December 13, 2020
De parte de SAS Madrid
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Los vecinos y la oposici贸n denuncian el incumplimiento del Pacto Regional por la Ca帽ada Real Galiana, el plan que se aprob贸 durante la pasada legislatura para 鈥渞egularizar la situaci贸n patrimonial y urban铆stica de los inmuebles y las parcelas鈥 all铆 ubicadas.

– Desde el Comisionado por la Ca帽ada Real se帽alan a este diario que est谩n intentando buscar soluciones, pero no ofrecen ning煤n plazo concreto para la resoluci贸n del problema, algo que tambi茅n implica al Ayuntamiento de Madrid y la Delegaci贸n del Gobierno.

Puerta del Sol, 17 de mayo de 2017. La entonces presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, se fotograf铆a con la alcaldesa de la capital, Manuela Carmena, en la Real Casa de Correos, sede del gobierno regional. Ambas muestran sonrientes ante la c谩mara un librillo de setenta folios en cuya portada puede leerse Pacto Regional por la Ca帽ada Real Galiana. Para la l铆der del Gobierno auton贸mico, es un d铆a importante: 鈥淢arca el principio del fin de una situaci贸n radicalmente incompatible con nuestro modelo de sociedad鈥. Pero casi cuatro a帽os despu茅s de la firma de aquel acuerdo 鈥渉ist贸rico鈥, que se inclu铆a en el documento de investidura al que se lleg贸 con Ciudadanos, la situaci贸n de las m谩s de 7.000 personas que siguen residiendo en este asentamiento de 14 kil贸metros de extensi贸n contin煤a siendo insostenible. Los vecinos denuncian el incumplimiento del pacto. Y m谩s ahora, que llevan dos meses sin suministro el茅ctrico. Un problema que las administraciones siguen sin ser capaces de resolver y que est谩 poniendo a algunas personas contra las cuerdas: 鈥淗ay vecinos que necesitan un respirador y no pueden conectarlo鈥.

La falta de suministro se inici贸 a comienzos de octubre. De un d铆a para otro, dos de los seis sectores 鈥揺l V y el VI鈥 en los que se divide esta antigua v铆a pecuaria repleta de construcciones levantadas de forma irregular se apagaron por completo. En total, algo m谩s de ocho kil贸metros, m谩s de un millar de edificaciones y unas 4.500 personas 鈥揷asi la mitad de ellas ni帽os鈥 se quedaron a oscuras. Una de ellas es 脕ngel Garc铆a. Este arquitecto, residente en el Sector V, explica que todo comenz贸 con una comunicaci贸n de Naturgy, la empresa energ茅tica a cuyo suministro se enganchan de forma irregular estas construcciones, en la que se avisaba a los vecinos de que se iban a llevar a cabo en la zona unos trabajos para una 鈥渕ejora sustancial鈥 de la l铆nea energ茅tica. 鈥淵 de pronto dejamos de tener luz鈥, cuenta al otro lado del tel茅fono. Y, a d铆a de hoy, siguen desenchufados. Se han manifestado, han enviado cartas y han exigido soluciones. Incluso han planteado alternativas temporales a las autoridades. Pero, por el momento, siguen sin ver la luz al final del t煤nel. Y las administraciones no se atreven a aventurar cu谩ndo se habr谩 resuelto el corte.

A d铆a de hoy, la pelota sigue botando de un lado a otro. La compa帽铆a energ茅tica dice que est谩 a expensas de lo que decidan las autoridades, mientras que el Ayuntamiento que dirige Jos茅 Luis Mart铆nez Almeida y el Gobierno de Isabel D铆az Ayuso se han comprometido a resolver el problema 鈥渓o antes posible鈥. Jos茅 Tortosa de la Iglesia, Comisionado para la Ca帽ada Real del Ejecutivo madrile帽o, dependiente de la Consejer铆a de Vivienda, se muestra 鈥減reocupado鈥 por la situaci贸n. En conversaci贸n con infoLibre, explica que el apag贸n es consecuencia de 鈥渦n exceso de demanda en la red鈥. 鈥淣aturgy nos dijo que el consumo era muy superior al de un uso residencial habitual, lo que ha provocado que salten los mecanismos de seguridad y se corte el suministro鈥, apunta Tortosa. Era algo que ven铆a viendo desde hace 鈥渁lg煤n tiempo鈥. 鈥淟a 煤nica causa es que existan plantaciones de marihuana鈥, se帽ala. Por tanto, la soluci贸n pasa por desmantelar ese tipo de actividades. Una derivada que depende de la Delegaci贸n del Gobierno y que tampoco es sencilla de resolver: estos cultivos se encuentran dentro de propiedades privadas y una intervenci贸n policial requiere de una orden judicial.

Garc铆a, quien preside una de las asociaciones vecinales, no se cree esta versi贸n. Reconoce que el Sector VI, por sus grandes dimensiones, es muy 鈥渃omplicado de gestionar鈥. Y no niega que pueda haber all铆 huertos de marihuana. Pero rechaza tajantemente que en el quinto, en el que 茅l reside, haya el mismo problema. 鈥淭enemos un control de nuestros vecinos y a lo que se dedican, las actividades que desarrollan. Y es mentira que aqu铆 existan estos cultivos鈥, apostilla. Es cierto que desde hace un tiempo se ha levantado otro peque帽o poblado junto a la carretera. Y que no conoce tan a fondo cu谩l es la realidad en esa zona. Pero de todos modos, no cree que, en caso de que haya all铆 plantaciones, se haya incrementado el consumo de tal manera que se haya producido una sobrecarga. Por eso, decidieron mover ficha con la compa帽铆a el茅ctrica. En primer lugar, solicitaron una reuni贸n con Naturgy. 鈥淣o quisieron鈥, cuenta. Por eso, el siguiente paso fue pedir a la firma que les facilitase un informe en el que se viese la evoluci贸n del consumo el茅ctrico en la zona. 鈥淣os dijeron que esos datos tampoco los pod铆an proporcionar鈥, relata.

Como soluci贸n temporal, cuenta el vecino, se pidi贸 al Comisionado para la Ca帽ada Real del Ejecutivo madrile帽o que llevase alg煤n grupo electr贸geno a la zona hasta que se resolviese la falta de suministro. Pero la propuesta, sostiene, tampoco fue aceptada. Por tanto, dice, ya est谩n pensando en 鈥渏ugar la baza judicial鈥. Es la 鈥溍簄ica v铆a鈥 que ven clara unos vecinos para los que toda su vida cotidiana 鈥済ira alrededor de la electricidad鈥. Explican que llevan dos meses sin calentar la comida, sin ba帽arse con agua caliente, sin poder conectarse a Internet, lavar la ropa o enfriar sus neveras. Los generadores el茅ctricos son la 煤nica tabla de salvaci贸n. Y a ella no pueden agarrarse todos los vecinos. Garc铆a dice que, afortunadamente, en su caso puede permitirse el lujo de tener conectado el aparato ocho o diez horas diarias. Pero su situaci贸n econ贸mica no es la habitual entre la mayor parte de las personas del barrio. 鈥淭enerlo en funcionamiento entre seis o siete horas puede costar al mes en combustible entre 400 o 500 euros鈥, dice, al tiempo que define la situaci贸n en su sector como 鈥渕uy complicada, cr铆tica鈥.

Problemas sanitarios

Pero m谩s all谩 de ni帽os haciendo los deberes de la escuela a la luz de una vela, la falta de suministro el茅ctrico puede traer aparejados problemas sanitarios. 鈥淗ay personas que viven con un ventilador 鈥揺n referencia a los aparatos para enfermos con afecciones respiratorias鈥 y no pueden tenerlo conectado o gente mayor que necesita que sus medicamentos est茅n en fr铆o y no tienen nevera鈥, explica Garc铆a. Una situaci贸n que se vuelve todav铆a m谩s preocupante en plena pandemia. Javier Padilla, m茅dico de familia y autor, junto a Pedro Gull贸n del libro Epidemiocracia (Capit谩n Swing, 2020), se帽ala que una situaci贸n de pobreza energ茅tica incrementa las enfermedades cr贸nicas, las cardiacas y puede dificultar una higiene adecuada, que como han repetido por activa y por pasiva las autoridades sanitarias es clave para contener la expansi贸n del coronavirus. 鈥淎dem谩s, si se est谩 pidiendo a los ciudadanos que salgan lo m铆nimo de sus casas pero se tienen que quedar encerrados en un sitio en el que es imposible vivir, eso ya es un misil contra la l铆nea de flotaci贸n de esas recomendaciones鈥, apunta en conversaci贸n telef贸nica con este diario.

La Ca帽ada Real Galiana siempre ha sido la gran olvidada de las administraciones p煤blicas, a pesar de contar en la actualidad con tantos vecinos como Chinch贸n y Buitrago de Lozoya juntos. No siempre tuvo la misma extensi贸n. Las primeras edificaciones irregulares se levantaron all谩 por los a帽os setenta. Y, por goteo, se fueron extendiendo hasta terminar ocupando parte de los t茅rminos municipales de Rivas Vaciamadrid, Coslada y Madrid. Pero a diferencia de lo que sucedi贸 con otros municipios y barrios de la regi贸n que nacieron por el mismo procedimiento, la situaci贸n de las miles de viviendas construidas en esta antigua v铆a pecuaria 鈥揹esde simples chabolas a peque帽as construcciones鈥 nunca fue regularizada. Por eso, el paso al frente dado en mayo de 2017. El Pacto Regional por la Ca帽ada Real Galiana, fruto del consenso entre todos los grupos pol铆ticos, administraciones, asociaciones vecinales y entidades sociales, tiene como objetivo 鈥渄eterminar la soluci贸n m谩s favorable鈥 para el asentamiento y 鈥渞egularizar la situaci贸n patrimonial y urban铆stica de los inmuebles y las parcelas鈥 all铆 ubicadas.

Un 鈥渁cuerdo hist贸rico鈥, como se defini贸 en su d铆a, que a ojos de los grupos de la oposici贸n no se est谩 cumpliendo. 鈥淓n muchas zonas hay ni帽os que no disponen de transporte p煤blico para poder ir a la escuela鈥, sostiene Isabel Serra, portavoz de Podemos en la Asamblea de Madrid. En la misma l铆nea se pronuncia Cristina Gonz谩lez, portavoz de Vivienda del PSOE en la C谩mara regional. En conversaci贸n con este diario, la diputada socialista habla, por ejemplo, de 鈥渞ealojos鈥 con 鈥渕uch铆simo retraso鈥 en aquellas zonas que se est谩n desmantelando. 鈥淓s necesario desatascar todo esto, buscar soluciones. Los tres grupos de la oposici贸n hemos pedido una reuni贸n en la que se puedan analizar pormenorizadamente todos los incumplimientos que se han producido. Nos dijeron que se organizar铆a, pero a d铆a de hoy todav铆a seguimos sin saber nada鈥, relata Gonz谩lez.

Incumplimientos del pacto

El Pacto Regional por la Ca帽ada Real Galiana es ambicioso y trata de alcanzar la ra铆z del problema. Por eso, ya desde el primer momento, deja claro que el proceso 鈥渟er谩 largo y se desarrollar谩 durante varias legislaturas鈥. 鈥淓s un problema que lleva existiendo durante muchos a帽os y la soluci贸n es complicada, por lo que son necesarios varios a帽os de trabajo鈥, explica Tortosa. Sin embargo, el documento s铆 que establece plazos para ir resolviendo algunas cuestiones. Entre ellas, la relativa al futuro de los diferentes sectores. En este sentido, el acuerdo ya establec铆a de entrada que en el primero se llevar铆a a cabo una ordenaci贸n por parte del Ayuntamiento de Coslada para calificar el suelo como urbano, mientras que en el sexto se proceder铆a al desmantelamiento y realojo de las familias. Del segundo al quinto, sin embargo, se estudiar铆a su futuro a trav茅s de tres ponencias, que tendr铆an un a帽o de plazo, prorrogable por otro, 鈥減ara la presentaci贸n de sus respectivos informes finales鈥. 鈥淭res a帽os y medio despu茅s, s贸lo sabemos qu茅 se va a hacer con el Sector II y el III, de los otros dos seguimos esperando鈥, dice Garc铆a, que forma parte de una de estas ponencias.

Desde el Comisionado explican que, en el caso del cuarto y el quinto, se est谩 estudiando actualmente la 鈥渟oluci贸n urban铆stica鈥. Para el segundo, se ha decidido que se proceda a la ordenaci贸n, mientras que en el caso del tercero se ha optado por desmantelar aquellas zonas con afecciones urban铆sticas. En este 煤ltimo sector viven actualmente alrededor de cuatro centenares de personas, a las que se tendr谩 que buscar una alternativa habitacional, ya sea en otro municipio o en otro lugar de la Ca帽ada Real. 鈥淧ara ello se celebrar谩n los respectivos convenios鈥, dice Tortosa. Es lo que ya se hizo en 2018 para el sexto sector. Se preve铆a realojar a 150 familias. 鈥淎 d铆a de hoy se han resuelto unos 130 expedientes, de los cuales alrededor de un centenar ya viven fuera. Esperamos que el resto pueda estar listo para final de a帽o鈥, cuenta. En caso de que tras este proceso siga habiendo personas de esa zona sin realojar, se calcular谩 cu谩ntas familias son, se promover谩 un nuevo convenio, se buscar谩n las alternativas habitacionales que sean necesarias y se proceder谩 a su realojo.

El pacto regional tambi茅n inclu铆a el compromiso de adoptar una serie de medidas provisionales en materia de infraestructuras para dignificar las condiciones de vida de los habitantes de la Ca帽ada Real. Entre otras, la adecuaci贸n de los viales, la rehabilitaci贸n del suministro de luz y el abastecimiento del agua. 鈥淪e prometi贸 esto para la totalidad de los sectores hasta que se fuera decidiendo su futuro鈥, asegura Garc铆a. El primer punto, cuenta el vecino, se cumpli贸. El asfaltado ya es una realidad en la zona. Sin embargo, los trabajos para los dos 煤ltimos s贸lo se han llevado a cabo en el segundo sector. 鈥淪e puede hablar de fracaso鈥, dice el vecino. En este sentido, el Comisionado para la Ca帽ada Real Galiana explica que la adecuaci贸n del suministro de luz y agua se realizar谩 a medida que se vaya determinando el futuro de cada uno de los sectores. Es decir, que estos trabajos se ir谩n llevando cabo en aquellas zonas en las que se decida que es viable y se puede llevar a cabo una regularizaci贸n de las viviendas.

A la oposici贸n le preocupa el corte permanente de luz y los 鈥渋ncumplimientos鈥 del pacto regional. Pero, m谩s all谩 de eso, ponen de manifiesto su alarma por la deriva discursiva del Ejecutivo madrile帽o. 鈥淓s muy preocupante el giro de Ayuso. Las declaraciones insinuando que todos los vecinos de la Ca帽ada Real se dedican a la droga generan odio y rechazo sobre esas familias鈥, apunta Serra. Se refiere a la intervenci贸n de la presidenta regional en el Pleno de la Asamblea de Madrid descargando la responsabilidad de los cortes sobre las 鈥渕afias鈥 que cultivan marihuana: 鈥淧ara tener los Porsches ah铆 aparcados, bien; para pagar las facturas que es lo que est谩 provocando esos cortes, no鈥. Mientras Ayuso pronunciaba esas palabras en la C谩mara auton贸mica, los vecinos exig铆an frente a la Consejer铆a de Vivienda el restablecimiento del suministro el茅ctrico por tercera vez en los 煤ltimos diez d铆as. Tras dos meses de apag贸n, la Ca帽ada Real sigue sin soluciones. Y Garc铆a, uno de sus residentes, no se muestra muy esperanzado: 鈥淎l final, terminar谩 habiendo alguna desgracia con alguna persona. Y si eso sucede, iremos a por quien tengamos que ir por la v铆a penal鈥.

Enlace relacionado InfoLibre.es 12/12/2020.




Fuente: Sasmadrid.org