February 27, 2021
De parte de Amor Y Rabia
171 puntos de vista


Con la teor铆a de Darwin era muy c贸modo justificar la expansi贸n colonial y la explotaci贸n capitalista, pero no era posible llevar a cabo las revoluciones en Occidente. En esto 煤ltimo a Darwin le aventaj贸 su vecino de Londres, Marx. El planteamiento seg煤n el cual la 煤nica historia de la humanidad posible es la historia del hombre en la sociedad 鈥攜 no la historia de la especie humana como pensaba Darwin鈥 se convirti贸 en doctrina oficial del movimiento revolucionario. El marxismo empezaba adem谩s su andadura como la principal teor铆a de las Ciencias sociales y pudo desarrollarse gracias al sost茅n que encontr贸 en la Segunda Internacional. En consecuencia, la doctrina anarquista dominante en dicho movimiento hasta los a帽os setenta del siglo XIX tuvo que retroceder. Los seguidores de Bakunin pudieron mantener s贸lo algunas posiciones de segundo rango. Para recuperar su posici贸n anterior al despliegue de los marxistas s铆 ten铆an una cosa clara: hac铆a falta como fuera una vast铆sima cantidad de fen贸menos y la que ofrec铆a una herramienta para crear un sistema filos贸fico alternativo al marxismo.

Pero el camino se presentaba muy dif铆cil. En primer lugar, por culpa del mismo Darwin, quien no dej贸 en su teor铆a ning煤n lugar que permitiese contemplar la posibilidad de cooperaci贸n entre los animales. En segundo lugar, porque los partidarios del darwinismo hicieron una lectura muy reduccionista del mismo. Para devolverle la fuerza de una teor铆a revolucionaria era urgente rescatar a Darwin de las manos de esos torpes propagadores que le hac铆an un flaco favor. Para esa misi贸n el mejor preparado parec铆a ser un pr铆ncipe ruso, Piotr A. Kropotkin, que se manifestaba profundamente antimarxista. Le irritaba 鈥攜 le comprendo muy bien鈥, ese pretencioso estilo de las f贸rmulas matem谩ticas que aparece en las p谩ginas de EL CAPITAL. Era el mejor para atacar a Marx, pero no era todav铆a ni anarquista ni darwinista. Aunque hab铆a le铆do a Proudhon en los tiempos de su encarcelamiento en Rusia no se declar贸 anarquista hasta 1871, cuando se estableci贸 en Suiza. Posteriormente, desde 1886, viaj贸 a Inglaterra, donde se dedic贸 plenamente a la labor de combatir el marxismo con los argumentos darwinistas. (鈥) All铆, y ya sin interrupci贸n, empez贸 a trabajar en la obra de su vida: reconciliar a los comunistas con los anarquistas. Con este prop贸sito en 1892 public贸 su principal libro LA CONQUISTA DEL PAN. En 茅l proclam贸 que 芦el camino m谩s corto al comunismo es el anarquismo, porque todo comunismo lleva al anarquismo禄. En el a帽o 1890 public贸 en la revista NINETEENTH CENTURY primero una serie de art铆culos en los que polemizaba con las tesis de T. Huxley, llamado entonces 芦perro de presa de Darwin禄. Kropotkin que un libro como el que public贸 en 1888 Huxley, titulado STRUGGLE FOR EXISTENCE AND ITS BEARING UPON MAN (鈥楲a lucha por la existencia y su relaci贸n con el ser humano鈥), perjudicaba m谩s a Darwin que todas las cr铆ticas de sus enemigos. Ten铆a raz贸n. Darwin, llamado a inspirar las revoluciones, estaba siendo utilizado por culpa de sus disc铆pulos para frenarlas. Estos falsos propagadores de Darwin 鈥攅specialmente los economistas鈥, hac铆an pensar que la palabra 隆AY! de los devorados era la 煤ltima palabra de la teor铆a social. Ellos, por pura ignorancia, elevaron 鈥榣a lucha sin cuartel y en pos de ventajas individuales鈥 al rango de ley universal. A Kropotkin le resultaba insoportable que se tratase a su querido maestro Darwin como un simple disc铆pulo del economista Malthus o que se le identificase con el soci贸logo Spencer. No se contentaba con advertir que no hab铆a que hacerles caso, porque su conocimiento de las Ciencias naturales no iban m谩s all谩 de algunas frases corrientes, y 茅stas tomadas de divulgadores de segundo grado; con toda su fuerza atacaba a los que reduc铆an la teor铆a de Darwin a la justificaci贸n de la lucha entre individuos por los medios de subsistencia, entre seres eternamente hambrientos y 谩vidos de la sangre de sus hermanos. Su experiencia le dec铆a que en la naturaleza no hay nada que hable a favor de esta lucha. Al contrario, todo gira en torno a la cooperaci贸n. Por eso se propuso como objetivo cambiar la imagen de Darwin y pudo hacerlo s贸lo porque hab铆a conseguido ser un int茅rprete autorizado. As铆, en la 芦Introducci贸n禄 tuvo el acierto de hacer constar que su planteamiento, contrario a todas las interpretaciones sociol贸gicas y econ贸micas de la teor铆a de Darwin, contaba con la aceptaci贸n por parte del mismo Henry Walter Bates, el que fuera el primer protector de Darwin. Esa previsi贸n era necesaria dada la tendencia a ver en 茅l a un detractor de Darwin. No compartir铆a, pues, ninguno de los planteamientos interdisciplinarios de los biopol铆ticos contempor谩neos que hablan de la coexistencia pac铆fica entre bi贸logos y soci贸logos.

Severtsov y Poliakov, naturalistas rusos

Al mismo tiempo Kropotkin se distanciaba de la postura de los que no se sent铆an con fuerza de seguir el planteamiento radical nacido del darwinismo hasta sus 煤ltimas consecuencias. Los evolucionistas de su tiempo, al reconocer el origen animal del hombre, a lo sumo reconoc铆an que con el invento de la historia el hombre abandonaba para siempre su mundo animal. As铆 pensaban los darwinistas como Alfred R. Wallace. Por el contrario, Kropotkin dec铆a que lo mejor que puede hacer la izquierda para el hombre era ayudarle no a salir del reino de los animales sino a permanecer en 茅l. En esto le avalaban sus propias experiencias de naturista adquiridas en sus viajes por la Rusia Oriental 鈥攏o por el sur del Atl谩ntico, como en Darwin鈥. Aunque menciona una conferencia del bi贸logo franc茅s Espinas de 1881 en la que se interpreta a Darwin como un cooperativista, deja claro que los primeros en hacer esta lectura correcta del maestro fueron los rusos. Concretamente, el zo贸logo Karl F. Kessler, de la Universidad de San Petersburgo, quien fue el primero en protestar en el congreso de los naturalistas rusos en enero de 1880 contra el abuso del concepto 芦lucha por la existencia禄. En la formulaci贸n de su tesis la 鈥榣ey de la ayuda mutua鈥 cont贸 con el apoyo del zo贸logo Alexey N. Severtsov, as铆 como su amigo personal, Iv谩n S. Poliakov. Todos estaban impresionados por la obra de Darwin, pero al observar la naturaleza siberiana y del sur de Rusia se preguntaban constantemente d贸nde estar铆a esa despiadada competencia entre los animales de la misma especie, que no encontraban por ning煤n sitio.

Kropotkin sac贸 dos conclusiones de su lectura de Darwin. La primera: el origen prehumano de los sentimientos morales. El hombre no s贸lo procede del mundo animal sino que de este mundo se originan los instintos que dieron origen a la moral. Kropotkin piensa que el notable progreso de las Ciencias sociales a finales del siglo XIX le ofrece la posibilidad de demostrar que la incorporaci贸n de esos instintos a la organizaci贸n de las sociedades humanas fue la base del progreso moral. Por fin 鈥攄ec铆a鈥 no har铆a falta hablar de 鈥榓mor鈥 ni de la 鈥榮impat铆a鈥. Entre los humanos 鈥攃omo entre los animales鈥 no hay ni lo primero ni lo segundo: solo hay 鈥榮olidaridad鈥. La segunda tesis es que la mejor forma de organizaci贸n pol铆tica es el federalismo. Lo que a primera vista parec铆a ser una desinteresada defensa de Darwin frente a las malas interpretaciones de los social-darwinistas, acaba siendo la vuelta a la vieja utop铆a anarquista: lo mejor para el ser humano es deshacerse del Estado y volver a los tiempos de la comuna, que es lo mismo que volver al siglo XII, a los tiempos en que todo lo europeo era federalista, como dir谩 en una conferencia que es considerada la conclusi贸n de su obra magna EL APOYO MUTUO.




Fuente: Noticiasayr.blogspot.com