May 3, 2021
De parte de Kurdistan America Latina
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鈥淢e siento traicionado y decepcionado. Ha habido venganzas anteriores, pero esta es especialmente agria porque los estadounidenses dieron su palabra de proteger Rojava (Kurdist谩n de Siria) a trav茅s de las patrullas conjuntas que comenzaron a realizar con los turcos en agosto y las milicias kurdas incluso desmantelaron sus defensas a petici贸n de Washington. De pronto, Trump cambi贸 de opini贸n鈥, reflexiona el analista pol铆tico Karwan Faidhi desde Erbil, capital de la Regi贸n Aut贸noma del Kurdist谩n en Irak (KRG, por sus siglas en ingl茅s). El sentimiento de Faidhi se extiende a todos los kurdos que estos d铆as siguen con inquietud la evoluci贸n de la operaci贸n 鈥淢anantial de Paz鈥 que ha puesto Turqu铆a en marcha al norte de Siria para crear una 鈥渮ona de seguridad鈥 a lo largo de su frontera.

Kurdist谩n es conocida como la mayor naci贸n del mundo sin Estado. Aunque no hay censos oficiales, diferentes estimaciones apuntan a que puede haber unos cuarenta millones de kurdos repartidos en cuatro pa铆ses. La mayor铆a de ellos reside en Turqu铆a, veinticinco millones, diez en Ir谩n, ocho en Irak y aproximadamente tres millones en Siria. Es un pueblo indoeuropeo y su idioma es el kurdo, cercano al farsi que se habla en Ir谩n.

En el pr贸logo de 鈥淩espirando fuego鈥, libro dedicado a la lucha kurda por la supervivencia de los periodistas David Meseguer y Karlos Zurutuza, el tambi茅n periodista y especialista en el mundo kurdo Manuel Martorell explica que 鈥渓os kurdos son un factor fundamental en Oriente Medio鈥 y destaca que para ellos, por lo general, 鈥渓a identidad nacional est谩 por encima de los valores religiosos, lo que posibilita que entre los kurdos haya musulmanes de distintas corrientes -sun铆es, chi铆es, alev铆es, suf铆es-, as铆 como cristianos, yezid铆es, chabaqu铆es, kak谩is e incluso jud铆os, reflejo de la tradicional diversidad religiosa de toda la regi贸n鈥. Martorell, autor a su vez de ensayos como 鈥淜urdist谩n: viaje al pa铆s prohibido鈥 y 鈥淜urdos鈥, piensa que un Estado Kurdo tiene 鈥渄if铆cil encaje en el actual contexto internacional. Su existencia supondr铆a el surgimiento de una nueva entidad pol铆tica en el coraz贸n de Oriente Medio que controlar铆a buena parte de los recursos petrol铆feros, gas铆sticos y acu铆feros de los cuatro pa铆ses que dividen Kurdist谩n鈥. Unos recursos que son l铆neas rojas para Siria, Turqu铆a, Ir谩n e Irak.

Ocho traiciones

El 煤nico Estado kurdo que existe es el que no se borra del imaginario colectivo de este pueblo que ha sufrido al menos ocho traiciones a manos de la llamada comunidad internacional. Desde la primera, en 1920 con la firma del Tratado de S猫vres, que pon铆a fin al Imperio Otomano y reconoc铆a un derecho de autodeterminaci贸n que nunca se aplic贸, hasta la de Trump, cada vez que el mundo les ha dado la espalda resuena con fuerza el viejo grito kurdo de: 鈥溌as monta帽as son nuestras 煤nicas amigas!鈥. El problema en el valle de 脡ufrates donde pelean ahora contra las tropas turcas, es que la orograf铆a es diferente, se trata de una extensa planicie en la que ni siquiera las monta帽as acompa帽an a los combatientes.

Trump ha recogido el testigo de anteriores presidentes de Estados Unidos que tambi茅n traicionaron a los kurdos, como Richard Nixon en 1972. Washington, alentado por el Sha Reza Pahlevi de Ir谩n, arm贸 a los kurdos iraqu铆es para que se rebelaran contra el gobierno de Bagdad, pero la ayuda se cort贸 en cuanto las autoridades de ambos pa铆ses llegaron a un acuerdo y fueron aplastados por el ej茅rcito. En 1991, acabada la Guerra del Golfo, George Bush exhort贸 a kurdos e iraqu铆es chi铆es a rebelarse contra un debilitado Sadam Husein, pero su ayuda nunca lleg贸 y fueron masacrados. 鈥淎 esto hay que sumar lo que ocurri贸 en Kirkuk en 2017, tras el refer茅ndum, cuando los Peshmerga (forma de referirse en kurdo a los milicianos de las distintas facciones armadas y que se traduce como 鈥榪uienes no temen a la muerte鈥) tuvieron que retirarse ante la llegada del ej茅rcito de Irak鈥, recuerda Faidhi, que tiene grabada la p茅rdida de la considerada como la 鈥淛erusal茅n kurda鈥, una ciudad rodeada de pozos de petr贸leo.

Los cuatro Kurdistantes

David Meseguer (Benicarl贸, 1983), coautor de 鈥淩espirando Fuego鈥, lleva m谩s de una d茅cada trabajando sobre la causa kurda. Su inter茅s comenz贸 cuando se percat贸 de la existencia de 鈥渦na minor铆a en Oriente Medio a la que no reconocen sus derechos ni los cuatro estados en los que se reparte, ni la comunidad internacional鈥. Viajamos de su mano a los cuatro Kurdistanes para repasar la historia reciente y conocer su situaci贸n.

Turqu铆a: 鈥淭anto los kurdos, como los opositores a Erdogan sufren desde 2015 una represi贸n m谩xima y deben elegir entre prisi贸n o exilio鈥, lamenta Meseguer a la hora de referirse al pa铆s que acoge a la mayor parte del territorio kurdo, cuya capital es Diyarbakir, al este de Anatolia. Los kurdos aspiran a lograr un r茅gimen de autonom铆a local, pero para ello ser铆a necesario cambiar una Constituci贸n en la que ni siquiera se reconoce su existencia dentro de Turqu铆a. Los 煤ltimos cuarenta a帽os han estado marcados por la guerra entre el Partido de los Trabajadores del Kurdist谩n (PKK) y el gobierno de Ankara, que sigue abierta y deja m谩s de 40.000 muertos.

El PKK, partido milicia fundado por Abdullah 脰calan (鈥淎po鈥), una figura tan adorada entre los kurdos de Turqu铆a y Siria, como respetado por los de Ir谩n e Irak. 鈥淎po鈥 (que se traduce como 鈥渢铆o鈥) permanece desde 1999 semi-aislado del mundo en una prisi贸n de la isla de Imrali, en el mar de M谩rmara. Su lucha ha servido de inspiraci贸n para los movimientos de resistencia contra las autoridades de Ankara, Damasco, Teher谩n o Bagdad (aunque el caso iraqu铆 es especial por el peso de l铆deres locales como Masud Barzani y Yalal Talabani).

Ir谩n: 鈥淎unque es una minor铆a reconocida e incluso hay un provincia llamada Kurdist谩n, la situaci贸n es dram谩tica por la aplicaci贸n sistem谩tica de la pena de muerte contra los activistas kurdos鈥, se帽ala Meseguer al hablar del 煤nico de los cuatro Kurdistanes que no ha visitado hasta el momento. Sanandaj es la capital de la provincia del Kurdist谩n, aunque los kurdos de la Rep煤blica Isl谩mica se extienden tambi茅n por otras cuatro provincias. Los libros de historia recogen que aqu铆 se instaur贸 en 1946 la Rep煤blica de Mahabad, un Estado kurdo que goz贸 de una fugaz independencia gracias al apoyo de la URSS, pero que acab贸 aplastado por Teher谩n.

Desde 2004, la resistencia kurda se ha convertido en un quebradero de cabeza para el r茅gimen isl谩mico debido a las actividades del PJAK (Partido de la Vida Libre del Kurdist谩n, que es la facci贸n iran铆 del PKK). Adem谩s del federalismo y de la democracia, su lucha armada est谩 orientada a la expansi贸n del 鈥渁po铆smo鈥 en Oriente Medio. Son frecuentes los combates entre los milicianos y la Guardia Revolucionaria a lo largo de la frontera con Irak.

Irak: 鈥淭ras el refer茅ndum de independencia, les han obligado a volver a la situaci贸n que ten铆an en 2003 y vuelven a estar bajo un fuerte control de Bagdad鈥, es la fotograf铆a que hace Meseguer de la KRG, un Kurdist谩n marcado por el peso de dos grandes familias: los Barzani y los Talabani, o lo que es lo mismo, entre el Partido Democr谩tico del Kurdist谩n (KDP) y la Uni贸n Patri贸tica del Kurdist谩n (PUK), con sus cuarteles generales en Erbil y Suleymania. Tras una cruenta guerra civil, desde 1998 estos dos clanes, que cuentan con sus respectivas milicias, respetan un acuerdo de paz y se han repartido el poder y los recursos en la regi贸n.

En su lucha contra Bagdad, los kurdos iraqu铆es sufrieron en 1988 a manos de Sadam Husein el ataque con armas qu铆micas de Halabja, en el que 5.000 personas perdieron la vida, una de las tragedias grabadas en la historia reciente de los kurdos. Desde la invasi贸n estadounidense de 2003, disfrutaban de una autonom铆a de la que nunca hab铆an gozado. Perseguidos por Ankara, oprimidos por Teher谩n y silenciados por Damasco, es en suelo iraqu铆 donde se hicieron m谩s fuertes y lograron que su pueblo fuera reconocido por la nueva Constituci贸n post Sadam. La regi贸n daba pasos firmes hacia la independencia y en 2017 celebr贸 un refer茅ndum en el que el pueblo vot贸 de forma masiva a favor de la separaci贸n. La consulta se realiz贸 con el 煤nico respaldo internacional de Israel y provoc贸 el enfado del gobierno central que, con el visto bueno de la comunidad internacional, no dud贸 en enviar al ej茅rcito al norte. Desde entonces los kurdos se han visto obligados a ceder territorio y perdieron el control sobre la exportaci贸n de los 550.000 barriles de petr贸leo diarios que extra铆an de los pozos de Kirkuk.

Siria: 鈥淪e acab贸 el sue帽o de un prot-Estado kurdo鈥, lamenta Meseguer cuando se refiere a un Kurdist谩n que visita con asiduidad desde que en 2012 alcanzara una especie de autonom铆a de facto de Damasco de la mano del Partido de la Uni贸n Democr谩tica (PYD), el brazo sirio del PKK. El Kurdist谩n de Siria se llama Rojava y est谩 formado por tres cantones: Kobane, Yazira y Afrin. Desde el comienzo del levantamiento contra Bashar Al Assad intentaron mantener una posici贸n neutral o de pacto de no agresi贸n con el r茅gimen. Los kurdos eran ciudadanos de segunda categor铆a para los distintos gobiernos baazistas, que nunca les reconocieron sus derechos y a partir de 2011 trabajaron para lograr la independencia de Damasco sin tener que pegar un solo tiro contra el Ej茅rcito.

El PYD estableci贸 sus propios 贸rganos de gobierno y en 2013 anunci贸 la formaci贸n de un gobierno propio de transici贸n siguiendo la teor铆a de la 鈥渢ercera v铆a鈥 (ni con el r茅gimen, ni con la oposici贸n) de su l铆der, Saleh Muslim. Desplegaron tambi茅n a sus milicias (las Unidades de Protecci贸n Popular o YPG), que son las que hicieron frente al grupo yihadista Estado Isl谩mico (EI) como punta de lanza de las Fuerzas Democr谩ticas de Siria (FDS), coalici贸n que respald贸 Estados Unidos hasta comienzos de semana y que ahora se ha quedado sola frente a la operaci贸n 鈥淢anantial de Paz鈥 lanzada por Turqu铆a. Una ofensiva que busca alejar a las milicias kurdas de la frontera y que sigue el modelo de Afr铆n, el cant贸n kurdo que los turcos ocuparon a comienzos de 2018 y en el que realojaron a miles de familias sirias 谩rabes que escaparon de los combates en Ghouta, el cintur贸n rural de Damasco.

鈥淒espu茅s de lo que estamos viendo, no ser谩 sencillo que en Rojava vuelvan a fiarse de la administraci贸n Trump. Los kurdos han aprendido a lo largo de la historia que sus alianzas son coyunturales, pero lo de Trump ha sido toda una sorpresa por la forma en la que se ha producido鈥, concluye el coautor de 鈥淩espirando Fuego鈥 para finalizar este recorrido por una regi贸n del mundo que se ha convertido en su segunda casa.

FUENTE: Mikel Ayestaran / ABC / Fecha original de publicaci贸n: 13 de octubre de 2019

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Fuente: Kurdistanamericalatina.org