February 22, 2021
De parte de SAS Madrid
319 puntos de vista


El cobro de comisiones a los usuarios se ha consolidado como el plan B de la banca espa帽ola para mantener a flote su negocio tras el gripado de su principal v铆a de ingresos tradicional, que eran los intereses por prestar dinero: hasta cuarenta de esas f贸rmulas de recargo tiene detectadas el Portal del Cliente del Banco de Espa帽a, unos artilugios comerciales cuya variedad ha ido aumentando en paralelo al volumen de ingresos que generaban conforme se alargaba la pol铆tica de bajos tipos que el BCE (Banco Central Europeo) comenz贸 a desplegar hace algo m谩s de una d茅cada para afrontar una crisis a la que, con la pandemia, se le ha superpuesto otra de mayor intensidad.

Esa pol铆tica comercial consiste en que los bancos, al no salirles tan rentable como antes de la gran recesi贸n prestar e invertir, optan por compensar el descuadre sacando cada vez m谩s dinero a quien le conf铆a el suyo y a quien se financia con sus pr茅stamos.

Esos recargos, que la ley obliga a vincular a los servicios bancarios que reciben los clientes, aunque los tribunales han declarado inexistentes y abusivos algunos de ellos, como ocurri贸 con la comisi贸n de apertura de las hipotecas, llevan una d茅cada superando por un amplio margen a los beneficios de las entidades financieras. Y eso, por pasiva, indica que estas arrastrar铆an unos voluminosos n煤meros rojos sin esas comisiones, de las que comienzan a no librarse ni las cuentas m谩s saneadas, tal y como denunci贸 este jueves la OCU, que recog铆a c贸mo algunas entidades aplican indiscriminadamente un recargo por los dep贸sitos.

Los estados financieros consolidados que publica Aebanca, la patronal del sector financiero, y los resultados que las principales entidades del pa铆s difunden al comienzo de cada a帽o muestran el peso de las comisiones en el negocio bancario espa帽ol: los ingresos netos por ese concepto ascendieron a 181.802 millones de euros, una cifra claramente superior a los 73.261 que viene costando el rescate a la espera de que el Estado salga de Bankia-BMN, en la misma d茅cada (2011-2020) en la que sus resultados sumaron unos beneficios de 89.241 que, sin los recargos, habr铆an supuesto unas p茅rdidas de 92.561.

驴Cu谩les son las comisiones m谩s frecuentes para los consumidores?

Los bancos no cobran a sus clientes por todo, pero s铆 por muchas de las operaciones y gestiones que se realizan en sus oficinas y, cada vez con mayor frecuencia, a trav茅s de internet, que ya es el canal por el que circula m谩s de la mitad del negocio.

Las entidades financieras aplican hasta siete tipos de comisiones sobre los dep贸sitos y las cuentas: las de administraci贸n, en funci贸n de los apuntes, y de mantenimiento por “el servicio de caja b谩sico” son las m谩s frecuentes, aunque a ellas se les pueden a帽adir otras por los descubiertos, por sacar dinero en efectivo, por los impagos que se le reclaman, por cancelar dep贸sitos antes de lo previsto y, tambi茅n y en ocasiones, por enviar los extractos por correo.

Las hipotecas incluyen hasta diez tipos de comisiones, la aplicaci贸n de varias de las cuales ha sido declaraba abusiva por los tribunales, entre las que se encuentran una por devolver el pr茅stamo antes de lo acordado (cancelaci贸n anticipada), otra por cambiar de titular, una m谩s por pasar de tipo fijo a variable, denominada de “riesgo de tipo de inter茅s” pese a penalizar al consumidor con un porcentaje del capital pendiente de amortizar, y, entre otras, algunas por el mantenimiento de las cuentas vinculadas al cr茅dito, por acordar un cambio de condiciones con la propia entidad o, en su caso, por gestionar avales relacionados con la operaci贸n.

Las cinco que gravan los cr茅ditos al consumo y los pr茅stamos personales son similares a varias de las anteriores: por liquidarlo antes de lo acordado, por acordar un cambio de condiciones con el mismo banco, por estudiar avales y por aplicarlos y por tramitar reclamaciones externas de deudas.

驴Y para las empresas?

La actividad de aut贸nomos y pymes acumula m谩s de un tercio del total de los recargos con quince de ellos, entre los que, junto a buena parte de las anteriores, destacan los que las entidades financieras aplican, adem谩s de al estudio y la emisi贸n de avales, al riesgo que asumen con ellos; las relacionadas con el confirming o el adelanto del valor las facturas pendientes de cobro, que en la pr谩ctica suponen una merma de la facturaci贸n; por aplazar pagos, por anticipar cobros o por disponer de cr茅dito a la vista.

Adem谩s de las comisiones por el estudio previo, la apertura, la modificaci贸n y el riesgo de los avales, los bancos espa帽oles aplican otra decena de recargos a las operaciones con cheques y con dinero en efectivo, entre las que se incluyen las que gravan el uso de las tarjetas en los cajeros o los ingresos en met谩lico en las ventanillas para cuentas corrientes, y otras once espec铆ficas a los denominados servicios de pago: por consultar saldos y movimientos en los cajeros, por emitir o renovar tarjetas, por tirar con ellas de cr茅dito, por efectuar transferencias, por dirigirlas al extranjero o, entre otras, por llevar peri贸dicamente moneda fraccionada como ocurre con comercios y bares.

驴Tiene condiciones una comisi贸n?

“Los bancos pueden poner el importe o precio que estimen oportuno, salvo en aquellas operaciones bancarias en las que est茅n limitados por norma” como en la cancelaci贸n anticipada de hipotecas y cr茅ditos al consumo, se帽ala el Banco de Espa帽a, que “no autoriza ni consiente, no puede denegar, ni limitar” su cuant铆a.

Sin embargo, eso no significa que antes de aplicarlas la entidad no deba cumplir unos requisitos m铆nimos como que el recargo responda a “servicios efectivamente prestados o gastos habidos”, que estos hayan sido solicitados o aceptados formalmente por el cliente que va a pagarlos despu茅s de haber recibido esa informaci贸n “personalmente y por anticipado”.

“Tienen que estar relacionadas con un servicio; si no, son abusivas”, explican fuentes de Asuf铆n (Asociaci贸n de Usuarios Financieros)”, que hacen hincapi茅 en que “si el banco va a incorporar un nuevo cargo tiene que informar al cliente con dos meses de antelaci贸n, ya que se trata de un cambio en las condiciones del contrato”.

Almudena Vel谩zquez, codirectora legal de reclamador.es, destaca que “si al abrir la cuenta corriente no nos comunicaron la existencia de una comisi贸n que luego pretenden cobrarnos, podr谩 ser reclamada“, y que, paralelamente, “no se pueden duplicar por el mismo concepto los pagos al banco”. Esto 煤ltimo ocurrir铆a, por ejemplo, si la entidad financiera pretende cobrar al cliente que no cubre una cuota de la hipoteca la comisi贸n por reclamaci贸n de posiciones deudoras y los intereses de demora que prev茅 el cr茅dito. “En estos casos, la comisi贸n es indebida y por lo tanto puede reclamarse”, anota.

驴Van a subir las comisiones?

S铆; de hecho, ya han comenzado a hacerlo, coinciden desde Asuf铆n y desde Reclamador.es.

“La comisi贸n por mantenimiento de la cuenta corriente este a帽o ha tenido un renacimiento por parte de las entidades bancarias m谩s importantes y que agrupan el mayor n煤mero de clientes”, las cuales han abandonado la estrategia de ofrecer ese producto sin ellas y “se han subido al carro de exigir cantidades por el mero hecho de tener la cuenta abierta en el banco”, apunta Vel谩zquez, que se帽ala como “煤nico elemento diferenciador” entre ellas “la cantidad que cobran y las condiciones que exigen para no hacerlo”.

A estas se les suman los recargos por operar en la ventanilla, que Asuf铆n considera “un paso m谩s para alejar a los clientes de las oficinas bancarias” en un proceso que se superpone con el de la brecha digital que impide, o cuando menos complica, acceder a la operativa bancaria a los grupos demogr谩ficos de mayor edad y de menor renta.

“Los bancos est谩n reaccionando con subidas de comisiones a un eur铆bor hist贸ricamente bajo”, situado por debajo del -0,5%, al tiempo que aplican recargos que el Supremo ha considerado abusivos como los de reclamaci贸n por descubiertos o los de riesgo de tipos de inter茅s, apuntan las mismas fuentes.

驴Todas las cuentas tienen comisiones?

No. Desde finales de 2017 existen las llamadas “cuentas de pago b谩sicas” que est谩n exentas de ellas , aunque su acceso queda restringido a quien cobre menos de 13.557 euros (dos Iprem) anuales si se trata de personas no integradas en unidades familiares, de 16.947 (2,5) para las de hasta cuatro miembros y de 20.336 (tres) para las numerosas o las que sin serlo incluyan a alguien con una discapacidad superior al 33%, adem谩s de que ning煤n integrante del grupo sea titular de ninguna propiedad aparte de la vivienda habitual ni de participaciones en ninguna sociedad. Se renuevan cada dos a帽os si se mantienen las condiciones.

“Est谩n reservadas para personas con niveles econ贸micos muy escasos y que no tengan otra cuenta abierta”, indica Vel谩zquez. “Sigue sin representar una alternativa real para los consumidores m谩s vulnerables”, se帽alan desde Asuf铆n, ya que “su aplicaci贸n se ve muy limitada a los que no son titulares de ninguna cuenta corriente”.

Enlace relacionado Publico.es (21/02/2021).




Fuente: Sasmadrid.org