March 7, 2021
De parte de ANRed
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A 13 a帽os de la declaraci贸n de independencia, las nuevas generaciones kosovares intentan construir su futuro en un pa铆s donde el desempleo juvenil alcanza al 54% y las heridas de la guerra siguen abiertas. Por Marta Moreno Guerrero (El Salto)


El pasado febrero se cumplieron trece a帽os desde que Kosovo, de manera unilateral, proclam贸 su independencia. Una independencia a煤n no reconocida por decenas de pa铆ses, y por la cual su poblaci贸n tuvo que sufrir m谩s de un a帽o de conflicto armado contra Serbia y casi diez a帽os de ocupaci贸n militar por parte de las tropas de la OTAN.

鈥淣o hay nadie en Kosovo que no haya sufrido o que no tenga alg煤n miembro de su familia que haya sido v铆ctima de la guerra鈥, se escucha en cualquier rinc贸n del pa铆s. Han pasado 22 a帽os desde que se puso fin a la guerra entre lo que en ese momento era la provincia de Kosovo y la Rep煤blica Federal Yugoslava.

M谩s de veinte a帽os despu茅s de que la OTAN decidiese acabar con la guerra entre, los ahora, Kosovo y Serbia, a trav茅s de 78 d铆as de bombardeo continuo, el conflicto entre ambos est谩, a煤n, lejos de acabar. Sus sociedades siguen lidiando d铆a a d铆a con las tensiones entre ambas partes y esto est谩 haciendo mella en sus habitantes, 鈥測o nunca he estado en Serbia, no tengo un amigo serbio, no tengo ninguna conexi贸n [鈥 Serbia tiene una arquitectura, unos edificios preciosos que me gustar铆a ver pero no me sentir铆a鈥 no s茅, hay muchos sentimientos involucrados ah铆. Entro en las redes sociales y es brutal, hay mucho odio entre serbios y albanos鈥, intenta explicar Urtina, joven dise帽adora gr谩fica.

鈥淟os hombres estaban en peligro si sal铆an los arrestaban o mataban. Las mujeres pod铆an salir no sin peligro, pero si se arreglaban y parec铆an de una clase superior pod铆an evitar los controles policiales. Entonces, ellas se hicieron cargo de todo鈥

Urtina es una de esas miles de j贸venes que no recuerdan el conflicto, ya que eran demasiado peque帽os por aquel entonces, pero que han escuchado sus historias muchas veces. Tantas que ha podido elaborar una pel铆cula animada sobre el papel que desempa帽aron las mujeres en este. 鈥淐uando escuchas las entrevistas de las mujeres, te das cuenta que lo que experimentan durante la guerra es diferente. Los hombres estaban en peligro si sal铆an porque la polic铆a y los militares los arrestaban o mataban. Las mujeres pod铆an salir no sin peligro, pero si se arreglaban y parec铆an de una clase superior pod铆an evitar los controles policiales. Entonces, ellas se hicieron cargo de todo, de todas las tareas diarias. Yo pens茅 que hab铆a que reflejar eso, esasolidaridad; c贸mo ellas se pusieron en peligro diariamente para ir a comprar los bienes b谩sicos y que sus familias e hijos no tuviesen que experimentar la guerra al m谩ximo鈥, narra la joven.

Dos generaciones con luchas distintas

Kosovo tuvo que luchar para hacerse aunque trece a帽os despu茅s de la independencia, no todos luchan por lo mismo. La cicatriz del conflicto, lejos de curarse, ha creado una brecha entre generaciones que se ve reflejada en la realidad del pa铆s. El estado europeo m谩s joven, donde la edad media de su poblaci贸n es de 28 a帽os, ha celebrado recientemente sus terceros comicios en dosa帽os que han dado la victoria al Vetevendosje, partido nacionalista que ha centrado su campa帽a en la 鈥渓ucha contra la corrupci贸n y el nepotismo鈥. Este partido, votado en su mayor铆a por estos nuevos votantes tan j贸venes, no da prioridad a las negociaciones con Serbia o con la UE. Esas medidas eran las promesas del Partido Democr谩tico de Kosovo (PDK) o de la Liga Democr谩tica de Kosovo(LDK), quienes gobernaban el pa铆s desde la independencia, para aquellos que lucharon por su libertad hace, hoy, trece a帽os.

Ahora, 鈥渓os j贸venes no piensan en eso, sus problemas son otros鈥, explica Urtina. Los resultados son fieles a este cambio generacional, 鈥渘osotros (los j贸venes) nos vamos a estudiar fuera y luego volvemos y esperamos que nuestra ciudad haya mejorado. Intentamos mejorar nuestra vida por nosotros mismos y para nosotros mismos como sociedad, como una familia. Tenemos eseoptimismo鈥.

Pristina no parece una ciudad que siga sufriendo el trauma de una posguerra. En sus edificios llenos de pintadas piden justicia por los activistas fallecidos, recuerdan a las primeras feministas de su historia, gritan por la 鈥榠gualdad de g茅nero en las instituciones laborales y patrimoniales鈥. Sus calles est谩n repletas de ni帽os conduciendo los coches teledirigidos disponibles en sus plazas, de restaurantes y anuncios donde familias debaten de pol铆tica o f煤tbol, de bares con cervezas artesanas donde las 鈥榗itas Tinder鈥 est谩n a la orden del d铆a. Rara vez alguien habla de la guerra, de la ocupaci贸n o de la independencia. 鈥淟o hemos dejado atr谩s. Somos una nueva generaci贸n de 20 o 21 a帽os que no hemos experimentado la guerra. Que piensa en ella, pero a trav茅s de las historias de sus familias. Hemos hecho un gran trabajo mirando hacia delante鈥 explica Er毛mir毛, directora de Kosovo Oral History, una organizaci贸n que trata de documentar todos los testimonios de aquellos kosovares que quieran contar su historia tras la guerra.

Ahora Er毛mir毛 considera primordial 鈥渆ntrar en ese proceso de reconstrucci贸n del pasado: documentar los cr铆menes cometidos y as铆 aclarar que pas贸. B谩sicamente, cuando no reconoces el da帽o que has causado, obviamente, va a requerir m谩s tiempo superarlo y eso va a afectar al alma de la poblaci贸n porque es un respeto que no nos ha sido dado鈥. Todas las historias sanan, as铆 lo ven enKosovo Oral History y as铆 lo vio Urtina para hacer su pel铆cula, 鈥渆staban realmente orgullosos de que alguien hubiese trasmitido esos detalles porque eso fue lo que vivieron sus madres鈥.

El pa铆s es una de las econom铆as m谩s peque帽as del mundo, tiene una tasa de desempleo juvenil superior al 54%, su PIB per c谩pita sigue siendo el tercero m谩s bajo de Europa, y la percepci贸n del 铆ndice de corrupci贸n es de 64 puntos sobre 100

En la actualidad, Urtina, Er毛mir毛 y los j贸venes de Kosovo priorizan otros problemas a los recuerdos de aquel conflicto. El pa铆s es una de las econom铆as m谩s peque帽as del mundo, tiene una tasa de desempleo juvenil superior al 54%, su PIB per c谩pita sigue siendo el tercero m谩s bajo de Europa, y la percepci贸n del 铆ndice de corrupci贸n del pa铆s es de 64 puntos sobre 100 . 鈥淓l futuroest谩 muy relacionado con la pandemia, existen muchas cosas que solucionar. Han sido las elecciones y las cosas est谩n yendo lejos. Una nueva generaci贸n de pol铆ticos ha llegado, y est谩n prometiendo luchar contra la corrupci贸n y alcanzar lo prometido de manera legal鈥 conf铆a la directora de la asociaci贸n.

Un nuevo comienzo

En un caf茅 librer铆a del centro de Pristina que podr铆a recordar a un cuento de Navidad, Xhorxhina, corresponsal para BalkanInsight, y Ernera, investigadora del Kosova Women鈥檚 Network [Red de Mujeres de Kosovo] explican que 鈥渁hora la gente prefiere no hablar de la guerra. Todos la han vivido pero nadie lo cuenta鈥 ambas aseguran que 鈥渓a forma que tiene la gente de seguir adelante es no hablar de ello鈥. Urtina recuerda que conforme fue creciendo dejaron de contarle, 鈥渃ontinuamos con nuestra vida sin o铆r m谩s historias鈥.

Xhorxhina sigue viviendo las secuelas del conflicto al tener que cubrir el contexto pol铆tico del pa铆s, Ernera est谩 diariamente hablando con mujeres que sufren o han sufrido alg煤n tipo de discriminaci贸n y Urtina, por su parte, es hija de una familia de refugiados albaneses cuyo padre fue preso pol铆tico, y fue disparada con tres a帽os. A pesar de ello, las preocupaciones de estas tres j贸venes son la renovaci贸n de su contrato, las escasas infraestructuras profesionales del pa铆s o las desigualdades de g茅nero. Preocupaciones que quedan bastante lejos de las que ten铆an sus mayores.

鈥淓llos no eran libres, no ten铆an los derechos humanos b谩sicos: no pod铆an hablar su propia lengua, fueron forzados a no mostrar sus s铆mbolos鈥, narra la joven dise帽adora gr谩fica, 鈥渕is padres no pudieron ni tener una celebraci贸n de boda鈥. En cambio, estas chicas pueden hablar de 鈥渓o incre铆ble que es la vida nocturna en Kosovo (antes de la Covid-19)鈥 o de sus pr贸ximas vacaciones, mientras luchan por hacer de Kosovo un pa铆s mejor. 鈥淧ienso que hemos hecho un gran trabajo mirando hacia delante, a煤n tenemos mucho que hacer pero hemos trabajado por tener m谩s dignidad de la que nos han dado. La gente busca tener un futuro por ellos mismos鈥 declara Er毛mir毛 quien habiendo escuchado cientos de historias y experiencias tiene claro que 鈥渓a gente no est谩 atascada en la guerra o conectada solo a esas historias, porque la independencia fue posible y fue un nuevo comienzo para todos nosotros鈥.

Seguir adelante sin olvidar su historia

Kosovo no puede olvidar lo que ha vivido. No puede olvidar su historia. Algo que se ve en el momento que cruzas su frontera terrestre y entras a este peque帽o pa铆s balc谩nico; conduciendo a lo largo de sus peque帽os pueblos rurales la bandera azul propia del pa铆s es minoritaria, en su lugar un tsunami de banderas rojas albanesas dominan las fachadas de las casas. 鈥淣osotros somos albaneses pero nos identificamos en otra direcci贸n que es Kosovo. Hemos trabajo por este estado pol铆tico que es Kosovo, y hemos pagado un precio de ello. Yo no voy a eliminar nada de eso, ni de mi personalidad ni de mi nacionalidad. Ser albano-kosovar significa tener esa maleta completa en tu espalda. Esta es la historia de vivir aqu铆鈥, reivindica Er毛mir毛.

Desde que Kosovo se proclamase independiente, son 33 los pa铆ses que siguen sin reconocerlo, Espa帽a entre ellos. Las fronteras con Serbia est谩n cerradas y las conversaciones con este pa铆s paradas. Muchos cr铆menes de guerra siguen sin castigoDesde que Kosovo se proclamase independiente, son 33 los pa铆ses que siguen sin reconocerlo, Espa帽a entre ellos. Las fronteras con Serbia est谩n cerradas y las conversaciones con este pa铆s paradas. Muchos cr铆menes de guerra siguen sin castigo. Cerca de diez mil v铆ctimas del conflicto continuan en fosas comunes sin localizar. Sin embargo, Kosovo ha sabido resurgir de sus cenizas. Ha demostrado ser una comunidad luchadora que 鈥渉a creado su nuevo comienzo鈥, hacerse un hueco en la Comunidad Internacional, presentando su candidatura para ser miembro de la UE o participando en la Eurocopa. Y Urtina, Er毛mir毛, Xhorxhina y Ernera son elreflejo de ese esp铆ritu resiliente que busca renovarse y mejorar las cosas sin olvidar su historia.





Fuente: Anred.org