July 31, 2021
De parte de La Tarcoteca Contrainfo
261 puntos de vista


Desde su púlpito los economistas de la religión conocida como economía neoliberal o teoeconomía expanden su credo dogmático sin tener mucha idea de lo que realmente están hablando. Paul Krugman es Nobel de Economía, sus libros se siguen como betsellers en las universidades, un Gurú para los coach. Sucesor de los Chicago Boys de Friedman, fue asesor de varios POTUS, del Tesoro y la Fed de EEUU, conferenciante, profesor universitario, estrella de la tele, un crack. Uno de los arquitectos y adalides de la Economía contracíclica que se emplearía en 2008 cuando la economía cayó a plomo durante la Gran Recesión. Krugman se vuelve a equivocar, prácticamente en todo.

En 2008 se rescataron a los bancos y empresas en quiebra, insolventes, fallidas, defectuosas; y el crédito, en vez de fluir a la economía real se concentró en pocas manos. Se sanearon balances, sanearon empresas en liquidación, se emitió crédito en vez de pagar deudas, se bajó tipos de interés en vez de subirlos; todo muy contracíclico. Se dieron cuenta de que tampoco estas funcionaban. Las medidas contracíclicas que ellos mismos dispusieron tenían efectos contracíclicos, curioso, no? Y los seguimos sufriendo. Le siguió una inyección de billones de dolares por medio de subastas y se alcanzaron tipos de interés negativo. Lo único que engordaba era la bolsa. 

10 años después aún no se explican por qué no podían retirar las medidas de estímulo sin que colapsase la civilización, se desplomase el mercado de valores y con éste el mundo conocido, no subían los salarios, o por qué la economía no repuntaba. Por medio de misteriosos ritos teoeconómicos, lo que era un ejercicio de saneamiento y limpieza del sistema en EEUU se convirtió en una orgía caníbal en el que se rescató descontroladamente todo tipo de criatura horrendas que deberían haber sido enterradas. Resucitó bancos muertos, alimentó empresas zombi y promovieron el consumo en vez de la inversión. American Necromancy, la nueva teoeconomía.

En 2020 llegó el covid19 y con él los tuvieron una nueva oportunidad de experimentar con seres viviseccionados. Se dispusieron a rescatar a las personas físicas y negocios como tanto se había pedido anteriormente. Pero la magia nigromante era la misma. Sus expectativas también cayeron a plomo, y ahora son incapaces de retirar los subsidios. Mientras, el dinero, la inversión y puestos de trabajo fluyen hacia China, lo cual concentra aún más el capital en ciertas manos y aleja los empleos de calidad. Con la crisis energética en ciernes y una dependencia total de combustibles nada bueno se espera para USA. Los empleos no han vuelto, los sueldos no han vuelto, ni el poder adquisitivo como esperaba Krugman. Solo montañas de dinero para el 1% de las mayores rentas, que poseen el 50% del patrimonio.

Desafiar a la naturaleza, consumir como langostas, gastar sin control, desperdiciar, explotar, manipular. No pueden consumir menos, ni gastar menos, ni racionalizar, ni repartir; ahora tampoco ahorrar ni invertir; porque su teoeconomía se lo prohíbe. Todas sus faltas de lógica y sentido se tornarán en sus pesadillas de la que solo podrán escapar como campesinos.

Salud! PHkl/tctca
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Traducción tarcoteca – Krugman’s Delusion: The Difference Of Theory Versus Reality. – RIA 30.7.2021 por Lance Roberts

En una reciente entrevista de Business Insider, el engaño de Paul Krugman se hizo evidente cuando la diferencia entre la teoría económica y la realidad se puso de manifiesto.

Sin embargo, esa es siempre la diferencia entre los economistas que pasaron su vida en las “torres de marfil” de la academia en lugar de aquellos que crearon negocios, empleos y prosperidad.

Si bien muchos economistas intentan hacer de la teoría económica una ciencia, sigue formando parte del ámbito de la psicología y los comportamientos humanos. Por ejemplo, la teoría dice que si el precio de la carne de ternera aumenta demasiado, los consumidores se cambiarán al pollo. Sin embargo, en la práctica, las personas suelen elegir otras opciones.

La mayoría de los economistas, incluido Krugman, creen que la economía está a punto de volver a la vida con tasas de crecimiento económico que superarán todo lo visto en este siglo. De hecho, tal puede ser el caso momentáneamente a medida que los estímulos masivos y el gasto fluyan a través del sistema. Sin embargo, ¿qué pasará entonces?

Después de 12 años de intervenciones monetarias, ahora disponemos de evidencia como para determinar si la visión del mundo de Paul es realmente lo que él dice que es.

Los salarios se recuperarán junto con la economía

“Así que, básicamente, no hay muchas desventajas en tener una recuperación económica muy rápida. Si eres un estadounidense normal y corriente, puedes decir, “mire, la probabilidades son estas en esta época en el año próximo, habrá multitud de empleos, las cosas pintan bastante bien. La inflación puede ser un poco más alta, pero los ingresos aumentarán para ponerse al día ‘”- Paul Krugman

Es correcto que habrá presiones inflacionarias si de hecho tenemos una recuperación económica rápida. Sin embargo, el error de Krugman es afirmar que los salarios de los “estadounidenses normales y corrientes” aumentarán proporcionalmente. Desde 2007, el crecimiento salarial ajustado a la inflación para el 80% más pobre de los estadounidenses no ha aumentado.

Podemos observar el crecimiento salarial del 80% inferior de los trabajadores [], en comparación con el crecimiento económico [variación del PIB en barras naranjas], y ver que el crecimiento salarial ni se ajusta y ni se mantiene al día con el crecimiento económico.

<<[Histórico desde 2008, la variación del PIB en barras azules y la variación de salario del 80% inferior en naranja de hecho muestran una secuencias inversamente proporcional significativamente ajustada. Cuando crece el salario mengua el PIB y viceversa.]
Dado que para mantener a una familia que se necesita un trabajo a “tiempo completo”, es cada vez más difícil mirar el cuadro a continuación y sugerir que estamos cerca del pleno empleo.
<<[Histórico desde 1968 muestra una tendencia similar a la de los años 80s interrumpida por la pandemia pero sin signos de alcanzar los niveles pre 2008].

Por supuesto, cuando las ayudas gubernamentales representan más del 40% de los ingresos reales disponibles, no hace más que socavar aún más la visión de Krugman sobre la prosperidad estadounidense.
<<[Historico 1966 se observa tendencia en el aumento del porcentaje de ayudas a la renta real de alrededor de un 5% cada 10-15 años iniciando del prácticamente 0% en 1966 y llegando alrededor del 20% actual descartando pandemia. USA parece que se ha convertido en un país socialista de facto.]

Curiosamente, dado que todo el gasto público se realizó a través de deudas y déficits, Krugman no ve evidencia de problema alguno.
No, la deuda es un problema
“Hemos aprendido dos lecciones de los últimos doce años. De hecho, la economía de EEUU puede calentarse mucho más de lo que pensábamos. De hecho, está bien tener cosas buenas. Podemos tener pleno empleo y eso no significa que la hiperinflación esté a la vuelta de la esquina. Y la deuda no parece que vaya a ser un problema en absoluto en los niveles actuales”.
Como se señaló anteriormente, no hemos visto nada parecido a verdadero “pleno empleo” desde que Bill Clinton fuera presidente. Pero eso también se corresponde con el punto de inflexión en el que las deudas y los déficits se volvieron corrosivos para el crecimiento económico. Como se muestra, a pesar de los continuos aumentos de la deuda, el crecimiento económico ha continuado deteriorándose, la brecha de riqueza se amplió y los llamados al socialismo aumentaron.

No estoy seguro de cómo Krugman puede concluir que la deuda en los niveles actuales no tiene consecuencias. Este es particularmente un problema, donde ahora se necesitan más de $ 5 de deuda para crear $ 1 de crecimiento económico.

“Si bien la economía puede ‘parecer’ que ha crecido durante este período, el crecimiento económico habría sido ‘negativo’ sin aumentos de deuda. El cuadro a continuación muestra cómo sería el crecimiento económico sin los aumentos en la deuda federal”.

Es por eso que, después de más de una década de intervenciones monetarias y fiscales por un total de más de $ 43 billones y subiendo, la economía permanece en “soporte vital asistido”.
(Se requirieron aproximadamente $ 12 de apoyo para generar $ 1 de crecimiento económico).
Si bien las afirmaciones de la robustez de la economía se basan en gran medida en un aumento del gasto de los consumidores, como se señaló anteriormente, es un espejismo del aumento de los “subsidios sociales”.
Sin evidencia histórica
“Me preocupa que estén siendo excesivamente pagados. En principio, se supone que deberían estar completamente cubiertos. Pero tomemos lo que sabíamos sobre la economía en 2019. Estábamos realmente cómodos en la tierra del estancamiento secular con tasas reales neutrales bajas. Entonces teníamos pleno empleo, solo gracias a tipos de interés extremadamente bajos y un gasto deficitario persistente. Lo que recetó el médico fue un gasto deficitario moderado sostenido “.
Uhm … fue lo que hicimos.
Después de 12 años de “políticas de tasa de interés cero” y sucesivas rondas de billones de dólares en intervenciones monetarias, ha quedado poco que mostrar.

Lo único que podemos atribuir a los 12 años de los experimentos monetarios más progresistas y agresivos de la historia es un aumento masivo de la “brecha de riqueza”. El 10% superior de los que obtienen ingresos posee ~ 90% de la totalidad de los activos de capital.

No estoy seguro de que hacer más de lo mismo genere un resultado diferente.
Impulsar el consumo no es sostenible
Los problemas con los que se encuentran las teorías monetarias keynesianas y modernas son triples:
1 Las deudas y los déficits tienen un impacto económicamente negativo a largo plazo.
2 Las tasas de interés bajas no promueven la actividad económica, pero en realidad la desvían debido a la falta de incentivos.
3 Ofrecer incentivos a corto plazo no aumenta la actividad económica productiva.
La “trampa” en la que han caído los economistas, junto con la Fed, es que el “estímulo” solo empuja hacia adelante el “consumo futuro”. Sin embargo, como vimos después del impacto inicial de la ley CARES [medidas Anticovid en EEUU], tan pronto como los soportes financieros se evaporaron, también lo hizo el crecimiento económico.
Durante la última década, la esperanza fue que la economía por sí sola “se encendiera” y creciera orgánicamente. Esto permitiría a los bancos centrales revertir los apoyos monetarios. Sin embargo, eso nunca ha ocurrido. Cada vez que los Bancos Centrales reducen los apoyos monetarios, la economía se estanca o empeora.
Después de 12 años, está claro que “algo salió mal”
A pesar de las perennes esperanzas de ver “tasas de crecimiento más altas”, ese todavía no ha sido el caso. En cambio, lo único que ha crecido es la deuda y los déficit que continúan erosionando la solvencia económica.

Si bien la economía de EEUU saldrá de la recesión en 2021, puede ser un resultado estadístico en lugar de una recuperación económica real que conduzca a una prosperidad más amplia.
El riesgo más significativo del último paquete de estímulo es un aumento en las presiones inflacionarias, lo que socava el beneficio del estímulo. Esa preocupación se manifestará como un entorno estanflacionario en el que los salarios se mantenga suprimidos mientras que el costo de la vida aumenta [que continúen los subsidios].
Debido a la deuda, la demografía y a  las fallas de la política fiscal y monetaria, la tasa de crecimiento económico a largo plazo estará muy por debajo de las tendencias a largo plazo. Esto solo continuará ensanchando la brecha de riqueza, aumentando la dependencia del bienestar y al socialismo usurpando la “gallina de los huevos de oro” del capitalismo.



Fuente: Tarcoteca.blogspot.com