March 30, 2021
De parte de Rojo Y Negro
347 puntos de vista


El 谩mbito de la intervenci贸n social aparece con las modernas sociedades del bienestar, con el Estado de derecho y con la preocupaci贸n por el desarrollo de la persona en una sociedad justa. La realidad es que nos encontramos en un escenario social donde las carencias sociales y econ贸micas se han normalizado de una manera desoladora. La Administraci贸n en primera instancia y la mayor铆a de la poblaci贸n en 煤ltimo lugar, admite sin pudor que vivimos en un modelo que genera desigualdades y situaciones injustas que llevan a buena parte de la poblaci贸n a sobrevivir. As铆 como que en invierno hace fr铆o y que el agua moja.

Asumiendo esta derrota por la justicia y la igualdad, la propuesta para generar sensaci贸n de equilibrio o para lanzar el m谩ximo de muletas posibles es la Constituci贸n Espa帽ola de 1978, que define nuestra sociedad como un Estado Social y Democr谩tico de Derecho e inicia un proceso tendente a construir en el Estado espa帽ol un Estado del Bienestar, que se define como el conjunto de acciones llevadas a cabo por parte de los diferentes gobiernos para conseguir una mayor redistribuci贸n de los recursos y mejorar el bienestar general de la poblaci贸n. Se produce, por tanto, una intervenci贸n del Estado en la econom铆a y la sociedad para combatir la desigualdad en estos 谩mbitos y repartir los beneficios de forma m谩s equitativa entre la poblaci贸n. Pero no directamente, no a largo plazo, no con objetivos de transformaci贸n.

Esta intervenci贸n se hace, en la mayor parte de los casos, a trav茅s de un entramado de ONG, empresas, cooperativas, entidades vinculadas a la econom铆a social, etc. que se presentan a concursos p煤blicos, firman convenios y diversos acuerdos que tienen como finalidad ganar la prestaci贸n de determinados servicios que las administraciones p煤blicas no garantizan de manera directa y prefieren externalizarlos a cambio de reducir dram谩ticamente los costes. Costes minimizados que repercuten, en su gran mayor铆a, en gastos en contrataciones de personal.

Y esas personas trabajadoras, consideradas 芦gastos禄 por las entidades que constituyen eso que se conoce como Tercer Sector [1], arrastramos a帽os de precariedad, protagonizados por esos pliegos en los que se compite por ver qui茅n contrata a la persona de manera m谩s barata y en peores condiciones. Esa entidad que consiga a la persona trabajadora m谩s precaria, se lleva el servicio. La dignidad econ贸mica que te niega el pliego administrativo, te la repone la empresa cargada de valores humanitarios y sociales que hacen que la rueda de la explotaci贸n siga girando mientras miramos para otro lado; mientras seguimos atendiendo a todas esas personas que est谩n casi igual que nosotras pero no le pagan a final de mes por trabajar a favor de la justicia social; mientras seguimos ampliando d铆a a d铆a nuestra jornada para poder llegar a todas las personas que nos necesitan, no vaya a ser que encima nos echen por no llegar a objetivos. S铆. Objetivos. S铆. Tercer Sector. S铆. Mejorar la vida de la gente. S铆. Dignidad. S铆. Derechos. S铆. Igualdad. S铆. Contradicciones, muchas contradicciones.

El capitalismo es lo que tiene, hace magia y consigue que se gestionen ONG igual que se gestionan bancos. Los segundos cuentan clientes y cu谩nto dinero tiene cada uno. Las primeras cuentan pobres y cada a帽o hay que atender a m谩s. Y si para atender a m谩s tenemos que ser menos trabajando, mejor. Seguro que la ratio se puede estirar un poco m谩s y seguir reduciendo personal para ganar el pliego el pr贸ximo a帽o. Y si ya ven que van muy justos, que igual les pueden acusar de hacer una oferta temeraria, pues ya si eso justifican puestos de acci贸n voluntaria. Porque s铆, en este llamado Tercer Sector en donde trabajamos por la construcci贸n de una sociedad m谩s justa, la voluntariedad sale todav铆a m谩s barata que los contratos de trabajo. Porque hay mucha perversi贸n bajo el concepto de participaci贸n solidaria de la ciudadan铆a en la sociedad. Y las contradicciones son tambi茅n muy visibles porque todo vale cuando se trata de atender a pobres, a personas en situaci贸n de vulnerabilidad o estigmatizadas. Eso que nunca har铆as con el circuito el茅ctrico de tu casa: dejarlo en manos de una persona con mucha voluntad pero sin el conocimiento necesario, se hace cada d铆a en estas entidades. Porque no olvidemos que ahorrar y sumar es lo que cuenta. A ver c贸mo se le explica a la administraci贸n p煤blica de turno que no hemos llegado al n煤mero de pobres que preve铆an los pliegos.

Si en alg煤n momento la entidad de turno se plantea que quiere tener una l铆nea de intervenci贸n propia, no sujeta a financiaci贸n p煤blica, que vaya 100% acorde con sus principios y que, en el mejor de los casos, permita mejorar un poco las condiciones laborales, entonces lanzan a la calle a los riders de las ONG. Esas personas que carpeta en mano y con el chaleco del color que corresponda tienen como misi贸n captar personas socias bajo la lluvia, el sol, el fr铆o, el calor y siempre exigi茅ndoles grandes sonrisas. Personas que cobran por objetivos (si no consiguen personas que aporten X cantidad de dinero, no cobran). Personas que ni siquiera son contratadas, en una gran mayor铆a de casos, por las entidades para las que captan negocio, sino que son contratadas por empresas externas especialistas en captaci贸n que hacen su negocio con esto. As铆 de especializado est谩 este trabajo. As铆 de precarizada est谩 la primera l铆nea de contacto con una sociedad que se necesita para que la rueda gire, para que las cuentas salgan. Y la suma habitualmente sale, sale porque los horarios son incompatibles con la vida, aquellos que son compatibles lo son a costa de contratos con jornadas m铆seras que no te permiten llegar a final de mes. Dif铆cil equilibrio. Tan dif铆cil como equilibrar aquello para lo que te dicen que te contratan y aquello que finalmente terminas haciendo.

Sumar sigue siendo lo que cuenta y 驴qu茅 se necesita para hacer informes sociales? Los c贸digos deontol贸gicos de las personas que apostaron su profesi贸n al 谩mbito social no parece que importe mucho. Lo que sigue siendo importante es que la propuesta que hagamos para ganar el pliego sea la m谩s baja posible. Lo importante es que el 31 de diciembre ayuntamientos, comunidades, ministerios, nos digan que seguimos un a帽o m谩s, que nos renuevan el servicio. Que la rueda de la precariedad que tiene como misi贸n mejorar la vida de la gente siga, aunque sea a costa de empeorar los derechos de la clase trabajadora. Porque este es al fin y al cabo el doble juego en el que las administraciones ahorran con condiciones precarias y las empresas ONG compiten por la oferta m谩s baja. As铆 que todo el mundo ahorra, ya sea en calidad, en derechos o en dignidad. 禄Porque ahorrar es ganar禄. Una clase trabajadora que en el Tercer Sector est谩 conformada mayoritariamente por mujeres. Mujeres que soportan, en su mayor铆a, condiciones laborales precarias: jornadas parciales, jornadas reducidas, mayores tareas de intervenci贸n directa, dificultades para conciliar, contratos de duraci贸n determinada. El capitalismo vuelve a hacer malabarismos con la igualdad y aqu铆, donde las mujeres tenemos m谩s presencia num茅rica, estamos infrarrepresentadas en los puestos de responsabilidad.

Nosotras, mujeres y hombres que prestamos nuestra fuerza de trabajo en el denominado Tercer Sector, que nos dicen que contribuimos con nuestra fuerza de trabajo a combatir la desigualdad y repartir los beneficios de forma m谩s equitativa entre la poblaci贸n. 驴A qui茅n hacemos llegar nuestra voz para dignificar nuestras condiciones laborales?

驴Al jefe? 驴Al ministro? 驴Al consejero? 驴O al alcalde?

Nosotr@s, obligadas a dudar en esta esquizofrenia que es trabajar con personas vulnerables a la vez que las empresas ONG nos tratan como a tornillos sustituibles. Nosotras, hartas de esa antinatural convivencia entre tratar a las personas como n煤meros y las aut茅nticas transformaciones sociales. Nosotras qu茅 camino queremos alcanzar. Administraciones y empresas ONG, nosotras estamos en el camino de la dignidad, la defensa de los derechos de las personas trabajadoras y la denuncia de modelos de intervenci贸n social basados en la competitividad, el bajo coste, la mano de obra gratuita y la precariedad.

[1] El Tercer Sector es aquel sector de la econom铆a compuesto fundamentalmente por entidades sin 谩nimo de lucro que prestan servicios tales como teleasistencia, ayuda a domicilio, recursos residenciales, centros de d铆a, mediaci贸n social, acompa帽amientos, etc).

Materiales: https://cgt.org.es/panel/la-cara-b-del-tercer-sector/




Fuente: Rojoynegro.info