March 21, 2021
De parte de El Libertario
204 puntos de vista

Contrapunto
 
[Nota previa de El Libertario: La enorme balacera ocurrida hace pocos d铆as en la ciudad, aparentemenente por el intento de la delincuencia por apoderarse de un puesto de la GNB cercano a la zona que controla en los barrios de la Cota 905 y as铆 demostrar su fuerza, vuelve a poner en el tapete el tema de lo que es hoy la delincuencia en Venezuela. Tal vez la voz mas autorizada para expresarse sobre ello sea la del investigador y docente universitario K. 脕vila, de quien reproducimos este resumen que un blog informativo hiciera en enero pasado de sus consideraciones sobre eventos parecidos que mostraban entonces, como ahora, el desbordado terror armado que se impone sobre Caracas y sus habitantes.]

Keymer 脕vila, investigador del Instituto de Ciencias Penales y profesor de criminolog铆a en pre y postgrado de la UCV comparte su visi贸n sobre lo sucedido este viernes 8 de enero en estas zonas populares de Caracas.

鈥淓l saldo es la p茅rdida de miles de vidas humanas, la radicalizaci贸n y mutaci贸n de las bandas que se hacen m谩s violentas y con mayores arsenales, junto al empoderamiento cada vez m谩s grande de los aparatos policiales y militares que terminan haciendo su voluntad. 驴Qui茅nes salen perdiendo? Todos nosotros, los ciudadanos de a pie que terminamos a su merced鈥, afirma

Es muy dif铆cil generalizar, cada barrio tiene su propio universo, actores y l贸gicas propias.  El a帽o pasado cuando ocurrieron los hechos de Petare hice unos comentarios muy similares. Cualquiera que pretenda hablar con propiedad sobre la Vega, la Cota 905 o sobre los eventos que all铆 suceden y que a煤n se encuentran en desarrollo deber铆a estar vinculado con ese sector de alguna manera, ya sea porque lo haya tomado como objeto de sus estudios de campo, observaciones, seguimiento o an谩lisis, o porque hace vida en ese lugar. No me encuentro en ninguno de esos supuestos. Por eso solo puedo hacer referencia a cuestiones muy b谩sicas y generales, que cualquier persona dedicada a la criminolog铆a, o las sociolog铆as que tienen como objeto de estudio al sistema penal o la violencia deber铆a decir, m谩s all谩 de repetir lo que ya abunda por las redes sociales. En estas coyunturas hay que tener cuidado con los opin贸logos.

Creo que hay tres cosas b谩sicas que se deben tener en cuenta para reflexionar sobre estos eventos: el contexto de profunda violencia estructural que padecemos los venezolanos, la estructura de oportunidades il铆citas que el propio sistema ofrece y la violencia institucional que le es funcional a las dos anteriores.

La violencia estructural

En primer lugar 驴C贸mo y por qu茅 se conforman bandas con este alto poder de fuego? Este fen贸meno es una muestra de la precariedad institucional del Estado en varios niveles: el m谩s b谩sico y fundamental, se encuentra en lo social y econ贸mico. Es lo que se denomina violencia estructural que tiene que ver con la exclusi贸n social y la no satisfacci贸n de las necesidades m谩s b谩sicas de la poblaci贸n. Esta ausencia de un Estado Social real, con pol铆ticas realmente universales, no discriminatorias, sostenibles, institucionalizadas, no clientelares ni espor谩dicas, es la madre de todas las dem谩s formas de violencia. Es la que priva, por ejemplo, a los j贸venes excluidos de suficientes oportunidades para una vida en el mundo l铆cito. A mayor exclusi贸n social se reducen las opciones de vida l铆cita, en especial en nuestro actual contexto donde la econom铆a privada y p煤blica est谩n quebradas 驴Qu茅 opciones l铆citas se le est谩n ofreciendo actualmente a los j贸venes en el pa铆s?

Luego caen en forma de cascada otros tipos de violencia, como la violencia social, violencia delictiva, violencia individual, etc. Tradicionalmente en ciertas coyunturas pol铆ticas, donde la violencia estructural e institucional es evidente, se visibiliza m谩s la violencia delictiva e individual como forma de encubrir a la violencia estructural. Esto lo retomaremos m谩s adelante.

Ahora bien, descrito este marco, en el que la violencia de tipo delictiva est谩 inserta dentro de una l贸gica de violencia estructural e institucional que la genera, la potencia y la define, si nos concentramos en la violencia delictiva que se da en el seno de bandas armadas 鈥攎谩s all谩 de los enfoques culturales y etarios que son fundamentales para el estudio de estos fen贸menos鈥, hay un elemento que considero fundamental: para que exista en un sector territorial grupos armados organizados debe preexistirle una 鈥渆structura de oportunidades il铆citas鈥. Esto es lo m谩s b谩sico de la criminolog铆a de las subculturas criminales. Esto nos lleva a la segunda arista que se tiene que considerar.

驴Qu茅 es una estructura de oportunidades il铆citas?

Es el apoyo del mundo 鈥渓铆cito鈥 a las actividades y existencia de una banda, esto pasa por soportes sociales, institucionales, econ贸micos, pol铆ticos, entre otros. Es decir, garant铆a para operar de manera impune, colaboraci贸n de cuerpos policiales y militares, complicidad de fiscales y jueces. Padrinazgos pol铆ticos y econ贸micos, entre otras. Esto no tiene que ver con ideolog铆as ni programas pol铆ticos, es solo un asunto de negocios, de mercados il铆citos comunes. Estas alianzas no son estables, en ocasiones estos intereses en com煤n pueden entrar en conflicto generando guerras irregulares entre estos bandos.

Las bandas delictivas ser铆an, entonces, apenas un eslab贸n m谩s de la cadena. Ac谩 hay preguntas b谩sicas: 驴C贸mo obtienen las armas? 驴C贸mo tienen acceso a armas de guerra? 驴C贸mo obtienen municiones? 驴C贸mo algunas poseen granadas? 驴Qui茅nes son los responsables de la fabricaci贸n, importaci贸n, distribuci贸n y comercializaci贸n de las armas y municiones en el pa铆s? 驴Qui茅nes tienen ese monopolio? 驴Desde cu谩ndo lo tienen?

En s铆ntesis: las grandes bandas, no pueden surgir, ni tener poder, sin un m铆nimo apoyo o al menos tolerancia de polic铆as o militares, fiscales, jueces, as铆 como del poder pol铆tico y econ贸mico del mundo 鈥渓egal鈥.

Esta connivencia e intereses comunes de las autoridades, ya sean sus cuadros institucionales bajos, medios o altos, con las bandas delictivas de alguna manera terminan generando las llamadas gobernanzas criminales. Cuando el Estado y las instituciones reguladoras de la vida social se ausentan y dejan de cumplir su rol, este espacio lo ocupan otros actores. Esto no es un fen贸meno 煤nico ni aut贸ctono, esto lo que podemos observar en las periferias de varias ciudades latinoamericanas en Centroam茅rica, Brasil, Colombia, M茅xico y Venezuela. Porque eso tambi茅n es otro asunto, los patriotismos negativos nos obligan a decir siempre que somos los 煤nicos o los peores, pues no es el caso. No somos los 煤nicos, aunque s铆 nos encontramos entre los pa铆ses con los mayores 铆ndices de homicidios y de letalidad policial.

Violencia institucional

La tercera arista que debe considerarse es la violencia institucional a la que pertenece el terrorismo de Estado, las distintas formas de dictadura y represi贸n policial y militar. Este tipo de violencia es un instrumento de reproducci贸n y sostenimiento de la violencia estructural. Es por ello que el sistema penal invisibiliza a ambas formas de violencia, para ocuparse simb贸lica y selectivamente, especialmente en momentos de crisis, solo de algunos casos de violencia directa de tipo individual o grupal definidos como delitos.

En algunas coyunturas puntuales de crisis pol铆ticas, econ贸micas o de legitimidad el tema de la seguridad ciudadana puede ser un comod铆n, algunos casos en particular, sin duda graves y dram谩ticos pueden servir para encubrir crisis de tipo m谩s estructural y dif铆ciles de abordar. Es una sustituci贸n de enemigos p煤blicos, dependiendo de las circunstancias el sistema  eval煤a a cual escoge y c贸mo lo procesa. Con ello se legitiman ciertos aparatos armados del Estado a la vez que distraes la atenci贸n p煤blica para que no se ocupe de otros asuntos posiblemente m谩s dif铆ciles de abordar. Esto sucedi贸 claramente con las OLP, en un a帽o electoral; tambi茅n sucedi贸 con la creaci贸n de la FAES durante las protestas de 2017. Como lo hemos explicado en otras oportunidades, estas pol铆ticas no son una mera respuesta a fen贸menos delictivos puntuales, estos son s贸lo la excusa a trav茅s de la cual se activan un mont贸n de funcionalidades pol铆ticas y econ贸micas.

Las cifras e indicadores existentes nos demuestran, en primer lugar, que la mayor铆a de las muertes a manos de los cuerpos de seguridad no son enfrentamientos con grupos delictivos equivalentes, son m谩s la consecuencia de un uso excesivo y desproporcionado de la fuerza letal por parte de estos organismos. Los casos de enfrentamientos con grupos delictivos equivalentes son m谩s bien excepcionales. El problema radica cuando a trav茅s de la excepci贸n se busca justificar la actuaci贸n rutinaria y la masacre por goteo que se hace en contra de los j贸venes excluidos y racializados de los sectores populares en Venezuela.

Seg煤n cifras oficiales, uno de cada tres homicidios que ocurre en el pa铆s es consecuencia de la intervenci贸n de las fuerzas de seguridad de Estado. Durante 2018 murieron diariamente 15 j贸venes venezolanos por estas causas. Las cifras parciales del informe de la Alta Comisionada para los DDHH de la ONU del a帽o pasado, as铆 como las estimaciones del OVV, apuntan a que este porcentaje del 33% que estas muertes institucionales abarcan dentro los homicidios se ha incrementado.

El saldo es la p茅rdida de miles de vidas humanas, la radicalizaci贸n y mutaci贸n de las bandas que se hacen m谩s violentas y con mayores arsenales, junto al empoderamiento cada vez m谩s grande de los aparatos policiales y militares que terminan haciendo su voluntad. 驴Qui茅nes salen perdiendo? Todos nosotros, los ciudadanos de a pie que terminamos a su merced.

[Tomado de https://contrapunto.com/nacional/sucesos/violencias-padrinazgos-y-gobernanzas-criminales-el-analisis-de-keymer-avila-sobre-lo-ocurrido-en-la-vega-y-la-cota-905.]




Fuente: Periodicoellibertario.blogspot.com