March 10, 2022
De parte de Asociacion Germinal
408 puntos de vista
La compa帽铆as agroqu铆micas m谩s grandes del mundo quieren hacer uso de los programas de cr茅ditos de carbono como una cortina de humo para ocultar las emisiones de las grandes corporaciones tecnol贸gicas, del petr贸leo y de los alimentos. Los sistemas de captura del carbono propuestos son inadecuados y refuerzan un modelo industrial de producci贸n agr铆cola y de alimentos que erosiona el suelo y es responsable de m谩s de un tercio de las emisiones globales de gases con efecto de invernadero. Organizaciones campesinas y grupos de la sociedad civil, en varios pa铆ses, est谩n luchando para impedir que los gobiernos aprueben leyes que podr铆an convertir a estos sistemas corporativos de captura de carbono en parte central de los planes nacionales de reducci贸n de emisiones. Solamente a trav茅s de un programa amplio de agroecolog铆a, de redistribuci贸n de la tierra y volviendo a sistemas alimentarios locales, podemos volver a restituir el carbono en los suelos y detener las emisiones en el sistema alimentario.
pexels-pixabay-39553
Ahora es posible ganar dinero con el almacenamiento de carbono en el suelo. Los gobiernos y las corporaciones est谩n desesperados por encontrar nuevas formas para evitar hacer reducciones reales de sus emisiones debido al uso de combustibles f贸siles y est谩n dispuestos a pagarle a otros para que retengan el carbono, de manera que puedan continuar quemando combustibles f贸siles. Foto: Pixabay

La agricultura industrial es muy parecida a la miner铆a. Para obtener grandes rendimientos, los nutrientes deben ser extra铆dos de la tierra y luego, cantidades crecientes de fertilizantes qu铆micos son aplicados para compensar la extracci贸n. A su vez, los fertilizantes qu铆micos se producen mediante la extracci贸n de minerales y la extracci贸n de combustibles f贸siles en otras zonas.

Existen formas de hacer agricultura sin agotar los suelos, pero, a lo largo de los a帽os, las corporaciones agroindustriales y los gobiernos han desechado estas alternativas. Se ha desalojado de sus tierras a campesinas y campesinos en peque帽a escala, gente que tiene los saberes, las pr谩cticas y las semillas para mantener los suelos saludables y se les ha criminalizado.

Se margina tambi茅n a quienes estudian formas para reducir los fertilizantes mediante el fortalecimiento de las ra铆ces de las plantas o mediante la biodiversidad del suelo, se les ha quitado financiamiento y se han cerrado sus investigaciones. Mientras tanto, millones de hect谩reas de bosques, sabanas y tierras de cultivos, praderas campesinas f茅rtiles, se 鈥渓impian鈥 para dar lugar a plantaciones est茅riles de s贸lo unas pocas variedades de cultivos dependientes de productos qu铆micos y destinadas a producir materias primas.

El resultado es una p茅rdida catastr贸fica de materia org谩nica del suelo 鈥攅l componente principal para el desarrollo de suelos saludables. M谩s de la mitad de la materia org谩nica del suelo de los suelos agr铆colas del mundo ya se ha perdido, con m谩s de 2 mil millones de hect谩reas de tierras de cultivo afectadas gravemente.[1] Esto se traduce en rendimientos decrecientes de los cultivos, aumento de la contaminaci贸n de los sistemas h铆dricos debido al escurrimiento de fertilizantes y, debido a que la materia org谩nica est谩 compuesta principalmente por carbono, en la liberaci贸n de enormes cantidades de carbono hacia la atm贸sfera.

No obstante, Las compa帽铆as, principales culpables tras la cat谩strofe de los suelos se est谩n reinventando como salvadoras de los suelos. La principal compa帽铆a de fertilizantes del mundo, Yara, cre贸 hace poco una alianza para buscar 鈥渦na nueva soluci贸n a nuestro desaf铆o por el carbono, basada en el suelo鈥. El comercializador de materias primas Cargill despliega varias nuevas iniciativas para apoyar lo que ellos llaman 鈥渁gricultura regenerativa鈥. 鈥淐on la salud del suelo todos ganan鈥, afirma Cargill. Durante el 煤ltimo par de a帽os, casi todos los grandes actores corporativos de los agronegocios han iniciado o se ha unido a iniciativas para restaurar el carbono en los suelos agr铆colas. (ver Tabla 1).

La raz贸n es simple: ahora es posible ganar dinero con el almacenamiento de carbono en el suelo. Los gobiernos y las corporaciones est谩n desesperados por encontrar nuevas formas para evitar hacer reducciones reales de sus emisiones debido al uso de combustibles f贸siles y est谩n dispuestos a pagarle a otros para que retengan el carbono, de manera que puedan continuar quemando combustibles f贸siles.

El desaf铆o es encontrar lugares para realizar la retenci贸n de este carbono 鈥斅縴 qu茅 mejor lugar que las tierras agr铆colas del mundo cuyo carbono ya se agot贸? Algunos estiman la capacidad de retener carbono de las tierras agr铆colas de hasta 3,4Gt por a帽o 鈥攍o cual es m谩s o menos un tercio de las emisiones anuales provenientes de los sectores de los combustibles f贸siles y del cemento.[2] Con un precio en el mercado actual de los cr茅ditos de carbono, de alrededor de 20 d贸lares por tonelada de carbono retenido, es una gran cantidad de dinero la que, potencialmente, se puede obtener. Suficiente para atraer a los m谩s destacados mineros de los suelos.

Si este 鈥渢odos ganan鈥 suena demasiado bueno para ser verdad, es porque efectivamente lo es. Sin duda, como La V铆a Campesina y muchas otras organizaciones han argumentado durante mucho tiempo que necesitamos devolver el carbono al suelo para enfrentar la crisis clim谩tica.[3] Pero esto requiere un programa de agroecolog铆a amplio, la redistribuci贸n de la tierra y volver a los sistemas alimentarios locales. Y ciertamente esto no se puede hacer a costa de permitir m谩s emisiones de combustibles f贸siles. Los programas de captura de carbono, por los que las corporaciones est谩n presionando activamente, est谩n llenos de problemas y equivalen a un acaparamiento de suelos. Estos programas est谩n dise帽ados para un lavado verde de imagen de la contaminaci贸n y para consolidar el control sobre los alimentos y la agricultura, en manos de un peque帽o n煤mero de corporaciones, cuyas actividades est谩n integradas, cada vez m谩s, a trav茅s de plataformas digitales.

El ABC del cultivo de cr茅ditos de carbono

El programa t铆pico del cultivo de carbono tiene la siguiente forma:

La gente dedicada a la agricultura se registra haciendo uso de Internet. Luego tienen que comenzar a implementar ciertas pr谩cticas agr铆colas que se supone captan carbono en sus suelos. Esto se limita, generalmente, a plantar coberturas vegetales y a realizar menos, o nada, de labranza de suelos, pero tambi茅n puede incluir la integraci贸n de 谩rboles o aplicar fertilizantes con eficiencia.

Agricultoras y agricultores registran sus pr谩cticas en las plataformas digitales corporativas, pero sus campos son vigilados con aviones o sat茅lites. Algunos programas requieren que estas personas env铆en muestras de suelo; otros se basan totalmente en sistemas de verificaci贸n remota. La gente interesada en este programa generalmente tiene que mantener estas pr谩cticas y se hace responsable de mantener el carbono retenido en sus suelos, entre 5 a 10 a帽os, para cumplir con su contrato. Sin embargo, los plazos se pueden extender a 20 o 25 a帽os.

Luego, a la gente con establecimientos agr铆colas se les paga con base en la cantidad calculada de carbono retenido en el suelo y en el precio del carbono en el mercado global de los cr茅ditos de carbono. Normalmente, se deduce un 20 a 25% debido a las p茅rdidas futuras de carbono que podr铆an ocurrir despu茅s que el programa termine y debido a cat谩strofes como sequ铆as e incendios. La compa帽铆a, normalmente, se queda con otro 25% como comisi贸n.

Hay un n煤mero creciente de estos programas de cultivo de carbono, la mayor铆a de ellos dirigidos por una corporaci贸n multinacional de agronegocios, o conectados con ellas. Casi todos ellos est谩n ubicados donde la agricultura est谩 dominada por grandes explotaciones agr铆colas, que producen pocos cultivos para materias primas, como en EUA, Brasil, Australia y Francia.

Se enfocan casi totalmente en la adopci贸n de dos simples pr谩cticas: rotaciones con coberturas de cultivos y una labranza reducida o nada de 茅sta (labranza cero), la cual, esencialmente, involucra matar malezas con herbicidas de amplio espectro como el glifosato.

Hay pocas excepciones. Yara est谩 evaluando un programa piloto en India a trav茅s de su organizaci贸n Agora Carbon Alliance, y el financista holand茅s de agronegocios, Rabobank se asoci贸 con Microsoft que paga a las peque帽as fincas agr铆colas en Asia, 脕frica y Am茅rica Latina por plantar 谩rboles en sus tierras. Rabobank tiene la intenci贸n de firmar contratos con 15 millones de campesinas y campesinos dentro de la pr贸xima d茅cada.[4]

Pensamiento m谩gico

Las corporaciones presionan para avanzar con estos programas de cr茅ditos de carbono, aun cuando hay muchos problemas y limitaciones muy bien conocidas.[5]

El problema m谩s notorio es que estos programas est谩n todos basados en neutralizaciones. Las compa帽铆as financian sus programas mediante la venta de cr茅ditos a corporaciones o gobiernos para neutralizar sus emisiones reales provenientes de combustibles f贸siles. Pero no es posible para los suelos absorber suficiente carbono como para neutralizar de manera significativa las emisiones globales de los combustibles f贸siles. En el escenario del mejor de los casos, los suelos podr铆an absorber m谩s o menos la cantidad de carbono que hist贸ricamente se ha perdido debido a la agricultura industrial, despu茅s de lo cual no habr铆a retenci贸n adicional.

La retenci贸n de carbono en el suelo no puede, de ninguna manera, sustituir lo que lograr铆a una reducci贸n inmediata e importante de las emisiones provenientes de los combustibles f贸siles.[6] Adem谩s, dado que los suelos son uno de los 煤nicos grandes reservorios de carbono que existen, los debemos usar s贸lo para permitir las emisiones producidas por las fuentes inevitables para nuestra sobrevivencia, no para neutralizar las emisiones de corporaciones como Walt Disney o PepsiCo.

Otro gran problema con estos programas corporativos es la falta de permanencia. Las limitaciones a las emisiones de combustible f贸siles son reales e inmediatas, sin embargo no hay garant铆as de que el carbono retenido por el cultivo de cr茅ditos de carbono no ser谩 liberado de vuelta a la atm贸sfera. La mayor铆a de los programas de cultivo de cr茅ditos de carbono dura diez a帽os, pero se necesita que el carbono se almacene al menos durante 100 a帽os para hacer una diferencia significativa en el calentamiento global.

Una vez que el programa termina, la tierra puede ser transformada en un estacionamiento o puede ararse o rociarse con fertilizantes qu铆micos sin ninguna penalizaci贸n. Lo m谩s seguro, es que el cambio clim谩tico traiga consigo m谩s eventos clim谩ticos, como sequ铆as e incendios, que aumentan enormemente el riesgo de que el carbono sea liberado desde el suelo. Para enfrentar esta falta de conservaci贸n, los programas de cultivo de cr茅ditos de carbono, usualmente deducen 20 a 25% de los cr茅ditos conseguidos por quienes participan, como una garant铆a 鈥攑ero no hay evidencia cient铆fica para esta cifra. En realidad, como lo admite una compa帽铆a estadounidense de cultivo de cr茅ditos de carbono, los cr茅ditos que se basen en 100 a帽os de retenci贸n de carbono en el suelo costar铆an m谩s de diez veces.[7] Ning煤n comprador de cr茅ditos de carbono est谩 dispuesto a pagar tanto.[8]

Luego est谩 el problema de c贸mo medir el carbono retenido. Los an谩lisis anuales de suelos y las visitas en terreno son caras y, en la pr谩ctica, prohibitivos sin subsidios o si no hay un precio del carbono mucho m谩s alto. La OCDE estima que estos costos, junto con los pagos de comisiones financieras, pueden llegar a significar hasta 85% del valor total de los cr茅ditos de carbono.[9] El sistema LifeCarbonFarming de la UE calcula los costos para cada finca, para la validaci贸n, la verificaci贸n y el inscripci贸n en el mercado 隆de 110 mil-240 euros (124 mil 483-271 mil 600 d贸lares) a lo largo de los primeros cinco a帽os![10] En algunos casos, el agricultor o agricultora tienen que pagar por estos costos; en la mayor铆a de los casos los costos son integrados en el programa. De cualquier manera, los altos costos significan que la verificaci贸n rigurosa est谩 completamente fuera del alcance cuando se trata de fincas peque帽as y es apenas econ贸mica, incluso, para las fincas m谩s grandes.

Para bajar los costos, las corporaciones est谩n enfocando sus esfuerzos en el desarrollo de sistemas de verificaci贸n remota, donde el monitoreo satelital y mediante aviones, registros hist贸ricos de los suelos y modelos, son utilizados para estimar el carbono retenido.[11] La verificaci贸n remota, sin embargo, nunca podr谩 ser tan exacta como el an谩lisis de suelos. Por ejemplo, investigadores que analizaron los cr茅ditos de carbono comprados por Microsoft, de fincas de praderas a gran escala en Australia, donde se us贸 la verificaci贸n remota, encontraron que los niveles de carbono retenido fueron altamente sobreestimados.[12] La verificaci贸n remota se hace incluso menos exacta cuando no se trata de monocultivos a gran escala ni de pr谩cticas industriales uniformes. No se pueden medir de manera efectiva los cambios del carbono en el suelo en sistemas agr铆colas agroecol贸gicos, complejos, donde est谩n integrados m煤ltiples cultivos, ganado y 谩rboles. De hecho, incluso el an谩lisis de suelo tiene sus limitaciones. Una encuesta reciente a nivel global encontr贸 que la agricultura de labranza cero solamente aumenta la materia org谩nica a nivel de la superficie del suelo, donde se toman las muestras, pero cuando las muestras se toman a una mayor profundidad, no hay cambios significativos en el carbono.[13]

Otro problema con la captura corporativa de carbono, es el tema de la 鈥adicionalidad鈥. Para calificar como neutralizaci贸n de carbono, quienes participan en los programas de cr茅ditos de carbono tienen que demostrar que est谩n captando carbono que, de otra manera, no habr铆a sido captado. Por ejemplo, si un programa es iniciado en un 谩rea donde la gente ya hab铆a comenzado una plantaci贸n de cultivos 鈥渄e cobertura鈥, por otras razones (por ejemplo, para restaurar la salud del suelo), no ser谩 posible determinar cu谩nta siembra 鈥渁dicional鈥 de cultivos de cobertura se debe al programa. Esto es especialmente cierto para los programas corporativos, ya que se basan casi exclusivamente en que las fincas adopten pr谩cticas como los cultivos 鈥渄e cobertura鈥 y la labranza reducida. Sin embargo, muchas agricultoras o agricultores ya las han adoptado sin estar necesariamente en los sistemas de captura de carbono y es probable que adopten estas pr谩cticas a medida que otros incentivos se presenten, como programas p煤blicos o nuevos mercados para los cultivos de cobertura.[14] En Brasil, por ejemplo, el gobierno afirma que ya ha convertido 8 millones de hect谩reas a cero labranza a trav茅s de un plan de reducci贸n de emisiones que otorga pr茅stamos de bajo inter茅s a quienes participan 鈥攕in necesidad de cr茅ditos de carbono.[15]

Adem谩s, est谩 el problema de la emisi贸n de gases con efecto de invernadero que generan estos programas de cr茅ditos de carbono. Casi todos los programas se enfocan solamente en el carbono retenido en el suelo y no consideran el total de emisiones que produce la agricultura industrial. No toman en cuenta la cantidad de insumos qu铆micos que se aplican en una finca o la cantidad de combustibles f贸siles que son quemados para operar tractores y otra maquinaria, o el aumento de emisiones que puede resultar en los primeros a帽os de transici贸n a la labranza cero.[16] Tampoco contabilizan las emisiones producidas por sus sistemas de verificaci贸n remota 鈥攄esde la energ铆a necesaria para almacenar los datos que estos sistemas generan hasta los aviones o sat茅lites que usan para monitorear las fincas. Y se basan en ajustes a un modelo de agricultura industrial que depende fuertemente de los insumos qu铆micos y que abastecen a un sistema corporativo de producci贸n de alimentos que es enormemente generador de residuos y altamente contaminante.[17]

Al considerar todos estos problemas, simplemente no hay forma de que el carbono que estos programas dicen retener en el suelo, pueda ser igualado con el efecto de reducciones reales de las emisiones de gases con efecto de invernadero. Y, sin embargo, los agronegocios corporativos contin煤an adelante con m谩s proyectos, mientras quienes contaminan el clima como Shell y Nestl茅 compran cr茅ditos de manera voraz 鈥攜 la UE, los EUA, Brasil y otros gobiernos buscan imitar a Australia y hacer que estos programas sean parte de sus planes nacionales por el clima (ver recuadro sobre Australia).

Granja de soja de Insolo en Piaui, Brasil. Foto: Insolo

Acaparamiento global de suelos

El inter茅s corporativo en el cultivo de carbono va m谩s all谩 de simplemente ser un lavado de imagen verde de la agricultura industrial o de neutralizar emisiones. Esto proporciona un poderoso incentivo para empujar a la gente dedicada a la agricultura hacia las plataformas digitales que las corporaciones de los agronegocios y las grandes compa帽铆as tecnol贸gicas est谩n desarrollando en conjunto, para influir en c贸mo se eligen insumos y pr谩cticas agr铆colas.[18]

La mayor铆a de los programas corporativos de captura de carbono ya exigen a las fincas que se registren en las aplicaciones de las compa帽铆as de agronegocios y los programas que operan de manera independiente son comprados con gran rapidez. M谩s aun, estas plataformas, as铆 como los sistemas de verificaci贸n remota, se basan a menudo en sociedades con las grandes compa帽铆as tecnol贸gicas como Microsoft e IBM, quienes, por su parte, son los mayores compradores de cr茅ditos de carbono.[19] Las compa帽铆as intentan que sus plataformas digitales sean un sistema integral de compra, donde se compren los cr茅ditos de carbono, las semillas, los pesticidas y fertilizantes y la asesor铆a agron贸mica, todo proporcionado por la compa帽铆a, que obtiene el beneficio adicional de controlar los datos recolectados desde las fincas participantes.

Las fincas, por otro lado, tienen poco que ganar. Los pagos por tonelada de carbono retenido no justifican el costo adicional, a menos que la finca tenga miles de hect谩reas.[20]

A nivel de finca, los mejores posicionados para beneficiarse de estos programas son los fondos de pensiones y las entidades multimillonarias que, durante los 煤ltimos a帽os, han estado comprando grandes 谩reas de tierras de cultivo.[21]

Les otorga un flujo adicional de ganancias y puede ser considerado dentro del valor de sus tierras. Tambi茅n puede ser incorporado a sus portafolios de inversiones 鈥渧erdes鈥. Las administraciones financieras pueden usar ahora las plataformas digitales para comprar fincas en Brasil, contratar cr茅ditos de carbono y manejar sus operaciones, todo desde sus oficinas en Wall Street.[22]

Soluciones bien fundamentadas

El sistema alimentario es la fuente de m谩s de un tercio de las emisiones globales de gases con efecto de invernadero y las acciones por el clima se deben centrar, primero y principalmente, en reducir las emisiones, no neutralizarlas. Los programas que ayuden a las fincas a devolver el carbono a sus suelos son necesarios y deben contar con el apoyo p煤blico. Incluso, para enfrentar efectivamente la crisis clim谩tica, deben estar firmemente integrarse a acciones mayores para eliminar las emisiones de gases con efecto de invernadero en las fincas y a trav茅s de todo el sistema alimentario. Esto requiere de una r谩pida y progresiva reducci贸n de los fertilizantes nitrogenados y de otros insumos qu铆micos.

Esto significa un cambio generalizado hacia la agricultura agroecol贸gica, junto con el apoyo de los mercados locales de alimentos que puedan llevar estos alimentos a quienes los consumen en cercan铆a y a la promoci贸n de las acciones que aseguren el acceso de campesinas y campesinos a la tierra y al agua. Esto significa revitalizar los sistemas de semillas campesinas, centrados en desarrollar variedades adaptadas a los contextos locales y no dependientes de los insumos qu铆micos. Esto significa establecer pol铆ticas para eliminar los excedentes de producci贸n y el consumo de alimentos generadores de altas emisiones, como la carne y los l谩cteos, y los alimentos no saludables, ultra procesados, generadores de desechos, que las grandes corporaciones de alimentos promueven fuertemente.

Las corporaciones y los agronegocios que obtienen ganancias del sistema alimentario global actual no tolerar谩n estas soluciones reales. Las empresas son engranajes de la rueda y, a menos que se cuestione su poder, seguir谩n bloqueando las acciones necesarias y nos empujar谩n a distorsiones como el cultivo de cr茅ditos de carbono. Ning煤n lavado verde de cara puede alterar esta realidad.

El acaparamiento de suelos en Australia y otros pa铆ses

Australia cre贸 a nivel nacional el Carbon Farming Initiative, en 2011, para lograr que la neutralizaci贸n alcance sus metas de reducci贸n de emisiones. Los proyectos que cumplan con las pautas de la Iniciativa pueden vender unidades de cr茅ditos de carbono de Australia (ACCUs) al gobierno o a las corporaciones australianas a trav茅s del fondo Climate Solutions Fund. Hasta ahora, el gobierno ha sido, por mucho, el mayor comprador de ACCUs.[23] Entre algunas de las corporaciones que participan en estos proyectos est谩 Shell, a trav茅s de su subsidiaria Select Carbon y TotalEnergies, a trav茅s de un v铆nculo con la compa帽铆a australiana de captura de carbono, Agriprove.

La iniciativa ha tenido dificultades para generar suficientes cr茅ditos de carbono para cubrir la demanda de los mayores generadores de emisiones de Australia, quienes prefieren neutralizar emisiones en lugar de reducirlas. De manera que para aumentar la oferta, el gobierno ha optado por disminuir los est谩ndares para los cr茅ditos de carbono, como la reducci贸n en la obligaci贸n de asegurar un periodo de permanencia, de 100 a帽os a 25 a帽os, para los proyectos de captura de carbono. Sin embargo, con el precio de los cr茅ditos de carbono en aumento, ahora Australia est谩 enfrentada a un acaparamiento de tierras para cr茅ditos de carbono. A inicios del 2022, el gobierno present贸 una legislaci贸n para poder vetar los proyectos de captura de carbono de m谩s de 15 hect谩reas, y as铆 impedir que las compa帽铆as financieras siguieran comprando tierras de cultivo para convertirlas en plantaciones de 谩rboles para cr茅ditos de carbono. El gobierno necesitaba el veto, porque quienes invierten estaban comprando grandes extensiones de tierra agr铆cola productiva para despu茅s 鈥渟implemente marcharse e impedir cualquier otro uso鈥.[24]

Otros advierten que la compra por parte de Australia de millones de cr茅ditos de carbono para proyectos de neutralizaci贸n del carbono que no pueden garantizar su permanencia, pondr谩 en peligro todos sus objetivos de emisiones. El vice presidente del Panel Intergubernamental sobre Cambio Clim谩tico, Mark Howden, se帽ala que, teniendo en cuenta las se帽ales del clima, la dependencia de Australia respecto al carbono en el suelo para disminuir las emisiones, es 鈥減roblem谩tico y riesgoso鈥. 鈥淎 medida que haya m谩s calor y m谩s sequ铆a, lo que se pronostica para el sur de Australia, es probable que el carbono del suelo disminuya,鈥 se帽ala.[25]

Sin embargo, otros gobiernos con sectores agr铆colas altamente contaminantes parecen estar resueltos a seguir el cuestionable camino de Australia. El grupo The National Family Farm Coalition y otras organizaciones de la sociedad civil en los EUA est谩n inmersos en una lucha para impedir que el gobierno de Biden promulgue leyes que podr铆an crear un mercado nacional de cultivos destinados a cr茅ditos de carbono.[26] De igual manera, la Coordinaci贸n Europea de la V铆a Campesina y otros grupos en Europa est谩n batallando para detener a la Comisi贸n Europea de seguir adelante con sus propios planes para el amplio programa europeo de cultivos para cr茅ditos de carbono.[27] Incluso Brasil, donde el sector agr铆cola es responsable de dos tercios de las emisiones nacionales (si se incluye la deforestaci贸n), el gobierno de Bolsonaro tiene intenciones de crear un Mercado Nacional de Reducci贸n de Emisiones que podr铆a liberar de los l铆mites nacionales a la mayor parte de las emisiones agr铆colas y as铆 permitir铆a la venta de cr茅ditos de carbono provenientes de cultivos a compa帽铆as y gobiernos extranjeros.[28]

Art铆culo original de grain.org

Notas:

[1] Alan Richardson et al., 鈥淪oil organic matter and carbon sequestration鈥 en Jim Pratley and John Kirkegaard (eds), 鈥淎ustralian Agriculture in 2020: From Conservation to Automation鈥, Agronomy Australia y Charles Sturt University, 2019: https://cdn.csu.edu.au/__data/assets/pdf_file/0006/3246549/Australian-Agriculture-in-2020-Pt4Ch16.pdf

[2] Sam Keenor et al., 鈥淐apturing a soil carbon economy,鈥 Royal Society Open Science, abril de 2021: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC8059520/

[3] La Via Campesina y GRAIN, 鈥 C贸mo contribuye el sistema alimentario agroindustrial a la crisis clim谩tica鈥, diciembre de 2014: https://viacampesina.org/es/como-contribuye-el-sistema-alimentario-agroindustrial-a-la-crisis-climatica/ y IATP y NFFC, 鈥淲hy carbon markets won鈥檛 work for agriculture,鈥 febrero de 2020: https://nffc.net/iatp-and-nffc-report-on-carbon-markets-and-climate-policy/

[4] Rabobank, 鈥淎corn Framework, v.1.0,鈥 septiembre de 2021: https://acorn.rabobank.com/acornframework.pdf

[5] Ver, por ejemplo, el estudio realizado por Hugh McDonald et al., encargado por el Parlamento Europeo 鈥淐arbon farming: Making agriculture fit for 2030,鈥 noviembre de 2021: https://www.europarl.europa.eu/RegData/etudes/STUD/2021/695482/IPOL_STU(2021)695482_EN.pdf

[6] Para una excelente discusi贸n, ver el art铆culo de National Farmers鈥 Union de Canada鈥檚 鈥淪ubmission to the Public Comment Period for the Federal Government鈥檚 Draft Greenhouse Gas Offset Credit System Regulations鈥, mayo de 2021: https://www.nfu.ca/wp-content/uploads/2021/05/Fedl-Regulations-for-Offset-Protocols-NFU-submission-May-2021-Final.pdf

[7] Nori, 鈥淎chieving NRT permanence鈥: https://nori.com/achieving-permanence

[8] Este estudio realizado para Ecosystem Market Consortium enumera los precios del carb贸n que las principales corporaciones est谩n dispuestas a pagar: 鈥淓conomic Assessment for Ecosystem Service Market Credits from Agricultural Working Lands鈥, octubre de 2018: https://ecosystemservicesmarket.org/wp-content/uploads/2019/09/Informa-IHS-Markit-ESM-Study-Sep-19.pdf

[9] OECD, 鈥淪oil carbon sequestration by agriculture: Policy options,鈥 enero de 2022: https://www.oecd.org/fr/publications/soil-carbon-sequestration-by-agriculture-63ef3841-en.htm

[10] Hugh McDonald et al., 鈥淐arbon farming: Making agriculture fit for 2030,鈥 Estudio para el Parlamento Europeo del ENVI Committee, noviembre de 2021: https://www.europarl.europa.eu/RegData/etudes/STUD/2021/695482/IPOL_STU(2021)695482_EN.pdf

[11] La compa帽铆a norteamericana Cloud Ag est谩 desarrollando sistemas de im谩genes hiperespectrales desde aviones para determinar la presencia de carb贸n y otros nutrientes en el suelo, en asociaci贸n con Microsoft, y est谩 instalando su tecnolog铆a en EUA, Brasil y Australia. Jack Ellis, 鈥淪tartup Spotlight: Cloud Ag seeks to replace soil sampling by measuring carbon from the air,鈥 AgFunder News, diciembre de 2020: https://agfundernews.com/cloud-ag-seeks-to-replace-soil-sampling-by-measuring-carbon-from-the-air

[12] Aaron Simmons et al., 鈥淯S scheme used by Australian farmers reveals the dangers of trading soil carbon to tackle climate change鈥, The Conversation, junio 2021: https://theconversation.com/us-scheme-used-by-australian-farmers-reveals-the-dangers-of-trading-soil-carbon-to-tackle-climate-change-161358

[13] Alan Richardson et al., 鈥淪oil organic matter and carbon sequestration鈥 Jim Pratley and John Kirkegaard (eds), 鈥淎ustralian Agriculture in 2020: From Conservation to Automation鈥, Agronomy Australia and Charles Sturt University, 2019:https://cdn.csu.edu.au/__data/assets/pdf_file/0006/3246549/Australian-Agriculture-in-2020-Pt4Ch16.pdf

[14] Es una pregunta abierta que har谩 Bloomberg, 鈥淐rop-Trader Bunge Sees Lasting Boom in Global Drive for Biofuels鈥, 9 febrero 2022: https://www.bloomberg.com/news/articles/2022-02-09/crop-trader-bunge-sees-lasting-boom-in-global-drive-for-biofuels

[15] SEEG, 鈥淎n谩lise das emiss玫es brasileiras de gases de efeito estufa e suas implica莽玫es para as metas clim谩ticas do Brasil 1970 鈥 2020鈥, 2021: https://seeg-br.s3.amazonaws.com/Documentos%20Analiticos/SEEG_9/OC_03_relatorio_2021_FINAL.pdf

[16] Acerca del aumento del uso de fertilizantes nitrogenados en los primeros a帽os de la adopci贸n de la labranza cero, ver Syam Dodla, 鈥淣o-Till Conservation Agriculture and Fertilizer Use鈥, LSU AgCentre, octubre de 2018: https://www.lsuagcenter.com/profiles/lbenedict/articles/page1515103315450

[17] R茅seau Climat Action 鈥 France et al., 鈥淧ositionnement sur le label bas-carbone et la m茅thode pour le secteur agricole,鈥 noviembre de 2020: https://reseauactionclimat.org/wp-content/uploads/2020/11/decryptage-label_bas_carbone_20_11_17_web.pdf

[18] GRAIN, 鈥淐ontrol digital: C贸mo se mueven los Gigantes Tecnol贸gicos hacia el sector de la alimentaci贸n y a la agricultura (y qu茅 significa esto). https://grain.org/es/article/6597

[19] Por ejemplo, Yara est谩 desarrollando su plataforma digital a trav茅s de una asociaci贸n con IBM y Land O鈥橪akes est谩 trabajando con Microsoft. Ver https://www.yara.com/corporate-releases/yara-and-ibm-join-forces-to-transform-the-future-of-farming/ and https://news.microsoft.com/2020/07/15/land-olakes-and-microsoft-form-strategic-alliance-to-pioneer-new-innovations-in-agriculture-and-support-rural-communities/

[20] Vandana Sebastian, 鈥淪oil carbon credits: The realities on the ground鈥, S&P Global, agosto de 2021: https://www.spglobal.com/platts/en/market-insights/blogs/energy-transition/081821-soil-carbon-credits

[21] GRAIN, 鈥 El acaparamiento global de tierras se pinta de verde鈥, mayo de 2021: https://grain.org/es/article/6687-el-acaparamiento-global-de-tierras-se-pinta-de-verde

[22] Ver, por ejemplo, la plataforma de bienes ra铆ces de tierras de cultivo en l铆nea AcreValue. 鈥淎g-Analytics Acquires AcreValue From Corteva, Announces Partnerships With Farmer Mac And Indigo Ag,鈥 Farmer Mac, octubre 2021: https://www.farmermac.com/ag-analytics-acquires-acrevalue-from-corteva-announces-partnerships-with-farmer-mac-and-indigo-ag/

[23] Ver el sitio en Internet de Clean Energy Regulator de Australia: http://www.cleanenergyregulator.gov.au/

[24] Jacob Greber, 鈥淢ore time to debate carbon credit farm veto plan,鈥 Australian Financial Review, enero de 2022: https://www.afr.com/policy/energy-and-climate/more-time-to-debate-carbon-credit-farm-veto-plan-20220128-p59rzh

[25] Georgie Moore, 鈥淜ey emissions reduction assumption 鈥榬isky鈥,鈥 AAP, octubre de 2021: https://www.perthnow.com.au/politics/key-emissions-reduction-assumption-risky-c-4346797

[26] Ver la carta colectiva de organizaciones de la sociedad civil de los EUA, 鈥淥ppose Carbon Offset Scams Like the Growing Climate Solutions Act鈥, abril 2021: https://www.foodandwaterwatch.org/wp-content/uploads/2021/04/Oppose-GCSA-2021_Final-2.pdf

[27] ECVC, 鈥淓uropean Commission鈥檚 vision of carbon farming is inadequate to achieve the Green Deal objectives,鈥 febrero de 2022: https://viacampesina.org/en/european-commissions-vision-of-carbon-farming-is-inadequate-to-achieve-the-green-deal-objectives/

[28] El Proyecto de ley 528/2021, el cual est谩 adjunto al Proyecto de ley 2148/2015, crear铆a un Mercado Brasile帽o de Reducci贸n de Emisiones que considera a los sectores agr铆cola y forestal como actividades no reguladas por el mercado obligatorio. Ver: https://www.camara.leg.br/proposicoesWeb/prop_mostrarintegra?codteor=2127660&filename=Tramitacao-PL+2148/2015

Share



Fuente: Asociaciongerminal.org