September 27, 2021
De parte de Terraindomite
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La compa帽铆a Pfizer es, desde el pasado 15 de septiembre, nuevo miembro de CEOE, tras el acuerdo rubricado entre el presidente de la patronal, Antonio Garamendi, y el presidente y director general de la empresa biom茅dica en Espa帽a, Sergio Rodr铆guez, todo ello con la perspectiva de introducir la vacunaci贸n obligatoria contra el coronavirus en los convenios colectivos.

Pfizer participar谩 a partir de ahora de manera activa en las comisiones de trabajo de CEOE que abordan cuestiones de inter茅s para su 谩mbito de actividad, como son la Comisi贸n de Sanidad y Asuntos Sociales o la Comisi贸n de Investigaci贸n, Desarrollo e Innovaci贸n (I+D+i), entre otras.

El presidente de CEOE, Antonio Garamendi, se ha mostrado 芦orgulloso禄 de contar en las filas de la patronal con un nuevo asociado de la 芦talla禄 de Pfizer. 芦Compa帽铆as como esta -dijo Garamendi- son ejemplo de la funci贸n social que el mundo empresarial lleva a cabo en nuestros d铆as, y que va mucho m谩s all谩 de la mera generaci贸n de beneficios econ贸micos para sus accionistas芦.

Por su parte, el presidente de Pfizer, Sergio Rodr铆guez, considera que esta incorporaci贸n a la CEOE representa una oportunidad para el sector, ya que la industria farmac茅utica es, junto con el autom贸vil, el primer sector inversor en I+D+i del pa铆s, con m谩s de 1.200 millones de euros anuales, lo que confirma el 鈥渋mportante papel鈥 que juega en la investigaci贸n y colaboraci贸n biom茅dica p煤blica y privada.

Pero han ido m谩s all谩. La CEOE, que hasta ahora se hab铆a mantenido discretamente al margen en relaci贸n a las campa帽as de vacunaci贸n, ha hecho suya la reivindicaci贸n de Pfizer y ha mostrado cu谩l va a ser el pr贸ximo caballo de batalla de la patronal: que la vacunaci贸n de los trabajadores sea obligatoria para acceder a un puesto de trabajo.

En una entrevista publicada ayer en el diario El Mundo, Garamendi apuesta porque las empresas controlen si los trabajadores puedan tener la 芦pauta completa禄, es decir, que est茅n al d铆a de cuantas dosis de vacunas se le antojen a sus socios de las compa帽铆as farmac茅uticas, donde los trabajadores no vacunados o sin el calendario completo pasar谩n a ser trabajadores de segunda.

Te贸ricamente, las empresas no pueden exigir a los trabajadores la vacunaci贸n ni cualquier otro dato que tenga que ver con cuestiones de salud, por ser datos legalmente protegidos, pero de manera paulatina esta tendencia se est谩 incorporando en los centros de trabajo, y esta exigencia que la CEOE quiere elevar a categor铆a de norma, es ya una realidad.

Qu茅 dicen de esto los sindicatos. Pues de momento los delegados sindicales que representan a los trabajadores del sector farmac茅utico en 42 sindicatos de 27 pa铆ses abordaron los desaf铆os enfrentados por sus miembros a causa de la pandemia. El grupo tom贸 una posici贸n firme y aprob贸 una declaraci贸n sobre el acceso universal a vacunas, pruebas, tratamientos, terapias y medicamentos para combatir la COVID-19, entre otros aspectos.

Los dirigentes de IndustriALL tuvieron una reuni贸n con el director general de la OMC, el Dr. Ngozi Okonjo-Iweala, en la que analizaron las barreras comerciales para el acceso universal a las vacunas y suministros m茅dicos contra la COVID-19, as铆 como los debates en torno a una exenci贸n temporal de las reglas de propiedad intelectual de la OMC durante esta pandemia.

La red tambi茅n llev贸 a cabo una sesi贸n sobre el fortalecimiento del poder sindical en las empresas multinacionales del sector, en la que se abordaron las actividades sindicales en Takeda, Sanofi, Fresenius, GlaxoSmithKline (GSK), Novartis, AstraZeneca y B. Braun. En estas empresas prioritarias se han desarrollado distintos niveles de reconocimiento y di谩logo, y todos los sindicatos implicados se comprometieron a continuar con su ambicioso plan a favor de la solidaridad y la coordinaci贸n internacional.

Por su parte, en Espa帽a, en las Comunidades Aut贸nomas, a pesar de ser una exigencia legal, la inoculaci贸n de las vacunas autorizadas por la Agencia Espa帽ola del Medicamento contra el llamado COVID-19 no aparecen en las historias cl铆nicas de aquellas personas que han recibido alguna de sus dosis, ni tampoco aparecen en el calendario de vacunaci贸n. Cualquier efecto secundario posterior quedar谩 disociado de su inoculaci贸n, y ser谩 tratado como una patolog铆a ajena al f谩rmaco.

El art铆culo 3 de la Ley 41/2002 reguladora de la autonom铆a del paciente y de derechos y obligaciones en materia de informaci贸n y documentaci贸n cl铆nica, instituye la historia cl铆nica como 芦todo dato, cualquiera que sea su forma, clase o tipo, que permite adquirir o ampliar conocimientos sobre el estado f铆sico y la salud de una persona, o la forma de preservarla, cuidarla, mejorarla o recuperarla.

En dicha norma, en su Cap铆tulo V, establece las obligaciones de la administraci贸n sanitaria de registrar en el historial cl铆nico de los usuarios del servicio de salud, 芦todos aquellos datos que, bajo criterio m茅dico, permitan el conocimiento veraz y actualizado del estado de salud禄, pero curiosamente, del historial cl铆nico de las Comunidades Aut贸nomas ha desaparecido un dato relevante: el de las personas que se han vacunado con alguno de los f谩rmacos autorizados para el coronavirus.

Tampoco en las bases de datos del Sistema Nacional de Salud, a pesar de lo anunciado por el gobierno.

Se trata de una operaci贸n que puede comprobar cualquier persona en posesi贸n de su firma o DNI electr贸nico que haya sido vacunado.

El Ministerio de Sanidad, que emite el llamado 芦Certificado COVID禄 que pretende ser un 芦salvoconducto禄 de acceso a estadios, aviones u hoteles, no recoge sin embargo la vacunaci贸n, como dato m茅dico relevante, en las bases de datos del Sistema Nacional de Salud.

Lo que en modo alguno hay que confundir es ese 芦Certificado COVID禄, donde aparecen generalmente las dosis suministradas y datos adicionales del lote, del historial cl铆nico al que tienen acceso los m茅dicos de atenci贸n primaria, ya que son bases de datos distintas.

Puede comprobarse en esta web. En ella se accede al historial en manos del Ministerio, y a su vez al de cada Comunidad Aut贸noma.

En palabras de la ley, la historia cl铆nica es un instrumento destinado fundamentalmente a garantizar una asistencia adecuada al paciente. Los profesionales asistenciales del centro que realizan el diagn贸stico o el tratamiento del paciente tienen acceso a la historia cl铆nica de 茅ste como instrumento fundamental para su adecuada asistencia.

La trascendencia de que no exista rastro de la vacunaci贸n COVID en las historias cl铆nicas es de excepcional relevancia, porque de existir reacciones adversas a la misma, 茅stas estar谩n siempre completamente disociadas de la inoculaci贸n, a no ser que exista una especial pericia del personal m茅dico que atienda a la persona afectada.

Como consecuencia de esto, son decenas de miles los casos de patolog铆as que pasan inadvertidas como un efecto secundario, lo cual permite a la Administraci贸n salir indemne en la mayor铆a de las incidencias. Porque como publicamos anteriormente, la 芦vacunaci贸n es una prioridad禄 para el Estado, pero parece que nadie quiere hacerse cargo si la cosa sale mal.

Fuentes

mpr21

industriall




Fuente: Terraindomita.blackblogs.org