February 11, 2022
De parte de La Haine
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EEUU ya ha empezado a pagar un precio por esta en茅sima incursi贸n pirata. El sistema de alianzas construido en el Este muestra los primeros signos de desmoronamiento

Las demandas rusas de garant铆as de seguridad fueron esencialmente ignoradas por la OTAN. No s贸lo no han sido aceptadas, sino que EEUU ha desplegado provocativamente otros 8.000 de sus soldados y sus sistemas de armas en Polonia, s贸lo para reiterar el inter茅s estadounidense en el posible conflicto.

La idea b谩sica que se mantiene en Bruselas y Washington es que los soldados estadounidenses y de la Alianza Atl谩ntica pueden ir y establecerse donde quieran, hasta las fronteras rusas, mientras que los soldados rusos no pueden ni siquiera moverse dentro de su propio pa铆s. Hay un problema de seguridad para Ucrania, pero no para Rusia. Esto se debe a que la seguridad rusa no puede ser puesta en la agenda, ya que toda la operaci贸n pol铆tico-militar est谩 precisamente dirigida a un ataque extenso y profundo a la estabilidad pol铆tica y militar de Mosc煤.

La ausencia de una verdadera voluntad de negociaci贸n por parte de EEUU es el elemento m谩s evidente de la crisis, el que nadie, sea cual sea su opini贸n, puede negar realmente. La confirmaci贸n de esto viene precisamente de la nueva provocaci贸n estadounidense que, con el env铆o de 8.000 soldados a Polonia, demuestra claramente c贸mo la soluci贸n diplom谩tica propuesta por Mosc煤 y apoyada por pa铆ses como Hungr铆a, Croacia, Francia, Alemania y la propia Italia, aunque con diferentes acentos, representar铆a para Washington un resultado negativo de la campa帽a iniciada hace meses.

Washinton se mueve en funci贸n de sus intereses precisos de pol铆tica interior y exterior para hacer frente a la creciente debilidad interna e internacional de la actual administraci贸n estadounidense. Desde el primer punto de vista, elevar la tensi贸n militar ha sido siempre el reflejo pavloviano del r茅gimen estadounidense, que hoy ve c贸mo el crecimiento de la oposici贸n a Trump va de la mano de la ca铆da en picado de Biden en las encuestas, entre otras cosas por el fracaso de sus programas econ贸micos y sociales, frustrados sobre todo por ciertas quintas columnas trumpistas dentro del Partido Dem贸crata. Pero dada la falta de voluntad de los ciudadanos, del Congreso y del Senado para seguir a un presidente embalsamado por una administraci贸n carente de credibilidad, pesan m谩s las razones de la pol铆tica internacional, donde quiz谩s dem贸cratas y republicanos podr铆an encontrar un terreno com煤n.

La negativa a negociar no se basa en motivos circunstanciales sino estrat茅gicos. No se trata de guerreristas improvisados como se podr铆a hacer creer superficialmente. Lo que est谩 en juego son los intereses econ贸micos y geoestrat茅gicos de EEUU, que ve una grave amenaza en el gas ruso que llegar铆a a Alemania y al resto de Europa a trav茅s de North Stream 2.

Si esto ocurriera, ser铆a un desastre para Kiev: perder铆a su poder de interdicci贸n y con ello su importante papel en el escenario geoecon贸mico europeo. Europa ya no se ver铆a obligada a buscarlo, sus importantes ingresos en divisas se desplomar铆an y la crisis econ贸mica resultante podr铆a provocar un fuerte resurgimiento de los partidos prorrusos en el pa铆s. Para Washington, Ucrania representa mucho m谩s de lo que se cuenta. En el plano estrat茅gico, constituye una amenaza constante para la frontera rusa y la posibilidad de proceder a la ampliaci贸n de su aparato militar hacia Mosc煤, aunque bajo la bandera de la OTAN.

En el plano pol铆tico, la tensi贸n permanente permite no s贸lo mantener sino aumentar constantemente la presi贸n sobre Rusia, tanto diplom谩tica como pol铆tica y, sobre todo, comercial y financiera, para debilitar la fuerza de Mosc煤. Tambi茅n hay un aspecto decididamente importante: el paso del gas ruso a Alemania dar铆a a Rusia el papel de proveedor estrat茅gico para toda Europa, complicar铆a la continuaci贸n de las sanciones de Bruselas contra Mosc煤, y el gas ruso a Europa ser铆a el principal obst谩culo para la venta de gas estadounidense, lo que complicar铆a los negocios de la familia Biden en Ucrania. Y en materia de gas, como ya se ha demostrado en Siria, EEUU tiene especial hambre, entre otras cosas para reducir definitivamente su dependencia energ茅tica del Golfo P茅rsico y en la imposibilidad de trasladarse a Am茅rica Latina para robar el gas de Bolivia y sobre todo el petr贸leo de Venezuela, como hac铆a hasta el advenimiento de Ch谩vez. El marco pol铆tico latinoamericano permitir铆a la compra pero no el saqueo de las fuentes de energ铆a que poseen Brasil, M茅xico y Ecuador. Por 煤ltimo, el litio presente en grandes cantidades en Ucrania es al menos tan tentador para Washington como la fabricaci贸n de microprocesadores en Taiw谩n.

Este es el trasfondo de la negativa de EEUU a sentarse en la mesa de negociaciones. En una negociaci贸n se reconoce el valor estrat茅gico del adversario y se reconocen sus razones, se enfrenta con argumentos y no con propaganda, y siempre se levanta con mucho menos de lo que se sienta, ya que las concesiones rec铆procas son el resultado final de cualquier mesa de negociaci贸n. Pues bien, cualquier proceso de esta naturaleza no favorece los deseos hegem贸nicos de Washington, mientras que necesariamente asignar铆a a la UE la gesti贸n del marco pol铆tico resultante.

El deseo de Washington de desencadenar una guerra en el coraz贸n de Europa es ahora evidente incluso para los gobiernos europeos, que, aunque reafirman su apoyo a la Alianza Atl谩ntica, dan t铆midos pasos hacia una soluci贸n diplom谩tica de la crisis. Par铆s y Berl铆n juegan sus cartas, creyendo que ha llegado el momento de replantear el equilibrio de poder dentro de la estructura atl谩ntica, que ahora est谩 enteramente consagrada a los intereses estrat茅gicos y financieros de EEUU y en la que Europa, que cuenta con un poderoso arsenal at贸mico y un peso financiero decisivo, no tiene esencialmente nada que decir en sus estrategias de decisi贸n.

S铆, tambi茅n est谩 el aspecto espec铆fico del papel de la OTAN en esta crisis. La derrota afgana pesa como un pe帽asco sobre su credibilidad militar, entre otras cosas porque sigue a una derrota no menos grave en Siria. Agitar peligros de guerra inexistentes es, por tanto, un medio de reafirmar la necesidad de la OTAN y la servidumbre pol铆tica de Europa. Pero ahora se trata de una alianza cuya raz贸n de ser escapa a casi todo el mundo, y que s贸lo supone un aumento de las cargas econ贸micas y financieras para los pa铆ses y pueblos de Europa y un lamentable servilismo pol铆tico continuado al gran aliado hoy en crisis.

Sin embargo, EEUU ya ha empezado a pagar un precio por esta en茅sima incursi贸n pirata internacional. El sistema de alianzas construido en el Este muestra los primeros signos de desmoronamiento, y Budapest denuncia no s贸lo la locura de esta crisis, sino tambi茅n su deseo de desprenderse de la pol铆tica de sanciones contra Rusia, recordando que Hungr铆a ha pagado de su propio bolsillo mucho m谩s que Rusia. De hecho, en una reuni贸n en el Kremlin, el Primer Ministro Orban dijo que 芦Rusia ha encontrado otros proveedores para los productos que nos compraba, mientras que nosotros no hemos encontrado otros compradores禄.

La sensaci贸n es que el tiempo no est谩 jugando un papel decisivo, aunque este clima no puede continuar por mucho tiempo. Europa en su conjunto tendr铆a todo el inter茅s en reafirmar las razones de la paz y la cooperaci贸n fruct铆fera con Rusia, que se relanzar谩 tambi茅n con la reanudaci贸n de los Acuerdos de Minsk, echados por tierra por la extrema derecha para-nazi ucraniana, cuyos intereses parecen converger con los de la administraci贸n Biden.

En esencia, esto significar铆a reafirmar un No decisivo al cerco no provocado por, y que provoca a, Rusia y remediar la violaci贸n de sus compromisos de seguridad. Compromisos asumidos por los m谩s altos representantes de Occidente en el momento de la reunificaci贸n alemana y reiterados en los a帽os siguientes, cuando Rusia desapareci贸 como naci贸n para convertirse en una especie de provincia del imperio estadounidense. Con la llegada de Putin, esos d铆as han pasado: Rusia vuelve a ser fuerte y capaz de mantener un papel internacional como actor principal, y no s贸lo en su propio tablero regional. Provocarlo continuamente es un error estrat茅gico y atacarlo ser铆a un suicidio militar. En cambio, se trata de relanzar una cooperaci贸n con Mosc煤 que hoy es necesaria desde muchos puntos de vista, entre ellos el del abastecimiento energ茅tico.

Pero Europa, como siempre, brilla por su ausencia, y el gobierno italiano est谩 haciendo una contribuci贸n insustituible a esta nada absoluta, mientras la OTAN y EEUU siguen jugando peligrosamente con fuego.

CALPU




Fuente: Lahaine.org