May 31, 2022
De parte de Indymedia Argentina
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Kurdist谩n: Ecologismo en el confederalismo democr谩tico

Ercan Ayboga 

Academia de la Modernidad Democr谩tica

mayo 26, 2022

La ecolog铆a es uno de los tres pilares del paradigma del Confederalismo Democr谩tico, el concepto pol铆tico-te贸rico del Movimiento de Liberaci贸n Kurdo. Adem谩s de la democracia y la liberaci贸n de g茅nero, la ecolog铆a ha sido mencionada expl铆citamente como una dimensi贸n de este paradigma desde 2005. Sin embargo, hasta la fecha, la ecolog铆a es menos discutida y practicada que los otros dos pilares.

Destrucci贸n y explotaci贸n ecol贸gica en Kurdist谩n

Con la introducci贸n generalizada del capitalismo en Kurdist谩n en la d茅cada de 1950 se produjo una explotaci贸n sist茅mica y destructiva de la naturaleza. Los cuatro Estados colonialistas -Turqu铆a, Ir谩n, Irak y Siria- comenzaron a planificar grandes proyectos en energ铆a, miner铆a, agricultura, infraestructuras y otros proyectos de inversi贸n cuya implementaci贸n condujo a una destrucci贸n y explotaci贸n ecol贸gica extremadamente grave (1). Esto se debe, entre otros factores, al modelo econ贸mico capitalista, en lo que respecta a los bajos est谩ndares ecol贸gicos y sociales en la implementaci贸n de los muchos proyectos, as铆 como al simple hecho de que el Kurdist谩n tiene el estatus de facto de una colonia cuarteada. Al mismo tiempo que manten铆an el estatus colonial, los Estados hegem贸nicos introdujeron paso a paso, usando medidas econ贸micas y militares, las relaciones econ贸micas capitalistas en las sociedades del Kurdist谩n. En la d茅cada de 1970, la construcci贸n de numerosos proyectos de gran envergadura, en particular presas, perforaciones petrol铆feras y mineras, se llevaron a cabo mediante el ejercicio del poder hegem贸nico de Estados altamente centralizados en las cuatro partes del Kurdist谩n bajo el pretexto del progreso. Despu茅s del primer trabajo de preparaci贸n en los a帽os 60, la agricultura comenz贸 a industrializarse en los a帽os 70, particularmente en Kurdist谩n Occidental (Rojava) y Kurdist谩n del Norte (Bakur); m谩s tarde en Kurdist谩n del Sur (Bashur) y Kurdist谩n del Este (Rojhilat).

Una consecuencia de estas pol铆ticas fue que las relaciones comunales y solidarias se debilitaron en la sociedad del Kurdist谩n. Los proyectos de infraestructuras y las inversiones fueron dise帽adas e implementadas sin consultar a la poblaci贸n local y a trav茅s de un enfoque autoritario, bajo el inter茅s de los Estados colonialistas y de las clases altas kurdas colonialistas y colaboracionistas que apuntaban a una maximizaci贸n de las ganancias a trav茅s de la modernizaci贸n capitalista, la opresi贸n y una asimilaci贸n cultural cada vez m谩s profunda. Si bien este desarrollo fue todav铆a lento en las d茅cadas de 1950 y 1960, adquiri贸 un car谩cter acelerado en la d茅cada de 1970. Como resultado de la ejecuci贸n de grandes proyectos de infraestructura en las zonas rurales y el consiguiente desplazamiento de cientos de miles de personas, la industrializaci贸n de la agricultura, la continua migraci贸n de la poblaci贸n rural impulsada por la econom铆a, la r谩pida urbanizaci贸n, as铆 como la industrializaci贸n y las guerras colonialistas contra la poblaci贸n a partir de la d茅cada de 1980, la sociedad ha perdido en gran parte sus caracter铆sticas de solidaridad y comunalidad. Las principales caracter铆sticas de las sociedades precapitalistas eran el enfoque comunalista y la solidaridad en la toma de decisiones, la econom铆a, la sociabilidad, la cultura y otras cuestiones, pero tambi茅n hab铆a un grado diferente de formas feudales y conservadoras. Desde la d茅cada de 1990, el n煤mero de grandes proyectos ejecutados, as铆 como los medios de subsistencia de la poblaci贸n y las relaciones econ贸micas experimentaron grandes cambios. Los elementos supervivientes de la econom铆a de subsistencia y de los c铆rculos locales de la econom铆a quedaron marginados, y el Kurdist谩n se convirti贸 plenamente en parte del 芦mercado nacional禄 de cada Estado y entr贸 en el mercado global neoliberal.

Los tiempos pasados estaban ciertamente llenos de jerarqu铆a, patriarcado y discriminaci贸n, pero la transici贸n al capitalismo fue una ruptura brutal en el desarrollo social e hist贸rico y, en cierto modo, incluso ha profundizado el sexismo y el patriarcado social. Para entender lo que ha quedado disminuido en estas d茅cadas, los siguientes enfoques y caracter铆sticas del comunalismo y la solidaridad fueron erosionados entre las d茅cadas de 1950 y 1990. T铆picamente:

-Aunque por lo general no eran inclusivas en lo que se refiere al sexo y la edad, muchas aldeas ten铆an en la pr谩ctica una especie de asamblea compuesta en su mayor铆a por hombres mayores, y a veces por algunas mujeres mayores, que se reun铆an si era necesario y tomaban decisiones.

-La solidaridad en cuestiones econ贸micas era com煤n. Por ejemplo, cuando una familia o un clan deseaba construir una nueva casa, la totalidad (o la mayor parte) de la aldea se un铆a a la construcci贸n durante al menos varios d铆as, lo que era crucial para que las obras avanzaran de forma significativa.

-Era usual que los animales de todos los hogares fueran pastoreados juntos en lugares apropiados. Esto era gestionado por turnos por todos los hogares.

-Cuando un hogar ten铆a un mal a帽o de cosecha, los otros miembros de la aldea apoyaban a la familia afectada suministr谩ndole los alimentos b谩sicos.

-Cuando un hogar carec铆a de levadura para cocinar pan o leche, los vecinos la compart铆an sin vacilaci贸n ni discusi贸n alguna. En los d铆as siguientes, el hogar que hab铆a recibido el apoyo pon铆a la misma cantidad frente a la casa de la familia que hab铆a dado el apoyo.

-Cuando un hogar ten铆a una gran cosecha de cierto producto (como la nuez), a menudo la pr谩ctica era compartir parte del excedente con otros dentro y alrededor de la aldea.

-La solidaridad en los asuntos sociales tambi茅n era com煤n. Por ejemplo, cuando uno o dos padres de familia mor铆an o se ve铆an obligados a emigrar en busca de trabajo, los otros miembros de la aldea se ocupaban de los ni帽os que no pod铆an mantenerse por s铆 mismos.

-Hab铆a solidaridad cultural. Por las tardes, a menudo la gente se reun铆a en una de las casas y compart铆an historias, mitos, poemas y canciones entre ellos.

Kurdist谩n pertenece a aquellos pa铆ses de todo el mundo donde hasta hace poco la modernidad capitalista (2) era d茅bil y la solidaridad y las estructuras comunales en las sociedades todav铆a exist铆an de manera significativa. Hoy en d铆a, las generaciones m谩s antiguas de Kurdist谩n recuerdan muy bien c贸mo era la vida hasta los a帽os 60 o 70.

No tiene sentido idealizar la vida de hace varias d茅cadas; sin embargo, hab铆a una solidaridad y una participaci贸n significativa en la sociedad, y no todo era valorado monetariamente; la vida y la mercantilizaci贸n (3) no estaban materializadas como lo est谩n hoy en d铆a.

Comienzo de la discusi贸n sobre ecolog铆a

Despu茅s de dos d茅cadas de lucha por la libertad en Kurdist谩n del Norte (Bakur), en los a帽os 90, el Movimiento de Liberaci贸n Kurdo (MLK) empez贸 a discutir la cuesti贸n ecol贸gica a nivel kurdo y mundial. El debate tuvo lugar en el contexto de la destrucci贸n sistem谩tica de Bakur a trav茅s de la guerra del Estado turco contra los kurdos; m谩s de 2,5 millones de personas desplazadas se enfrentaron de forma brutal a la vida urbana y capitalista, mientras que las fuerzas estatales turcas destru铆an hasta 4.000 aldeas e incendiaban enormes zonas boscosas en Bakur. La mayor铆a de las personas desplazadas hab铆an vivido antes en una econom铆a principalmente de subsistencia, con circulaci贸n regional de productos y da帽os ecol贸gicos limitados. Especialmente entre 1992 y 1995 se despoblaron grandes zonas, y muchas ciudades de Bakur a menudo duplicaron su poblaci贸n sin estar preparadas en modo alguno y sin el apoyo del gobierno turco u otros.

En los a帽os 90, especialmente el l铆der pol铆tico del Movimiento de Liberaci贸n Kurdo (MLK), Abdullah 脰calan, cuestion贸 el surgimiento del capitalismo neoliberal con nuevos an谩lisis generales, y en particular la relaci贸n de los impactos del neoliberalismo en la naturaleza. En especial, el concepto de crecimiento y la creciente desconexi贸n del beneficio respecto de la producci贸n han sido criticados en los escritos y discursos de 脰calan. En este sentido, habla en contra del cada vez mayor n煤mero de grandes proyectos de inversi贸n por la enorme e irreparable destrucci贸n que causan en la naturaleza. Incluye tambi茅n el cambio clim谩tico que, entre otras cosas, ha considerado como una aceleraci贸n de la destrucci贸n ecol贸gica por el capitalismo. Destruir la naturaleza por el inter茅s de los gobiernos centrales y el beneficio de las empresas significa normalmente destruir la base de la vida de millones. La destrucci贸n ecol贸gica masiva afecta seriamente la vida humana. A menudo, los grandes proyectos desplazan a un gran n煤mero de personas y/o explotan la tierra y las zonas circundantes, las cuales se ven obligadas a abandonar. 脰calan tambi茅n ha discutido acerca de la desconexi贸n del ser humano con la naturaleza y el tipo de impactos que esto podr铆a tener en la mente de las personas y la relaci贸n de 茅stas entre s铆. De manera contundente, ha expuesto la relaci贸n de la alienaci贸n de las personas con su desconexi贸n de la naturaleza. En este punto, 脰calan conecta la discusi贸n sobre ecolog铆a con la jerarqu铆a institucionalizada que tiene sus ra铆ces en el patriarcado.

Pero la ecolog铆a no hab铆a encontrado un lugar en el centro de las discusiones en curso en la d茅cada de 1990. Era algo nuevo, a煤n no muy desarrollado te贸ricamente y a la sombra de la guerra brutal del Estado turco. La discusi贸n te贸rica central en ese momento se centraba en el tema altamente importante de la liberaci贸n de la mujer. En ese momento, era muy urgente que los kurdos discutieran sobre la liberaci贸n de la mujer, ya que era la principal herramienta para superar las estructuras conservadoras y jer谩rquicas de la sociedad. Sin embargo, una parte importante de los revolucionarios y activistas pol铆ticos del MLK tomaron nota de la discusi贸n sobre la ecolog铆a de la d茅cada de 1990. Influy贸 en los a帽os siguientes en las mentes de miles de personas interesadas y pol铆ticamente comprometidas. La exposici贸n de 脰calan mostraba un enfoque estrat茅gico, ya que era un debate que se adelantaba a los tiempos en comparaci贸n con todos los otros grupos y movimientos democr谩ticos de izquierda en Kurdist谩n y Turqu铆a. 脰calan se encontraba m谩s bien a un nivel similar de algunos debates y movimientos globales que hab铆an empezado a discutir la contradicci贸n ecol贸gica.

Municipios de Bakur: desaf铆o para desarrollar una pr谩ctica ecol贸gica

Poco despu茅s de que 脰calan fuera secuestrado mediante una conspiraci贸n internacional bajo la coordinaci贸n de Estados Unidos y entregado al Estado turco en 1999, la lucha armada del Partido de los Trabajadores del Kurdist谩n (PKK) se detuvo, y se inici贸 una nueva y amplia discusi贸n sobre los medios y perspectivas de la lucha por la libertad, al tiempo que se daba prioridad a la lucha pol铆tico-civil. Finalmente, se abandon贸 el objetivo de crear un 鈥淓stado kurdo鈥. Ese mismo a帽o, en las elecciones locales, varios municipios importantes fueron ganados por el HADEP, el Partido Democr谩tico del Pueblo, el partido legal del MLK en ese momento. Los municipios ganados -entre ellos Amed (Diyarbakir), Batman y Wan (Van)- se convirtieron en elementos esenciales de la lucha por la libertad de los kurdos. Lo anterior coincidi贸 con la disminuci贸n de las condiciones represivas, debido principalmente al cese de la lucha armada. Esto facilit贸 el espacio para que los municipios, el HADEP y otras organizaciones del MLK difundieran sus propias ideas pol铆ticas y mejoraran sus contactos con nuevos componentes sociales y sin organizaci贸n pol铆tica. Lo que se afirmaba durante a帽os, a saber, que el MLK tiene conceptos mejores y mucho m谩s democr谩ticos, pod铆a aplicarse a nivel local a trav茅s de los municipios y otras organizaciones pol铆ticas. Pero al mismo tiempo, la din谩mica creada por la lucha armada ya no exist铆a. Se hizo necesario un cambio en la forma de pensar y actuar.

Entre 1999 y 2004, el HADEP administr贸 37 municipios y se le ret贸 a que demostrara a la poblaci贸n que era capaz de gobernar mejor y con mayor responsabilidad social que todos los dem谩s partidos pol铆ticos autoritarios y corruptos del sistema hegem贸nico. Despu茅s de tomar el control de los municipios, la represi贸n estatal nunca ces贸, pero fue mucho menor que en la d茅cada de 1990. M谩s bien, el enfoque del Estado consist铆a en dar un poco de espacio, pero lograr que los municipios del HADEP (reemplazados en 2002 por el DEHAP, el DTP de 2004, el BDP de 2009 y el HDP/DBP de 2014) con ciertas pol铆ticas impuestas, incluidos marcos desafiantes como el neoliberalismo y el centralismo administrativo, llegaran a un punto en el que fracasaran, perdiendo as铆 las siguientes elecciones locales y finalmente su atractivo.

Los municipios del HADEP y, en t茅rminos m谩s amplios, el Movimiento de Liberaci贸n Kurdo, declararon en el a帽o 2000 el objetivo de crear una sociedad democr谩tica y ecol贸gica. Se expres贸 p煤blicamente que el enfoque hacia la naturaleza ser铆a respetuoso; los sitios naturales se conservar铆an y desarrollar铆an dentro de las ciudades, y sus alrededores ser铆an m谩s limpios y verdes; y los proyectos de inversi贸n no se ejecutar铆an a expensas de la naturaleza. La pr谩ctica ten铆a que ser significativamente diferente de los municipios gobernados por otros partidos, que en Kurdist谩n no se preocupaban de ninguna manera por la vida ecol贸gica.

Estos primeros a帽os fueron el tiempo en que miles de activistas pol铆ticos y otras personas pol铆ticamente interesadas en Kurdist谩n y Turqu铆a comenzaron a leer art铆culos y libros sobre ecolog铆a y particularmente sobre ecolog铆a social, incluyendo a Murray Bookchin. Esto adelant贸 el debate sobre c贸mo deber铆a desarrollarse una vida ecol贸gica y lo que eso podr铆a significar en la pol铆tica a corto y largo plazo. Afect贸 tambi茅n a algunos empleados y pol铆ticos de los municipios. Esto era importante, ya que la diferencia se puede observar a veces en los detalles. Hay que tener en cuenta que en todo el Estado turco las discusiones sobre un pa铆s m谩s ecol贸gico o 芦sostenible禄 eran bastante nuevas, y las campa帽as pol铆ticas contra los desarrollos y proyectos destructivos y explotadores rara vez se llevaban a cabo. Pero tambi茅n fue el momento en que en varias regiones surgieron luchas contra grandes proyectos de inversi贸n. En Bakur se dieron a conocer dos luchas. Una de ellas era contra la presa de Ilisu en el Tigris, que est谩 previsto que inunde una gran parte del valle del Tigris y la antigua ciudad de Hasankeyf. Otra se enfrentaba a varias presas en el r铆o Munzur en Dersim, donde viven principalmente personas de creencia alev铆. Ambas luchas ganaron un gran apoyo entre los kurdos. La sociedad kurda empez贸 a discutir por primera vez cuestiones de r铆os, presas, energ铆a, patrimonio cultural y natural, desarrollo y sus interrelaciones a una escala m谩s amplia, lo que contribuy贸 a aumentar la conciencia cr铆tica sobre estas cuestiones.

Sin embargo, el hecho es que los municipios ganados en este primer per铆odo (hasta 2004) mostraron una pr谩ctica que result贸 mucho mejor que las otras desde un punto de vista ecol贸gico. Las ciudades se volvieron m谩s limpias y saludables con la mejora del sistema de basuras; tambi茅n en los barrios m谩s pobres, que hab铆an sido descuidados durante d茅cadas. El abastecimiento de agua potable y la gesti贸n de las aguas residuales mejoraron considerablemente en varias ciudades en pocos a帽os. El 谩rea verde por persona tambi茅n aument贸. Los lugares de patrimonio cultural recibieron m谩s atenci贸n y accesibilidad para el p煤blico. Se construyeron m谩s espacios p煤blicos como plazas o mercados. El transporte p煤blico se desarroll贸 hacia todas las zonas pobladas y a un precio comparativamente bajo. Algunos de los grandes proyectos dise帽ados con impactos sociales y ecol贸gicos problem谩ticos fueron cancelados o alterados por las municipalidades o no se les dio seguimiento. Las condiciones de vida en los barrios pobres mejoraron tambi茅n gracias a la pavimentaci贸n de las calles, la construcci贸n de infraestructuras sociales, como centros sociales o centros de lavado de ropa, y la condonaci贸n de las facturas de agua impagadas. Los esfuerzos para incluir a los grupos de la sociedad civil en el proceso de toma de decisiones de muchos proyectos, e incluso en la planificaci贸n urbana, se hicieron realidad d铆a a d铆a. Podemos afirmar que al principio hubo que realizar muchas obras urgentes en el campo de los servicios b谩sicos. La calidad de vida en la mayor铆a de las ciudades estaba bajo una gran amenaza, una tensi贸n que se vio exacerbada por la situaci贸n de los desplazados por el conflicto en el decenio de 1990.

Aunque se produjeron avances positivos, no hubo un consenso general sobre c贸mo desarrollar una pol铆tica ecol贸gica m谩s amplia y a futuro, y el contexto ecol贸gico m谩s amplio no pudo explicarse bien. Casi todos los alcaldes y responsables de la toma de decisiones pol铆ticas de los municipios y otras estructuras del MLK no consideraron la perspectiva ecol贸gica como uno de los principales enfoques estrat茅gicos, y a menudo sigui贸 siendo secundaria, prevaleciendo otros aspectos. La conciencia ecol贸gica de estas personas qued贸 limitada por el pragmatismo del parlamentarismo. Esto no result贸 muy sorprendente, ya que el movimiento pol铆tico general se manten铆a d茅bil en el campo de la ecolog铆a y la discusi贸n era bastante nueva para el movimiento en general y para la sociedad en particular. No hab铆a actores fuertes dentro de la sociedad que reclamaran una pol铆tica ecol贸gica m谩s fuerte por parte de los municipios. En estos a帽os, los mencionados movimientos ecologistas contra los proyectos de presas concentraron sus esfuerzos en los proyectos de presas; y las nuevas asociaciones 芦ambientales禄 y organizaciones civiles que estaban surgiendo en las ciudades, incluyendo organizaciones de ingenieros, arquitectos, abogados y m茅dicos, todav铆a no exig铆an con suficiente fuerza que criterios ecol贸gicos deber铆an ser incluidos en el desarrollo urbano.

Hab铆a otros dos aspectos de relevancia. El primero era que la sociedad acababa de salir de un per铆odo prolongado de terror estatal sistem谩tico e intensivo y a煤n se encontraba en una fase de recuperaci贸n b谩sica. El enfoque pol铆tico del MLK se centr贸 principalmente en las violaciones de los derechos humanos de los a帽os 90 y en la exigencia de que la identidad kurda en Bakur fuera aceptada con derechos aut贸nomos b谩sicos dentro de la Rep煤blica de Turqu铆a. La segunda es que el capitalismo en Kurdist谩n se hizo muy fuerte despu茅s de la crisis de 2001. En 2003-2004, la tasa oficial de crecimiento econ贸mico alcanz贸 hasta el 10%, el dinero en la econom铆a se acumul贸 significativamente y en todas partes se hicieron nuevas y mayores inversiones. Mucha m谩s gente comenz贸 a ganar grandes cantidades de dinero a trav茅s del comercio y las inversiones. Esto cre贸 una intensa presi贸n tambi茅n sobre las ciudades de Bakur y los planteamientos para abrir espacios a los inversores privados afectaron a casi todos los municipios que sufr铆an de bajos ingresos financieros estructurales. Estos fueron los a帽os en que el neoliberalismo entr贸 en Bakur.

En Bakur, y tambi茅n en Bashur (con la ocupaci贸n estadounidense en 2003) y Rojhilat (Kurdist谩n Iran铆), el desarrollo de las industrias extractivas (miner铆a, petr贸leo y gas) se volvi贸 muy extremo en estos a帽os. Los proyectos de inversi贸n en todos los 谩mbitos se generalizaron. En este sentido, las zonas rurales se hab铆an enfrentado a los siguientes proyectos: todos los r铆os deb铆an ser transformados por cientos de presas en lagos artificiales o secados por presas de desviaci贸n; se concedieron miles de licencias a empresas para pruebas de perforaci贸n en minas; comenzaron los ensanchamientos de todas las carreteras principales; se construyeron megacentrales de carb贸n en varias provincias; se construy贸 una de las mayores f谩bricas de cemento del mundo; Bakur se convirti贸 en un punto caliente para el fracking; y, finalmente, toda la tierra agr铆cola -incluso la de las zonas monta帽osas- se enfrent贸 a r谩pidos cambios de acuerdo con las reglas del mercado capitalista. La planificaci贸n estatal comenz贸 a considerar cada metro cuadrado de tierra en t茅rminos de explotaci贸n financiera y prepararon o aprobaron miles de proyectos. El gobierno del AKP bajo Erdogan atrajo con tales pol铆ticas el inter茅s del capital global. S贸lo las ciudades administradas por el MLK resistieron en gran medida a este desarrollo. Por eso, el gobierno no pudo implementar las pol铆ticas planificadas en la mitad de las ciudades de Bakur.

En un per铆odo en el que la sociedad de Bakur comenzaba a desarrollar r谩pidamente una conciencia ecol贸gica, el capitalismo neoliberalizado comenz贸 a realizar la mayor destrucci贸n y explotaci贸n ecol贸gica (y por lo tanto social) hist贸rica en Bakur. La destrucci贸n de la naturaleza y la superaci贸n de la mayor铆a de los elementos socio-tradicionales que quedaban en la sociedad fueron mucho m谩s intensas que durante la guerra de los a帽os 90. S贸lo las zonas monta帽osas de dif铆cil acceso para los seres humanos podr铆an recuperarse despu茅s del a帽o 2000.

Ecolog铆a en el confederalismo democr谩tico: el concepto te贸rico

En el Newroz de 2005, Abdullah 脰calan declar贸 el 鈥淐onfederalismo Democr谩tico鈥 como el nuevo concepto pol铆tico-te贸rico del Movimiento de Liberaci贸n Kurdo. De esta manera, los escritos y discusiones de los a帽os anteriores y toda la experiencia de 30 a帽os de lucha podr铆an resumirse y relacionarse entre s铆 de manera sistem谩tica. Sin ninguna duda, el Confederalismo Democr谩tico no puede considerarse desconectado de las discusiones y las cr铆ticas tras el colapso del 鈥渟ocialismo estatal/real鈥 alrededor de 1990 y de los nuevos movimientos sociales y pol铆ticos de izquierda y libertarios en todo el mundo. El resultado fue un pensamiento cr铆tico, inclusivo y radical, con nuevas perspectivas para los kurdos en relaci贸n con otros pueblos en Oriente Medio. El nuevo concepto pol铆tico se expresa con un paradigma basado en tres pilares. Se hizo hincapi茅 en un enfoque ecol贸gico de la vida, as铆 como en la democracia radical, que va m谩s all谩 del parlamentarismo, y la liberaci贸n de g茅nero enfocado en la liberaci贸n de la mujer. Repitiendo lo obvio: los pilares y todo el concepto se expresan con el objetivo de lograr una sociedad liberada, emancipada, igualitaria y solidaria en armon铆a con la naturaleza.

La democracia radical y la liberaci贸n de la mujer ya hab铆an sido enfatizadas y desarrolladas fuertemente entre los kurdos durante muchos a帽os. Pero en realidad, cada uno de los tres pilares del Confederalismo Democr谩tico no puede desarrollarse a fondo sin nexos con los otros dos. Sin embargo, el punto de partida inicial es la liberaci贸n de la mujer.

Previo a los 5000 a帽os de opresi贸n y exclusi贸n de la mujer, se desarroll贸 el per铆odo Neol铆tico, cuando se cre贸 un orden social comunal completo alrededor de la mujer que tambi茅n puede ser llamado sociedad matric茅ntrica. 脰calan enfatiza que este orden social no mostraba ninguna de las pr谩cticas del orden estatal, y que existi贸 durante miles de a帽os. Se caracterizaba por la igualdad y la libertad; era viable porque la moralidad social del orden matriarcal no permit铆a la propiedad y estaba en armon铆a con la naturaleza. Fue este orden de larga duraci贸n el que dio forma a la conciencia social colectiva de la humanidad; y es nuestro anhelo recuperar e inmortalizar este orden social de igualdad y libertad que lleva a nuestra construcci贸n del para铆so.

脰calan afirma que con la superaci贸n de la sociedad matric茅ntrica por parte del patriarcado, las estructuras jer谩rquicas institucionalizadas surgen y se extienden entre las sociedades humanas y caracterizan a los Estados venideros hasta la actualidad. Mucho antes de que surgieran clases sociales expl铆citas, las mujeres fueron la primera clase oprimida y explotada. Esto se ha mantenido durante los siglos y milenios posteriores con la opresi贸n de la infancia y del hombre. Esta formaci贸n pol铆tico-ideol贸gica ha conducido tambi茅n a la dominaci贸n y destrucci贸n de la naturaleza por los seres humanos durante los diferentes per铆odos de la historia humana. La explotaci贸n y destrucci贸n ecol贸gica debe ser analizada b谩sicamente desde este enfoque.

Hoy en d铆a, los enfoques conservadores y reaccionarios de los Estados existentes son experimentados en primera instancia por la sociedad a trav茅s de la opresi贸n de la mujer. Otro punto importante es que las mujeres como g茅nero oprimido tienen una relaci贸n m谩s fuerte con la naturaleza que los hombres; en todas las sociedades patriarcales los hombres suelen estar m谩s apegados al poder y, por lo tanto, m谩s alienados de la naturaleza que las mujeres. As铆, la lucha por una sociedad ecol贸gica y liberada significa tambi茅n la lucha contra el patriarcado y por la liberaci贸n de la mujer o, dicho de otro modo, sin la liberaci贸n de la mujer no puede haber una sociedad ecol贸gica.

Como la opresi贸n de la sociedad comienza con el patriarcado, es l贸gico que el MLK comenzara a centrarse cada vez m谩s en la liberaci贸n de la mujer, que al mismo tiempo es la liberaci贸n de todo tipo de g茅neros y de toda la sociedad. En el seno del MLK, esta concienciaci贸n surgi贸 a principios de la d茅cada de 1990 y, en consecuencia, se inici贸 un intenso y amplio debate sobre la liberaci贸n de la mujer, que se hizo m谩s profundo y sistem谩tico tras el cese de la guerra en Bakur en 1999, y a煤n m谩s con el desarrollo del Confederalismo Democr谩tico.

Para una discusi贸n m谩s a fondo del enfoque del MLK sobre la naturaleza, hay que decir que el MLK ve a la naturaleza como el cuerpo de todos los seres vivos, incluidos los seres humanos. Los seres humanos son parte de la naturaleza y no est谩n por encima de ella ni de ninguna especie. Al igual que lo fue en el Neol铆tico, se la considera viva y animada, no diferente de los humanos mismos. Todos los seres vivos son parte de un gran ecosistema com煤n que ofrece suficientes oportunidades para que vivan todos. La naturaleza era omnipresente, para una mayor铆a significativa de la gente siempre hab铆a en la vida diaria una fuerte conexi贸n con la naturaleza. 脰calan describe esto de la siguiente manera: 鈥淓sta conciencia anterior de la naturaleza fomentaba una mentalidad que reconoc铆a una multitud de santidades y divinidades en la naturaleza. Podemos comprender mejor la esencia de la vida colectiva si reconocemos que se basaba en la metaf铆sica de la santidad y la divinidad, derivada de la reverencia hacia la madre-mujer禄. Hoy en d铆a todav铆a existen algunas creencias que ven en la naturaleza una multitud de santidades y divinidades, una de ellas es la creencia alev铆. En consecuencia, para la espiritualidad y la inspiraci贸n entre los seres humanos, la naturaleza fue y es la principal fuente.

En base a la adhesi贸n a los principios ecol贸gicos, la naturaleza debe ser tratada con respeto y no como un recurso con fines de lucro. La naturaleza fue y es la fuente de alimentos, vivienda y todas las dem谩s necesidades materiales de la vida. Bajo la modernidad capitalista, los seres humanos que viven en los centros urbanos est谩n por lo general d茅bilmente conectados con la naturaleza y entienden menos la relaci贸n y la conexi贸n con 茅sta. La naturaleza ten铆a y tiene un significado multidimensional en la vida y es esencial para el desarrollo de la cultura y la identidad, as铆 como de la espiritualidad. Hoy en d铆a la naturaleza est谩 sobreexplotada a cauda de la alienaci贸n existente entre los seres humanos, lo que contribuye significativamente a la alienaci贸n entre naturaleza y seres humanos. A pesar de que todos experimentamos los impactos y la grave destrucci贸n ecol贸gica en las 煤ltimas d茅cadas, la destrucci贸n de la naturaleza parece continuar. El enfoque actual de la modernidad capitalista impulsada por el hombre es un estado de traici贸n del hombre a la naturaleza, a su cuerpo.

En este sentido, si los seres humanos satisficieran s贸lo sus necesidades (4), la naturaleza no experimentar铆a una destrucci贸n grave y los ecosistemas tendr铆an la capacidad de recuperarse por s铆 mismos. En este punto, no es f谩cil responder a la pregunta de cu谩les son las necesidades reales de la gente hoy en d铆a, y no deber铆a dejarse s贸lo en manos de bi贸logos o economistas, ya que se relaciona con la cuesti贸n de la democracia; es decir, cuando una sociedad puede tomar decisiones bajo condiciones ampliamente democr谩ticas, libre de pol铆ticas econ贸micas explotadoras y extractivistas impuestas. Asumimos que en una sociedad liberada, solidaria, radicalmente democr谩tica y ecol贸gica no habr谩 presi贸n para sobreexplotar 鈥渆lementos鈥 (5) de la naturaleza.

No olvidemos que los seres humanos no son s贸lo organismos f铆sicos o materiales, sino que tienen fuertes y profundos sentimientos inmateriales y necesidades metaf铆sicas en su vida. Aunque los humanos no pueden expresarlas, no piensan y act煤an s贸lo de manera racional. Durante miles de a帽os, la gente ha buscado inspiraci贸n y motivaci贸n siguiendo diferentes m茅todos, incluso alej谩ndose de su entorno habitual y yendo hacia la naturaleza. Con el aumento exponencial de la urbanizaci贸n, la ampliaci贸n del asfaltado, el cultivo de terrenos y los proyectos de inversi贸n en todos los territorios, cada vez menos 谩reas resultan adecuadas en este sentido y, por lo tanto, cada vez es m谩s dif铆cil inspirarse en la naturaleza en la modernidad capitalista, en particular para la gente m谩s pobre de las ciudades, que tienen menos capacidad econ贸mica para experimentar la naturaleza de forma directa. En relaci贸n a lo anterior, esto afecta tambi茅n a las actividades de reproducci贸n y recuperaci贸n f铆sica de las personas de los centros urbanos.

Las comunidades alejadas de los centros urbanos, de la industria y de las zonas agr铆colas industriales est谩n m谩s cerca de la naturaleza y tienen una conexi贸n m谩s espiritual con el medio ambiente. Cuanta menos modernidad capitalista haya, m谩s natural y espiritual puede ser la vida. Si tales comunidades en 谩reas no urbanas pertenecen a grupos oprimidos como los pueblos ind铆genas de Am茅rica Latina, los adivasi de la India y los kurdos alev铆s, entonces la conexi贸n con la naturaleza puede tener una importancia adicional, puesto que los pueblos oprimidos se expresan tambi茅n a trav茅s de la naturaleza. En este sentido, la naturaleza es una parte esencial de su identidad oprimida. Por consiguiente, la destrucci贸n o apropiaci贸n indebida de la naturaleza por la fuerza colonialista es una eliminaci贸n de su identidad. Esto a menudo no es comprendido por la gente en los centros capitalistas y los grandes centros urbanos, donde la vida ya no tiene una fuerte relaci贸n con la naturaleza.

En la ideolog铆a del MLK, la perspectiva ecol贸gica es considerada de importancia estrat茅gica y como una herramienta para crear conciencia en toda la sociedad humana y en todas las actividades y procesos vinculados al ser humano desde una perspectiva de conservaci贸n de la naturaleza, anticapitalista y hol铆stica. Al hacerlo, el enfoque supone que las dimensiones no cubiertas por la liberaci贸n de g茅nero o la democracia radical se expresan a trav茅s de la ecolog铆a. En este sentido, el 茅nfasis en la ecolog铆a dentro del Confederalismo Democr谩tico puede entenderse tambi茅n como la culminaci贸n de los otros dos pilares.

Sin embargo, debe subrayarse que la conservaci贸n de la naturaleza, e incluso su restauraci贸n por parte de los seres humanos, es un objetivo estrat茅gico. Desde el principio, el MLK ha insistido en que cada ser vivo tiene derecho a existir por su mera existencia natural. La vida de animales y plantas debe ser protegida activamente por los humanos. En cuanto a la conservaci贸n de la naturaleza, el objetivo de limitar y detener el cambio clim谩tico antropog茅nico es un tema crucial, ya que en las pr贸ximas d茅cadas podr铆a afectar de una manera mucho m谩s dram谩tica a todo lo que existe en nuestro planeta -en realidad, el Kurdist谩n y Oriente Medio ya se han visto afectados durante casi dos d茅cadas debido a la disminuci贸n de las precipitaciones. El cambio clim谩tico no es menos importante que la 芦conservaci贸n de la naturaleza禄 (aqu铆 se trata de proyectos/pol铆ticas para conservar especies, h谩bitats y 谩reas de alta biodiversidad) y al rev茅s, tal como algunas organizaciones ambientales o pol铆ticos priorizan en sus discusiones, ya que son interdependientes y no deber铆an ser tratados, en consecuencia, de forma independiente. El cambio clim谩tico no puede frenarse sin la conservaci贸n y restauraci贸n de los bosques, la vegetaci贸n, los r铆os, el ciclo del agua, el suelo, el aire, etc. Para el MLK, el cambio clim谩tico es parte de la conservaci贸n de la naturaleza y una raz贸n por la cual en este documento no se menciona espec铆ficamente el cambio clim谩tico.

Por lo tanto, se concluye que cada lucha contra la destrucci贸n ecol贸gica es esencial y un paso necesario para restablecer una relaci贸n con la naturaleza para muchas personas, pero a largo plazo no es suficiente para proteger el 谩rea natural en disputa y la sociedad humana relacional. No es suficiente porque los proyectos de inversi贸n relacionados, as铆 como todos los dem谩s proyectos destructivos, son causados por el sistema pol铆tico-econ贸mico dominante. Este sistema dominante nunca dar谩 un paso atr谩s en la implementaci贸n de todos los proyectos dise帽ados y planificados.

Esta es la raz贸n por la que ser ecol贸gico significa tambi茅n criticar todos los procesos de la sociedad, en particular la forma de producir y consumir, la alimentaci贸n, la vivienda, la movilidad, la organizaci贸n del ocio, etc. El MLK rechaza categ贸ricamente la manera en que estos modelos son implementados por la modernidad capitalista y la direcci贸n que toman hoy; la insistencia del MLK en la vida comunal es una expresi贸n de tal rechazo. El nivel actual de consumo es sin duda demasiado para la tierra. Continuar as铆 terminar铆a en la destrucci贸n dram谩tica o el deterioro significativo de todos los ecosistemas existentes y la p茅rdida de la mayor parte de la biodiversidad. Si no hay una desaceleraci贸n en el corto plazo y un cambio conceptual significativo en el medio plazo, la destrucci贸n de la naturaleza y el cambio clim谩tico continuar谩n y la base de la vida se debilitar谩 mucho con graves impactos para los ecosistemas, la biodiversidad, los animales, las plantas y miles de millones de seres humanos. Las personas m谩s afectadas ser铆an principalmente las personas, las comunidades y los Estados con capacidades socioecon贸micas d茅biles.

Para lograr un cambio considerable de estos modelos, el enfoque b谩sico debe consistir en reducir el consumo de energ铆a y materiales en al menos un 80% en los Estados industrializados a medio plazo y encontrar un nuevo equilibrio en el que cada ser humano tenga la misma cantidad de energ铆a y materiales para su uso; un criterio importante debe ser permitir la recuperaci贸n de la biodiversidad y los ecosistemas degradados.

En este punto debe enfatizarse que toda destrucci贸n de la naturaleza o del ecosistema tiene serios impactos en los seres humanos y, por lo tanto, es una destrucci贸n social -varios factores determinan el nivel-. Cada proyecto de inversi贸n, como las represas y la miner铆a, tiene un alto potencial de destruir la naturaleza, as铆 como para violar los derechos b谩sicos de las personas afectadas. Por lo tanto, la destrucci贸n ecol贸gica debe entenderse tambi茅n como la violaci贸n de los derechos pol铆ticos, sociales, culturales y econ贸micos de las personas. Esta conexi贸n todav铆a no la hacen muchos activistas o analistas cr铆ticos en nuestro mundo.

Yendo un paso m谩s all谩, el MLK es consciente de que con el capitalismo -incluso sin el neoliberalismo- la destrucci贸n ecol贸gica nunca podr谩 detenerse, por no hablar de la reversi贸n, es decir, la renaturalizaci贸n de la naturaleza y la restauraci贸n del equilibrio clim谩tico. Si el capitalismo domina la econom铆a global y la modernidad capitalista la esfera pol铆tica, habr谩 una intensa presi贸n para mantener un 鈥渃recimiento鈥 en el sentido capitalista y (casi) ning煤n espacio para desarrollar otras formas de vida, para procesos democr谩ticos de toma de decisiones y una econom铆a comunal y democr谩tica. Durante siglos y d茅cadas, la modernidad capitalista ha conquistado los cerebros y comportamientos de miles de millones de seres humanos de una manera sutil. No se puede superar con un concepto basado s贸lo en nuevos objetivos sociales y econ贸micos como el 鈥渟ocialismo real/estatal鈥. La jerarqu铆a, el Estado y el capitalismo son en primer lugar un desarrollo ideol贸gico.

La modernidad capitalista ha comenzado a profundizar a un ritmo acelerado la alienaci贸n de los humanos hacia los humanos y la naturaleza; y de una forma mayor que los anteriores sistemas pol铆ticos jer谩rquicos. Particularmente en los 煤ltimos 200 a帽os, cada 谩rea del mundo y de cada comunidad se han visto afectadas por la modernidad capitalista. Hoy en d铆a, todas las personas -excepto los ricos- son presionadas por el neoliberalismo. Al desplazar a las personas de sus entornos naturales por la fuerza f铆sica o econ贸mica hacia las ciudades, los seres humanos han perdido su cultura de vivir en entornos mucho m谩s naturales. Y cuando los territorios est谩n amenazados por tales inversiones destructivas en zonas donde los pueblos son oprimidos en base a su identidad, el desplazamiento de los pueblos por los Estados-naci贸n contribuye a la asimilaci贸n de las culturas bajo presi贸n y amenazadas. Las culturas minoritarias o marginadas oprimidas se ven particularmente afectadas por estas pol铆ticas. Los kurdos son un ejemplo importante de ello.

Los habitantes de las ciudades no s贸lo consumen, sino que tambi茅n est谩n desconectados de su fuerte patrimonio social y cultural y, por lo tanto, se pierden f谩cilmente como peces en el mar. La desconexi贸n de su pasado cultural significa, entre otras cosas, abrirse a formas de vida extremas, individualistas y aisladas, donde no existe un equilibrio sano entre los individuos y la sociedad. Las personas alienadas de la naturaleza y las relaciones comunales y solidarias son mucho m谩s f谩ciles de convertir en instrumentos de explotaci贸n en la producci贸n industrial, el consumo, los pensamientos reaccionarios y el establecimiento de sistemas pol铆ticos autoritarios. La poblaci贸n urbana ya no conoce el nombre de la mayor铆a de las plantas y animales, c贸mo funcionan en la pr谩ctica los procesos de la naturaleza o c贸mo los seres humanos pueden beneficiarse de ellos de forma sostenible, como hicieran nuestros antepasados durante miles de a帽os. As铆 que los humanos en las ciudades no viven la naturaleza de forma diaria. En otras palabras, los humanos no sienten el suelo, las plantas, el agua, el sol y el aire y empiezan a dejar de tener una profunda comprensi贸n de ellos y de su contexto; pueden conocerlo desde la teor铆a, como los bi贸logos. En las ciudades, ahora m谩s que nunca, todo est谩 organizado en base al dinero, mientras que los aldeanos todav铆a pueden producir para cubrir algunas de sus necesidades, intercambiar bienes entre ellos y apoyarse unos a otros con bienes de producci贸n propia. Los habitantes de las zonas rurales suelen verse menos afectados por la modernidad capitalista y reproducen un pensamiento y un estilo de vida menos conectados con el capitalismo y la hegemon铆a del Estado. En las ciudades, en promedio, los seres humanos se enfrentan a m谩s traumas psicol贸gicos y sociales que en las comunidades rurales; y estos traumas se transfieren a sus hijos. Los traumas de las personas desplazadas de las zonas rurales son quiz谩s los peores. En realidad, hoy en d铆a, la mayor铆a de nuestras sociedades viven en condiciones psicol贸gicas complicadas.

La modernidad capitalista crea personas que entregan su mano de obra a empresas privadas o p煤blicas que no producen ninguna de sus necesidades, como s铆 lo hac铆an sus antepasados en las aldeas. Por lo tanto, de su salario tienen que comprar todas sus necesidades. Estas personas son sometidas a condiciones de trabajo duras y estresantes. A los trabajadores bajo esta presi贸n permanente no les preocupaba mucho la destrucci贸n ecol贸gica sostenida durante el primer per铆odo de industrializaci贸n, cuando las condiciones de trabajo y los salarios estaban en el centro de su inter茅s. Por ello, los grandes sindicatos no desarrollaron un enfoque ecol贸gico hasta hace poco. Sin embargo, despu茅s de varias generaciones, m谩s y m谩s gente en casi todas partes del mundo han comenzado a pensar en la ecolog铆a y en alternativas a la forma de vida capitalista. Mientras que en los antiguos Estados industrializados, una mayor铆a de gente comienza a aprender los hechos sobre la naturaleza y la vida ecol贸gica desde cero, en los recientemente o poco industrializados Estados hay muchas m谩s caracter铆sticas y remanentes de las relaciones, procesos y pensamientos no capitalistas sobre los cuales la gente cr铆tica puede constituirse. La recuperaci贸n puede realizarse de una manera m谩s f谩cil y r谩pida ya que, por ejemplo, las personas cr铆ticas pueden beneficiarse de la experiencia de sus abuelos o incluso de sus padres. El Kurdist谩n se encuentra en este marco geogr谩fico.

Mientras que m谩s arriba ya hemos introducido la conexi贸n entre ecolog铆a y liberaci贸n de la mujer, todav铆a queda la conexi贸n entre ecolog铆a y democracia, la cual est谩 pendiente de describir. Para defender la naturaleza y las relaciones ecol贸gicas, es necesario poner fin a los proyectos destructivos y explotadores, y modificar radicalmente los modelos de vivienda, producci贸n, consumo, movilidad, etc. Todo esto s贸lo puede hacerse si las estructuras democr谩ticas de toma de decisiones son dominantes en la sociedad; es decir, si se desarrolla una democracia radical, no habiendo m谩s peque帽os c铆rculos (鈥渓obbies鈥) en la sociedad que puedan influir presionando sobre las decisiones pol铆ticas. S贸lo cuando haya una econom铆a basada en la solidaridad y la comunalidad se podr谩 prevenir la gran destrucci贸n ecol贸gica a largo plazo. Resumiendo, se puede analizar que la conexi贸n entre ecolog铆a y democracia se realiza particularmente a trav茅s de la esfera de las relaciones econ贸micas.

El MLK ha desarrollado a lo largo de los a帽os una nueva terminolog铆a, junto con el concepto de Confederalismo Democr谩tico, que puede ser de inter茅s. Muchos movimientos hacen esto, pero con el Confederalismo Democr谩tico se han creado algunos t茅rminos m谩s. Comienza con el nombre del concepto. Algunas definiciones son una combinaci贸n de palabras como 鈥渄emocracia鈥 y 鈥渁utonom铆a鈥 o 鈥渄emocr谩tico鈥 y 鈥渘aci贸n鈥, que se utilizan ampliamente. La teor铆a del Confederalismo Democr谩tico sigue tambi茅n la l铆nea de ocupar definiciones cruciales existentes como 鈥渘aci贸n鈥 o 鈥渕odernidad鈥 y darles tambi茅n un contenido positivo en un marco determinado. Desde una perspectiva ecol贸gica dentro del Confederalismo Democr谩tico, los t茅rminos 鈥渋ndustria ecol贸gica鈥 y 鈥渧ida comunitaria鈥 son de gran relevancia. 鈥淚ndustria ecol贸gica鈥 puede ser pol茅mica, ya que las actividades industriales han contribuido en gran medida a la destrucci贸n y contaminaci贸n de la naturaleza y concentran continuamente el poder econ贸mico y pol铆tico. Pero al mismo tiempo, las sociedades humanas han logrado un punto de vida y de relaciones econ贸micas que no se pueden mantener sin industria. Para el MLK, la 鈥渋ndustria鈥 se entiende como la producci贸n de bienes de forma sistem谩tica y concentrada, es decir, mediante procesos mecanizados. Necesita algunas habilidades expertas y tecnolog铆as m谩s avanzadas. En realidad, las formas primitivas de industria existen desde hace mucho tiempo en la historia de la humanidad. El nivel actual de industrializaci贸n, con sus impactos negativos, no era inevitable; la historia podr铆a haber dado un giro diferente. Sin embargo, hoy en d铆a es extremadamente dif铆cil (casi imposible) desindustrializar sociedades, lo que comportar铆a riesgos incalculables. Por lo tanto, la cuesti贸n es c贸mo reorganizar la industria en t茅rminos de tecnolog铆a, capacidad y gesti贸n desde una perspectiva ecol贸gica y romper con el concepto existente de crecimiento econ贸mico. El Confederalismo Democr谩tico no tiene sobre este tema conceptos bien desarrollados, sino m谩s bien ideas b谩sicas.

El papel de la guerrilla en la creciente conciencia ecol贸gica

La creciente conciencia ecol贸gica est谩 relacionada tambi茅n con la guerrilla del PKK, las HPG (Fuerzas de Defensa Popular), que desde los a帽os 80 no han dejado de existir en las monta帽as del Kurdist谩n del Norte y del Sur. HPG tiene miles de guerrilleros en amplias 谩reas de Kurdist谩n del Norte y en un tramo de 250 kil贸metros en Kurdist谩n del Sur, por lo que debe ser considerado como un factor geogr谩fico y pol铆tico de gran importancia. Cuando no luchan contra el ej茅rcito turco, los guerrilleros pasan su tiempo en una mezcla de educaci贸n militar y pol铆tica. En Kurdist谩n del Sur, la actividad se centra a煤n m谩s en el debate pol铆tico y la formaci贸n.

La guerrilla discute todo el abanico de temas sociales y pol铆ticos en su programa de formaci贸n pol铆tica. Desde los a帽os 90, cuando 脰calan comenz贸 a debatir sobre la crisis ecol贸gica, la guerrilla incluy贸 la ecolog铆a en sus discusiones. La manera en que se discute la ecolog铆a y todos los dem谩s temas difiere de las personas y organizaciones de la sociedad kurda en general, lo que hace que el debate en s铆 sea m谩s independiente. Los guerrilleros no forman parte del sistema pol铆tico hegem贸nico y no tienen expectativas individuales estrechas con el Estado ni otros. En contraste, las personas y organizaciones de la sociedad 鈥渘ormal鈥 est谩n influenciadas continuamente por preocupaciones y limitaciones personales. Incluso si luchan intensamente para deshacerse de las influencias del capitalismo y el estatismo, siempre quedar谩 una parte.

La diferencia con la guerrilla es que, desde su surgimiento a principios de la d茅cada de 1990, las condiciones de vida son sumamente dif铆ciles, pero completamente comunales, basadas en la solidaridad y alejadas de la modernidad capitalista. Casi no existe la propiedad privada; el dinero y los intereses materiales no juegan ning煤n papel en las relaciones entre los seres humanos; las decisiones se toman a veces sobre una base democr谩tica y se implementa de forma sistem谩tica un modelo de cr铆tica y autocr铆tica.

En cuanto a la ecolog铆a, tambi茅n es crucial que la guerrilla vive en armon铆a con la naturaleza. Casi no hay impacto negativo de la guerrilla sobre las plantas, los animales y los ecosistemas; sobre todo en los 煤ltimos a帽os, se han preocupado m谩s que nunca por este tema. La vida est谩 fuertemente orientada por criterios ecol贸gicos. La existencia de la guerrilla en muchas regiones monta帽osas lleva a la prevenci贸n de la caza generalizada, y a la preservaci贸n de muchos bosques a trav茅s de llamadas o prohibiciones sobre el inicio o la continuaci贸n de numerosos proyectos de grandes infraestructuras destructivas del Estado turco o del gobierno regional kurdo en Kurdist谩n del Sur.

Las discusiones y propuestas para superar la crisis ecol贸gica se practican a menudo en las 谩reas guerrilleras a peque帽a escala y en la medida de lo posible en la vida de cada guerrillero y como comunidad. As铆 que no s贸lo hay resultados te贸ricos, tambi茅n hay una dimensi贸n pr谩ctica. A trav茅s de esta pr谩ctica, puede darse el caso de que la guerrilla ajuste sus suposiciones te贸ricas.

La pr谩ctica ecol贸gica de la guerrilla se puede explicar con los siguientes ejemplos. Est谩 absolutamente prohibido tirar desechos pl谩sticos o met谩licos en el medio ambiente; los 谩rboles se cortan s贸lo en casos excepcionales; se cazan animales poco y s贸lo de una manera que no ponga en peligro a ninguna especie en una regi贸n determinada -algunas especies podr铆an recuperarse-; en Kurdist谩n del Sur se han construido unas docenas de peque帽as presas de desviaci贸n para la electricidad, que desv铆an generalmente un tercio de la corriente de agua (la mayor铆a de los Estados desv铆an entre 2/3 y 90%); en la medida de lo posible, los alimentos son producidos por los propios medios de la guerrilla en las monta帽as.

Los resultados y los enfoques desarrollados en la guerrilla reflejan las condiciones materiales con fuertes caracter铆sticas de solidaridad, comunalidad y ecolog铆a; y animan a los dem谩s sectores de la sociedad, en particular a la parte de la poblaci贸n que est谩 f铆sica y pol铆ticamente cercana a ellos. La raz贸n es que la cr铆tica es mucho m谩s profunda e ideol贸gicamente justificada, las reivindicaciones son m谩s altas y hay elementos menos 芦realistas禄 que podr铆an limitar el pensamiento. Por lo tanto, la guerrilla acepta menos compromisos y, por lo tanto, menos espacios para el capitalismo. El enfoque de la guerrilla est谩 m谩s cerca de la armon铆a con la naturaleza y requiere estructuras comunales m谩s fuertes y amplias.

Los enfoques y propuestas desarrollados sobre la ecolog铆a -como con los otros campos- pueden ser conectados y transferidos f谩cilmente de forma general a la sociedad kurda, ya que existe una fuerte relaci贸n de la guerrilla con 茅sta. Hay que considerar que cada a帽o cientos de miles de personas se re煤nen y discuten con la guerrilla. Venir de la modernidad capitalista y conocer a revolucionarios que comparten la vida comunal afecta a estas personas y en mayor grado, especialmente a los j贸venes.

Sin embargo, en todos los campos chocan a menudo fuertemente dos enfoques b谩sicos dentro del Movimiento de Liberaci贸n Kurdo, uno representado principalmente por las ideas expresadas en la guerrilla. No todas las propuestas son aprobadas una a una por activistas pol铆ticos o personas pol铆ticamente implicadas en la sociedad en general que viven en condiciones materiales diferentes. Hay aspectos que la guerrilla no considera en sus discusiones porque viven lejos y en condiciones diferentes y extraordinarias. En general, los enfoques de la guerrilla se acercan m谩s a lo que se considera m谩s democr谩tico, comunal, liberador de g茅nero y ecol贸gico.

La s铆ntesis ha debido ser en la mayor铆a de los casos la forma m谩s correcta, ya que el MLK ha logrado sobrevivir y fortalecerse en los 煤ltimos a帽os. Podemos decir que las relaciones monta帽a-ciudad (guerrilla-movimiento civil) de los kurdos han creado a lo largo de los a帽os una din谩mica espec铆fica que es beneficiosa para todo el MLK.

C贸mo la contradicci贸n crea una din谩mica

El Movimiento de Liberaci贸n Kurdo ha estado ganando las elecciones locales en un n煤mero cada vez mayor de ciudades en Kurdist谩n del Norte desde 1999, y ha adquirido algunos conocimientos importantes sobre c贸mo los gobiernos locales pueden transformar la sociedad para que sea m谩s social, liberadora en materia de g茅nero y orientada ecol贸gicamente. Fue s贸lo a partir de 2010/2011 cuando las razones para transformar la vida ecol贸gicamente fueron comprendidas en profundidad; anteriormente, el enfoque y el discurso de la ecolog铆a eran bastante superficiales, como se ha descrito anteriormente.

B谩sicamente, hay tres razones para ello. En primer lugar, las relaciones capitalistas continuaron avanzando r谩pidamente en Kurdist谩n del Norte en la segunda mitad de los a帽os 2000 y la destrucci贸n ecol贸gica alcanz贸 niveles muy preocupantes. En segundo lugar, el concepto de Confederalismo Democr谩tico ha alentado y fortalecido a los ecologistas de Bakur para que profundicen y ampl铆en su lucha. En tercer lugar, la cr铆tica y la resistencia contra la destrucci贸n y explotaci贸n ecol贸gica aumentaron de manera organizada, acumulando experiencias clave e incluso peque帽os 茅xitos.

El libro 鈥En defensa de un pueblo鈥 de 脰calan, publicado en 2004, y la declaraci贸n del Confederalismo Democr谩tico, en marzo de 2005, contribuyeron definitivamente a una mayor sistematizaci贸n de las ideas y discusiones sobre una sociedad ecol贸gica en Bakur y otras partes del Kurdist谩n. En los primeros meses tras la declaraci贸n del Confederalismo Democr谩tico, hubo una controvertida discusi贸n entre muchos activistas pol铆ticos dentro del MLK y afiliados, sobre el pilar de la ecolog铆a. Mientras que para los activistas que ya hab铆an incorporado la ecolog铆a en su activismo y discusiones esto fue de gran apoyo y muy alentador, otros no lo tomaron en cuenta seriamente y consideraron prematuro enfatizar la ecolog铆a, o bien se帽alaban que 芦no encajaba con la realidad de la sociedad kurda禄. Sin embargo, en general, las estructuras pol铆ticas del MLK acogieron de buena gana la ecolog铆a como pilar y comenzaron a debatirla, aunque fuera solo superficialmente. Al menos abri贸 la mente a debates, campa帽as y peticiones ecol贸gicas.

Justo en ese momento, la presa de Ilisu y su central hidroel茅ctrica, el mayor proyecto de represa en planificaci贸n o construcci贸n en Bakur y Turqu铆a, volvieron a figurar en la agenda despu茅s de que el gobierno turco iniciara un nuevo esfuerzo por construirla; el primer intento hab铆a fracasado en 2001/2002. Entre 2006 y 2010, la lucha contra este proyecto de presa, que provocar铆a un enorme impacto en las estructuras sociales, el patrimonio cultural y el ecosistema del Tigris, as铆 como consecuencias destructivas para la sociedad local, estuvo siempre en la agenda de los kurdos y recibi贸 el apoyo de muchas organizaciones, activistas y medios de comunicaci贸n kurdos. Coordinada por la 鈥淚niciativa para Mantener Vivo Hasankeyf鈥, esta campa帽a fue una expresi贸n de la creciente conciencia ecol贸gica y cultural entre los kurdos. Contribuy贸 a un nuevo nivel de cuestionamiento de las pol铆ticas de energ铆a, agua, agricultura y desarrollo del Estado turco y super贸 significativamente los debates durante la primera fase de la lucha contra el proyecto Ilisu entre 1999 y 2002.

En los a帽os siguientes hubo un aumento constante en el n煤mero de grupos y personas que trabajaban en temas relacionados con la conservaci贸n de la naturaleza, los impactos de los grandes proyectos de infraestructura y energ铆a, la producci贸n de alimentos y la teor铆a de la ecolog铆a social. En Amed, Dersim, 脟olemerg (Hakkari), Batman, Qoser (Kiziltepe), Wan y Riha (Urfa), por ejemplo, se han iniciado o fortalecido asociaciones e iniciativas que se oponen a las represas, la miner铆a, las centrales de carb贸n, la contaminaci贸n ambiental, el desarrollo urbano, la comercializaci贸n de la vida, etc. Aunque en esos a帽os se ampli贸 la diversidad de los tipos de proyectos impugnados, las presas segu铆an siendo el principal desaf铆o para los movimientos ecologistas. Fueron los a帽os en los que cada kil贸metro cuadrado de Bakur y todo el territorio del Estado turco eran considerados por los planificadores estatales y las grandes empresas como una fuente de beneficios -a nivel internacional, este enfoque comenz贸 a ser discutido como 鈥渆xtractivismo鈥-. El capitalismo se estaba extendiendo a todos los nichos de la sociedad de Bakur. La modernidad capitalista despleg贸 al m谩ximo sus fuerzas destructivas, el gobierno del AKP hizo todo lo posible para permitir las inversiones en la regi贸n. La necesidad de formar una coalici贸n de grupos y activistas con una fuerte conciencia ecol贸gica y cr铆tica en Bakur se torn贸 importante en estos a帽os.

Tomando en consideraci贸n estas crecientes protestas y la necesidad de actuar de manera integral contra la invasi贸n del capitalismo neoliberal, la coordinaci贸n del Foro Social Mesopot谩mico, que se organiz贸 por primera vez en 2009 en Amed, decidi贸 organizar un Foro Ecol贸gico. En este foro, en enero de 2011, con la contribuci贸n de activistas de todas las luchas de Bakur, investigadores, representantes de diferentes organizaciones y movimientos civiles y activistas de Turqu铆a y otros pa铆ses, las luchas ecol贸gicas y sus enfoques fueron discutidos en Kurdist谩n de una manera amplia y organizada por primera vez en la historia. Como consecuencia del foro, los 鈥渁ctivistas ecologistas鈥 iniciaron una discusi贸n para formar una red de grupos en Bakur. Se tard贸 m谩s de un a帽o y medio en lograr las primeras reuniones de unos diez grupos y se tom贸 la decisi贸n de formar el 鈥淢ovimiento Ecologista de Mesopotamia鈥. La base te贸rica desde el principio fue la Ecolog铆a Social y el Confederalismo Democr谩tico. Aunque el nombre lo describ铆a como un movimiento, en los primeros a帽os era m谩s bien una red.

En estos a帽os, el capitalismo comenz贸 a afectar de una manera fuerte tambi茅n algunas estructuras pol铆ticas y el pensamiento de activistas en el MLK, incluyendo a municipios y activistas en las ciudades peque帽as. Debido al hecho de que todav铆a hab铆a una falta de sistematizaci贸n y profundidad en la discusi贸n sobre ecolog铆a con respecto a todas las decisiones y acciones dentro del MLK, no es sorprendente que algunas personas y estructuras actuaran de manera contraria. El impacto en la pr谩ctica fue que, entre otras cosas, el comportamiento y los enfoques de los partidos pol铆ticos y las organizaciones del sistema hegem贸nico existente no cambiaron significativamente. Para muchos activistas del MLK, decisiones como la planificaci贸n urban铆stica no rompieron realmente con las pr谩cticas prescriptivas capitalistas-estatistas; algunos alcaldes fueron cooptados por empresarios locales para obtener licitaciones; y la competencia, lejos de las relaciones de solidaridad entre las organizaciones y los activistas, aument贸. Estos desaf铆os siempre pueden surgir y convertirse en dominantes en el caso de una estructura democr谩tica radical no muy bien desarrollada y aceptada, con procesos de toma de decisiones transparentes e inclusivos. Hasta 2007, el MLK no hab铆a comenzado a establecer una estructura pol铆tica completamente nueva que tomara como base el paradigma del Confederalismo Democr谩tico. El Congreso de la Sociedad Democr谩tica (en kurdo: KCD; en turco: DTK), como estructura paraguas del MLK para los nuevos consejos populares de los barrios, las organizaciones de la sociedad civil, los movimientos sociales, las organizaciones profesionales, las municipalidades y los partidos pol铆ticos era bastante nuevo y a煤n estaba en proceso de encontrar una forma de funcionar adecuada, dada la gran diversidad de las estructuras mencionadas.

En su etapa inicial, el Movimiento Ecologista de Mesopotamia (MEM) ten铆a el desaf铆o de encontrar maneras de reunir a los grupos miembros en torno a temas, campa帽as y discusiones, y establecer una estructura de trabajo permanente y confiable. Si esto pudiera llevarse a cabo, la lucha contra los numerosos proyectos y pol铆ticas destructivas y explotadoras del Estado podr铆an enfrentarse mejor y, dentro del KCD, la lucha mediante debates, pensamientos y enfoques ecol贸gicos tendr铆a m谩s peso pol铆tico. Al confrontar los proyectos y objetivos del gobierno, un n煤mero cada vez mayor de personas comenz贸 a cuestionar las pol铆ticas estatales en otras 谩reas. No s贸lo las pol铆ticas sobre la identidad kurda, los derechos colectivos, la educaci贸n, los derechos de la mujer, la militarizaci贸n, sino tambi茅n las relativas a la econom铆a, la energ铆a, la agricultura, y cuestiones conexas en Bakur se convirtieron cada vez m谩s en el centro de la lucha pol铆tica. Cada decisi贸n econ贸mica o proyecto de inversi贸n comenz贸 a ser percibido de manera m谩s cr铆tica.

Al mismo tiempo, los municipios gobernados por el partido legal del MLK fueron objeto de cr铆ticas por parte del MEM ya que actuaban en contra de los objetivos pol铆ticos del movimiento general y da帽ar铆an toda la lucha, incluyendo la dimensi贸n ecol贸gica. La demanda era que las pol铆ticas municipales deb铆an cambiar integralmente de acuerdo con los principios ecol贸gicos, desarrollados por el MEM y la administraci贸n aut贸noma de los consejos populares. El objetivo del Estado es claro: quiere dominar, oprimir y explotar a la sociedad en estrecha colaboraci贸n con las grandes empresas, y en Bakur tambi茅n con las empresas medianas. En esta lucha, los municipios del MLK ten铆an que adoptar una postura clara en contra de las pol铆ticas estatales. Aunque los municipios son en 煤ltima instancia, seg煤n la legislaci贸n turca, un 贸rgano del gobierno central, tienen una capacidad y libertad limitadas para cuestionar las pol铆ticas del Estado. Mientras que, por una parte, se ven obligados a actuar de conformidad con la legislaci贸n turca, por otra, los municipios deben hacer todo lo que est茅 en su mano para apoyar las estructuras democr谩ticas radicales de la sociedad, es decir, en particular los consejos populares, la organizaci贸n aut贸noma de las mujeres y la econom铆a comunal, adem谩s de adoptar una postura contraria al aburguesamiento de las zonas urbanas y prestar servicios equitativos a toda la poblaci贸n. Pero la realidad en estos a帽os es que a menudo s贸lo en parte era as铆. El capitalismo ha puesto a los municipios de Bakur bajo la presi贸n de seguir a los municipios neoliberales del AKP como modelo de desarrollo a trav茅s del dominio sobre los debates acerca del desarrollo urbano. Era una 茅poca -hasta 2011- en la que el crecimiento econ贸mico en Turqu铆a era alto, las contradicciones sociales en Turqu铆a y Bakur eran significativamente menores y el gobierno del AKP todav铆a no era muy represivo: por lo tanto, la cr铆tica del MLK contra la modernidad capitalista no cay贸 bien en la sociedad kurda. Otra presi贸n fue la discriminaci贸n financiera sistem谩tica por parte del gobierno nacional turco: desde 1999, los municipios del MLK no pudieron beneficiarse de muchos fondos gubernamentales, a diferencia de otros municipios, y a menudo se crearon obst谩culos en la aprobaci贸n de grandes proyectos (cada gran proyecto necesita normalmente la aprobaci贸n del gobernador, que es designado directamente por el gobierno turco) y los municipios del MLK no fueron apoyados con expertos y competencias como los dem谩s municipios. Esta 煤ltima discriminaci贸n no result贸 muy sorprendente, ya que los kurdos han sido oprimidos desde la fundaci贸n de la Rep煤blica de Turqu铆a. Es una situaci贸n con la que hay que lidiar.

Sin embargo, lo m谩s preocupante para el MEM era la falta de postura de los municipios sobre el desarrollo capitalista. En este sentido, un caso concreto lleg贸 a ser importante para la lucha ecol贸gica en Kurdist谩n. Se trata de la colina 鈥淜谋rklar Da臒谋鈥, en las afueras de la ciudad de Amed, donde se anunci贸 un proyecto inmobiliario en 2009. Como 谩rea hist贸rica y natural en el borde sur de la ciudad de Amed, K谋rklar Da臒谋 es muy conocido entre la poblaci贸n y, por lo tanto, un lugar sensible. Cuando se inici贸 la preparaci贸n del proyecto inmobiliario en 2011/2012, que en realidad no estaba en l铆nea con el plan maestro aprobado en 2006, el MEM y algunas otras organizaciones civiles solicitaron su cese y cancelaci贸n inmediatos: despu茅s de largas discusiones y negociaciones, las dos municipalidades de Amed involucradas rechazaron esta demanda. As铆, cuando la construcci贸n comenz贸 completamente en 2013, se organiz贸 una manifestaci贸n del MEM con miles de personas. Aunque el proyecto no se detuvo, la manifestaci贸n fue una novedad en el MLK: una organizaci贸n civil criticaba con dureza y p煤blicamente a un municipio del 鈥減ropio movimiento pol铆tico鈥 por un proyecto urbano. Sin embargo, esto tuvo algunos impactos a largo plazo. En los a帽os siguientes, los municipios del Partido de las Regiones Democr谩ticas (DBP; el partido del MLK y miembro del HDP) comenzaron a actuar con m谩s cuidado a la hora de planificar cualquier proyecto de vivienda o de gran envergadura. Este caso demostr贸 que pensar y actuar ecol贸gicamente necesita que los activistas consideren tambi茅n su propio lado y no s贸lo el otro lado, el Estado y el gran capital. Aparte del caso de K谋rklar Da臒谋, hay muchos otros proyectos en las ciudades que son objeto de transformaci贸n capitalista y necesitan ser considerados mucho m谩s cr铆ticamente.

Otra cr铆tica del MEM se dirige a los grandes centros comerciales que se han construido en los 煤ltimos a帽os en cada ciudad. Se trata de proyectos privados y, por supuesto, apoyados por el gobierno del AKP, pero en algunos casos, los municipios del DBP no han intervenido, y en algunos pocos incluso los han acogido con satisfacci贸n. Algunos de los centros comerciales podr铆an haberse evitado, o al menos retrasado. La ley turca permite al gobierno central hacerse cargo de la planificaci贸n urbana siempre que lo considere necesario. Por lo tanto, la cuesti贸n es c贸mo resistir esta injusticia legal; incluso si no es posible impedir a largo plazo los proyectos no deseados, al menos deber铆an retrasarse y ser objeto de debate p煤blico. En 2014, despu茅s de intensas cr铆ticas por parte del MEM y otros movimientos, como el movimiento de liberaci贸n de la mujer, los municipios del DBP han implementado un enfoque mucho m谩s cr铆tico.

Estos dos casos muestran que la lucha ecol贸gica en Bakur no s贸lo tiene que centrarse en las zonas rurales, sino tambi茅n en las urbanas, porque el capitalismo ha comenzado hace muchos a帽os a buscar proyectos de inversi贸n rentables en todas partes. 2013 fue el a帽o en que la conciencia ecol贸gica y la cr铆tica comenzaron a expresarse mucho m谩s abiertamente, acompa帽adas de acciones p煤blicas y no s贸lo a trav茅s del MEM. El movimiento de juventud, el movimiento de mujeres, las organizaciones de profesionales (en particular arquitectos, ingenieros, m茅dicos) y los sindicatos lograron un nuevo nivel cualitativo en su enfoque de c贸mo la sociedad podr铆a ser concebida desde una perspectiva ecol贸gica.

En este punto, es necesario se帽alar que dentro del concepto de Confederalismo Democr谩tico, cada 谩rea -en Bakur, la sociedad est谩 organizada por el Congreso de la Sociedad Democr谩tica (DTK/KCD) en 14 谩reas (tambi茅n rama o sector), entre ellas las de mujer, justicia, salud, educaci贸n, diplomacia, creencias, ecolog铆a, municipios, juventud, autodefensa- suele ser promovida por un movimiento u organizaci贸n, pero no se limita s贸lo a tal organizaci贸n. En realidad, se favorece que activistas de otros campos tambi茅n discutan profundamente sobre ecolog铆a, liberaci贸n de la mujer o econom铆a comunal-democr谩tica. Para esto, las conexiones entre las 谩reas se vuelven importantes. En los sistemas parlamentarios, las ONG y movimientos ecologistas/ambientales suelen actuar por su cuenta con el objetivo de detener ciertos proyectos y/o cambiar las leyes o la sociedad en sentido ecol贸gico. En el nuevo sistema de Bakur -y Rojava- los movimientos sociales luchan por sus objetivos, pero lo hacen dentro de un sistema democr谩tico e inclusivo. Esto proviene de la percepci贸n de que la sociedad es un todo y ha estado tan dividida por la modernidad capitalista que los diferentes grupos sociales y pol铆ticos y los g茅neros no act煤an en equilibrio entre s铆: un grupo trata siempre de dominar al otro. En la modernidad capitalista, por lo general los grupos con grandes capacidades financieras o armament铆sticas dominan sobre los dem谩s. Esta es una diferencia significativa que ha tra铆do el Confederalismo Democr谩tico.

Un ejemplo de c贸mo los diferentes movimientos pueden trabajar juntos con 茅xito y hasta qu茅 punto las diferentes 谩reas est谩n interrelacionadas, son las relaciones del MEM con el movimiento econ贸mico. El movimiento econ贸mico se form贸 en 2013 tras amplias discusiones entre docenas de activistas de diferentes luchas y economistas cr铆ticos de Bakur y Turqu铆a. Entre estas personas hab铆a varios activistas del MEM. Desde entonces hay una buena conexi贸n e intercambio entre las dos ramas. La buena relaci贸n ha resultado en colaboraciones entre ambas ramas; en proyectos que est谩n relacionados tanto con la ecolog铆a como con la econom铆a. Un ejemplo es la ampliamente discutida construcci贸n de un banco de semillas org谩nicas locales. Una relaci贸n din谩mica, cooperativa y cr铆tica con el nuevo movimiento de la econom铆a emergente, que quiere desarrollar una econom铆a comunal y democr谩tica en Bakur, es crucial para el objetivo de desarrollar una sociedad ecol贸gica. Todo lo que se discute y desarrolla entre el MEM est谩 dirigido a ser implementado en cooperaci贸n con el 谩rea de econom铆a, as铆 como con las municipalidades. Sin considerar la econom铆a comunal, una sociedad ecol贸gica es imposible como se describi贸 anteriormente.

El Movimiento Ecologista de Mesopotamia

En 2014, se inici贸 un nuevo debate entre los activistas del MEM sobre su reestructuraci贸n con el objetivo de convertirse en un movimiento social real y amplio. Despu茅s de muchas discusiones, result贸 en la formaci贸n de consejos en cada provincia de Bakur que ofrecieron espacio para los activistas pol铆ticos que trabajan en ecolog铆a y para los reci茅n llegados. Se invit贸 a participar a todas las iniciativas y asociaciones y activistas anteriores y nuevos que trabajaban en el 谩mbito de la ecolog铆a, as铆 como a otras organizaciones de la sociedad civil, organizaciones profesionales, sindicatos, municipios y consejos populares del KCD/DTK en los barrios urbanos y las regiones rurales. Esta forma de representaci贸n pretende incluir, en la medida de lo posible, a los actores sociales y establecer algo que a corto y medio plazo deber铆a construir una sociedad m谩s ecol贸gica y, por lo tanto, m谩s justa y democr谩tica.

El principal trabajo del MEM se realiza en las diferentes comisiones que se establecen de acuerdo a las necesidades y 茅nfasis definidos por los consejos provinciales. Cada activista en el MEM se une por lo menos a una comisi贸n en su provincia. Aparte de las comisiones que existen en casi todas las provincias, hay algunas comisiones espec铆ficas. Por ejemplo, en la provincia de Dersim, hay una comisi贸n para los bosques y, en el 谩rea metropolitana de Amed, una para los derechos de los animales. Tambi茅n hay algunas comisiones a nivel de Bakur, como las de diplomacia, legislaci贸n y organizaci贸n. La coordinaci贸n a nivel provincial consiste en dos copresidentes: una mujer y un hombre. Los copresidentes son elegidos peri贸dicamente (3 贸 6 meses) por la asamblea provincial, que se re煤ne al menos dos veces al a帽o (a veces hasta 4 veces al a帽o). Cada asamblea provincial elige anualmente varios (alrededor de 6) delegados en funci贸n de la cuota de g茅nero para la asamblea a nivel de Bakur, que se re煤ne dos veces al a帽o. Las coordinaciones a nivel provincial eligen dos delegados, una mujer y un hombre, para la coordinaci贸n de Bakur, que se re煤ne m谩s a menudo que la asamblea de Bakur. Como se puede determinar dentro del MEM, cada estructura tiene una cuota m铆nima de g茅nero del 40% para sus delegados. El MEM tiene una cuota del 50%.

Desde esta reestructuraci贸n, el MEM est谩 ahora m谩s representado en el KCD/DTK a trav茅s de las acciones, proyectos y campa帽as que est谩 llevando a cabo. El MEM puede llevar mejor sus contenidos y sus peticiones a las coordinaciones del KCD/DTK a nivel provincial y de Bakur y a la asamblea general del KCD/DTK. Cuanto m谩s fuerte es el MEM, m谩s repercusi贸n puede tener en el KCD/DTK en su conjunto y en sus activistas. Por ejemplo, es crucial trabajar con aquellos municipios que no tienen buenas pr谩cticas en ecolog铆a, as铆 como en otras cuestiones.

El MEM est谩 muy bien conectado con muchos movimientos ecologistas y ONGs fuera de Bakur dentro del estado turco. Desde 2015, en varias ocasiones se han realizado acciones conjuntas, delegaciones (como en el caso de los incendios forestales) y debates. En este sentido, forma parte del Consejo Ecol贸gico del Consejo Democr谩tico Popular (HDK). El HDK es la supraestructura de toda Turqu铆a de todas las estructuras de la democracia directa, incluyendo as铆 tambi茅n el HDP. En otras palabras, HDK es equivalente a KCD/DTK aunque comparativamente no es tan fuerte.

Desde sus inicios el MEM ha tenido que luchar con una baja conciencia ecol贸gica en la sociedad que tiene sus impactos en las diferentes organizaciones del KCD/DTK. Aunque hay un cambio significativo en los 煤ltimos a帽os, la ecolog铆a sigue siendo considerada por gran parte de la sociedad como algo elitista y alejado de la vida real y se asocia con centrarse en la conservaci贸n de algunas especies o 谩reas naturales importantes o tener alimentos org谩nicos sanos pero caros. Por otra parte, la terminolog铆a utilizada todav铆a hace mucho menos comprensible lo que los activistas est谩n buscando. Es por ello que la pr谩ctica se ha vuelto crucial para atraer a m谩s gente para el movimiento. Teniendo en cuenta que incluso un gran n煤mero de personas con formaci贸n acad茅mica est谩n menos interesadas en la teor铆a y m谩s en la pr谩ctica, los proyectos sobre el terreno pueden motivar y activar a muchos y pueden hacer m谩s comprensible lo que se pretende con una sociedad ecol贸gica. Proyectos como la jardiner铆a com煤n y la construcci贸n tradicional, a los que se pueden unir todas las personas interesadas, tienen tambi茅n el impacto que el MEM puede validar y desarrollar su enfoque te贸rico basado en los resultados de dichos proyectos. Esto debe considerarse tambi茅n a la luz de que el MLK comienza con el enfoque general en la mayor铆a de los campos de la sociedad y fundamenta su enfoque en un proceso prolongado de pr谩ctica y debate. Los proyectos sobre el terreno ofrecen trabajo colectivo y devuelven el sentimiento de comunidad y solidaridad a la gente, especialmente de las ciudades. Un proyecto exitoso fue la recolecci贸n de semillas locales y org谩nicas de diferentes 谩reas de Bakur en el invierno 2015/2016 y su reproducci贸n en 2016 en siete provincias. La reproducci贸n se ha realizado en su mayor parte con los consejos vecinales de la poblaci贸n local, lo que es un buen ejemplo de c贸mo las diferentes 谩reas del KCD/DTK pueden trabajar juntas. Esta campa帽a sobre semillas recibi贸 el inter茅s de muchos sectores de la sociedad. Considerando que los seres humanos son racionales tanto como emocionales, tocar el suelo, el agua, el barro, las plantas y la madera puede crear una gran sinergia. Otro resultado que puede tener este enfoque pr谩ctico es que, en tiempos de represi贸n y guerra, puede mantener a la gente unida y le permite atravesar per铆odos pol铆ticamente dif铆ciles como el que comenz贸 con la guerra en el verano de 2015, que empeor贸 con el estado de emergencia en el verano de 2016.

En oto帽o de 2015, el MEM llev贸 a cabo un debate de seis meses sobre las ocho 谩reas pol铆ticas principales (agricultura, energ铆a, agua, salud, econom铆a comunal, bosques/biodiversidad, ciudades ecol贸gicas, ecotecnolog铆a) para las que se establecieron grupos de trabajo a nivel de Bakur. Al final de estos procesos, la documentaci贸n fue preparada y posteriormente aprobada en la primera conferencia del MEM en abril de 2016 en Wan. Estos documentos pol铆ticos se han convertido en las directrices para el trabajo futuro, que abarcan un amplio espectro y est谩n vinculados a otros campos pol铆ticos como la liberaci贸n de la mujer, la econom铆a y la salud. Este trabajo desafiante puede ayudar a encontrar respuestas iniciales a la pregunta de qu茅 direcci贸n debe tomar el MEM, fortalecer sin duda el compromiso con la lucha y proveer de herramientas para luchar con 茅xito contra el Estado y las empresas, as铆 como dentro del MLK.

Observaciones

1) Es necesario se帽alar que la fuerte represi贸n pol铆tica en Bakur en todos los niveles de activismo pol铆tico, que comenz贸 en el verano de 2015 y se consagr贸 con el estado de emergencia, declarado en julio de 2016, a un nivel extremo, ha afectado de manera importante tambi茅n al MEM. Desde entonces, la mayor铆a de las actividades del MEM han sido limitadas, detenidas o cambiadas. Sin embargo, las actividades han experimentado algunos cambios importantes. En este documento no se ha considerado el per铆odo posterior al estado de emergencia. M谩s bien ha tenido como objetivo describir el desarrollo de la conciencia, la discusi贸n y la lucha por la ecolog铆a en Bakur antes de la represi贸n actual.

2) Las discusiones y pr谩cticas de Rojava no se han incluido en este documento, ya que hay marcos muy diferentes (ya no hay Estado, mucho menos capitalismo, etc.) aunque el concepto pol铆tico es el mismo.

Notas:

1- En discusiones recientes, tambi茅n descrito como 芦extractivismo禄.

2- El MLK utiliza el t茅rmino de 鈥榤odernidad capitalista鈥 para describir el actual sistema pol铆tico-econ贸mico hegem贸nico. Seg煤n esto, el capitalismo cubre principalmente las actividades econ贸micas, mientras que la modernidad capitalista es un sistema que incluye la dimensi贸n pol铆tica e ideol贸gica (por ejemplo: mentalidad, relaciones humanas, comportamiento social) del sistema hegem贸nico desarrollado.

3- Cambio del valor de uso al valor de cambio.

4- A menudo, las 鈥渘ecesidades b谩sicas鈥 se utilizan en tales discusiones. Pero es bastante dif铆cil diferenciar entre 鈥渘ecesidades鈥 y 鈥渘ecesidades b谩sicas鈥, por lo que aqu铆 se renuncia a utilizar el t茅rmino 鈥渂谩sico鈥.

5- En lugar de 鈥渞ecursos鈥, que se utilizan hoy en d铆a de forma generalizada, aqu铆 se prefiere el uso de 鈥渆lementos鈥. Se asume que los 鈥渞ecursos鈥 existen o esperan ser extra铆dos y explotados por la econom铆a capitalista.

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Fuente: Argentina.indymedia.org