January 10, 2021
De parte de La Haine
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Foto: Trabajadoras de Zara durmiendo entre cartones en el Centro Comercial Gran Plaza 2 (Madrid). Fotos: Twitter @Oprimide

Riders currando bajo la lluvia y la nieve; trabajadoras de ZARA que han pasado la noche durmiendo sobre cartones y tapadas con abrigos por el fr铆o; trabajadores de centros comerciales que probablemente hasta el lunes no puedan retornar a sus casas. Hay que terminar con este sistema criminal cuya 煤nica funci贸n es engordar los bolsillos de los capitalistas.

La borrasca bautizada como 鈥淔ilomena鈥 lleva ya casi 24 horas causando enormes destrozos en la pen铆nsula ib茅rica, dej谩ndonos las im谩genes de coches atrapados, gente durmiendo en polideportivos y la cifra confirmada a mediod铆a de cuatro muertos. Mientras esto ocurre, e igual que hemos podido ver durante la pandemia, los organismos p煤blicos y los mensajes en redes sociales apelan en masa a la responsabilidad individual de los ciudadanos, mientras muchas empresas siguen obligando a los trabajadores y trabajadoras a ir a su centro de trabajo, incluso bajo estas condiciones climatol贸gicas extremas.

Tras las ya habituales llamadas a la 鈥渞esponsabilidad individual鈥 que van desde increpar a quienes piden comida a domicilio hasta cuestionar a quienes llevan toda la noche atrapados en carreteras como la M-40 de Madrid, lo que se esconde es una estrategia consistente en culpabilizar a los trabajadores que ayer tuvieron que salir de sus casas en lugar de a las empresas que lo hicieron posible.

No habr铆a usuarios pidiendo pizzas a domicilio en medio de un temporal, con el enorme riesgo que eso supone para los repartidores, si no existieran empresas explotadoras que se lucran del trabajo mal pagado y precario de los riders, as铆 como no se puede exigir ni poner el foco en responsabilidad individual y en la posibilidad de quedarse en casa si los centros de trabajo no cierran y los capitalistas exigen que los trabajadores sigan en sus puestos.

Las redes se han llenado desde anoche de testimonios de trabajadores que no pudieron salir antes del trabajo y tuvieron que volver con metros atestados, quedarse durante horas atrapados en carreteras o terminar sus trayectos andando, a veces largos recorridos, en medio del temporal.

Tambi茅n hemos visto el caso contrario, trabajadores que tuvieron que quedarse a dormir en sus centros de trabajo, como es el caso de algunas trabajadoras del ZARA del Centro Comercial Gran Plaza 2 en Madrid, que han pasado la noche durmiendo sobre cartones, en condiciones deplorables, sin poder mantener la distancia de seguridad y tapadas con abrigos por el fr铆o.

ZARA, empresa de Amancio Ortega, que lleva siendo a帽os el hombre m谩s rico del Estado Espa帽ol, decidi贸 mantener la tienda el m谩ximo tiempo posible abierta, exponiendo a sus empleadas al temporal y oblig谩ndolas a pasar el fin de semana en la tienda, pese a que las ventas de una tarde no supongan siquiera diferencia alguna en sus millonarios beneficios.

De igual manera ha ocurrido en centros comerciales como Xanad煤 y Pleniulunio, tambi茅n en Madrid, donde el fr铆o y la imposibilidad de volver a casa se han juntado con el miedo a la pandemia y al contagio, lo que ha obligado a las trabajadoras a dormir con mascarillas. Esto no habr铆a pasado si la gerencia de los centros comerciales no hubiera decidido cerrar antes del cierre de carreteras o si los due帽os de la tienda no hubieran antepuesto la salud y seguridad de los trabajadores a las ventas que, de todas maneras, ya no estaban haciendo porque los centros estaban vac铆os de clientes.

No han faltado los tweets ir贸nicos como este en que se insinuaba que probablemente la gerencia de MANGO aprovechase para pedir a las empleadas que pusieran un poco en orden la tienda; evidenciando que el problema no es la nieve sino la precariedad laboral que arrastr谩bamos de antes en este tipo de establecimientos.

Mar铆a es trabajadora de una cafeter铆a en un centro comercial al norte de Madrid (no quiere dar m谩s datos por temor a represalias de la empresa) y nos cuenta que recibi贸 un mensaje del ayuntamiento de esa localidad a las 17h informando sobre algunas de las medidas tomadas, las cuales inclu铆an el posible cierre de carreteras tan solo una hora m谩s tarde. Cuando llam贸 a su jefe, y le explic贸 la situaci贸n y que el centro comercial ya no ten铆a apenas clientes, este le dijo que 鈥渆sperara a ver qu茅 pasaba鈥 y no fue hasta las 20.30h que pudieron cerrar la tienda, volviendo a casa casi tres horas m谩s tarde por los cortes y aver铆as en los servicios de Metro y Renfe.

Otro trabajador del C.C. Gran Plaza 2 escribe que tras pasar la noche all铆, probablemente hasta el lunes no puedan abandonar el centro.

Como ya pudimos ver durante la pandemia, vivimos en un sistema gobernado por empresas que anteponen sistem谩ticamente el beneficio econ贸mico al bienestar de las personas y estamos gobernados por unos gobiernos que trabajan por y para los intereses de las empresas del IBEX (aunque se hagan llamar a s铆 mismos progresistas). Las situaciones de emergencia solo evidencian el verdadero funcionamiento de este sistema y su cara m谩s cruda.

Entre las personas que anoche no pudieron volver a casa por capricho de unos pocos hay personas con hijos o personas dependientes que necesitan cuidados, estudiantes que no van a poder presentar un justificante cuando el mi茅rcoles vayan a un examen sin haber repasado porque llevan cuatro d铆as durmiendo en un centro comercial, personas que necesitan medicaci贸n, etc茅tera. Se trata de una situaci贸n que pod铆a haberse evitado si la mentalidad que nos gobierna no fuera la de la maximizaci贸n del beneficio a cualquier precio.

El capitalismo no un sistema 鈥渋mperfecto鈥 que debamos abrazar porque es el mejor que tenemos. Se trata de un sistema cuyo funcionamiento depende directamente del trabajo y el sufrimiento de miles de millones de personas. Hasta que una prenda de ropa de ZARA llega a nuestras manos, no s贸lo pasa por la precariedad de las dependientas de la tienda, sino que en su misma confecci贸n ya hay trabajo infantil y esclavo, gracias a la deslocalizaci贸n de la producci贸n. La deslocalizaci贸n, junto con el retroceso en derechos laborales que hemos sufrido en los 煤ltimos a帽os y la llamada uberizaci贸n de la econom铆a son el 煤ltimo paso de un camino muy largo que ha pasado por considerar siempre a la clase trabajadora como una masa intercambiable de mano de obra barata.

Estar铆a bien que el fin del temporal fuera tambi茅n el fin de considerar que nuestros derechos laborales pueden estar en manos de capitalistas criminales, cuyo 煤nico objetivo es morir mil veces m谩s ricos de lo que nacieron. Y tambi茅n estar铆a bien que fuera el comienzo de una revitalizada lucha de clases, que luche por nacionalizar las el茅ctricas que nos suben un 27% la luz en medio de un temporal bajo control de las y los trabajadores, por terminar con el paro y la precariedad repartiendo las horas de trabajo sin reducir el salario para trabajar menos y trabajar todas, por organizarnos desde abajo superando a las burocracias sindicales atornilladas a sus sillones para derrocar el poder al servicio del capital y atajar de una vez la crisis clim谩tica que har谩 cada vez m谩s frecuentes episodios de temperaturas y clima extremos como 茅ste. Porque nuestras vidas valen m谩s que sus beneficios.

http://www.izquierdadiario.es/La-borrasca-y-la-desidia-capitalista-nuestras-vidas-valen-mas-que-sus-beneficios




Fuente: Lahaine.org