October 7, 2021
De parte de La Haine
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La tensi贸n vivida en estos 煤ltimos d铆as entre Serbia y Kosovo, en esta ocasi贸n debido a las restricciones impuestas por las autoridades kosovares a la circulaci贸n de veh铆culos serbios, es una muestra evidente, que la paz aparente que se vive en la zona puede estallar en forma violenta, ante la primera situaci贸n que crispe los nervios.

脥mpetus nada de pasivos, sobre todo en las fuerzas policiales y militares tanto serbias como kosovares, que d铆a a d铆a se ven las caras, apenas separados, por ejemplo, en uno de los sitios m谩s emblem谩ticos de la regi贸n sur de Serbia: el r铆o Mitrovica. La circulaci贸n del Euro como moneda oficial, sin ser Kosovo parte de la eurozona, la eliminaci贸n progresiva de las instituciones p煤blicas y privadas serbias y la sucesiva desaparici贸n de todo rastro del estado serbio en el territorio de 10.908 kil贸metros cuadrados mostraron, que en la otrora provincia serbia se concret贸 el plan fraguado en Bruselas, bajo el benepl谩cito de la Organizaci贸n de Naciones Unidas (ONU) y la direcci贸n militar de la Organizaci贸n del Tratado del Atl谩ntico Norte (OTAN) de avanzar hacia algo m谩s que la “autonom铆a sustancial” recogida en la Resoluci贸n N掳 1.244, del 10 de junio del a帽o 1999 (1) con que los medios europeos intoxicaron los an谩lisis e informes sobre la guerra en aquel territorio, exigiendo la necesidad de un cambio sustancial en la zona y con ello avanzar hacia el verdadero objetivo: la consolidaci贸n de la hegemon铆a del Eje Washington-Bruselas.

En la actualidad, s贸lo el 40% de los pa铆ses que conforman la ONU reconocen a Kosovo como una rep煤blica y sin embargo el estatus pol铆tico dise帽ado por las potencias occidentales se mantiene inc贸lume. En cambio, ese 60% restante, donde sobresale la Rep煤blica Popular China, Rusia, la propia Serbia, la enorme mayor铆a de los pa铆ses americanos, africanos y asi谩ticos, no aceptan la declaraci贸n unilateral de independencia del a帽o 2008 ni reconocen a una llamada Rep煤blica de Kosovo como un Estado soberano. La Organizaci贸n de las Naciones Unidas (ONU), la Organizaci贸n para la Seguridad y Cooperaci贸n de Europa (OSCE) y la Organizaci贸n del Tratado del Atl谩ntico Norte (OTAN) con su intervenci贸n en Kosovo, el a帽o 1999, direccionaron la autoproclamaci贸n independentista de ese territorio. Regi贸n, hasta entonces, parte del estado serbio – una provincia – que gozaba de amplia autonom铆a, enclavada entre Albania, Montenegro, Serbia y Macedonia, donde las pasiones pol铆ticas y 茅tnicas se presentan maximizadas, a un par de horas de vuelo de la opulenta Europa Central

Tuve la oportunidad de viajar por los Balcanes y en espec铆fico por Croacia, Serbia, Kosovo, Bosnia Herzegovina, entre otras partes de ese interesante mundo, en las postrimer铆as de la guerra de agresi贸n contra Serbia el a帽o 1999 cuando los ecos de la operaci贸n Fuerza Aliada, entre el 24 de marzo al 11 de junio de ese a帽o 1999 significaron la muerte de al menos 6.000 serbios, el 90% de ellos civiles, la destrucci贸n de parte importante de su infraestructura industrial y militar. Una agresi贸n unilateral, iniciada por la OTAN sin autorizaci贸n alguna de la organizaci贸n de las Naciones Unidas (ONU) y su Consejo de seguridad. Acciones consideradas cr铆menes de guerra y que fueron cuestionadas incluso por la ex Fiscal del Tribunal Penal internacional para el ex Yugoslavia, Carla del Ponte, quien se帽al贸 que los bombardeos contra Serbia fueron ilegales.

Esa regi贸n de los Balcanes, surcada de historia, de luchas, de conflictos, de proyectos de uni贸n y una vuelta a la fragmentaci贸n requiere ser analizada en profundidad. Una mirada superficial nos deja en penumbras. “Cuanto mayor es la obscuridad, menos racional y m谩s terror铆fica es la resistencia”. Las palabras del periodista-escritor estadounidense Robert Kaplan suelo traerlas a colaci贸n al hablar de los Balcanes, pues expresan simb贸licamente, en su libro “Los Fantasmas Balc谩nicos” no s贸lo la visi贸n pol铆tica de una regi贸n que se expresa simb贸licamente en la descripci贸n de la treintena de Monasterios ortodoxos serbios en Kosovo, sino tambi茅n la realidad de toda la pen铆nsula que se extiende desde Istria hasta el estrecho de los Dardanelos. Una existencia inalterable a lo largo de siglos de opresi贸n, muerte y ocupaci贸n por distintos amos. Obscuridad ante la visi贸n m谩gica religiosa de las creencias ortodoxas, pero tambi茅n ante las escenas de espanto y crueldad de siglos de avasallamiento de los imperios otomano y austroh煤ngaro, adem谩s de las rivalidades entre vecinos, que se describen con crudeza.

No ignoro, en lo absoluto, que Kaplan es un escritor vinculado a los republicanos en EEUU y esa misma condici贸n es valiosa, en virtud de encontrar esa mirada imperial, que en materia de defender hegemon铆as no duda en mostrarse con todos sus bemoles incluyendo la cr贸nica hipocres铆a de presentarse como potencia con un destino manifiesto. Un libro interesante, donde es posible visualizar las sombras y visi贸n, lucha eterna de contrarios, paradojas de una misma certidumbre, donde el enemigo, en la otrora y actual desmembrada Yugoslavia, siempre estuvo presente dentro de los 谩nimos y las acciones. Pasiones 茅tnicas, pol铆ticas, que se han presentado de manera brutal en la puerta trasera de la Europa de la opulencia, y hoy un patio depositario de inversiones y ambiciones.

Han pasado m谩s de dos d茅cadas desde los ataques de la OTAN a Serbia por el conflicto de Kosovo, pero las situaciones de antagonismo y tensi贸n 茅tnica siguen teniendo una palpable y cotidiana presencia, como lo demuestra incluso un hecho que parece banal, pero que desata esas pasiones, como fue el tema de tr谩nsito de veh铆culos serbios por la zona kosovar y la resistencia de los habitantes serbios frente a esa medida. Hoy en Kosovo, como a fines de la guerra de agresi贸n contra Serbia, al caminar por las calles de su capital, Pristina, es dif铆cil distinguir alg煤n signo que delate, que alguna vez hubo autoridades yugoeslavas.

No se hablaba de pa铆s, en aquel ya lejano 1999, pero tampoco ninguna persona dejaba de pensar, que m谩s temprano que tarde, la independencia, m谩s que una amplia autonom铆a, ser铆a su estatus jur铆dico-pol铆tico. Tanto en Pristina, como Pec o Urosevac cientos de flamantes veh铆culos todoterreno con la inscripci贸n UN (United Nations) daban muestra de quien mandaba en esta zona: suecos, nepaleses, legionarios franceses, turcos, noruegos, brit谩nicos, espa帽oles, jordanos, argentinos enlistados en la Legi贸n gala y estadounidenses cruzaban, en interminables idas y venidas, las polvorientas, sucias y malolientes calles de una ciudad sin orden arquitect贸nico, pero que mostraban la nueva imposici贸n pol铆tico mundial. Escenario que poco se ha modificado.

M谩s all谩 de Kosovo

El reconocimiento de EEUU y sus aliados europeos, fundamentalmente, unido a un sionismo que no pierde oportunidad de enquistarse en el mundo (2) que alberga hoy a la mayor base militar estadounidense del mundo, infringen el Derecho Internacional, creando una nueva injusticia con respecto al pueblo serbio, avivando fuegos de pasi贸n y odios 茅tnicos y preparando as铆 el terreno para nuevos enfrentamientos violentos en los Balcanes. En Kosovo se ha violado el derecho internacional en forma flagrante y para ello la fuerza militar se ha usado como disuasivo m谩s que el di谩logo pol铆tico. Pensar que s贸lo el factor econ贸mico como anzuelo puede detener los conflictos es no conocer la historia y menos a煤n, una que en los Balcanes ha demostrado la posibilidad de catalizar los conflictos cuando todo parece transcurrir, para el ojo poco avizor, en una calma traicionera.

Tengamos presente un hecho fundamental: Kosovo posee el Campo Militar de Bondsteel (3) una de las bases militares m谩s grandes y costosas construidas por los EEUU. Alberga a 4.000 tropas de ocupaci贸n. El complejo fue construido en 386,47 hect谩reas con un per铆metro de 11,27 kil贸metros. Construida por la empresa privada Kellogg, Brown, and Root (KBR) y el ej茅rcito estadounidense por 350 millones de d贸lares en Uro?evac, cerca de la frontera con Macedonia. Bondsteel tiene un costo de 70 millones de d贸lares al a帽o, para mantener en activo su propia central el茅ctrica, depuradoras, helipuerto e incluso Burger King y una Taco Bell. Nada que pueda faltarles a las tropas en esa regi贸n, parte de las 800 bases militares estadounidenses en el mundo. La realidad de la construcci贸n de Camp Bondsteel no tiene que ver exclusivamente con Kosovo y la OTAN.

Existen intereses geoestrat茅gicos relacionados con los Balcanes, Asia Occidental y la frontera occidental de Rusia. Ya The Washington Post hab铆a se帽alado durante la 茅poca de decisi贸n de construcci贸n de Bondsteel que “con Oriente Medio cada d铆a m谩s fr谩gil, necesitaremos bases y derechos de vuelo sobre los Balcanes para proteger el petr贸leo del Mar Caspio”. Recordemos que la base se encuentra en una zona a vuelo de avi贸n sin reabastecer de Asia Occidental, el C谩ucaso y Rusia. De esta forma se puede controlar oleoductos y corredores energ茅ticos vitales como el oleoducto transbalc谩nico donde multinacionales estadounidenses como Halliburton tienen presencia e intereses. (4)

En el coraz贸n del disputado territorio de Kosovo, los serbios brillan por su ausencia – concentrados y desplazados al norte de esta provincia o rep煤blica reconocida en forma limitada seg煤n sea quien defienda determinada pol铆tica. Serbios han sido reemplazados por otras minor铆as: la de funcionarios, civiles y militares de la ONU, la OSCE, ONGs y OTAN. La soberan铆a de Belgrado sobre Kosovo – considerada por los serbios como la cuna de su naci贸n – es una fantas铆a bajo la secesi贸n de la poblaci贸n albanokosovar. Se han suprimido las leyes federales yugoslavas. El dinar, sustituido en principio por el Marco alem谩n ha sido sustituido por el Euro como moneda oficial de cambio, para todo tipo de comercio, sea este legal o ilegal. P茅rdida de soberan铆a expresada, por ejemplo, en la autorizaci贸n de las autoridades de ocupaci贸n de la ONU para imprimir sellos postales cuyo uso fue aprobado por la Uni贸n Postal Universal. La no existencia de patentes en los mayoritariamente robados Mercedes Benz, Audi y BMW que surcan las ca贸ticas calles de Pristina, son el s铆mbolo del no reconocimiento a los odiados serbios, pero tambi茅n del dudoso origen de los autom贸viles con banderas albanesas ondeando en sus techos. Todo ello no deja lugar a dudas, de Serbia no se quiere saber nada. Alemania ocupa hoy un lugar central.

Los teutones han tejido sus redes, desde la muy pol铆ticamente correcta Eslovenia, pasando por Croacia y la Federaci贸n croata-musulmana de Bosnia Herzegovina y dando un salto hacia la ocupada provincia Serbia de Kosovo, Macedonia y expandi茅ndose hacia Grecia y Turqu铆a. El poder铆o econ贸mico alem谩n sienta las bases de un nuevo orden global para los Balcanes. All铆 donde se escrib铆a socialismo, como bloque, hoy se constata la presencia multinacional, que deriva a una hegemon铆a pol铆tica y econ贸mica de esta nueva Alemania convertida en el motor de la pujante UE y con ventajas en su avance hacia el Este y que le est谩 generando dificultades con su socio estadounidense pues Alemania habla de negocios con Rusia cuando Washington quiere hablar de guerra.

En Kosovo, el trabajo productivo de la agricultura y la miner铆a se ha reemplazado por el meramente asistencial y caritativo. Campea el contrabando, el narcotr谩fico de las mafias, especialmente la llamada mafia albanokosovar (5) cuyos mercados principales se ubican en Italia, Suiza y Alemania pero que extiende sus tent谩culos incluso en 脕frica y el continente americano. La prostituci贸n permite a civiles y militares extranjeros gastar a manos llenas los codiciados euros. El objetivo declarado, por la ONU y las fuerzas aliadas de la OTAN, para su intervenci贸n en Kosovo, sosten铆a la necesidad de detener las matanzas llevadas a cabo por las fuerzas serbias contra la poblaci贸n albanokosovar. Han pasado m谩s de dos d茅cadas desde el fin de los bombardeos contra Serbia y la situaci贸n, en esencia, no ha variado. Reinan las reglas de la limpieza 茅tnica, pero ahora con un perjudicado distinto.

En Kosovo, las minor铆as, anta帽o consideradas verdugos no tienen nada que celebrar con la presencia de franceses, italianos, estadounidenses, africanos o toda esa multiplicidad de nacionalidades que se han instalado all铆. Serbios y gitanos son hoy los parias de la hist贸rica y disputada provincia. Ser gitano en Pristina es llevar la marca de Ca铆n, sin贸nimo de haber hecho el trabajo sucio de los militares y paramilitares serbios contra la poblaci贸n albanokosovar. Las acusaciones que suelen repetirse son, que al caminar por las calles de Pristina, Prizren, Istok o Djavorica, el no ser albanokosovar es arriesgarse a una paliza y hasta la muerte. Acusaci贸n no casual si consideramos que el l铆der del ELK (Ej茅rcito de Liberaci贸n de Kosovo) Hashim Thaci, primer ministro de Kosovo autoproclamado independiente el a帽o 2008 y desde 2016 presidente, hasta el a帽o 2020 en que dimiti贸 tras ser acusado de cr铆menes de guerra y encarcelado en un centro de detenci贸n del Tribunal de La Haya.

El medio euronews se帽ala que “En 2008, justo despu茅s de que Kosovo declarara la independencia, Carla Del Ponte, la fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional de las Naciones Unidas para la ex Yugoslavia (TPIY) de 1999 a 2007, public贸 sus memorias: ‘Se帽ora Presidenta: Enfrentamientos con los peores criminales de la humanidad y la cultura de la impunidad’ (‘Madame President: Confrontations with Humanity’s Worst Criminals and the Culture of Impunity’). En ella, no s贸lo alegaba que durante el conflicto de Kosovo se hab铆an cometido graves delitos contra nacionales serbios, que hab铆an permanecido en Kosovo despu茅s de la guerra, sino que esos delitos no se hab铆an investigado seriamente. Participaron importantes figuras del gobierno kosovar de la posguerra. Adem谩s de los abusos, asesinatos y desapariciones de prisioneros en una amplia red de centros de detenci贸n del Ej茅rcito de Liberaci贸n del Kosovo en Albania septentrional y central, Del Ponte destac贸 las denuncias de que se hab铆an extra铆do 贸rganos de algunos prisioneros en una cl铆nica m茅dica de Albania, se hab铆an transportado al extranjero y se hab铆an vendido (6)

Las Naciones Unidas y la OTAN han administrado la provincia de Kosovo y tras veinte a帽os, este reci茅n creado y poco reconocido estado tiene una econom铆a inexistente y se ha convertido en un foco del crimen organizado, del tr谩fico de drogas, de armas y de seres humanos con trata de blancas que suelen nutrir el mercado de Italia y Suiza, principalmente. Los funcionarios internacionales han constatado que en Kosovo no hay una aut茅ntica sociedad civil, en condiciones de poner en funcionamiento una verdadera instituci贸n democr谩tica. Lo que se constata m谩s v铆vidamente es que ah铆 malviven diversas minor铆as protegidas por las tropas internacionales. Para los 100.000 serbios, 30.000 gitanos, 35.000 eslavos musulmanes, 20.000 turcos y los 12.000 goranis (eslavos de la regi贸n de Gora que profesan el islam), que aun malviven en una de las zonas m谩s conflictivas del mundo la idea de paz y tranquilidad escapa a su cotidianidad.

Los medios europeos, con satisfacci贸n dieron a conocer que gracias a la mediaci贸n de la Uni贸n Europea y su representante ante el conflicto, Miroslav Lajcak hab铆an alcanzado un acuerdo que puso fin a las tensiones en la frontera de fines de septiembre pasado. Resulta evidente, que el enemigo en Yugoslavia siempre estuvo adentro, en las entra帽as de esa multiplicidad de pueblos, aunque el Titoismo intent贸 mantener las viejas y odiosas rivalidades en un estado de tenebroso enmascaramiento, la disoluci贸n del campo socialista, la irrupci贸n de la OTAN m谩s all谩 de las fronteras que ten铆a el otrora Pacto Varsovia y esa b煤squeda de mercados encubierto bajo razones humanitarias, la imposici贸n de soluciones que apu帽alan la dignidad de los pueblos, han vuelto a colocar en el tapete que los Balcanes sigue siendo una zona donde la tensi贸n es pan de cada d铆a por m谩s que exista una fuerza multinacional liderada por la OTAN la denominada KFOR (7) que s贸lo ha servido como muestra de la inoperancia de aquellas creaciones de la ONU para impedir conflictos.

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Notas

  1. https://es.hrvwiki.net/wiki/United_Nations_Security_Council_Resolution_1244
  2. Efectivamente en febrero de este a帽o 2021 y “gracias a la bendici贸n de EEUU” como declar贸 la ministra de Relaciones Exteriores y Di谩spora de la Rep煤blica de Kosovo, Meliza Haradinaj. Tanto la rebelde provincia serbia como el r茅gimen sionista establecieron relaciones diplom谩ticas con la puesta en funcionamiento de la embajada del ente israel铆 en Pristina. https://www.telesurtv.net/news/kosovo-israel-establecen-relaciones-diplomaticas-20210201-0049.html
  3. En el marco de la misi贸n de la OTAN en Kosovo, KFOR por sus siglas en ingl茅s, los militares de decenas de pa铆ses se alojan en la base, inclusive los soldados de Polonia, Rep煤blica Checa, Ucrania, Turqu铆a, Rumania y Eslovenia. La base fue fundada tras el fin de los ataques a茅reos de la OTAN contra Yugoslavia, cuando el pa铆s perdi贸 control de la regi贸n. Los norteamericanos eligieron un lugar poco poblado que casi no fue bombardeado por los aviones de la OTAN y por ende estaba libre de uranio empobrecido. La base es el lugar donde elaboran los datos que llegan tanto de los Balcanes como de Oriente Medio. Aqu铆 se encuentran los sistemas de comunicaciones m谩s modernos y aqu铆 mismo se estaciona el grupo especial responsable por las “guerras informativas”, agentes de inteligencia con experiencia que sirvieron en Afganist谩n e Irak. https://www.geopolitica.ru/es/news/bondsteel-kosovo-la-base-de-los-eeuu-desde-dentro
  4. https://www.wsws.org/en/articles/2002/04/oil-a29.html
  5. En un interesante trabajo realizado por de Ivonne Jhegenis Castro Riverso de la Universidad Militar de Nueva Granada en su Facultad de Relaciones Internacionales, Estrategia y Seguridad. Bogot谩, Colombia. https://repository.unimilitar.edu.co/bitstream/handle/10654/6741/CastroRiverosIvonneJhegenis2015.pdf?sequence=1&isAllowed=y. La Mafia Albanokosovar controla m谩s del 70% del mercado de hero铆na de Suiza, Austria, Alemania y los pa铆ses escandinavos, all铆 tambi茅n cuentan con un gran n煤mero de mujeres que son obligadas a ejercer la prostituci贸n. En Espa帽a y Suecia, cuentan con un alto n煤mero de ladrones profesionales, los cuales son y han sido entrenados por antiguos militares, polic铆as o terroristas del ELK. En Inglaterra, esta mafia es brilla por sus actos de chantaje, posesi贸n de armas ilegales y trata de blancas. Principalmente los sectores en los cuales trabaja la Mafia Albanokosovar seg煤n Garc铆a (s.f.) son: la droga (principalmente la hero铆na, la cual se transporta por medio de la ruta de los Balcanes hasta Turqu铆a), el contrabando (principalmente de cigarrillos. La prostituci贸n (principalmente de menores de edad, la mayor铆a son secuestradas en los campos de refugiados kosovares, otras han corrido la mala suerte de ser enga帽adas y llevadas a Kosovo desde Europa y Am茅rica para ser algunas vendidas y otras utilizadas como esclavas), el tr谩fico de armas, la extorsi贸n (principalmente hacia refugiados kosovares las di谩sporas albanesas en Europa y Am茅rica), y para finalizar el transporte de inmigrantes ilegales hacia el territorio de la Uni贸n Europea.
  6. https://es.euronews.com/2020/10/06/trafico-de-organos-sed-de-venganza-los-crimenes-de-guerra-que-se-estan-investigando-en-kos
  7. La KFOR (siglas en ingl茅s de Kosovo Force) es una fuerza militar multinacional liderada por la OTAN que entr贸 en Kosovo el 12 de junio de 1999, dos d铆as despu茅s de que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobara la resoluci贸n 1244. Entre los objetivos del operativo se encontraban: mantener el orden y la seguridad en Kosovo, mantener los puntos acordados en el acuerdo de paz y dar asistencia al programa de la misi贸n de la ONU en Kosovo (UNMIK).

La Haine




Fuente: Lahaine.org