January 14, 2023
De parte de Nodo50
261 puntos de vista

Nunca pens茅 que tuviera que escribir a favor del estado natural de la Canal Roya. Cre铆a con ingenuidad que sus calidades, tan evidentes, la hac铆an inviolable, que cualquiera con un m铆nimo de amor a la monta帽a, de conocimiento, sensibilidad y respeto, la admirar铆a y proteger铆a.

Pero mi confianza en quienes planean los destinos de nuestros territorios y paisajes de dominio natural ha sido una vez m谩s defraudada y hay previstos proyectos de inversiones elevadas para convertirla en un soporte de pilonas, torres, cables, transporte mec谩nico por las alturas y remedo de parque de atracciones, que acabar谩n con el fr谩gil legado de su espl茅ndida muestra de naturaleza pirenaica. Tras la p茅rdida de Espelunciecha, al otro lado del collado, por mera expansi贸n del terreno industrial a costa del natural, sacando dinero de donde no parece el fondo m谩s adecuado, proseguir谩 tercamente la p茅rdida de espacio de valor natural por uno de los paisajes altoaragoneses mejor cualificados. Por esta Canal a煤n corren libres los viejos esp铆ritus de la monta帽a, esquivos y delicados, pero huir谩n irremediablemente cuando comience la instalaci贸n de los telef茅ricos, al golpe del primer martillazo que suene en el valle, rebote en el Anayet y repita el eco del pico de Malacara.

No se hace, pienso, como pudiera parecer, por exclusivo deseo de da帽ar la naturaleza pirenaica, aunque qui茅n sabe, sino para aumentar negocio. Pero todo tiene sus l铆mites, se帽ores, incluso el dinero. Si alguien propusiese hacer un aparcamiento en el lugar actualmente ocupado por el Museo del Prado, como algo mucho m谩s 煤til para el vecindario, nos rasgar铆amos las vestiduras. Pues no es un caso diferente hacer de la naturaleza de la espl茅ndida Canal Roya y su profundo misterio un carrusel para que tal reconversi贸n incremente las ganancias en la industria del esqu铆. Si se tiene la gran suerte de poseer esta naturaleza tan valiosa, como aqu铆 ocurre, hay que estar a la altura que reclama y preservarla. La justificaci贸n econ贸mica, aparte de discutible en sus mismos planteamientos, no da v铆a libre a embestir contra toda calidad territorial, sino que exige, al contrario, en un temple civilizado, un claro deber de cuidado y preservaci贸n.

De modo que hay dos modelos de actuaci贸n contrapuestos en la actuaci贸n en buena parte del espacio pirenaico. Uno, el vigente -como en el resto del espacio aragon茅s por ejemplo con los aerogeneradores-, es el de explotaci贸n como mero recurso especulativo, sin contemplaciones. Otro, el deseable pero no visible en casos como el de la Canal Roya, es el de atenci贸n, respeto y conservaci贸n, por sus altos e indiscutibles valores naturales y por su muy elevada capacidad educativa. Un equilibrio ponderado entre la consideraci贸n sectorial del territorio como un uso productivo y un expl铆cito cuidado del paisaje excelente como un legado vendr铆a a ser la opci贸n propia de una gobernanza madura, ecu谩nime y que emprende acciones culturalmente responsables. No est谩 siendo as铆, y la apuesta especialmente imprudente por la perturbaci贸n de paisajes tan valiosos como los de la Canal Roya en detrimento de su protecci贸n nos deja sin esperanzas.

Lugares tan notables -la Canal Roya es sin duda uno de ellos- tienen valores universales, no s贸lo locales, por lo que su petici贸n de respeto nos alcanza a todos y por eso escribo estas l铆neas. Tal vez fuera lo mejor dejar la naturaleza como est谩, pero hoy ser铆a c谩ndido creer que, s贸lo por tener calidad, se respetar谩 sin m谩s. Por la amenaza constante que se cierne sobre ella en casos bien concretos, no s贸lo en abstracciones, es decir, localizables en el mapa, es necesario contraponer otro modelo territorial claro, basado en el conocimiento, la admiraci贸n, la mesura, la generosidad y hasta el afecto por los lugares. Nuestra propuesta es conocida y tiene dos actuaciones complementarias que, pese a su reiterado rechazo, volvemos a exponer: por un lado, hay que ampliar el reducido Parque Nacional de Ordesa, ados谩ndolo al del Pirineo franc茅s por la alta monta帽a, hasta incluir la cuenca del r铆o Aguas Limpias. Por otro, debe culminarse la declaraci贸n definitiva del Parque Natural del Anayet, que contendr铆a la Canal Roya hasta el valle del r铆o Arag贸n, con suficiente grado de protecci贸n para evitar da帽os como el que se proyecta y avecina. Ambos parques, complementarios, deber铆an ser el objetivo expl铆cito y esperable de un buen gobierno que amase de verdad los sitios que le corresponde administrar.

No conf铆o en que sea as铆, por experiencias pasadas. S贸lo me queda, por 煤ltimo, utilizar el recuerdo de una broma que un conocido escritor italiano escribi贸 cuando se pretendi贸 construir un telef茅rico al Cervino; dijo entonces que el fantasma de Whymper se aparecer铆a de noche al ingeniero del proyecto para tirarle de las piernas cuando dorm铆a. Cuenten con mi fantasma para hacer lo mismo con quienes pretenden algo parecido en la Canal Roya, en posible colaboraci贸n, ya se lo preguntar茅, con los de Ramond y Briet. A mis a帽os, no tengo ya nada mejor a que recurrir.




Fuente: Arainfo.org