March 15, 2021
De parte de Nodo50
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Est谩 en disputa el control pol铆tico de la regi贸n m谩s rica del reino. La que acumula el mayor n煤mero de instituciones, organismos p煤blicos y oficiales, la principal plaza de la inversi贸n extranjera, el feudo por excelencia del poder econ贸mico, financiero y pol铆tico. Una disputa que resulta especialmente virulenta desde el pasado 10 de marzo. Ese d铆a, la presidenta de la Comunidad del PP Isabel D铆az Ayuso rompi贸 el acuerdo de gobierno que manten铆a con C鈥檚, destituy贸 a los consejeros de gobierno de dicho partido, empezando por su vicepresidente Ignacio Aguado, y convoc贸 elecciones para el pr贸ximo 4 de mayo. Por su parte, la mesa de la Asamblea regional, en la misma jornada, admit铆a a tr谩mite sendas mociones de censura presentadas por M谩s Madrid y PSOE con el objetivo de frenar la convocatoria electoral y forzar un cambio de gobierno ante una cita con las urnas que se antoja, cuanto menos, m谩s complicada para las izquierdas (PSOE, M谩s Madrid y Unidas podemos-izquierda Unida-Madrid en pie) que para las tambi茅n divididas derechas (PP, C鈥檚 y Vox).

A tenor de la prensa, toda ella dominada por grandes grupos econ贸micos, la derecha se las promete muy felices; las izquierdas se contemplan como meros comparsas en toda esta operaci贸n. 驴Ser谩 eso cierto? En las 煤ltimas elecciones de 2019, la diferencia en votos entre ambos bloques fue solo de poco m谩s de 96 mil votos. 驴Podr铆an las izquierdas revertir la situaci贸n?

Inestabilidad asegurada

A la hora de cerrar este art铆culo no sabemos si en Madrid habr谩 elecciones o mociones. Lo que s铆 conocemos es que cinco jueces del contencioso-administrativo del TSJM decidir谩n entre el 13 y 14 de marzo sobre el calendario electoral madrile帽o. El que deban ser los tribunales los que resuelvan ya evidencia, m谩s all谩 de los titulares pensados para contentar a la propia parroquia, una evidente falta de normalidad, as铆 como de apresuramiento.

Recordemos que el pasado mi茅rcoles PSOE y C鈥檚 acababan de presentar una moci贸n de censura (ahora ya sabemos que fallida) contra el gobierno PP-C鈥檚 en Murcia.  Para evitar la posible repetici贸n de la jugada en Madrid, D铆az Ayuso decidi贸 aplicarse la vacuna: decret贸 el fin de su gobierno de coalici贸n, disolvi贸 la C谩mara y convoc贸 elecciones. La decisi贸n fue tan precipitada que ni los jefes estatales del PP la conoc铆an.

Pero el decreto de Ayuso tiene un coste para el PP. De un lado, le impide llevar a la Asamblea los presupuestos auton贸micos que ya hab铆a pactado con Vox y C鈥檚 y con ello otorgar los 600 millones de euros en ayudas directas que, por primera vez desde la pandemia, se hab铆an establecido para comercio, pymes y aut贸nomos. Por no hablar de la par谩lisis que la decisi贸n provoca en una Administraci贸n que deb铆a hallarse a pleno rendimiento para trabajar el paquete de ayudas europeas y definir c贸mo y en qu茅 emplear los fondos para la recuperaci贸n y la resiliencia en los que todo el mundo ha puesto sus ojos como palancas para el relanzamiento econ贸mico.

A favor del decreto de Ayuso, unas encuestas que, de ser ciertas, permitir铆an a dicho partido recuperar el rol de primera fuerza en esca帽os y votos.  Un papel perdido en 2019 a favor del PSOE que, con 884.218 votos y 37 diputados frente a los 719.852 votos y 30 diputados del PP, gan贸 aquellas elecciones. Se puede a帽adir que, con este nuevo paso por las urnas, tanto Vox como el PP esperan reducir de facto las tres derechas a dos ya que es previsible que C鈥檚, al igual que en Catalunya, se d茅 un importante batacazo.  De cumplirse la demoscopia, el PP, con la ayuda de Vox, podr铆a ostentar la mayor铆a de una asamblea que ampl铆a, por crecimiento demogr谩fico, su composici贸n en 4 esca帽os con respecto al 2019 y llega a los 136 diputados.

Con elecciones o moci贸n, la situaci贸n pol铆tica en Madrid no dejar谩 de encontrarse dominada por una inestabilidad profunda, por la par谩lisis y por la provisionalidad. El estatuto de autonom铆a obliga a convocar s铆 o s铆 elecciones en 2023. Es decir, que la cita electoral, no siendo un tema nada menor, representa poco m谩s que un parche para dos a帽os.

Una pesada herencia

En los 煤ltimos dos a帽os, al t谩ndem PP-C鈥檚 s贸lo se le conoce una ley aprobada, la del suelo. Recurrida judicialmente, dicha ley no deja de ser la vig茅sima modificaci贸n del ladrillismo de siempre.  En la c谩mara de Vallecas, no ha habido nada m谩s, ni siquiera presupuesto. Pero en la vida de las madrile帽as y madrile帽os la cosa ha resultado muy distinta, m谩xime tras la aparaci贸n del SarsCov-2.  Realicemos un r谩pido repaso de la situaci贸n a partir de las propias cifras oficiales o de estudios e informes como el de Foessa o la FADSP.

Sanidad: El Gobierno de la Comunidad de Madrid fue responsable del desastre en las residencias, las que mayor 铆ndice de fallecimientos han sufrido en la Espa帽a de la pandemia. Los cierres perimetrales, dise帽ados con claros criterios de inutilidad efectiva y bastantes rasgos aporaf贸bicos, siguen dejando a la Comunidad a la cabeza de los contagios, con 225 por 100 mil habitantes. Los centros de salud se mantienen cerrados y faltos de todo tipo de medios, comenzando por los humanos. El gasto sanitario p煤blico per c谩pita se situ贸 en 2019 un 14,42% por debajo de la media del conjunto de las comunidades aut贸nomas. Por el contrario, los ingresos de las empresas sanitarias y aseguradoras de salud y su parte correspondiente en el presupuesto p煤blico no han dejado de crecer.

Educaci贸n: la falta de profesorado es ya cr贸nica, tanto como la masificaci贸n, la escasez de inversi贸n y el desv铆o de dinero a los centros privados, incluidas universidades de todo pelaje.

Las pol铆ticas sociales se hallan dominadas por el recorte y la externalizaci贸n. La Renta M铆nima es recibida cada vez por menos personas y se enfrenta al fracasado Ingreso M铆nimo Vital. Mientras, la pobreza aumenta y su riesgo alcanza a m谩s del 20% de la poblaci贸n. Unos 500 mil ciudadanos no tienen posibilidad de proyecto vital alguno al encontrarse en situaci贸n de pobreza severa.

Desempleo: 447.101 personas est谩n en paro, 190.919 son hombres y 256.182, mujeres; 39.748 desempleados de la regi贸n tienen menos de 25 a帽os. Se trata de una cifra peor que la de otras comunidades.

Vivienda: los grandes tenedores regentados por fondos buitre acaparan cada vez m谩s pisos, aprovechando los mil caminos que les abre la creciente ruina de una poblaci贸n cada vez m谩s empobrecida.

Pol铆tica fiscal: La Comunidad de Madrid deja de recaudar cada a帽o, a causa de bonificaciones y exenciones en los impuestos, 5.904 millones de euros. Esta cifra supone un 22% del presupuesto de ingresos liquidado del ejercicio 2019. Los datos indican que el 7% de los contribuyentes con rentas superiores a los 60.000 euros son quienes se benefician del 42% de las minoraciones de las cuotas l铆quidas en el IRPF.  A d铆a de hoy, m谩s del 67% de los contribuyentes espa帽oles con una fortuna superior a 30 millones de euros ya viven en Madrid.  La renuncia expresa a recaudar entre los m谩s ricos ha provocado un crecimiento de la deuda hasta los 28.635 millones de euros, un presupuesto auton贸mico completo.

En resumen, como puede observarse, el panorama se halla dominado por una desigualdad insultante, la mayor del reino (4,1% superior a la media de la UE) que impregna el propio territorio y que provoca que, entre las 10 ciudades m谩s ricas de Espa帽a, cinco sean de Madrid, con rentas de hasta 72 mil euros por habitante en la zona norte y noroeste de la Comunidad. Por el contrario, en la zona sur y este se agrupan m谩s de 800 mil personas con rentas que no superan los 25 mil euros al a帽o. En la propia ciudad de Madrid (n煤cleo urbano que concentra casi la mitad de la poblaci贸n de la autonom铆a) el 20% m谩s rico de su censo ya posee m谩s del 50% del conjunto de la renta de la ciudad.

Los 26 a帽os de experimento neoliberal extremo han reducido la libertad de la mayor铆a y dejado la comunidad con unos desequilibrios enormemente profundos que la pandemia no ha hecho m谩s que agravar en su integridad.

鈥淟ibertad o socialismo鈥

A pesar del maltrato social intenso que recibe la poblaci贸n madrile帽a, de las profundas tramas de corrupci贸n que rodean al poder del PP (Lezo, P煤nica, G眉rtel, etc) y que el Tamayazo fue el primero en destapar, Ayuso y su partido se presentan, con un cinismo irritante, bajo el lema de 鈥渓ibertad o socialismo鈥. Una campa帽a de marcado car谩cter trumpisa que busca 鈥減escar鈥 entre una poblaci贸n castigada por la pandemia y la precariedad, muy apartada de la pol铆tica y deseosa de lograr cierta estabilidad.

En tales condiciones, desmostar el discurso de Ayuso est谩 directamente relacionado con la capacidad que tengan las izquierdas de asociar la libertad, es decir, la posibilidad de decidir y de ejercer los derechos de cada ciudadano con la garant铆a efectiva de ejercicio de tales derechos. No son, en consecuencia, palabras sobre el Estado de derecho o la democracia plena lo que permitir谩 ganar votos, sino medidas claras y precisas que las hagan realidad.

Sin duda alguna, uno de los derechos m谩s potentes para asegurar la libertad del conjunto de la ciudadan铆a pasar铆a por garantizar el derecho a la existencia material, a vivir sin tener que pedir permiso a otro para poder comer o vestirse. En otras palabras, una renta b谩sica universal e incondicional y su obligado reverso financiero: una reforma fiscal profunda que la pueda hacer realidad. El hecho de que la Comunidad de Madrid no tenga capacidad legal para establecer esta iniciativa no impide que se pudieran llevar a cabo importantes cambios que favorecer铆an acercar, siquiera un poco, a la ciudadan铆a a la libertad que necesita y, en consecuencia, a m谩s y mejor democracia.

Algunas medidas posibles

Para empezar, es necesario recuperar el lugar del gobierno de la Comunidad y de la propia Asamblea como espacios de poder p煤blico, de expresi贸n de voluntad popular. Hoy ambos se encuentran vac铆os de toda vida. Madrid y su Administraci贸n son meras oficinas de contrataci贸n para grandes empresas y lobbies que convierten el presupuesto p煤blico y su influencia sobre le mismo en su quehacer diario. Con ello secuestran la libertad de toda la ciudadan铆a, asfixiando la democracia. Precisamos de un plan de rescate social y de emergencia para la poblaci贸n, y de un modelo de comunidad vertebrada a partir de los derechos de las personas, la agenda 2030 y los 17 objetivos de desarrollo sostenible, de los cual se reclama toda la izquierda social y pol铆tica de Madrid, podr铆a ser la percha. Dicho plan de rescate y agenda seria m谩s sencillo que prevalecieran sobre las divisiones pol铆ticas actuales de una manera superadora e inclusiva. Podr铆an, a la vez, siempre y cuando se conformaran como objetivos precisos, de garant铆a efectiva de lucha contra la pobreza, en favor de la sanidad, la educaci贸n, el empleo, la protecci贸n social, la igualdad, la participaci贸n y la transparencia o la vivienda, ser base de movilizaci贸n.

Obviamente, resulta imprescindible financiar tales derechos. Y para ello hay recuperar la capacidad fiscal de Madrid revertiendo las medidas que la transformaron en el 鈥淒elaware espa帽ol鈥. La libertad del 5% de la poblaci贸n que se beneficia de esa situaci贸n impide la libertad a la mayor铆a. Es hora de darle la vuelta.

Debe requilibrarse a las personas y al propio territorio. En ese marco son insustituibles amplias alianzas sociales y territoriales en las que las asociaciones y sindicatos, as铆 como los municipios, jueguen un papel determinante. Ganar en libertad contra una minor铆a ultra rica y su gobierno exige de un esfuerzo muy amplio y unitario.

Las izquierdas

Al principio de este art铆culo no pregunt谩bamos si era posible que las izquierdas revirtieran la situaci贸n madrile帽a. La forma final de moci贸n de censura o elecciones afecta en lo inmediato, pero no influye en el fondo de la respuesta. La derecha cree que las izquierdas podr铆an ganar y, junto a todo lo dem谩s, convoca elecciones en martes apostando por la abstenci贸n. Es decir, apuesta por el voto de esa parte de la poblaci贸n menos urgida por la precariedad (su base electoral) que seguro que podr谩 acudir a las urnas con m谩s facilidad que aquella mayor铆a que necesita el cambio para poder respirar y vivir.

A nadie se le escapa que, en un estado de emergencia sanitaria, social, econ贸mica y ecol贸gica como el que vivimos, ganar a las derechas no ser谩, como muestra Murcia, resultado de maniobras palaciegas. Ganar exige unidad y llegar a todas las v铆ctimas de esta cu谩druple crisis. Todo el mundo debe tener voz, pero lo mejor para lograrlo es que la forma electoral que se adopte permita tener a los dos polos principales de las izquierdas identificados. Dicho de otra manera, la actual divisi贸n en tres no ayuda. Ser铆a mucho m谩s positivo que al espacio a la izquierda del PSOE lo ocupara una 煤nica fuerza que sumara todos los votos. Los 96 mil sufragios que faltaron en 2019 para ganar estuvieron, entre otras cosas, relacionados con la incapacidad de la gente para entender esa parcelaci贸n que ahora amenaza con reproducirse y que, por pura emergencia, deber铆a superarse.

Cierto es que se supere o no la divisi贸n en tres, asunto nada balad铆, en nada deber铆a impedir que las izquierdas, con sus propios matices, presentaran un programa com煤n compartido, preciso y concreto.  Entre otras cosas, porque si se le diera la vuelta a la situaci贸n y perdiera la derecha, la alianza de gobierno obligar铆a justamente a pactar tales medidas.

La batalla por Madrid ha entrado en otra fase. Y lo mejor para sacar el m谩ximo provecho de ello es que las izquierdas hicieran lo propio.




Fuente: Sinpermiso.info