December 23, 2020
De parte de La Haine
211 puntos de vista

Bachelet intenta limpiar la cara (ajada de muerte y terror) del narco-estado colombiano

“驴C贸mo se informa la Sra. Bachelet antes de sus espect谩culos muy medi谩ticos…?”.
Maurice Lemoine: Michelle Bachelet, la chilena que olvid贸 de d贸nde viene, en www.alainet.org

El 15 de diciembre la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los DDHH, Michelle Bachelet, realiz贸 una declaraci贸n sobre Colombia en la que no existe referencia alguna a la responsabilidad del Estado colombiano, como violador permanente de los DDHH (si recordamos que son los Estados los que, por definici贸n, los violan), sino que se traslada el asunto a la vaporosa noci贸n de “grupos armados no estatales”.

Ese es un detalle que llama la atenci贸n. No es un matiz, sino que es el centro del meollo, y demuestra que Bachelet intenta limpiar la cara (ajada de muerte y terror) del Estado colombiano. Miremos ese peque帽o detalle, que ha pasado desapercibido, como si fuera secundario, porque el diablo est谩 en los detalles. En la declaraci贸n oficial se dice:

“La Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los DDHH, Michelle Bachelet, conden贸 este martes el aumento de la violencia ejercida por parte de grupos armados no estatales, grupos criminales y otros elementos armados en Colombia, en contra de campesinos, ind铆genas y afrocolombianos, e inst贸 a las autoridades de pa铆s a tomar acciones concretas para proteger a la poblaci贸n de manera eficaz”[i].

El destacado es lo clave: “grupos armados no estatales”. 隆Qu茅 tal, ahora sabemos por la sapient铆sima boca de Michelle Bachelet que la violencia en Colombia es una realidad et茅rea producto de grupos no estatales, como si el Estado fuera una mansa paloma en medio de quienes guerrean entre s铆! Una tesis de vieja data, propia de la derecha m谩s recalcitrante y de lo que durante mucho tiempo se denomin贸 a s铆 misma “Izquierda democr谩tica”, de violentologos y acad茅micos a sueldo del establecimiento y de prosperas ONG que han convertido a la violencia contra los pobres y a los DDHH en una rentable mercanc铆a.

O quiz谩 a Bachelet no le interesa la violencia cometida por “grupos estatales”, algo que llama la atenci贸n porque sabemos de sus “sinceras preocupaciones” por la violencia estatal cuando se trata de Venezuela, cuando nunca nombra a las guarimbas de criminales tipo Leopoldo L贸pez o los nexos entre los paramilitares colombianos, los Rastrojos, con el “presidente” de opereta que se llama Juan Guaid贸, hechos sobre los que la bur贸crata chilena nunca ha dicho nada.

Michelle Bachelet, tan acuciosa a la hora de condenar a Venezuela y a aquellos “reg铆menes” que no le simpatizan a EEUU y a la Uni贸n Europea (autodesignados “Comunidad Internacional”), calla ominosamente sobre la brutal represi贸n estatal contra el pueblo chileno y ahora sobre el criminal comportamiento del Estado colombiano.

Es bueno recordarle en forma breve algunas de las acciones de “grupos armados estatales” en lo que va corrido del 2020, que indican una clara violaci贸n de los DDHH, pero que la Alta Comisionada ni siquiera menciona. Evoquemos:

Masacre en la c谩rcel Modelo (Bogot谩): A mansalva fueron masacrados 24 reclusos el 21 de marzo y quedaron m谩s de un centenar de heridos. En principio, como suele ser t铆pico en Colombia, se dijo que los muertos hab铆an sido producto de un frustrado plan de fuga, organizado por grupos insurgentes. La ministra de (In)Justicia, Margarita Cabello, dijo que se “siente orgullosa” y “agrade[ce] mucho” a los guardias penitenciarios por haber impedido la fuga. Pero lo que sucedi贸 fue una masacre que perpetraron los guardias del Impec (Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario), un cuerpo represivo del Estado colombiano, que es asesorado por personal militar de los EEUU. As铆 lo se帽ala una investigaci贸n de Human Rights Watch que, como se sabe, no es una entidad ni mucho menos independiente de los intereses del “mundo libre”: “Un nuevo informe elaborado por expertos forenses a petici贸n de Human Rights Watch se帽ala que ‘la mayor铆a de las heridas de bala descritas en los informes de necropsia son consistentes con que hayan sido infligidas con intenci贸n de matar’. Los expertos agregaron que ‘los informes de autopsia no registran ning煤n indicio de heridas de bala que hayan sido efectuadas 煤nicamente con el fin de herir a las personas, en vez de matarlas'”[ii].

Asesinato de Anderson Arboleda en el Valle del Cauca (25 de mayo): El joven de tez negra Anderson Arboleda, de 21 a帽os, fue brutalmente golpeado con un bolillo en la cabeza por un polic铆a, lo que le ocasion贸 la muerte[iii]. No fue acci贸n de “grupos armados no estatales”, sino de un cuerpo represivo del Estado colombiano de tipo contrainsurgente, que se denomina La Polic铆a Nacional (sic).

Soldados del Ej茅rcito violan a una ni帽a ind铆gena (21 de junio): Siete soldados del Batall贸n San Mateo del Departamento de Risaralda violaron brutalmente a una ni帽a ind铆gena de 12 a帽os, perteneciente a la comunidad Ember谩-Chami. Este crimen sexual fue realizado por un grupo armado estatal, asesorado directamente por el campe贸n mundial de las violaciones, el Ejercito de los EEUU. El escabroso asunto tiene un ingrediente adicional de sadismo consumado: “La menor habr铆a estado un largo tiempo en poder de los soldados y ellos habr铆an llamado a otros integrantes de la unidad militar para que se sumaran a la agresi贸n”[iv].A ra铆z de esta violaci贸n por tropas de un “grupo armado estatal” se revel贸, por parte del Comandante del Ej茅rcito, que desde 2016 se han presentado 118 casos de violaci贸n de ni帽as ind铆genas y campesinas en los que participaron directamente miembros de ese cuerpo armado[v]. Como se ve la violaci贸n es una pr谩ctica constante y de vieja data y no un caso aislado de los “grupos armados estatales”. En la jerga burocr谩tica, no es una manzana podrida, sino es todo el costal el que est谩 contaminado con el virus de la violencia sexual.

Claro, que m谩s puede esperarse del “patri贸tico Ej茅rcito colombiano” (un grupo armado estatal) si en sus instrucciones cotidianas repiten estos canticos plenos de amor y respecto con las mujeres: “Yo nunca tuve madre, ni nunca la tendr茅/ si alguna vez yo tuve, con mis manos la ahorqu茅/. Yo nunca tuve novia ni nunca la tendr茅/ si alguna vez yo tuve, los ojos le saqu茅”[vi].

Uno esperar铆a que Michelle Bachelet, por su condici贸n de mujer, tendr铆a cierta sensibilidad para entender el sentido de mensaje de esta 铆ndole, que no son entonados precisamente por grupos armados no estatales, sino por el Ej茅rcito colombiano (una fuerza estatal), para verg眉enza de las mujeres colombiana y del mundo, entre ellas la Alta Comisionada, quien termina lav谩ndole la cara a estos violadores estatales.

Masacre de ocho j贸venes en CAI de Socha (4 de septiembre): Ese d铆a la polic铆a hizo una de sus cotidianas redadas contra j贸venes pobres y concentr贸 a un grupo de m谩s de diez personas en Soacha, en un CAI (Centro de Atenci贸n Inmediata, aunque de verdad deber铆an llamarse Centro de Asesinato Inmediato). Se produjo un incendio que la polic铆a no evit贸 y, por reiteradas denuncias, de madres de los j贸venes incinerados, fue m谩s bien generado por ese cuerpo armado del Estado. El saldo tr谩gico: ocho j贸venes murieron quemados, como resultado del incendio en los d铆as siguientes, abandonados a su propia suerte en cl铆nicas y hospitales. La polic铆a no se dio por enterada y ocult贸 lo que hab铆a acontecido hasta que un concejal de Bogot谩, Diego Cancino, lo denunci贸 de esta forma: “‘Ese cuatro de septiembre sufrimos otra masacre. D铆as previos los estaban torturando, los estaban maltratando, no les daban comida, los amenazaban, estaban sufriendo de hambre, los torturaban’. El concejal asegur贸 que uno de los detenidos prendi贸 fuego a una cobija y un polic铆a, supuestamente, lanz贸 un artefacto que intensific贸 el incendio en la celda. ‘Se salieron los polic铆as y dejaron a los chicos encerrados, no dejaban entrar a nadie, los extintores no los dejaron usar, los chicos se quemaron (…), dejaron prender en llamas a los muchachos'”[vii].

Masacre de j贸venes de Bogot谩 (9-10 de septiembre): A ra铆z del asesinato del ciudadano Javier Ordo帽ez por miembros de la Polic铆a Nacional, los d铆as 9 y 10 de septiembre se produjo una protesta masiva contra los CAI y la respuesta de la Polic铆a fue la represi贸n abierta e indiscriminada como resultado de lo cual fueron asesinadas a mansalva, con premeditaci贸n y alevos铆a, 13 j贸venes en Bogot谩 y Soacha[viii]. Estos muertos no fueron ocasionados, como pensar铆a Bachelet, por cuerpos armados no estatales, sino por un cuerpo armado del Estado.

Asesinato de Juliana Giraldo D铆az en el Valle del Cauca (septiembre 25) por un miembro del Ej茅rcito, quien disparo al autom贸vil donde se desplazaba esta mujer. Fue tan flagrante el hecho, que el Ejercito se vio obligado a reconocer, aunque en principio hubiera dicho que se hab铆a disparado a las llantas del veh铆culo, pero que inexplicablemente el proyectil rebot贸 en el suelo y mat贸 a Juliana Giraldo[ix].

Asesinato de joven el Bogot谩 (diciembre 18): Mientras escribimos estas l铆neas sucede otro hecho de brutalidad de la polic铆a estatal. En el norte de Bogot谩, luego de que una camioneta de transporte p煤blico no autorizada se chocara con una radiopatrulla, la polic铆a disparo matando a un joven y dejando a otro gravemente herido. El concejal Diego Cancino inform贸 desde el lugar de los hechos de esta forma: “Estoy en Usaqu茅n y lo que ocurri贸 en El Codito es un claro caso de brutalidad policial: la Polic铆a dispar贸 sin ninguna raz贸n, el chico que se report贸 como muerto, recibi贸 una bala en su cabeza y est谩 en coma inducido”. M谩s adelante indic贸:

“No me lo dejen morir, no me lo dejen morir patru..”, fue lo que se escuch贸 hoy en la tarde en El Codito, Usaqu茅n; denuncia la comunidad que un polic铆a dispar贸 y asesin贸 a un joven, que trabajaba en una ruta de transporte, porque lo choc贸 con la van”[x].

Este hecho sucede a pocos d铆as de la declaraci贸n de Michel Bachelet, con lo que se ratifica a posteriori el pac铆fico y civilizado comportamiento de los cuerpos armados del Estado contra ciudadanos inermes y pobres.

***

Hemos recordado solo algunos hechos en donde es incuestionable la responsabilidad del Estado colombiano, como un violador nato y sistem谩tico de los DDHH. Y por la muestra mencionada puede verse que el Estado colombiano mata, tortura, viola, persigue… sin que esas actividades sean de resorte exclusivo de “grupos armados no estatales”, sino, lo que es peor, el principal auspiciador de esas pr谩cticas es el Estado colombiano desde hace 70 a帽os.

Por eso, si el asunto no fuera tan dram谩tico, producir铆an risa, las afirmaciones de la Alta Comisionada, cuando sostiene que “es deber del Estado estar presente en todo el pa铆s, implementando un amplio rango de pol铆ticas p煤blicas integrales y ‘medidas m谩s s贸lidas’ para garantizar los derechos de todos sus ciudadanos, incluidos poblaciones ind铆genas y defensores de DDHH, que contin煤an siendo v铆ctimas de matanzas en medio de una sociedad que ‘normaliza la violencia’ despu茅s de d茅cadas de conflicto”[xi]. Este llamado al Estado colombiano a proteger a la poblaci贸n, cuando se sabe que es el responsable directo de lo que sucede en el pa铆s en materia de violencia y criminalidad, es llamar al rat贸n a cuidar al queso. Su llamado, entre l铆neas, invoca a que el Estado siga matando a diestra y siniestra, puesto que esa es su funci贸n principal Macondo.

Resulta que en Colombia la presencia del Estado se reduce a la ocupaci贸n militar y contrainsurgente del territorio, lo cual es garant铆a absoluta de represi贸n, violencia, tortura y criminalidad. All铆 a donde llega el Estado est谩 asegurada la violaci贸n de los m谩s elementales DDHH y eso lo confirma con creces el r茅gimen del subpresidente Iv谩n Duque con sus continuas invocaciones a la represi贸n y el manto criminal con que cubre a las instituciones represivas del Estado, como el Ej茅rcito y la Polic铆a, a cuyos miembros cataloga como “h茅roes de la patria”.

En estas condiciones, aparte de los casos mencionados m谩s arriba en donde no existe ninguna duda de la acci贸n criminal de entes estatales en Colombia, debe se帽alarse que las masacres, el asesinato de ex combatientes de las Farc, el asesinato de ambientalistas y defensores de DDHH son auspiciadas en forma directa e indirecta por el propio Estado, cuyos altos funcionarios incitan constantemente a la muerte con su lenguaje de odio contra todos los que hagan alg煤n tipo de cr铆tica o encarnen un proyecto alternativo.

A esto habr铆a que agregar que est谩n confirmados los nexos hist贸ricos y estructurales entre el Estado y los paramilitares, que son los que act煤an como proxis (testaferros) de ese Estado para realizar las tareas sucias de “limpieza social”, con el asesinato de los que son considerados enemigos. Y entre estos se se帽ala a trabajadores, campesinos, ind铆genas y ambientalistas…, que son asesinados cotidianamente en este pa铆s. Las invocaciones oficiales contra ellos son la caja de resonancia que justifica, por anticipado, dichos asesinatos, al presentar a los sectores o individuos que protestan como terroristas sin norte ni ley, o como simples narcotraficantes, como sucede con los campesinos cocaleros y las comunidades ind铆genas.

En conclusi贸n, la Alta Comisionada de la ONU en materia de DDHH cuando habla del caso colombiano est谩 bastante desorientada, demuestra su desconocimiento del asunto y, finalmente, termina limpiando la imagen real, de odio y muerte, del Estado colombiano y su bloque de poder contrainsurgente. 驴Ser谩 acaso porque esa es la imagen favorable al Estado que le trasmiten a M. Bachelet ciertas ONG, que convirtieron a los DDHH en un pr贸spero nicho de mercado, que llena los bolsillos de sus acad茅micos-empresarios?

En contrav铆a con ese optimismo oenegero sobre el Estado colombiano, no tiene sentido afirmar que “la peor situaci贸n se vive en las 谩reas dif铆ciles de acceder donde hay una clara falta de presencia del Estado ‘en todo el sentido de la palabra'”[xii]. Cuando lo que acontece es que la presencia del Estado viene acompa帽ada de represi贸n y muerte, porque lo que llaman grupos criminales y armados son, y han sido, un ap茅ndice del Estado colombiano.

Como gran descubrimiento Michelle Bachelet concluyo su intervenci贸n sobre Colombia diciendo: “Lamentablemente, despu茅s de d茅cadas de conflicto armado, la violencia ha sido normalizada en Colombia, algo que nadie deber铆a aceptar”. Claro, pero Bachelet con su actuaci贸n lo que termina normalizando es la violaci贸n sistem谩tica de los DDHH por parte del Estado colombiano, algo que nadie deber铆a normalizar, y menos desde una instancia como la ONU. Pero eso no debe sorprendernos si tenemos en cuenta la selectiva actuaci贸n de esa instancia cuando se habla de DDHH, en que los grandes poderes imperialistas y sus lacayos siempre aparecen absueltos. Ese es, finalmente, el imperialismo de los DDHH, como bien lo denomina Jean Bricmont, un imperialismo que convierte a los DDHH en un discurso adecuado para hacer la guerra, y legitimarla como hace M. Bachelet con el Estado terrorista en Colombia.

Anderson Arboleda, joven de 21 a帽os asesinado por la polic铆a en Puerto Tejada (Valle del Cauca), el 25 de mayo.

—-

NOTAS

[i]. Bachelet insta a Colombia a aumentar la protecci贸n de la poblaci贸n debido al aumento de la violencia en zonas rurales, diciembre 15 de 2020. Disponible en: https://www.hchr.org.co/files/comunicados/2020/Bachelet-insta-a-Colombia-a-aumentar-proteccion-de-la-poblacion-debido-al-aumento-de-la-violencia-en-zonas-rurales-ES.pdf

[ii]. https://www.hrw.org/es/news/2020/11/24/colombia-muertes-de-detenidos-habrian-sido-intencionales.

[iii]. https://www.eltiempo.com/colombia/cali/joven-muere-tras-recibir-golpe-en-discusion-con-la-policia-en-puerto-tejada-502366

[iv]. https://www.eltiempo.com/justicia/delitos/soldados-habrian-llamado-a-otros-militares-para-violar-a-nina-indigena-5434

[v]. https://www.eltiempo.com/justicia/delitos/ejercito-118-investigaciones-abiertas-por-abuso-sexual-de-menores-513060

[vi]. https://www.infobae.com/america/colombia/2020/10/22/cantos-militares-que-incitan-a-la-violencia-contra-la-mujer-despiertan-indignacion/

[vii]. https://www.noticiasrcn.com/nacional/concejal-denuncia-que-al-menos-ocho-jovenes-murieron-quemados-en-estacion-de-soacha-365483

[viii]. Al menos 13 asesinados en medio de abuso policial

[ix]. https://www.contagioradio.com/juliana-giraldo-mujer-trans-es-asesinada-por-el-ejercito-en-miranda-cauca/

[x]. https://twitter.com/cancinodiegoa?lang=es

[xi]. Bachelet insta…loc. cit.

[xii]. Ibid. Fuente: Semana

El Colectivo




Fuente: Lahaine.org