May 10, 2021
De parte de Nodo50
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La lamentable situaci贸n socioecon贸mica mundial derivada de la emergencia sanitaria por la COVID-19, caracterizada entre otras cosas por el creciente desempleo y una mayor pobreza y miseria, ha hecho reaccionar, como era de esperarse, a millones de ciudadanos en todos los rincones del planeta. Personas comunes molestas no s贸lo por la crisis como tal, sino por el aprovechamiento que de la misma est谩n haciendo las 茅lites y los Gobiernos, y cuya principal consecuencia ha sido el aceleramiento de la formaci贸n de un nuevo orden mundial neoliberal, que est谩 originando una tragedia social como no hab铆a pasado antes, con una minor铆a cada vez m谩s rica y el resto de la humanidad cada vez m谩s pobre, en medio de un totalitarismo global en ciernes, la construcci贸n de la sociedad digital-cibern茅tica de car谩cter vigilante-excluyente-desigual y en general de la mayor opresi贸n y control social de la historia.

L贸gicamente las protestas en todo el mundo han tenido una contundente respuesta por parte de las fuerzas policiales y otros grupos armados regulares e irregulares al servicio de los Estados. Se ha evidenciado durante la pandemia por el nuevo coronavirus, que los cuerpos de polic铆a, por ejemplo, no son m谩s que mercenarios al servicio de los poderosos, con la importante funci贸n de ayudar a preservar el Statu Quo a como d茅 lugar, empleando la mayor violencia posible en caso de considerarla 芦necesaria禄. En este sentido, los polic铆as no han dudado en detener arbitrariamente, torturar, asesinar y desaparecer incluso a ciudadanos que no han estado protestando de forma violenta, meti茅ndose con ni帽os, mujeres, discapacitados y ancianos. En tiempos de crisis como la actual, los polic铆as han exhibido su lado m谩s oscuro para defender al orden establecido, ocasionando en no pocas veces verdaderos ba帽os de sangre.

En el caso de Colombia, la brutalidad policial ha intentado en las 煤ltimas semanas contener la furia de numerosos ciudadanos, una especie de estallido social como respuesta parcial al manejo malintencionado de la pandemia por parte del Gobierno de Duque, que ha protegido a la 茅lite econ贸mica colombiana y for谩nea de las consecuencias de la semiparalizaci贸n por la COVID-19. La polic铆a de Colombia, acostumbrada a actuar de forma delincuencial, ha aprovechado esta coyuntura para arremeter con notable sa帽a contra el pueblo alzado, asesinando a decenas de personas e hiriendo a centenares o quiz谩 a miles de individuos. Evidentemente la administraci贸n de Duque sabe que los cuerpos policiales colombianos act煤an con brutalidad, y entonces justifica lo que hacen, algo que no sorprende para nada, considerando adem谩s que est谩n a la orden de un Estado narcoterrorista, violador de derechos humanos a m谩s no poder en nombre de la democracia burguesa. M谩s a煤n, algunas autoridades colombianas han planteado que las protestas fueron organizadas por guerrilleros y en ellas han participado delincuentes y terroristas con el 煤nico fin de destruir y robar; naturalmente esto no es m谩s que una excusa gubernamental para el accionar policial violento contra los manifestantes:

鈥淓l presidente Iv谩n Duque ha calificado estos disturbios como 鈥檛errorismo urbano de baja intensidad鈥. El t贸tem de la derecha colombiana, el expresidente 脕lvaro Uribe, escribi贸 en un tuit, borrado m谩s tarde por la red social por contravenir sus normas, en el que apoyaba el derecho de soldados y polic铆as a utilizar sus armas para defender su integridad. La izquierda lo interpret贸 como una invitaci贸n a un derramamiento de sangre.

El ministro de Defensa, Diego Molano, asegur贸 que los ataques contra los uniformados son acciones coordinadas por 鈥榙isidentes鈥 infiltrados en las protestas. Dice que han sido premeditadas, organizadas y financiadas por las disidencias de las Farc, un peque帽o grupo que no se atuvo al proceso de paz, y el ELN, la 煤ltima guerrilla reconocida de Colombia. Por ahora no hay pruebas de que sea as铆. Molano cont贸 que cuando una caravana de la polic铆a buscaba en Cali gasolina para abastecerse, un grupo de asaltantes atac贸 las gasolineras cercanas y extorsion贸 a sus due帽os.

El presidente despleg贸 al ej茅rcito para contener los actos de violencia, pero no ha dado resultado. Al rev茅s, ha elevado la tensi贸n. La respuesta del Gobierno ha sido redoblar efectivos. El director de la polic铆a, el general Vargas, anunci贸 que reforzar谩 Cali con casi 1.500 polic铆as m谩s. Vargas no dio cifras concretas sobre muertes, solo asegur贸 que sus agentes act煤an en defensa propia y respetando la ley. 鈥楴adie ha dado instrucciones de disparar鈥, dijo鈥. https://elpais.com/internacional/2021-05-04/la-violencia-policial-se-descontrola-en-colombia.html

 

 

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Fuente: Kaosenlared.net