November 24, 2020
De parte de Kurdistan America Latina
314 puntos de vista

Es pronto para hablar de un cambio significativo en la pol铆tica turca hacia el norte y este de Siria y hacia las Fuerzas Democr谩ticas de Siria (FDS), dirigidas por los kurdos, con la llegada de Joe Biden a la presidencia de Estados Unidos.

Sin embargo, observar la pr贸xima pol铆tica estadounidense en la zona nos lleva a un grupo de inferencias, como el rechazo de los dem贸cratas a la pol铆tica del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, en fases previas en el Mediterr谩neo Oriental, Libia, la crisis azerbaiyana-armenia, y las pol铆ticas hostiles hacia el norte y este de Siria.

A esto hay que sumar las atroces violaciones cometidas por el gobernante Partido Justicia y Desarrollo (AKP), como obstruir el camino democr谩tico y convertir a Turqu铆a en un Estado autoritario que reprime a la oposici贸n, destituye a los parlamentarios y a los jefes electos de los municipios, adem谩s de celebrar juicios simulados y encarcelar a los miembros de la oposici贸n.

Este creciente rechazo estadounidense a las pol铆ticas turcas internas y externas representa la piedra angular para el proyecto del gobierno turco de cambiar su manera, a pesar de la intransigencia, la franqueza y la escalada medi谩tica esperada de Ankara.

El pragmatismo que distingui贸 la pol铆tica del partido gobernante desde que lleg贸 al poder, volver谩 a aflorar a pesar del dogmatismo, que se convirti贸 en el rasgo m谩s destacado, si no el 煤nico, en la composici贸n del partido.

No cabe duda de que la era del ex presidente estadounidense Donald Trump represent贸 la etapa culminante de la febril pol铆tica turca, que buscaba generar tensiones regionales e internacionales.

De hecho, dar a Erdogan las manos libres de esta manera enga帽贸 al propio Erdogan, que se apresur贸 a obtener la mayor cantidad de nuevas 谩reas de influencia, que causaron tensiones regionales e internacionales, firmando acuerdos y tratos con oponentes de Estados Unidos, como Rusia, y sus enemigos, como Ir谩n.

Darle a Turqu铆a las manos libres de esta manera se ha convertido en una maldici贸n para el partido gobernante, que puede apresurarse a mitigar estas pol铆ticas precipitadas.

Quiz谩s, las pol铆ticas turcas en el norte y el este de Siria son una de las pruebas directas de la posibilidad de hacer un cambio en las actitudes de la l铆nea dura de Turqu铆a, o de hacer un descargo de responsabilidad con el que se conoce la pol铆tica de Erdogan durante las crisis.

Los kurdos de Siria buscaron acicalar a Turqu铆a antes y despu茅s de ocupar Afrin y Serekaniye (Ras Al Ain), pero sin m谩s, ya que la intransigencia turca y la continuaci贸n del camino de la escalada y la amenaza segu铆an siendo la caracter铆stica m谩s destacada.

A cambio de la ret贸rica de paz, a pesar de las calamidades que afligieron a los kurdos de Siria y adoptando la pol铆tica de 鈥渁brir puertas鈥, Turqu铆a mantuvo una pol铆tica nihilista que depend铆a de la guerra sin pensar en invertir en la paz y beneficiar los lazos culturales y sociales entre los dos lados de la frontera, y lo que los kurdos de Siria pueden formar como un puente para la convergencia entre dos pa铆ses vecinos.

Adem谩s, la paz puede traer como beneficios en desarrollo, culturales y pol铆ticos en ambos lados de la frontera, y la posibilidad de aliviar la tensi贸n entre Washington y Ankara con respecto al problema del norte y este de Siria.

En ambos casos en los que Turqu铆a esperaba poner fin al papel de los kurdos de Siria y su presencia equilibrada dentro de las Fuerzas Democr谩ticas de Siria (FDS), como una fuerza en desarrollo kurda y siria, la apuesta turca no logr贸 un colapso general, lo que confirm贸 que la cuesti贸n de borrar la presencia kurda, o terminar con la presencia de las FDS, es m谩s complicada que una ocupaci贸n importante aqu铆 o un cambio demogr谩fico all谩.

M谩s bien, la Administraci贸n Aut贸noma estaba, en medio de la guerra, pagando los salarios de su personal administrativo, mientras las FDS se enfrentaban a ISIS o sus c茅lulas durmientes o despiertas.

En cuanto a la ret贸rica de la guerra y la ocupaci贸n, el camino hacia el proceso de paz requiere de la combinaci贸n de varios factores, como que Estados Unidos impida que se repita la agresi贸n turca e insista en eso, y que no muestre la laxitud mostrada por la administraci贸n Trump.

Sobre todo, porque la amenaza de sanciones econ贸micas detuvo el curso de la guerra turca que fue objeto de desarrollo durante la ocupaci贸n de Serekaniye y Tel Abyad, adem谩s de la seria ira mostrada por el Congreso de Estados Unidos y su impacto en la decisi贸n turca, ya que la agresi贸n turca parec铆a inexplicable en vista de las garant铆as dadas por las fuerzas de la Coalici贸n Global y las FDS, especialmente la cuesti贸n de sacar a los combatientes de estas 煤ltimas de la franja fronteriza.

Caminar por el sendero de la paz tambi茅n requiere un papel de Kurdist谩n que contribuya al proceso de construcci贸n de confianza. Recordamos el papel fundamental que jug贸 el difunto Jalal Talabani entre el entonces presidente turco Turgut Ozal y Abdullah 脰calan, y lo que represent贸 el asunto en ese momento desde un comienzo serio para pensar en la paz y la reversi贸n de la pol铆tica de guerra. Es cierto que las circunstancias y los personajes son diferentes, pero la idea sigue siendo la misma.

Lo m谩s importante es que las se帽ales expl铆citas que env铆an las FDS, a pesar de las tragedias causadas por Turqu铆a a los kurdos de Siria y a los sirios al este del 脡ufrates, pueden recibir un o铆do atento si Estados Unidos busca apoyar el proceso de paz y el control del comportamiento de Turqu铆a. La paradoja es que el lado que incurri贸 en miles de v铆ctimas que perdieron sus vidas, hogares y propiedades como resultado de las hostiles pol铆ticas turcas, fueron los iniciadores de la paz, mientras que el lado agresor busca la guerra y la soluci贸n de problemas con devastaci贸n generalizada.

Hay una peque帽a posibilidad de lograr la paz, pero sin embargo estamos hablando de una oportunidad en la que la presencia de Estados Unidos en la regi贸n contribuye en los posibles cambios, y la p茅rdida de Turqu铆a de la inutilidad que ha adquirido en los 煤ltimos a帽os. Si no encontramos serias objeciones a la cuesti贸n del establecimiento de la paz en la regi贸n kurda siria, la situaci贸n parece ser m谩s dif铆cil para Turqu铆a y su gobierno, que busca guerras m谩s que caminar por el sendero de la paz, incluso si es una t谩ctica.

El problema m谩s complejo radica en si el partido gobernante turco considera que la paz es uno de los signos de su fin.

FUENTE: Shoresh Darwish / North Press Agency / Traducci贸n y edici贸n: Kurdist谩n Am茅rica Latina

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Fuente: Kurdistanamericalatina.org