February 20, 2022
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
213 puntos de vista

Planeta Desarmado

Miguel P茅rez-Lozao

Voluntario y activista de Greenpeace

A Jos茅 Manuel L贸pez Blanco (鈥2022),

que ya estaba all铆

Hace pocos meses me encontr茅 con varias personas de la Asamblea Antimilitarista de Madrid, del MOC (Movimiento de Objeci贸n de Conciencia). Aparte de llevarme sus aportaciones para aquello que nos convocaba (promover la desobediencia civil y la acci贸n directa noviolenta en los campamentos de activismo organizados por NOVACT y Greenpeace) me entregaron tambi茅n un bonito reencuentro personal con tiempos pasados.

Me suena, me cuadra, fue en 1992, en 1990鈥 finalmente acordamos (por unanimidad, desde luego) que fue en 1989 cuando se pint贸 por primera vez la chimenea del Campo del Gas, un emblema de la INSUMISI脫N, esa chimenea del Rastro que nuestra generaci贸n seguro que recuerda. La pintamos j贸venes del MOC de Carabanchel, dos mujeres y cuatro hombres si no recuerdo mal, un domingo con la plaza llena de gente, ma帽ana de Rastro. De aquella 茅poca no quedan registros digitales, pero s铆 carteras, bolsas, papeles y cajas que acumulan polvo en alg煤n armario, y claro鈥 me puse a buscar y aparecieron los vestigios del 25 de junio de 1989. Seg煤n el dibujo pintado en mi agenda quedamos a las 9.30 h. en el metro Puerta de Toledo.

Ya nos hab铆amos agenciado una de aquellas escaleras de dos tramos de Telef贸nica, que alguien hab铆a cambiado de lugar (驴ten铆an cadena?, qu茅 mala memoria tengo) para que en esa primera hora nos sirviese para salvar los aproximadamente cinco metros hasta los primeros escalones de hierro de la chimenea. Los escalones ten铆an un ancho similar a la distancia que separaba cada uno de ellos, por lo que era f谩cil imaginar un cuadrado. Y tambi茅n era f谩cil imaginar sendos cuadrados similares a derecha e izquierda, por lo que nos hab铆an regalado una plantilla de cuadr铆culas de tres de ancho por鈥 mucho de alto. Una plantilla para que pintar INSUMISI脫N fuese f谩cil (si sabes contar): letras cuadraditas, grandes, proporcionadas鈥 qu茅 f谩cil era imaginarlo鈥

Y aunque no era mucho, necesitar铆amos algo de material, adem谩s de la escalera cambiada de sitio: pintura, brochas, arneses caseros, monos o ropa (preferiblemente para no volver a ser utilizada)鈥 poco m谩s, o poco m谩s aporta mi memoria. Pero s铆 recuerdo las cartulinas color rosa (una cartulina muy parecida a la de los antiguos carnets de conducir) con forma de chimenea, con la palabra INSUMISI脫N de una parte, y en el reverso 鈥淏ONO APOYO – INSUMISION 鈥 MILI NO 鈥 MOC鈥 y por supuesto, la flor con un casco miliar como tiesto. Con 20 duros por bono reunimos el material necesario.

Recuerdo que ensayamos en los postes del Telef茅rico de la Casa de Campo, disfrutamos en la planificaci贸n y disfrutamos subiendo y pintando(m谩s fotos, aqu铆). Yo no ten铆a ninguna experiencia previa y, la verdad, poca posterior hasta mucho tiempo despu茅s. No recuerdo ning煤n tipo de planificaci贸n ni apoyo legal m谩s all谩 de que seguramente nos detendr铆an, cosa que despu茅s no ocurri贸.

Imagen de la pintada con la palabra INSUMISI脫N de la Chimenea del campo del Gas (Madrid) cuando se realiz贸, en junio de 1989

Poco podr铆a importarnos en una 茅poca en la que dos a帽os, cuatro meses y un d铆a era una cifra frecuente, en algunos casos mayor, y en otros te daban boleto porque no hab铆a sitio para tantos. Nos fuimos inventando palabras para mostrar nuestro rechazo al Servicio Militar y al ej茅rcito: insumisi贸n, reobjeci贸n, autoinculpaci贸n, objeci贸n a la PSS鈥 Y en esa estrategia implic谩bamos a personas que no estaban afectadas por el secuestro legal que supon铆a a los varones j贸venes dedicar doce meses de tu vida al entrenamiento militar (y a muchas tonter铆as m谩s). En esa estrategia, era especialmente ic贸nico el significado de la INSUMISI脫N: no nos somet铆an, no nos conform谩bamos con rechazar el Servicio Militar, rechaz谩bamos y rechazamos la esencia de que nuestra sociedad tenga estructuras organizadas, costosas e injustas para matar y para mantener privilegios dentro y fuera de nuestras fronteras.

Tiempo despu茅s desapareci贸 el Servicio Militar. Curiosamente, fue el gobierno del PP quien se atrevi贸 a dar el paso. A veces pensamos que las cosas son imposibles de cambiar, y lamentablemente muchas permanecen inmutables durante el periodo de nuestras vidas. Pero algunas veces tenemos peque帽os (o grandes) triunfos que no hubi茅ramos pensado posibles, y que nunca se habr铆an producido si no hubiera personas que se organizan, se arriesgan y trabajan para que se produzcan cambios, con muchos golpes, muchos d铆as de c谩rcel, muchas horas de trabajo, muchas reuniones, muchos escritos, muchas convocatorias y muchos recursos empleados.

Yo qued茅 fuera por mucho tiempo de la desobediencia civil, de asumir el riesgo de que da帽en tu cuerpo, tu vida, tu patrimonio o tus proyectos para conseguir derribar instituciones o leyes injustas. Ahora estoy, en alguna forma, de vuelta, y van y me piden los que nunca lo dejaron que escriba estos recuerdos.

Escribo con el s铆ndrome del impostor, sin saber c贸mo hablar de la chimenea sin recurrir a los recuerdos de abuelo cebolleta, y m谩s cuando miro a mujeres y hombres que llevan d茅cadas, de forma ininterrumpida, desobedeciendo y resistiendo. Tendremos que convertir el recuerdo en compromiso porque a煤n tenemos ej茅rcito, gastos militares, sociedades injustas y desiguales, emergencia clim谩tica, crisis medioambiental, patriarcado e infinitos motivos m谩s para movilizarnos.

Bueno, supongo que tiene sentido celebrar y hacer memoria. Maripi, Jos茅 Manuel, Juanjo, 驴Quique?… Seguro que en este proceso las memorias del resto permitan reconstruir qui茅nes estuvimos all铆, recuperar las fotos y renovar definitivamente (quienes lo interrumpimos) el compromiso y la fuerza de la desobediencia civil y la acci贸n directa noviolenta. Seguimos so帽ando con un mundo sin ej茅rcitos y sin injusticias.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/plane…




Fuente: Grupotortuga.com