October 7, 2021
De parte de La Tarcoteca Contrainfo
380 puntos de vista


Es difícil estudiar un tema con tantas aristas de un modo sencillo. Por eso vamos a simplificar tanto términos como factores al máximo para tener un cuadro general que permita orientarnos, ver cómo se pasó de la Crisis Financiera a la Crisis de Todo y cómo concluirá sin tener que escribir un libro.

Desde que en la Gran Recesión de 2008 se inició el periodo de medidas contraciclicas para combatir la crisis hemos visto cómo los gobiernos han hecho caso omiso a las necesidades estratégicas de sus estados, las cuales pasan por la eficacia del circuito económico y la estabilidad económica. 

Economías Estables

Para lograr la eficiencia económica se necesita:
– un Sistema Económico que asegure la Estabilidad de su Circuito productivo (velocidad monetaria alta, baja morosidad, bajo endeudamiento…). Si no es estable se desequilibra fácilmente ante las fluctuaciones, detiene el circuito económico y se genera una crisis. Esto es lo sucedido en 2008 con la Gran Recesión.

– un Circuito Económico Eficaz que asegure los suministros mínimos (cantidad, transporte rápido,  precio razonable…) tanto a empresas como a particulares. Si no es eficaz afecta bien a la producción bien el consumo, generando déficits, que si son críticos generan crisis. Esto es lo sucedido en 2020 por la Pandemia.

Las fluctuaciones son consustanciales al proceso económico. Si estas fluctuaciones son demasiado amplias el circuito económico se para, y es cuando manifiesta la crisis. De ahí la necesidad de estabilidad.

Economías Inestables

La crisis puede afectar al Circuito Económico, a sus Sistema Económico, o a ambos. 

Ante una crisis financiera: de falta de crédito, bajada de fondos, disminución de la velocidad monetaria, etc los servicios financieros Intervienen con créditos, estímulos, desincentivaciones y sanciones correctoras.

Ante una crisis productiva: de falta de abastecimiento, de suministros medios o mano de obra, equipos,  etc, se debe recomponer el circuito económico mediante la reasignar recursos. Estas formas de intervención se denominan cíclicas y contracíclicas. El objetivo es Aumentar los recursos disponibles, reconstruir la producción y aumentar el consumo. Aún así nada evita la competencia, la cual puede dar al traste con los planes de Reconversión

Cuando el sistema recupera la estabilidad se dice que ha sucedido un ciclo.

Procesos de recuperación de las crisis

Las medidas correctoras pueden afectar al Circuito Económico, a sus Sistema Económico, o a ambos. 

La reacción ante una crisis puede ser cíclica, clásica, en la que no se aplican medidas correctoras, generalmente en la fase de reconocimiento del problema, a la aplicación de medidas correctoras que intentan paliar sus efectos. O contracíclicas, si se implementan medidas correctoras.

Las crisis “cíclicas“, clásicas, son aquellas en que no existe intervención en el proceso de saldo de cuentas.  Las empresas que no hayan sabido o podido gestionarse y no consigan ayuda son liquidadas o transformadas; amortizadas. También ocurre con las personas. Generalmente implica el cambios de gestores, reajustes en plantilla, procesos, instalaciones y equipos. Al final permanecen las empresas más solventes, a cambio de un alto coste social, que suele ser alto. El desmontaje del circuito es muy doloroso.
Esquemáticamente: el circuito económico se interrumpe> disminuye la estabilidad> parte del circuito se deshace> se invierte> se rehace> y se recupera la estabilidad.

En condiciones “contracíclicas” estas empresas son subvencionadas, intervenidas, para poder ajustarse a las nuevas condiciones, poder hacer frente a pagos, y continuar su actividad con relativa normalidad habitual tras superar el ciclo.
Esquemáticamente: el circuito económico se interrumpe> disminuye la estabilidad> se invierte> el circuito se rehace

Como vemos la diferencia entre ambas reside en qué fase se aplican las medidas de estabilidad, las inversiones, pretendiendo que el circuito no se descomponga

Las medidas anticíclicas tienen la ventaja sobre las cíclicas en que mantienen la estabilidad social y las redes económicas de poder. Son sin duda las preferida por las oligarquías, porque les proporciona beneficios extra directos en forma de rescates. La idea no es mala, pero tiene efectos secundarios realmente perverso como veremos.

2008 el inicio de la “Crisis sin fin”: Primer ciclo

A nadie escapa que en 2008 se produce la Gran Recesión, una crisis financiera que acaba afectando al circuito económico mundial. Esta provocó una serie de medidas anticrisis que acabaron reconfigurando el mundo en cuestión de 10 años.

De entre las medidas contracíclicas implementadas durante el periodo postdepresión de 2008 destinadas a estabilizar la economía la más popular ha sido el abaratamiento del crédito por medio de la Facilitación Quantitativa, y con este el pago de deudas, facilitar la inversión y mantener el movimiento de la economía. 

La segunda fueron los “rescates“, subvenciones y créditos ventajosos a las empresas, generalmente bancos, ante avalanchas de incumplimiento de deudas, las cuales amenazaban con paralizar el sistema de intercambios. 

La tercera fue la “austeridad“, recortes de los gobiernos en sus servicios para disminuir el gasto público. La intención era que el nicho dejado por los servicios públicos se supliese con servicios privados, que al competir, ya se sabe, en un “mercado perfecto”, abarataría los precios. 

En 2010 finalizan los estímulos masivos y se esperó a comprobar que la respuesta a las medidas correctoras surtieran efecto. 

2011 Nueva crisis

Los datos macro no acaban de cuadrar, para 2011 se requiere una nueva tanda de estímulos. Se puede considerar el inicio de un nuevo ciclo de la misma crisis o una crisis subsecuente, no tiene importancia a efectos prácticos porque el monitoreo económico es constante.

El abaratamiento del crédito produjo un volumen monetario histórico que generalmente se ha dirigido a los mercados de valores, a productos financieros y otros pozos de inmundicias, en búsqueda de nichos de rentabilidad. Esto llevó a una concentración empresarial entorno a corporaciones trasnacionales, con mayor capacidad de crédito, tendentes al monopolio y a la eliminación de numerosos minoristas a lo largo del mundo. Llegó la producción a escala planetaria. 

Los “rescates” mantuvieron la cohesión social, pero propiciaron el mantenimiento de empresas ineficientes, no ajustadas a las nuevas condiciones productivas, incapaces de mantener la competencia productiva; inestables. 

La austeridad produjo una disminución de la inversión pública que no pudo ser suplida por los servicios privados, al tratarse de empresas remarcadamente ineficientes si no zombis; aumentando la inestabilidad. 

Es así como la economía se desestabiliza en alguno de sus puntos, requiriendo un nuevo ajuste del mismo reiniciando el ciclo. 

La crisis de unos es la bonanza de otros. China permaneció estable, absorbió las deslocalizaciones industriales, se encumbró como productor industrial mundial y apunta a que desbancará a EEUU económicamente. En el circuito económico mundial China se convirtió en el núcleo del circuito. Este fue el punto final de la hegemonía económica americana.

A medida que incrementaron los elementos de inestabilidad la velocidad monetaria disminuyó, el nivel de apalancamiento global creció, lo que se interpretó como un enlentecimiento económico y acumulación de capitales sin salida. Se dejó de invertir a pesar de los estímulos. Aún así el circuito económico se mantuvo operativo unos cuantos ciclos. 

Siguientes ciclos

Podemos considerar que este segundo Ciclo Contracíclico” inició con la segunda facilitación o expansión cuantitativa, la segunda tanda de medidas correctoras.

Cada país llegó en un momento distinto, y solo llevó a un lugar, la repetición del ciclo en sí.
– Japón en 2002, repetición en 2012 y 2020
EEUU 2008, 2011, 2013, 2015, 2020
– UK en 2008 2011, 2015, 2020
– UE en 2008, 2011, 2015, 2020

La importancia e impacto de estas expansiones en el futuro cercano serían tan importantes que marcarían la política y economía de los países afectados por décadas, afectando a su geopolítica.

2016 el “Ciclo sin Fin”

Nada hacía remontar la economía. Nada recuperaba la estabilidad del sistema. 

En algún despacho algún iluminado abrió un viejo libro de recetas y escogió la de hiperinflacción para curar a la economía. Tal vez leyendo sobre nazis y la Republica de Weimar

Esta facilitación, que se suponía debía ser puntual, a sabiendas de los estragos, distorsiones e inestabilidades que introduce en el sistema económico. Llegó al paroxismo con los Tipos de Interés negativos, los cuales suponen una Flexibilización permanente. Literalmente Crédito ilimitado. El ciclo sin fin, lo cual podríamos considerar un estado de tensión superior, constantemente estimulada.

La medida correctoras se introduce cuando hay algo que corregir. Si se hace permanente indica que hay que corregir siempre algo, que nunca se va a arreglar. La Crisis de Todo.

La intuición nos lleva a pensar que esta situación no puede durar mucho tiempo.

El capital se deposita, se invierte, cuando hay focos de rentabilidad, de beneficios. Se controla por incentivos y estímulos. Mientras el capital financiero se ceñía a su fiesta particular de beneficios crecientes interfería pero no impactaba en el circuito económico físico. De vez en cuando hacía una visita al mundo real, en forma de burbuja financiera, en bienes raíces, criptos, bolsa, tesla, apple, macrogranjas, hidrógeno, renovables… introduciendo sus distorsiones. Cada vez más frecuentes, pero la economía operaba.

El efecto secundario sumativo de cada inyección de capital puramente especulativo es palpable en cada ciclo. Empresas cada vez más grandes con fondos infinitos que primero acaban con las más pequeñas y después absorben o se fusionan con otras grandes. La producción real se relocaliza en áreas más rentables. Después de varios ciclos se realiza a escala global en muy pocos lugares, lo que ya de por si constituye efecto monopolístico global. Áreas enteras quedan marginadas mientras otras se atestan. 

Rápidamente, en cuestión de 13 años, se ha reconfigurado un nuevo mundo globalizado lleno de desequilibrios y desigualdades, altamente interdependiente, frágil, lleno de cisnes negros, poco resilente, cuyo poder organizativo recae cada vez en menos manos. Y esto con el capital especulativo relativamente contenido.

2020 El Rescate de Todo

Pero en 2020 llegó el covid19: la paralización global de empresas produjo de nuevo la interrupción del circuito económico mundial, paralizó el envío de suministros de todo tipo, el tráfico de personas e introdujo inestabilidad y fragilidad en el sistema.

Se respondió de nuevo con medidas contracíclicas, que mantuvieron el sistema mientras se superaba la crisis. Con una gran diferencia: tanto empresas pequeñas y medianas como personas fueron asistidas. Otra diferencia es que el endeudamiento que estas hubieran sufrido recayó esta vez en los gobiernos.

Estos rescates en países generalmente desarrollados no impidieron que la distribución desigual de recursos y producción provocara desabastecimientos regionales que repercuten en toda la cadena de valor. La cadena se rompe por el eslabón más débil, y los países productores de materias primas frenan sus exportaciones, paralizando la producción industrial.

El efecto es que a finales de 2021 los suministros siguen sin llegar mientras las empresas siguen sin producir. Un momento dorado para los inversores.

2020 el Capital Especulativo se desborda: La “Burbuja de Todo”

La escasez temporal fue interpretado como el momento indicado para invertir en todo. Las bolsas marcan máximos históricos. El capital financiero se desbordó finalmente por el mundo, rompiendo las fronteras entra la ficción y la realidad, de lo racional y lo irracional. Los tiburones salieron de pesca.

Mientras el capital ficticio se dedicaba a invertir en derivados financieros la furia destructiva del capital masivo estaba relativamente contenida. Pero este capital groseramente masivo, esperpéntico, convirtió a las mercancías circulantes, ahora escasas, en sus presas, al revalorizarse y proporcionar mayor rentabilidad. 

Cuando a las empresas de inversión se les da crédito ilimitado pueden competir por la mercancía sin límite, y eso es lo que estamos viendo en mercados tan críticos como energía, alimentación y últimamente desde materias primas a microchips. La burbuja de todo.

2021 La Inflación de Todo

La burbuja de todo llevaría, según esta lógica, a que todo, en todos lados, empiece a subir de precio; como estamos viendo. Primero en el mercado de futuros, por la competencia entre grupos de inversión, siguiendo por toda la cadena productiva hasta llegar meses después a los comercios minoristas y hogares.

202? La Deflación de Todo…

Cuando se acumulan los productos en los almacenes estos se saturan, los precios comienzan a bajar hasta que su producción deja de ser rentable. Durante la pandemias vimos cómo el precio del petróleo se convirtió en negativo, pagando por retirar stock. Produce un efecto deflacionario que también provoca rescates, como hemos visto, de las empresas menos rentables. Aún así, si no se frena la especulación y el estímulo, si continua la inversión ficticia, no afecta a la rentabilidad de la empresa, sino a su operatividad. Es decir, son capaces de hacer frente a sus pagos, ganar dinero y no producir nada. Se descapitalizan y se financiarizan. Se convierten en empresas zombi que paralizan la economía 

… y el frenazo de todo

Llegará a un punto en que se paralice el consumo final de todos los productos, pero el precio siga creciendo a pesar de carecer de estos compradores finales; solo quedará un sin fin de intermediarios que encarecen el producto en cada transacción: bienes raíces, servicios sanitarios, alimentación, turismo… da igual la mercancía. Éste es el punto actual al que se está llegando. Una crisis de sobreacumulación con desabastecimiento global.

Mencionar que era cuestión de tiempo el que el capital financiero se desbordase y que se formase esta Burbuja de Todo. Recordar que ésta carestía ya estaba prevista desde que en 2013-14 comienzan las desinversiones petroleras en exploración, lo que auguraba una carestía de combustibles como la que se ha producido en 2021. 

El “frenazo de todo” ya estaba previsto. La pandemia solo introdujo elementos de inestabilidad que ya estaban presentes: freno a los suministros, producción y solvencia, inherentes el propio proceso de acumulación del sistema. 

La forma adecuada de respuesta en un mundo globalizado sería una producción mundial concertada y envío de suministros necesarios suficientes generalizado. Es decir, estabilizar los circuitos económicos mundiales. Esto queda más allá de la imaginación de ningún capitalista.

Hacer lo mismo intentando que sucedan cosas distintas es de necios

Cuando el problema reside en la provisión de suministros aunque se disponga de medios financieros no se puede reasignar productos. La intervención que lleva a la reconversión debe ser física.

Cuando el problema reside en que las propias herramientas de intervención no funcionan (el crédito se estanca, aumentan los impagos, disminuye la inversión, crecen las burbujas financieras como la bolsa…), el sistema se mantiene inestable a pesar de disponer de recursos abundantes, y se debe estabilizarlo “por otros medios”. 

La intervención del estado puede llegar al culmen de la estulticia pretendiendo solventar la crisis de estabilidad del sistema (crediticia, de ahorros, de inversión, especulativa), de asignación de productos, como si de una crisis de producción en si se tratase. Este sería un error estratégico grave, porque ambas se solventan de formas distintas como hemos visto. Es el caso de EEUU, UK o la UE, y su origen es político.

EEUU es paradigmático.
– A Obama  le estalló la crisis en las manos. Fue el primero en aplicar extensiblemente las medidas anticíclicas en 2008 asumiendo que se trataba de una crisis financiera. Pero también optó por disminuir el precio de las materias primas críticas mediante dos guerras, Siria y Libia. Smart, aunque no funcionó.

-En 2015 China toma la delantera económica mundial.
-En 2016 Donald Trump pretendió reasignar los recursos internos y externos, traer la producción a EEUU, basado en las medidas contracíclicas, el “Ciclo sin Fin” y un sistema de incentivos y sanciones internacionales.  A pesar de todo y a regañadientes tuvieron que aceptar los rescates minoristas a raíz del covid19 sufrir la ruptura del circuito sin capaz de recuperación. Se dio cuenta de que no era necesario reconvertir el circuito, sino redirigirlo. Pero su proyecto rechazado in extremis por las élites en su primer mandato. Las élites y oligarquías globales situadas en EEUU estaban cómodas con el circuito como estaba.
-En 2021 la administración Biden pretende reasignar recursos externos interfiriendo militarmente en las rutas comerciales internacionales, en concreto las indopacíficas; porque el resto ya las controlan. Esto aumentará artificialmente le efecto de carestía global y alza de precios que se pretende les de ventaja. Si le sumamos el efecto de la “Inversión en Todo” nos damos cuentas de las proporciones del problema.
No son recetas, son crecepelo

Aunque se obtuviese el preciado recursoes el Sistema Económico de incentivos, beneficios e inversiones el que asigna tanto el recurso como el beneficio, y es el que está roto, no la cadena de suministros. Es decir, puedes situarte en un contexto de sobreabundancia, con los almacenes llenos de mercancía, pero sin compradores potenciales, al no tener capacidad adquisitiva para competir con los grandes compradores. El ejemplo más claro es el mercado inmobiliario, atestado de casas vacías junto a barrios de indigentes. 

La falta de materiales solo puede ser un incentivo si otorga beneficios. Llegamos a la paradoja de que es el sistema económico el que puede subsistir sin circuito económico. Tal es así que el gobierno de turno debe implementar nuevos circuitos fuera del sistema dominante, como el sistema de cupones, raciones y suministros directos para seguir funcional.

Si las empresas se descapitalizan, llegado el momento en que el producto real se aprecia no existirá capacidad de suministro. Es decir, si un país decide solventar una crisis económica aduciendo falta de recursos por medio de una guerra lo único que obtendrá será la misma crisis en medio de una guerra.

Cambio de modelo

Las empresas americanas, el circuito económico americano, dispone de todo lo necesario para prosperar, pero no dejan de formarse burbujas especulativas y descapitalizaciones de empresas que ponen en riesgo una y otra vez la estabilidad y el propio circuito. 

¿Solucionan las medidas económicas la situación de desabastecimiento y estabilidad del sistema? Si y no. Si el problema de suministro al país, pero no a personas y empresas. Paradógico. El mecanismo de intercambio sigue bajo presión especulativa alejando a los consumidores de sus productos. 40 millones de americanos asistidos tienen que emplear cupones de alimentos, no dinero como medio de asignación de bienes. No es el circuito, es el sistema de asignación, el sistema económico, el que está roto. 

Cuanto más crítico sea el producto que sale del circuito, agua, electricidad, gas, transporte, y mayor su carencia, más impelidos estarán los estados a intervenir para asegurar el suministro y la estabilidad del circuito económico. Lo vemos de muchas formas, pero en su forma más cruda y directa en UK con el suministro militar del gas. Las medidas contracíclias han sido aplicadas transversalmente a las micro y marcoeconomías en forma de intervención de los Estados. Recordar el CARES Act en EEUU 2020. Es decir, al final y sin alternativa se tuvo ajustar el sistema de asignación de bienes y servicios, algo que se había evitado por todos los medios.

Esta intervención estatal directa, que ahora es coyuntural, se convertirá en la norma, debido a la inestabilidad del sistema. Es percibida por los medios capitalistas como una “ingerencia socialista”, “socialcomunismo” o cualquier otra majadería. Lo que estamos viendo es lo que los viejos marxistas definían como “Capitalismo en Decadencia”, definición de fascismo.

El Capitalismo finaliza con cupones y cartillas; empieza el Fascismo
Existe una tendencia global a la escasez de bienes y servicios, natural o artificial, y al desabastecimiento. Sobre todo marcada por la crisis de carburantes. Aumentará naturalmente conforme aumente el nivel de desarrollo de las distintas sociedades.
Un frenazo de todo en todo lugar a la vez puede ser posible, como vimos durante la pandemia, pero las distintas velocidades de recuperación facilitan la recuperación general e impacto.
Es muy difícil que se den situaciones críticas de desabastecimiento, porque, como hemos visto, al final acaban siendo garantizadas por uno u otro gobierno, civil o militar. 
Cuando las medidas de recuperación fallan se den situaciones graves de sufrimiento social que desembocan en disturbios, pillajes y mercado negro. O en situaciones de emergencia nacional que pueden llegar a cambiar gobiernos hasta encontrar uno que satisfaga las necesidades, fue el caso del Líbano. Es decir, nos tocará a las fuerzas sociales arrancar a los gobiernos que protegen a sus oligarcas los bienes y servicios que requerimos. En esta línea van los disturbios que se llevan produciendo a parir de 2017 en todo el mundo: Colombia, Ecuador, Chile, Bolivia, Nicaragua, el propio Estados Unidos, Francia…
Este Estado de Emergencia es conceptualmente muy peligroso, porque en su nombre pueden que surjan engendros. Que llegue el día en que veamos a los barcos mercantes escoltados por barcos militares, como en los tiempos del filibusterismo, para asegurar el suministro de mercancía. Que sean los propios militares los que asumieran el transporten las mercancías y participaran en el circuito económico. Que se conculcaran los derechos fundamentales como sucedió durante la pandemia. O que en un estado de ‘Crisis de Todo’ se diera todo a la vez. Sería entonces cuando los circuitos económicos militarizados perderían cualquier atisbo de democracia; simplemente una era de Fascismo.
Veremos en sus televisiones que la falta de producto global es producida por la voracidad e China. Dirán que consumimos por encima de nuestras posibilidades. Oiremos en sus radios que el alza de los precios lo provocó un fallo cibernético, una catástrofe, un virus, una plaga de zombis  o cualquier otra gilipollez. Nos bombardearán en sus redes de todo menos la verdad: No quieren Redistribuir!, y No quieren Perder el Control sobre Sistema Económico intervenido les favorece aún más que un sistema sin intervención. Por eso insisten en que lo provocó la sociedad, que consumimos por encima de nuestras posibilidades; acusan a la víctima de verdugo.
Esta Crisis sin Fin no terminará hasta que el sistema económico cambie. Es lo que en el foro de Davos, las élites, intenta explicar, pero nadie quiere escucharle. Ellos lo denominan el Gran Resest “tendrás de todo pero no tendrás nada”. El problema es que no saben muy bien cómo hacerlo sin redistribuir y sin perder el control sobre el sistema económico. Parece que ya despunta la tendencia al uso de cupones alimentarios y el racionamiento. Un sistema implementado para beneficiar a los mismos.
Revolución o Disfuncionalidad
Hemos cambiado de una fase de sistema económico estable a una fase inestable en cuestión de 13 años. Es en estos periodos disfuncionales cuando el sistema es más vulnerable al cambio. Recordemos que se avecina un ciclo de carestía. Recordar que vivimos en la ‘Crisis de Todo’. Cuanto más disfuncione el sistema actual mayor tendencia a su sustitución. La diferencia es que esta vez el tiempo está de nuestro lado. Cuanto más se obcequen en mantener el sistema más fácil va a ser el cambio, porque más rápida será su caída al permitir acumularse más crisis y tensiones irresueltas.
Sin embargo el proceso social revolucionario clásico indica que a una fase de ‘Normalidad’, estable; le sigue una fase de ‘desmoralización’ y formación de contrapoderes, inestable; después la fase de ‘crisis’ o choque entre el poder y el contrapoder; y por último una ‘nueva normalidad’ establecida por el poder dominante. Lo que se ha conseguido con las medidas contracíclicas es alterar este mismo proceso revolucionario: el momento de desmoralización y formación de contrapoderes no ha llegado a pesar de existir una crisis. La ‘Crisis de todo’ se ha enquistado y amenaza con ser la nueva normalidad. Los procesos sociales de propaganda y formación de contrapoderes se han detenido al ser intervenidos económicamente sus miembros. Todo está extrañamente mezclado sin un fin cierto. Lo que creemos que el mantenimiento del suministro ha sido el suficiente como para no alterar el orden establecido. La crisis no ha sido tal. No ha sido suficientemente fuerte como para hacer que las personas sintieran la necesidad de un cambio de sistema. 
Pero no os preocupéis, porque al final tendremos una crisis sistémica ‘como dios manda’. De eso se encargan los intereses, crisis y procesos en marcha.
El Cambio de Sistema no debe ser ser cosmético, de gobierno, sino de paradigma, de modelo: de Circuito Productivo y de Sistema Económico; de lo contrario revertirá a su estado inicial. Este cambio es algo inabarcable para las élites, cuya dinámica es la de la conservación. Es posible acelerarlo si nos damos cuenta de que somos nosotras las que pertenecemos a la tierra; que somos nosotras las que tenemos que cuidarla, a ella y a sus seres; que solo debemos coger lo necesario; y que debemos de protegerla de todos aquellos que la agreden, abusan y manipulan para convertirla en su estéril propiedad privada. No hay más credo: Cada uno aporta lo que puede, Cada una toma lo que necesita. 
A nosotras como miembros de un pueblo nos corresponde dirigir nuestros destinos y decidir qué queremos producir, qué queremos consumir y cómo queremos vivir nuestras vidas sin ser marionetas de los juegos de las oligarquías de turno. Nos corresponde formar una nueva forma de democracia verdaderamente participativa, solidaria e inclusiva. Cada una debemos ser el motor de cambio, darnos cuenta de que se pueden hacer distintas las cosas y que cuanto más tardemos en cambiar más doloroso será el mismo.
A nuestra generación nos ha correspondido desmontar el sistema establecido por generaciones anteriores y montar uno Nuevo de forma que cada territorio se ajuste a su capacidad de carga. Una forma rápida de expresarlo es la de intentar transformar las 5erres capitalistas en las 6es socialistas. Esto supone de por sí un cambio de paradigma civilizatorio y un enfrentamiento con las élites locales ineludible



Fuente: Tarcoteca.blogspot.com