July 3, 2021
De parte de SAS Madrid
359 puntos de vista


¿Dónde ha invertido el Gobierno Ayuso los dos mil cien millones de euros que el Gobierno de España le proporcionó para dedicarlos a la sanidad madrileña a través del Fondo Covid no reembolsable?

Tras la irrupción de la pandemia ocasionada por el virus SARS COV II, el panorama desolador que generó y las gravísimas consecuencias que en términos de salud de la ciudadanía produjo, pareció era un sentir generalizado tanto entre los gobernantes como los expertos sanitarios y conjunto de instituciones, la imperiosa necesidad de proceder al reforzamiento de los sistemas sanitarios públicos cuya debilidad había quedado de manifiesto con la llegada de la pandemia.

Ese reforzamiento de los sistemas sanitarios tanto en recursos humanos como materiales era una prioridad no sólo para afrontar la Covid 19 sino como garantía de eficacia y fortaleza ante posibles pandemias o catástrofes naturales futuras.

En nuestro país, el Gobierno de España puso en marcha una serie de acciones para afrontar la lucha contra la pandemia entre ellas la de habilitar un FONDO COVID 19 NO REEMBOLSABLE de 16.000 millones de euros para distribuir según criterios establecidos al conjunto de Comunidades Autónomas, de los cuales 9.000 millones se debían destinar al sector sanitario.

La Comunidad de Madrid, de esos 9.000 millones destinados a reforzar el sistema sanitario, recibió en dos entregas por un lado 1.495 millones, y por otro, 614 millones que lógicamente debían suponer una fuerte inyección para fortalecer la sanidad pública madrileña que había sufrido fuertes recortes durante el periodo 2009-2019.

UNA DÉCADA DE RECORTES

Son las Memorias del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) 2009-2019, las que muestran de manera clara como la Sanidad Pública madrileña se ha ido debilitando durante esa década. Así vemos como al unísono que la población con derecho a asistencia sanitaria en la Comunidad de Madrid aumentó en más de medio millón de personas (524.525), el total de efectivos del SERMAS se redujo en mil setecientas treinta y cuatro personas (1734).

La Atención Primaria, elemento clave en la arquitectura del sistema sanitario y puerta de entrada al mismo, ha sido en nuestra opinión la que ha sufrido con mayor intensidad la política austericida seguida por los sucesivos gobiernos de la Comunidad de Madrid en la última década. Así vemos como en el año 2009 el sistema sanitario madrileño contaba con 258 Centros de Salud en funcionamiento y en 2019 los Centros en funcionamiento eran 266 de los cuales cuatro de ellos funcionaban como Consultorios locales. En 2009 en la Comunidad madrileña funcionaban 162 Consultorios locales y en 2019 lo hacían 163.

Estos escasísimos aumentos en Instituciones funcionantes en Atención Primaria, se realizaban por parte de los sucesivos gobiernos de la Comunidad siendo perfectos conocedores del incremento poblacional que se producía en su territorio, que como ya expusimos anteriormente fue de más de medio millón de personas en la década y eran la consecuencia del escaso porcentaje asignado a la Atención Primaria en los Presupuestos sanitarios (alrededor del 11%) muy alejados del 25% que muchos estudios entienden como primer paso para su recuperación.

La  comunidad de Madrid se sitúa así según los datos oficiales de 2019 no sólo como la comunidad con menor gasto sanitario por habitante sino también la que destina menor porcentaje de su presupuesto sanitario para la Atención Primaria (11.2%) muy inferior al 18% de Andalucía, el 16.2% de Extremadura o el 15.8% de Castilla y León.

Así los madrileños deben saber que los médicos de Familia tienen que soportar un número de personas asignadas muy elevado, que ello supone una carga asistencial excesiva lo que se traduce en demoras de días para ser atendidos por su médico de Atención Primaria.

Bastantes madrileños saben de primera mano que Centros de Salud prometidos en zonas urbanas de nueva creación, siguen sin llegar años después de ser habitadas y también otros muchos conocen la situación lamentable en que se encuentran sus Centros de Salud; así hemos visto recientemente como ha sido necesario cerrar por su mal estado el Centro de Salud de Villamil obligando a más de 24.000 personas a desplazarse al Centro de Salud Castroviejo situado a media hora de camino a pie del centro cerrado.  

La Comunidad de Madrid fue al comienzo y durante mucho tiempo uno de los más importantes epicentros de la pandemia, con resultados tremendamente dramáticos en pérdida de vidas humanas como se puede constatar en el informe definitivo del Instituto Nacional de Estadística (INE) donde se visualiza que la Comunidad de Madrid ha sido la que ha tenido el mayor exceso de mortalidad en el año 2020 (un 37.8% respecto a la media de muertes entre 2015-2019), superior al resto de Comunidades Autónomas.

REFORZAR LA SANIDAD NO HA SIDO UNA PRIORIDAD DE AYUSO

Si durante los primeros 2-3 meses de la pandemia pudieran tener alguna justificación los errores, improvisaciones y graves déficits que todos los madrileños pudimos constatar, lo cierto es que salvado ese periodo, es muy difícil poder defender que reforzar la Sanidad Pública Madrileña haya sido una prioridad para el gobierno de la Presidenta Ayuso. Me explicaré:

Superados aquellos dramáticos meses, era una coincidencia general entre los expertos que había llegado la hora de la Atención Primaria y la Salud Pública. Detectar los nuevos brotes, localizar contagiados y sus contactos, y conseguir su aislamiento eran actuaciones esenciales para evitar nuevas trasmisiones comunitarias.

Nada de ello hizo la Comunidad de Madrid. Mantuvo cerrados Centros de Salud, no contrató el mínimo número de rastreadores necesarios, no reforzó las plantillas de los equipos de Atención Primaria diezmadas como consecuencia de numerosas bajas de profesionales, cerró los Servicios de Urgencia de Atención Primaria (SUAP), que siguen sin abrirse quince meses después. La consecuencia ha sido que la Comunidad de Madrid ha permanecido muchas semanas con incidencias acumuladas que la situaban en situación de riesgo extremo.

Hoy, un importante número de Centros de Salud están funcionando con menos efectivos que las plantillas aprobadas y presupuestadas, los SUAP persisten cerrados, se ha filtrado a la prensa un documento de la Dirección Asistencial Centro de la Gerencia de Atención Primaria que planteaba la necesidad de cerrar Centros de Salud este verano por no poder cubrir las vacaciones de su personal (primordialmente médicos de familia y pediatras), hay sospechas fundadas que por la misma razón las restantes Direcciones Asistenciales podrían cerrar también Centros dependientes de ellas

Todo ello se conoce cuando en fechas recientes la práctica totalidad de Médicos de Familia que concluían su periodo de formación como especialistas en los hospitales y centros madrileños rechazaban los precarios contratos que les ofrecía la Consejería de Sanidad y se marchaban a otras comunidades autónomas con contratos en mejores condiciones.  

La ciudadanía superada la peor fase de la pandemia, viendo el enorme deterioro de la Atención Primaria, ha comenzado a movilizarse en defensa de su Sanidad Pública. Las concentraciones en las puertas de los Centros de Salud exigiendo su funcionamiento pleno se han sucedido en diversos barrios de la capital y también en localidades importantes del resto de la geografía de la comunidad madrileña.

VUELVEN LAS MOVILIZACIONES

La MAREA BLANCA ha vuelto a salir a las calles de Madrid exigiendo al Gobierno de Ayuso que cese en su intento de demolición de la Atención Primaria y ha conseguido unir en esa reivindicación a un número importante de colectivos y movimientos sociales, organizaciones sindicales de clase y también a partidos políticos de oposición.

Estas movilizaciones deben en mi opinión empatizar con un número importante de profesionales del sector que no son en absoluto culpables de no poder dar una mejor asistencia, LA ÚNICA RESPONSABILIDAD RECAE EN EL GOBIERNO DE LA SRA. AYUSO, NO EN LOS PROFESIONALES.

Expuesto lo anterior cabe preguntarse algunas cuestiones:

¿Dónde ha invertido el Gobierno Ayuso los dos mil cien millones de euros que el Gobierno de España le proporcionó para dedicarlos a la sanidad madrileña a través del Fondo COVID NO REEMBOLSABLE?

¿Qué política de Recursos Humanos lleva a cabo el Gobierno de la Sra. Ayuso que provoca que numerosos profesionales marchen de la Comunidad de Madrid hacia otras regiones?

¿Qué libertad tienen muchos madrileños que llevan meses sin poder ser vistos por su Médico de Familia o por otro, pues el titular se ha jubilado o está de baja y no ha llegado ningún profesional en su lugar?

¿Puede explicar el Gobierno de la Comunidad por qué de manera muy frecuente, una Gerencia de la enorme importancia como lo es la del SUMMA 112, no puede prestar su importante función de atención y traslado de personas con procesos graves por carecer de médico a bordo en un porcentaje alto de sus UVI-MÓVILES?

Son respuestas que el Gobierno Ayuso debe dar y asimismo que los partidos políticos de oposición deben exigir en la Asamblea Regional. Es imprescindible, en aras a la trasparencia exigible en democracia, que la oposición exija información completa y real de los efectivos que hoy poseen todos y cada uno de los Centros de Salud y resto de instituciones de la Atención Primaria y a la vista de ella se exija un plan de actuación inmediato. LA ATENCIÓN PRIMARIA SE ESTÁ AHOGANDO Y PIDE AUXILIO.

Carlos Barra Galán (Médico Especialista) y Joaquín Villena García (Enfermero. Portavoz de la Plataforma de Centros de Salud de Madrid)

Enlace relacionado NuevaTribuna.es 01/07/2021.




Fuente: Sasmadrid.org