August 4, 2021
De parte de CGT-LKN Euskal Herria
284 puntos de vista


El grupo Inditex acept贸 la semana pasada extender al personal de sus tiendas en las provincias de Lugo y Ourense las mejoras salariales que hab铆an obtenido las trabajadoras de las tiendas Bershka en Pontevedra tras nueve jornadas de huelga.

En buena parte gracias a ellas, sus compa帽eros y compa帽eras de esa marca en esas provincias y tambi茅n de Zara, Massimo Dutti, Pull&Bear, Stradivarius y Lefties, el resto de firmas textiles del grupo propiedad de Amancio Ortega presidido por Pablo Isla, se beneficiar谩n de una subida lineal de 80 euros mensuales y de otra de 40 proporcional a las horas que trabajen.

Los trabajadores de Inditex consideran el acuerdo 鈥渦na conquista鈥, porque no suele ser habitual que Inditex regale subidas de sueldo como esa. De hecho, su pol铆tica laboral se basa en buena parte en mantener condiciones salariales y laborales completamente distintas. Aunque los trabajadores realicen el mismo trabajo en tiendas de distintas marcas pero la misma ciudad. O en comercios de la misma marca, pero ubicados en distintas provincias del mismo pa铆s.

No tener un convenio que obligue a tener condiciones homog茅neas acaba redundando en una desigualdad muy elevada dentro del grupo, y conduce tambi茅n a que muchos empleados, y sobre todo empleadas, acaben trabajando en precario.

鈥淟as condiciones laborales de algunos trabajadores y trabajadoras, son lamentables. Tenemos gente trabajando 8, 12, 14 horas a la semana, con sueldos que no permiten llegar a fin de mes. Y eso en la empresa de uno de los hombre m谩s ricos del mundo鈥, afirma Carmi帽a Naveiro. Est谩 empleada desde hace a帽os en una tienda de Zara en A Coru帽a, donde Amancio Ortega fund贸 su multinacional, es miembro del Comit茅 de Empresa de esa marca y secretaria de Acci贸n Sindical de la federaci贸n de Servicios de la Confederacion Internsindical Galega (CIG).

Naveiro explica que las diferencias salariales no tienen demasiada justificaci贸n. Una dependienta base de una tienda de Zara en A Coru帽a puede ganar unos 940 euros brutos mensuales, cuando en Madrid 鈥渘o pasan de ochocientos y pico鈥. 鈥淓n Galicia hay mejoras, pero es que aqu铆 hay m谩s lucha sindical鈥, subraya.

P煤blico ha tratado sin 茅xito de contactar con Inditex para obtener la versi贸n de la compa帽铆a, que sin embargo s铆 presume de buenas condiciones de trabajo. 鈥淓stamos muy comprometidos la calidad del empleo鈥, destaca en su p谩gina web, donde tambi茅n afirma: 鈥淣os preocupamos por las condiciones y oportunidades de desarrollo de todas nuestras personas. Como muestra de la estabilidad en este 谩mbito, el 80% de nuestros profesionales tienen un contrato indefinido鈥.

Seg煤n los trabajadores, en cambio, tener un contrato indefinido no es garant铆a de salvaguardia contra la precariedad, sobre todo en el caso de los dependientes de tienda, que en su mayor铆a tienen jornadas a tiempo parcial con salarios proporcionales a las horas que trabajan.

Inditex tambi茅n asegura que asume 鈥渓a seguridad y la salud laboral como una parte esencial鈥 de su modelo de gesti贸n. Pero los sindicatos discrepan. Seg煤n la representante de la CIG, la empresa incumple en muchas tiendas la Ley de Prevenci贸n de Riesgos Laborales. 鈥淪i sac谩ramos fotos de los almacenes de algunos comercios, no ofrecer铆an una imagen muy distinta a la de un taller clandestino en Bangladesh鈥, apunta.

Y a帽ade que las denuncias ante la inspecci贸n de trabajo por esos incumplimientos son una constante 鈥渟emana tras semana鈥 en las boutiques de algunas marcas.

En cuanto a la desigualdad de g茅nero, Naveiro tambi茅n declara que, aunque las mujeres son una gran mayor铆a en la sociedad de Ortega 鈥揺l 76% seg煤n la propia empresa-, padecen una severa discriminaci贸n, en especial cuando son madres y tienen que compaginar su trabajo con el cuidado de sus hijos. Porque los horarios 鈥渟on infernales鈥, se concretan casi de d铆a en d铆a y sin una regularidad m铆nima que garantice saber que trabajas de ma帽ana, de tarde o en jornada partida.

鈥淎 algunas empleadas han llegado a preguntarles si no tienen qui茅n pueda encargarse de los ni帽os鈥, narra la sindicalista, que recuerda que la CIG ha denunciado a Bershka por no concretar el horario de una madre trabajadora que pidi贸 la reducci贸n de jornada para atender a sus dos hijas, en un caso a煤n pendiente de resoluci贸n judicial. La empresa acept贸 la reducci贸n, como es su obligaci贸n legal, pero se neg贸 a decirle cu谩l era su horario concreto de trabajo.

Inditex, que tiene repartidas por el mundo m谩s de 7.000 tiendas y m谩s 162.000 empleados de cien nacionalidades distintas, y que el a帽o pasado obtuvo 3.157 millones de euros de beneficios, afirma sin embargo su compromiso 鈥渃on la promoci贸n de la igualdad de g茅nero鈥. 鈥淎dem谩s, trabajamos en pos de pol铆ticas que favorecen la maternidad y la lactancia materna鈥, a帽ade el dec谩logo de la compa帽铆a.

Fuente: P煤blico

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Fuente: Cgt-lkn.org