√°rtires ca√≠dos son capaces de levantar al pueblo a la rebeli√≥n”.

Los restos de la revuelta: Almaty después del levantamiento.

Entrevista: Testimonio de anarquistas en Almaty

Para obtener una mayor perspectiva de los acontecimientos en Kazajst√°n, nos pusimos en contacto con dos anarcofeministas que fueron testigos de primera mano de algunas de las escenas de la revuelta. No estuvieron en el frente de los enfrentamientos, pero son conocidas activistas que han participado en la organizaci√≥n feminista en la ciudad durante a√Īos, [2]

por lo que son lo m√°s parecido a un punto de vista “neutral” sobre los acontecimientos que hemos podido encontrar.

Feministas anarquistas en Almaty en el Día Internacional de la Mujer, 8 de marzo de 2021.

Present√°os y decidnos desde donde habl√°is

Somos dos anarquistas de Kazajist√°n, ambas mujeres. Hemos participado en muchas actividades de izquierda-anarco-fem-eco, de liberaci√≥n animal y veganas en Almaty durante los √ļltimos once a√Īos, pero no estamos tan activas en este momento.

No puedo nombrar ning√ļn movimiento anarquista en Kazajist√°n en el siglo XXI. Hubo algunas actividades clandestinas en los a√Īos 90, pero en la actualidad no existe nada parecido. Sol√≠a participar en un grupo marxista de izquierda: reuniones, un grupo de lectura, algunas conferencias p√ļblicas. No s√© qu√© hacen ahora los ex miembros que se quedaron aqu√≠. No oigo hablar de ning√ļn grupo “de izquierdas” aqu√≠.

Yo fui una de las organizadoras de uno de los primeros movimientos feministas de aqu√≠, Kazfem. Organizamos muchas actividades y actuaciones p√ļblicas, publicamos una revista feminista llamada Yudol’ y organizamos manifestaciones para el 8 de marzo [D√≠a Internacional de la Mujer].

Ahora hay un movimiento liberal juvenil llamado Oyan Kazakhstan (“Despierta, Kazajist√°n”) que est√° activo. Organizan reuniones p√ļblicas, actuaciones y marchas, y a menudo son acosados por la polic√≠a. Comenz√≥ tras la acci√≥n con pancartas que Beibarys Tolymbekov y Asya Tulesova llevaron a cabo en el marat√≥n de la ciudad en 2019. [3] Fueron encarcelados durante 15 d√≠as y comenz√≥ una gran ola de atenci√≥n, especialmente en las redes sociales, que no hab√≠a ocurrido antes. Existe la teor√≠a de la conspiraci√≥n de que todos estos activistas son progubernamentales, porque ahora no hay nadie en la c√°rcel, pero no creo que sea cierto. Conozco personalmente a muchos de ellos. Tambi√©n apoyan las actividades feministas y LGBTQ. En el lado opuesto -la mayor√≠a de los que odian en Internet y algunos medios de comunicaci√≥n del gobierno- la gente afirma que todo esto es obra de “Occidente” (Europa y Estados Unidos).

Kazajist√°n es un pa√≠s autoritario. Hemos tenido el mismo presidente [Nursultan Nazarbayev] durante 28 a√Īos, y el nuevo [Kassym-Jomart Tokayev] no es m√°s que una marioneta. Pero cuando el primer presidente dimiti√≥, la gente empez√≥ a pensar en el cambio. El culto a la personalidad en torno a Nursultan Nazarbayev no desapareci√≥ tras su renuncia. La capital, Astana, pas√≥ a llamarse “Nursultan”, lo que provoc√≥ muchas protestas. En los √ļltimos a√Īos, la situaci√≥n econ√≥mica ha ido empeorando, sobre todo despu√©s de la pandemia, la alt√≠sima inflaci√≥n, la corrupci√≥n, etc. Adem√°s, ha habido mucha venta y alquiler de nuestras tierras a China y otros pa√≠ses.

La situaci√≥n siempre ha sido as√≠, pero hace diez a√Īos, o incluso cinco, hab√≠a m√°s gente leal al presidente y tem√≠a la “desestabilizaci√≥n”. En aquella √©poca, exist√≠a la esperanza de que nosotros [Kazajst√°n] nos est√°bamos “desarrollando”, de que las cosas mejorar√≠an pronto.

Incluso en el momento de los sucesos de Zhanaozen en 2011, cuando los trabajadores que protestaban fueron tiroteados, hubo muy poco apoyo de Almaty. Mucha gente pensaba que lo que había ocurrido allí era correcto.

Antes, si hab√≠a alguna protesta, era organizada y apoyada por la generaci√≥n m√°s vieja, por los trabajadores y la gente de las regiones, los auls (pueblos), generalmente dirigidos por el turbio l√≠der opuesto Mukhtar Oblyazov. Pero en los √ļltimos tres a√Īos, los j√≥venes de la clase media urbana se han convertido en activistas pol√≠ticos. En su mayor√≠a eran personas de Almaty, pero tambi√©n hab√≠a apoyo en otras ciudades.

Por cierto, creo que los problemas ecol√≥gicos de Almaty -donde experimentamos niveles de contaminaci√≥n extremadamente altos y que empeoran cada a√Īo- son la gran raz√≥n de las protestas juveniles aqu√≠. Junto con el desarrollo de las redes sociales, por supuesto.

Centro de Almaty, 5 de enero.

Contadnos lo que se vivió en Almaty la semana pasada.

Poco despu√©s del A√Īo Nuevo, empezaron a llegar noticias sobre un levantamiento de trabajadores en Zhanaozen. La protesta era pac√≠fica, pero las reivindicaciones eran bastante radicales: desde la bajada del precio del gas hasta la dimisi√≥n del gobierno. Las protestas tambi√©n comenzaron en otras ciudades. Se supo que habr√≠a acciones de solidaridad en Almaty el 4 de enero, pero no ten√≠a informaci√≥n precisa.

Ese d√≠a, de camino a casa, me enter√© de las protestas en distintas partes de la ciudad y de las detenciones de activistas de [el mencionado movimiento juvenil liberal] Oyan Kazakhstan. Vivo un poco a las afueras de la ciudad, en las monta√Īas, y ya en casa qued√≥ claro que algo grave estaba ocurriendo. Por la noche, todas las conexiones a Internet se desconectaron. No sab√≠a a d√≥nde ir y si podr√≠a volver.

Sobre lo que ocurrió en la ciudad durante ese tiempo, mi camarada Daniyar Moldabekov, periodista político, escribió

    Cuando los manifestantes se acercaron a la plaza, la polic√≠a empez√≥ a lanzar granadas de aturdimiento y gases lacrim√≥genos. Yo y otros miles de personas nos asfixiamos, nos escoc√≠an los ojos y la cara, nos sent√≠amos mal, tos√≠amos sin cesar. Fue un milagro que no me desmayara. Debieron disparar m√°s de cien granadas de aturdimiento entre las 11 de la noche y las 4 de la madrugada, que fue cuando mis compa√Īeros tuvieron que llevarme a casa. Todav√≠a pod√≠a o√≠r los golpes desde mi apartamento.

    Aproximadamente una hora despu√©s de que la multitud llegara a la Plaza de la Rep√ļblica, se dirigieron a la calle Abai. All√≠ se enfrentaron a un veh√≠culo blindado de transporte de personal que ven√≠a en su direcci√≥n. Un cami√≥n pas√≥ con ciudadanos que agitaban banderas kazajas. Algunos de ellos llevaban escudos que parec√≠an haber arrebatado a los antidisturbios”.

La gente escuch√≥ explosiones toda la noche. Yo me negaba a creerlo. Por la ma√Īana, la noticia se comunic√≥ por tel√©fono. Llam√© a todo el mundo durante medio d√≠a, me enter√© de las v√≠ctimas, los activistas fueron liberados. S√≥lo era posible conectarse a Internet en casa de unos amigos. El edificio Akimat (el ayuntamiento) estaba siendo ocupado. Todo el mundo intentaba convencernos de que nos qued√°ramos en casa. Especulando que las protestas podr√≠an tener un car√°cter nacionalista [en el contexto ruso implica extrema derecha tambi√©n], algunas personas empezaron a tener miedo (yo soy de etnia rusa en Kazajist√°n).

No había información disponible sobre quién estaba en la plaza o en la ciudad en ese momento. Mi amigo y yo decidimos ir a comprobarlo por nosotros mismos.

El centro de Almaty el 5 de enero.

La ciudad estaba medio vac√≠a. Los coches con banderas kazajas circulaban por las calles gritando alegres. Todo estaba cerrado. En las puertas hab√≠a carteles que dec√≠an “estamos con el pueblo”. Un ambiente de excitaci√≥n. A medida que nos acerc√°bamos a la plaza, hab√≠a m√°s grupos de j√≥venes. Vi una bandolera de la polic√≠a tirada en la carretera. Hab√≠a gente con palos reuni√©ndose. La situaci√≥n se torn√≥ un poco aterradora, pero nadie era agresivo. En el monumento a los acontecimientos de 1986 (el levantamiento contra el r√©gimen sovi√©tico), nos encontramos con manifestantes con escudos policiales. No se ve√≠a ni un solo polic√≠a o soldado.

El centro de Almaty el 5 de enero. El cartel de la puerta dice “Estamos con la gente”.

Entonces vimos el Akimat ardiendo. No pod√≠amos creer lo que ve√≠amos. La gente estaba haciendo hogueras. Todo el mundo estaba tranquilo. Rompieron las puertas del edificio frente al Akimat. Hab√≠a canales de televisi√≥n y otros servicios gubernamentales. Los hombres volvieron a acercarse a nosotros: “¬ŅPor qu√© hab√©is venido?” (Quer√≠an decir: ¬Ņpor qu√© hab√©is venido, ya que sois √©tnicamente rusas?)

“Esta es mi ciudad y mi pa√≠s, as√≠ como el suyo”, respond√≠. Nos saludaron alegremente. No sentimos ninguna agresi√≥n por su parte.

Ofrecimos a los manifestantes té caliente. El hombre nos contó que estuvo en las protestas desde el principio, que todo empezó de forma pacífica, hasta que las autoridades empezaron a detonar granadas de estruendo y a utilizar la violencia.

“Ahora”, dijo, “est√°n disparando a los combatientes”. Los guardias s√≥lo permanec√≠an cerca del propio edificio de Akimat.

√Čl y otros hombres que se encontraban all√≠ hab√≠an visto a personas con disparos en la cabeza. Llamaron a los taxis y metieron a los heridos en los coches para llevarlos al hospital. Nos dijo que planeaban ocupar el aeropuerto, para que los militares rusos no pudieran aterrizar all√≠.

Muchos de los burgueses de alto nivel del gobierno y los empresarios ya habían abandonado el país en vuelos privados. Había rumores de que N. Nazarbaev también había abandonado el país.

Ninguna de las personas que vimos en la plaza parec√≠a “merodeadora” [sic].

Querían que el gobierno dimitiera. No cumplían órdenes, nadie movía los hilos. Era un levantamiento obrero a nivel nacional. Nadie tenía miedo a morir, pero no vimos ninguna rabia. Nos mostraban las heridas de las balas de goma y nos advertían de que pronto habría disparos graves, que sería mejor que nos fuéramos.

El sonido de las explosiones y los disparos se hizo más cercano y frecuente. Nos fuimos. Un hombre nos llevó en su coche. Todos esos días, la gente se mostró solidaria entre sí.

Mis amigos y yo decidimos quedarnos juntos en mi casa. Todos estábamos entusiasmados. Esto fue antes de que aparecieran noticias sobre destrucción, saqueos y víctimas civiles. A medianoche, entre el 5 y el 6 de enero, se cortaron todas las conexiones a Internet. Durante cuatro días, estuvimos aislados; sólo podíamos hacer y recibir llamadas, y éstas no funcionaban bien.

Esa noche, toda la ciudad fue abandonada por todos los servicios, incluidos los bomberos y los servicios m√©dicos. Los incendios fueron apagados por voluntarios. Adem√°s, algunos manifestantes y voluntarios intentaron detener a los “ladrones”. [4]

El 7 de enero, algunas tiendas y cajeros automáticos alejados del centro de la ciudad seguían funcionando. En esa parte de la ciudad, casi todo estaba despejado, excepto los edificios gubernamentales quemados alrededor de la plaza. Algunos servicios funcionaban allí. El día anterior, había sido posible entrar en los edificios; nadie los vigilaba. Esta vez, hicimos algunas fotos y luego se oyó un disparo en el aire cerca y abandonamos esta zona.

En la noche del 9 de enero, fue posible obtener una conexi√≥n a Internet con servicios proxy. La conexi√≥n m√≥vil segu√≠a sin estar disponible. En la ma√Īana del 10 de enero, la conexi√≥n funcion√≥ en todas partes, pero s√≥lo hasta la 1 de la tarde y luego de 5:30 a 7:30 de la tarde.

Centro de Almaty el 5 de enero.

Desde fuera de Kazajist√°n se ha hablado mucho de qui√©n est√° “detr√°s” de las protestas. ¬ŅTienen alguna credibilidad estas acusaciones? Tambi√©n hemos visto algunas noticias que afirman que los enfrentamientos entre facciones rivales dentro de la estructura de poder tambi√©n est√°n contribuyendo a la situaci√≥n. ¬ŅEn qu√© medida creeis que el fundamentalismo isl√°mico est√° implicado en estos acontecimientos?

El presidente Tokaev sigue gobernando, a pesar de los rumores sobre su retirada. Ahora los canales de televisión y los medios de comunicación del gobierno están difundiendo mucha desinformación y propaganda. Es muy pronto para sacar conclusiones, pero algunas cosas están claras.

Todo empez√≥ como un levantamiento popular. S√≠, quemaron el Akimat, pero nadie los dirig√≠a. S√≥lo quer√≠an que desapareciera el antiguo r√©gimen. No eran “criminales” [sic].

Despu√©s de empezar, aparecieron otras fuerzas. No sabemos qui√©nes eran. Pero es cierto que estaban organizadas. ¬ŅPero por qui√©n? Ahora hay muchos rumores. Algunos medios de comunicaci√≥n oficiales dicen que son de [la vecina] Kirguist√°n, donde ha habido varias revoluciones desde la independencia [al igual que Kazajst√°n, Kirguist√°n se independiz√≥ cuando la Uni√≥n Sovi√©tica se desintegr√≥ en 1991]. Esos medios tambi√©n difunden informaciones sobre los talibanes o los yihadistas. La gente que conozco personalmente dice que ha visto gente en las calles que “se parece a ellos” [sic].

Aquí, en Kazajstán, no he visto que se hable de la CIA [la Agencia Central de Inteligencia del gobierno de Estados Unidos]. Creo que eso es propaganda rusa.

El ex asesor del presidente ha estado haciendo afirmaciones sobre una conspiraci√≥n dentro de las estructuras gubernamentales, afirmando que durante varios a√Īos hubo “campos de entrenamiento” en las monta√Īas y que el Comit√© de Seguridad Nacional estaba ocultando esta informaci√≥n. Afirm√≥: “Tengo informaci√≥n exclusiva de que, por ejemplo, 40 minutos antes del ataque al aeropuerto, se dio la orden de retirar completamente el cord√≥n y los guardias”.

Almaty, 7 de enero.

¬ŅQu√© pod√©is decir sobre la din√°mica interna del levantamiento?

Todo el mundo fuera de Kazajstán está intentando analizar lo que está pasando y es muy difícil hacerlo sin contexto, y los que están dentro del país no pueden hacerlo por la falta de información completa. Creo que ni siquiera nosotras, habitantes de este país, entenderemos lo que ha pasado durante mucho tiempo. Además del hecho de que ahora no hay una conexión estable de Internet, y que antes ni siquiera había conexión de telefonía móvil, todos los canales de noticias están severamente censurados, y esto sólo va a empeorar.

No voy a describir las teorías que circulan ahora, pero todas se refieren a diferentes luchas de poder entre el clan Nazarbayev y otros que buscan el poder; por ejemplo, hay una teoría que dice que Tokayev, con la ayuda de los militares rusos, está asegurando su posición en el poder.

Lo que da miedo de todo esto es que decenas de miles de personas participaron en el juego y sus intentos bienintencionados de cambiar las condiciones sociales y pol√≠ticas de este pa√≠s para mejor, por el bien de todos, est√°n siendo utilizados ahora por unas pocas personas para repartirse los recursos de este pa√≠s de una nueva manera. S√≠, todo empez√≥ con las reivindicaciones econ√≥micas de los trabajadores del oeste de Kazajist√°n, que protestaban por la fuerte subida del precio del gas. Luego las demandas se convirtieron en pol√≠ticas: la dimisi√≥n del gobierno y del presidente, la elecci√≥n de akims (alcaldes) y una rep√ļblica parlamentaria. Algunas de las demandas se cumplieron, pero no de inmediato, y cuando fueron ignoradas, una ola de protesta y solidaridad se extendi√≥ a todas las ciudades de Kazajst√°n, de modo que desde el exterior parec√≠a un gran estallido revolucionario, que en nuestro pa√≠s no se ha producido a lo largo de treinta a√Īos de r√©gimen autoritario.

Ahora no podemos decir nada con seguridad, excepto una cosa: esta protesta no ten√≠a ning√ļn l√≠der p√ļblico, y los disturbios callejeros y las ocupaciones de edificios administrativos no ten√≠an demandas expresadas. Pero hubo asesinatos y un gran n√ļmero de v√≠ctimas entre la poblaci√≥n, que sufri√≥ primero en batallas con la polic√≠a, luego entre s√≠ en las calles, de las que la polic√≠a huy√≥, y luego el tiroteo de civiles en las calles por parte de las fuerzas armadas de Kazajst√°n y de la OTSC (aunque se nos promete que ahora s√≥lo protegen las instalaciones estatales).

Los medios de comunicaci√≥n a los que se les permiti√≥ seguir funcionando empezaron a hablarnos de radicales e islamistas, utilizando la imagen del enemigo exterior. Antes, durante los primeros d√≠as de las protestas, hab√≠a un discurso que llamaba a “entablar un di√°logo pac√≠fico con los manifestantes”, y un d√≠a despu√©s ya hab√≠a una orden de disparar a matar (en el discurso del presidente Tokayev). Tras la entrada de las tropas de la OTSC y dos d√≠as de constantes disparos en las calles, Tokayev equipar√≥ a los manifestantes con terroristas, as√≠ como a los activistas y defensores de los derechos humanos, y los medios de comunicaci√≥n independientes se convirtieron, seg√ļn sus palabras, en una amenaza para la estabilidad. El discurso del Estado cambia constantemente en el proceso de esta b√ļsqueda de un enemigo: ayer ese enemigo eran supuestos desempleados sobornados de Kirguist√°n, hoy ya son radicales de Afganist√°n. Todos esperamos que ma√Īana no sean los activistas que han defendido las reformas pol√≠ticas en Kazajst√°n durante los √ļltimos tres a√Īos y han acudido a los m√≠tines.

Centro de Almaty el 5 de enero.

¬ŅQu√© pod√©is decirnos de la represi√≥n?

El m√ļsico kirgu√≠s Vicram Ruzakhunov fue detenido y torturado por las autoridades kazajas como “terrorista” y le hicieron grabar un v√≠deo y “confesar”. Ahora est√° libre.

El periodista independiente local Lukpan Akhmediyarov ha sido detenido. Otro periodista independiente, Makhambet Abjan, ha comunicado que el 5 de enero la policía se presentó en su apartamento; ahora está desaparecido. Mis amigos y muchas otras personas en las redes sociales informan de que sus familiares y amigos también han desaparecido.

Las autoridades ya han confirmado la muerte de cientos de v√≠ctimas, entre ellas dos ni√Īos. Los activistas de los sindicatos est√°n desaparecidos, entre ellos Kuspan Kosshigulov, Takhir Erdanov y Amin Eleusinov y sus familiares.

En Almaty, los periodistas del Canal Dozhd’ (–Ę–Ķ–Ľ–Ķ–ļ–į–Ĺ–į–Ľ –Ē–ĺ–∂–ī—Ć), que intentaron tomar im√°genes en la morgue municipal, fueron tiroteados (no resultaron heridos).

El 6 de enero, los voluntarios acudieron a la plaza. Algunos activistas desplegaron una pancarta en la que se le√≠a “No somos terroristas”. La polic√≠a les dispar√≥, matando al menos a uno.

El centro de Almaty el 5 de enero; una fotografía de Zhanabergen Talgat.

¬ŅC√≥mo cre√©is que la entrada de las tropas rusas en Kazajst√°n cambiar√° la situaci√≥n, a largo plazo?

La entrada de las tropas rusas es muy preocupante. En la situación de una guerra con Ucrania, podríamos imaginar todos los peores escenarios. Todo el mundo que conozco está de acuerdo en que esto es inapropiado, y que podemos llamarlo ocupación.

Personalmente, me temo que la entrada de las tropas rusas en este pa√≠s consolidar√° la ya fuerte influencia de Rusia en Kazajist√°n pol√≠ticamente, y Kazajist√°n se convertir√° en la Rusia que conocemos ahora, con activistas torturados y casos inventados. Nuestra oposici√≥n pol√≠tica ya est√° completamente silenciada, y la poblaci√≥n del pa√≠s completamente intimidada. Teniendo en cuenta que este es el segundo tiroteo durante las protestas (2011 y 2022), y que en la historia de Kazajst√°n tambi√©n hubo una supresi√≥n brutal de un levantamiento bajo la URSS en 1986, y la informaci√≥n sobre el n√ļmero de personas asesinadas en aquel entonces sigue estando clasificada… entonces no hay esperanza de que en un futuro pr√≥ximo sepamos lo que realmente sucedi√≥ y cu√°ntas personas fueron asesinadas y heridas. Lo m√°s probable es que el recuento llegue a miles de personas.

¬ŅQu√© cre√©is que pasar√° despu√©s?

Ahora es muy pronto para imaginar el resultado, en una situación de guerra de información, propaganda y aislamiento. No soy un experto en política.

Seguro que la represi√≥n se intensificar√° ahora. Internet y todos los medios de comunicaci√≥n ser√°n censurados. Ahora el gobierno trata de poner una “buena cara”, como si fueran los salvadores que nos salvaron de los terroristas. No estoy seguro de que esto vaya a funcionar. Pero por el momento, creo que habr√° tranquilidad. La gente est√° demasiado asustada y conmocionada.

¬ŅHay algo que la gente de fuera de Kazajst√°n pueda hacer para apoyarte a ti o a otros all√≠?

Difundir información, por supuesto. Quizá pronto haya más represión, y algunos activistas necesitarán ayuda para salir del país.

El apoyo m√°s importante es el informativo. En 2019, despu√©s de las elecciones presidenciales, todos fuimos arrestados en los m√≠tines y los √ļnicos que escribieron sobre ello fueron los medios de comunicaci√≥n extranjeros y los medios kazajos independientes (que son muy pocos y los sitios suelen estar bloqueados). Ahora es muy importante que el sangriento enero en Kazajist√°n no haya sido solo una bonita estampa revolucionaria como escriben muchas publicaciones de izquierdas, sino tambi√©n que no se recuerde como un acto terrorista desde el exterior, como dicen todas las fuentes oficiales de diferentes pa√≠ses.

Tweeter:

https://twitter.com/bad_immigrant/status/1480692689364471814?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1480692689364471814%7Ctwgr%5E%7Ctwcon%5Es1_&ref_url=https%3A%2F%2Fes.crimethinc.com%2F2022%2F01%2F12%2Fkazakhstan-after-the-uprising-analysis-from-from-russian-anarchists-eyewitness-accounts-from-anarchists-in-almaty

M√°s lecturas:

6 de enero: Una vista de Almaty entre el humo, el día después.

  [1]  Entre el 17 y el 19 de diciembre de 1986 se produjeron protestas en Almaty en respuesta a que Mija√≠l Gorbachov, entonces Secretario General del Comit√© Central del Partido Comunista de la Uni√≥n Sovi√©tica, destituyera al hasta entonces Primer Secretario del Partido Comunista de Kazajst√°n y lo sustituyera por un funcionario de Rusia. (Gorbachov afirm√≥ posteriormente que intentaba evitar que Nursultan Nazarbayev concentrara demasiado poder en sus manos; Nazarbayev lleg√≥ a gobernar Kazajist√°n durante 28 a√Īos). En 1986, como en 2022, las protestas acabaron en una masacre a manos de las fuerzas del Estado. En 1986, al igual que en 2022, corri√≥ el rumor de que los manifestantes hab√≠an sido sobornados con vodka o enga√Īados con panfletos.

  [2]  Kazfem, posiblemente el primer movimiento feminista de Kazajst√°n desde el colapso de la Uni√≥n Sovi√©tica, publica la revista feminista Yudol‘ y organiza manifestaciones para el 8 de marzo, D√≠a Internacional de la Mujer.

  [3] El 21 de abril, Asya Tulesova y Beibarys Tolymbekov fueron encarceladas durante 15 d√≠as, acusadas de violar la ley kazaja relativa a las reuniones p√ļblicas, tras colgar una pancarta a lo largo de la ruta del marat√≥n en Almaty, en la que se le√≠a “No se puede huir de la verdad”, un comentario sobre las elecciones presidenciales.

  [4]  Este art√≠culo de prensa explora esta cuesti√≥n, aunque desde una posici√≥n partidista.




Fuente: Alasbarricadas.org