February 27, 2021
De parte de CNT Leon
172 puntos de vista


La reducci贸n de jornada por cuidados lleg贸 con la Ley 39/1999, de 5 de noviembre, para promover la conciliaci贸n de la vida familiar y laboral de las personas trabajadoras. Esta ley se instaur贸 con el prop贸sito, entre otros, de que las mujeres empleadas pudiesen participar en igualdad de condiciones que los hombres en el mercado laboral. As铆 pues, se regul贸 y protegi贸 el derecho de mujeres y hombres a la reducci贸n de jornada laboral por el cuidado de ni帽os y ni帽as menores de 12 a帽os y personas dependientes.

Pero por desgracia, lo que ha hecho esta ley es aumentar la brecha existente entre mujeres y hombres en la responsabilidad de la conciliaci贸n familiar. La incidencia del empleo a tiempo parcial se ha elevado en las mujeres y adem谩s, ha creado otra brecha m谩s entre las mujeres no protegidas por su tipo de contrato ya que s贸lo pueden acogerse a esta relaci贸n contractual las personas con contrato indefinido y a tiempo completo. Por otro lado, acogerse a esta ley no gusta a las empresas que la consideran un privilegio en vez de un derecho, agarr谩ndose a los vac铆os legales existentes en ella para imponer su voluntad a su antojo y que las personas trabajadoras terminen 鈥減asando por el aro鈥.

Nos es
conocido que existe una gran diferencia en la incidencia del empleo a tiempo
parcial entre mujeres y hombres. Pues bien, esta incidencia se triplica con el
nacimiento de un hijo.

Seg煤n los 煤ltimos datos
del I.N.E. (Instituto Nacional de Estad铆stica), en 2019, 2.182,9 mil mujeres
estaban empleadas a tiempo parcial frente a los 762,0 mil hombres y que de
茅stas 288,3 mil mujeres lo hac铆an por una cuesti贸n de cuidados cuando s贸lo lo
estaban por esta misma raz贸n 18,5 mil hombres.

Esto, sumado a que las mujeres asumimos,
por norma general, m谩s tareas dom茅sticas, nos trae adjuntas nefastas
consecuencias pues nos impide participar en el mercado laboral en las mismas
condiciones que los hombres ya que las restricciones horarias repercuten en nuestra
formaci贸n y/o promoci贸n profesional y tambi茅n lleva consigo una penalizaci贸n
salarial (se cobra en proporci贸n a las horas trabajadas). Esta penalizaci贸n
salarial, en un sueldo que, tambi茅n, generalmente, suele ser inferior, hace que
se reduzca nuestra cotizaci贸n a la Seguridad Social lo que se traduce en bajas
pensiones. Es decir, nos convertiremos en pensionistas pobres.

Como se cit贸 anteriormente, las mujeres que pueden acogerse a este tipo de contrato han de estar empleadas a tiempo completo y con contrato indefinido. Es decir, que si la empresa no quiere aceptar la reducci贸n de jornada de las mujeres solicitantes con contrato temporal, s贸lo tiene que no renovar el contrato cuando 茅ste finaliza o no transformarlo a indefinido.

Por
otro lado, se pueden dilucidar inconvenientes de la ley que sin pretenderlo
juegan a la contra, pues podr谩 haber menor probabilidad de empleabilidad o de
contrataci贸n indefinida sobre el rango de mujeres en edad de tener hijos.

Con la intenci贸n de proteger a la trabajadora solicitante de esta relaci贸n contractual y evitar el rechazo por parte de las empresas, la ley proh铆be el despido a la trabajadora que hubiese solicitado una reducci贸n de jornada que puede ser de m铆nimo 1/8 de la jornada a la mitad como m谩ximo, eligiendo el horario que le sea conveniente.

Sin embargo, esta ley establece que
la empresa puede realizar cambios en la categor铆a profesional de la trabajadora
siempre y cuando sea de acuerdo a la titulaci贸n acad茅mica y que 茅sta puede
alegar problemas en la organizaci贸n o funcionamiento del flujo de trabajo
cuando hay varias solicitudes. Con estos vac铆os legales las empresas tratan de presionar
a estas trabajadoras para que vuelvan a la jornada completa o dejen su trabajo.
Las t谩cticas de mobbing m谩s utilizadas son: poner en contra a compa帽eras
y compa帽eros haciendo cargar a la mujer con reducci贸n de jornada con la culpa
de la carga de trabajo, tener que volver a ganarse la confianza de sus
superiores, chantaje emocional sobre la crianza de los hijos, traslado del
centro de trabajo habitual, cambio de funciones en la empresa (sobre todo a
funciones mec谩nicas), etc.

El miedo a las represalias, la constante
lucha psicol贸gica y la derrota moral hace que estas trabajadoras tengan miedo
de judicializar los casos, quedando totalmente desprotegidas y en condiciones
psicol贸gicas lamentables para reincorporarse al mundo laboral.

En definitiva, 茅sta es la cara oculta de
la reducci贸n de jornada.

驴Podr铆a ser una soluci贸n que la reducci贸n de jornada sea obligatoria para ambos c贸nyuges o, como se est谩 empezando a hablar, que el c贸nyuge no acogido a reducci贸n de jornada cotizase la parte proporcional a la Seguridad Social por el c贸nyuge acogido a ella y as铆 esto no repercuta en su futura pensi贸n?. 驴Por qu茅 los hombres no terminan de responsabilizarse del cuidado de sus hijos?, 驴es por una cuesti贸n de falta de concienciaci贸n hacia los cuidados?, 驴se opta por sacrificar el sueldo menor que suele ser el nuestro, el de las mujeres?, 驴o, tambi茅n como se est谩 hablando los 煤ltimos a帽os, por una cuesti贸n biol贸gica en los primeros a帽os del beb茅?, pero, y despu茅s de estos primeros 3, 4 a帽os del beb茅, 驴por qu茅 no son los hombres los que se acogen a ella?.

驴Es una cuesti贸n biol贸gica o una
ense帽anza patriarcal de sacrificio bien aprendida por parte de las mujeres?, 驴o
por parte de los hombres?, 驴o por ambos?.

Supongo que cabr铆an un sinf铆n de
preguntas que hacerse y que esto dar铆a para abrir otro debate, pero lo que est谩
claro es que esta f贸rmula contractual evidencia las diferencias de g茅nero que
existen en relaci贸n al cuidado de menores, el horario de trabajo, la brecha
laboral y la brecha salarial. Y por otro lado, el que las empresas no suelen
tener en cuenta el trabajo efectivo, responsable y duro realizado por estas
trabajadoras trat谩ndolas como piezas de andamiaje totalmente prescindibles.

Frases para reflexionar:

Para que la mujer llegue a su verdadera
emancipaci贸n debe dejar de lado las rid铆culas nociones de que ser amada, estar
comprometida y ser madre, es sin贸nimo de estar esclavizada o subordinada.

  • Emma Goldman 鈥

Una tarde fuimos a visitarle y lo encontramos en la cocina. Llevaba
un delantal, fregaba los platos y preparaba la cena para su hijita Colette y su
mujer. El amigo con quien hab铆a ido trat贸 de bromear: 鈥淧ero oye, Durruti, 茅sos
son trabajos femeninos鈥. Durruti le contest贸 rudamente: 鈥淭oma este ejemplo:
cuando mi mujer va a trabajar yo limpio la casa, hago las camas y preparo la
comida. Adem谩s ba帽o a la ni帽a y la visto. Si crees que un anarquista tiene que
estar metido en un bar o un caf茅 mientras su mujer trabaja, quiere decir que no
has comprendido nada鈥.

  • Emma Goldman sobre Durruti 鈥



Fuente: Leon.cnt.es