July 11, 2021
De parte de Nodo50
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La puesta en marcha de la Convenci贸n Constituyente dej贸 en evidencia la voluntad del presidente Pi帽era de obstaculizar el trabajo de sus 155 integrantes democr谩ticamente elegidos y donde la presencia del oficialismo resultara, por supuesto,  tan menguada. Ni el mayor opositor del actual Gobierno actual habr铆a concebido la forma en que las autoridades de La Moneda bloquearon la instalaci贸n de esta entidad encargada de redactar una nueva Constituci贸n Pol铆tica. M谩s de un a帽o tuvo el Ejecutivo para preparar las instalaciones en que funcionar铆a la Convenci贸n, adem谩s de dotarla de las condiciones presupuestarias, t茅cnicas y sanitarias para su normal funcionamiento.

Sin embargo, el lunes pasado el pa铆s pudo comprobar que no se hab铆an dispuesto los diversos auditorios con sus equipos de transmisi贸n requeridos para que la Convenci贸n pudiera sesionar y transmitir p煤blicamente sus deliberaciones. Los reci茅n asumidos constituyentes no contaron siquiera con computadores, equipos de audio e imagen, papel, escritorios y otros insumos para albergar a los representantes del pueblo. Es decir de toda la log铆stica que deb铆a proporcionar la Secretar铆a General de la Presidencia, su ministro titular y su amplio personal administrativo.

Aunque ha sido corriente comprobar en estos a帽os la falta de prolijidad del Gobierno y sus habituales negligencias, jam谩s se pens贸 que algo as铆 pudiera ocurrir y que ninguno de los responsables de este contrasentido haya sido inmediatamente removido de su cargo por el Jefe de Estado, siquiera por el enorme da帽o que le ocasion贸 a su imagen en el pa铆s y el mundo. Lo que tuvimos, en cambio, fue una presidenta y un vicepresidente de la Convenci贸n que se vieran obligados a suspender las primeras sesiones y acudir en auxilio de las universidades, funcionarios p煤blicos de buena voluntad, Colegio M茅dico y otros m煤ltiples organismos de nuestra sociedad civil que en pocas horas contuvieron la 鈥渃a铆da libre鈥 que el Ejecutivo alent贸 para abortar una de las iniciativas republicanas m谩s importantes de nuestra historia.

Hasta el d铆a de su precaria instalaci贸n exist铆a una ciudadan铆a y un mundo expectante ante una iniciativa largamente demandada por la poblaci贸n chilena y en que por primera vez en su historia se organizaba una Constituyente de forma paritaria y con representaci贸n de todas nuestras etnias y pueblos originarios.  Sin embargo, lo que pudimos comprobar fue el grosero desaire de quienes gobiernan el pa铆s en tiempos de pandemia, los que adem谩s se han dado facultades especiales que explican, dicho sea de paso, que Sebasti谩n Pi帽era pueda haberse aferrado tantos a帽os en el poder pese al inmenso y constante repudio popular. Qu茅 duda cabe que fue el Covid 19 el que salv贸 al gobierno de la Derecha de su inminente derrumbe despu茅s del Estallido Social del 2019. Adem谩s de incitar la represi贸n del pueblo y la detenci贸n arbitraria de miles de manifestantes, para lo cual han contado tambi茅n con la anuencia de los fiscales y jueces abyectos y corruptos. De all铆 que uno de los primeros aciertos de la Convenci贸n Constitucional sea su declaraci贸n p煤blica para pedir el indulto o amnist铆a general de los presos de todo el Estallido Social y de los mapuches encarcelados desde el a帽o 2001.

Para nada era tan dif铆cil organizar y garantizar el funcionamiento de la Constituyente en un pa铆s que presume de moderno y en que las m煤ltiples las instancias pol铆ticas, acad茅micas, empresariales y culturales cuentan con los medios propicios para su desempe帽o. Con instalaciones y recursos que pudieran ser envidiables por muchas naciones de la Tierra y, en especial de nuestra Regi贸n. De lo que se desprende, insistimos, el desprop贸sito  de un gobierno re帽ido con la democracia y los DDHH y que quiere perpetuar la Constituci贸n de Pinochet despu茅s de 30 a帽os de posdictadura.

Definitivamente, se trata de un bochornoso episodio que, mal le pese a La Moneda, pudo ser superado por la vocaci贸n republicana de m煤ltiples instituciones. De todas maneras, est谩 por verse qu茅 nuevas zancadillas le pondr谩 en los meses que le restan a Pi帽era, cuando se sabe que la derecha hizo y har谩 lo imposible para impedir nuestro devenir democr谩tico y la voluntad nacional de ponerle atajo a las sistem谩ticos atropellos de la autoridad en contra los derechos pol铆ticos y sociales sistem谩ticamente conculcados por quien fuera uno de los dilectos amigos y c贸mplices del 煤ltimo dictador chileno.

De todas maneras, pensamos que el boicot emprendido por Pi帽era y sus secuaces en el  gobierno transparentaron las reales intenciones de la derecha pol铆tica y empresarial chilena. Adem谩s de sus c贸mplices medios de comunicaci贸n que, como se sabe,  dominan sin contrapeso la informaci贸n en nuestra malparido 鈥渙rden institucional鈥.  Ello debiera  alertar a las expresiones pol铆ticas democr谩ticas contenidas muy mayoritariamente en la Convenci贸n Constituyente. Como, asimismo, alentar los acuerdos electorales con vista a los pr贸ximos comicios legislativas y presidenciales , a fin de impedir cualquier posibilidad de que el gran empresariado, sus recursos y medios de publicidad puedan distraer al pueblo de su voluntad de consolidar algo todav铆a m谩s importante que una Carta Fundamental, como lo es el advenimiento de un Chile en que imperen la justicia y la equidad, cuando solo en el 煤ltimo a帽o ha crecido en casi un once por ciento el n煤mero de pobres e indigentes.

Un prop贸sito que tambi茅n exige recuperar nuestras riquezas b谩sicas y emprender profundas reformas de nuestros sistemas de previsi贸n, salud, educaci贸n y de salud, entre otras. Prohibir, adem谩s la concentraci贸n de la riqueza, la falta de probidad y la codicia que tan bien est谩 representada en nuestro multimillonario Jefe de Estado. Objetivos que deben quedar garantizados en la nueva Carta Magna, aunque haya quienes propagan que 茅sta es una entelequia que nada tiene que ver con las reformas econ贸micas y sociales. Como si no hubiera sido justamente la Constituci贸n de 1980 la que facilit贸 el orden neoliberal que por fin deberemos abatir.

Ojal谩 que la ira nacional desatada por el Gobierno no se disipe con el correr de los d铆as y que los parlamentarios chilenos den el paso de acusar constitucionalmente no solo a un Ministro sino a un mandatario abusivo al que sus colaboradores le rinden obediencia y vergonzosa pleites铆a. Ser铆a la mejor forma de comprobar que el Poder Legislativo est谩 plenamente acorde con los designios de la Convenci贸n Constituyente y sus integrantes, pese a lo que se ha dicho, no se sienten menoscabados con una instancia que, por cierto, es ahora mucho m谩s representativa de la soberan铆a popular.




Fuente: Pressenza.com