December 15, 2020
De parte de La Haine
101 puntos de vista


Entrevista con Gabriel Rockhill, fil贸sofo franco-estadounidense :: Est谩n apareciendo formas re-emergentes de fascismo confrontadas con movimientos sociales de abajo

En el programa de esta semana Chris Hedges habla con Gabriel Rockhill sobre las corrientes subyacentes del fascismo en el ADN de EEUU y el papel de EEUU en la internacionalizaci贸n del fascismo despu茅s de la Segunda Guerra Mundial a trav茅s de actividades clandestinas como la Operaci贸n “Paperclip” y la “Operaci贸n Gladio”.

Chris Hedges: Bienvenido a On Contact. Hoy conversamos con el autor Gabriel Rockhill sobre c贸mo el fascismo est谩 y ha estado siempre arraigado en nuestra sociedad.

Gabriel Rockhill: La batalla del siglo XXI en gran medida est谩 apareciendo como formas emergentes o re-emergentes de fascismo confrontadas con movimientos sociales desde abajo que est谩n ganando poder. Al mismo tiempo, quiz谩s lo 煤ltimo que dir铆a, es que cuando el fascismo subi贸 al poder en el per铆odo de entreguerras, tambi茅n fue en gran parte en respuesta a la Uni贸n Sovi茅tica y los estados comunistas. En la situaci贸n mundial actual, la din谩mica es obviamente muy, muy diferente. As铆 que una cosa importante para las y los progresistas es que reconozcan que tenemos que generar poder r谩pidamente. Tenemos que consolidar organizaciones. Tenemos que trabajar a trav茅s de mecanismos de partido porque esa es la 煤nica forma real de derrotar al fascismo.

CH: Durante la Segunda Guerra Mundial, a mi mentor en Harvard Divinity School, el te贸logo James Luther Adams -que era biling眉e en alem谩n y viv铆a y estudi贸 en Alemania en 1935 y 1936- se le pidi贸 que diera una conferencia a los oficiales del ej茅rcito de los EEUU que se preparaban para prestar servicio militar en la Alemania ocupada. El profesor Adams enumer贸 secamente los elementos centrales de la ideolog铆a racista de los nazis. Luego pregunt贸 a los oficiales blancos si hab铆a alguna diferencia entre su actitud racial hacia los negros y la actitud racial de los nazis hacia los jud铆os. Observ贸 que no la hab铆a. 驴C贸mo -pregunt贸 a los oficiales- pod铆an distinguirse de los fascistas? Adams comprendi贸 las fuertes corrientes subterr谩neas del fascismo que son parte del ADN de EEUU. En lugar de derrotar al fascismo en la Segunda Guerra Mundial, Gabriel Rockhill escribe que EEUU lo internacionaliz贸. El profesor Rockhill se re煤ne hoy conmigo para discutir la naturaleza del fascismo en nuestro estado corporativo. Es un fil贸sofo franco-americano, director fundador del Taller de Teor铆a Cr铆tica y profesor de Filosof铆a en la Universidad de Villanova. Entre sus libros se encuentran Counter-History of the Present: Untimely Interrogations into Globalization, Technology, Democracy; Interventions in Contemporary Thought: History, Politics, Aesthetics; Radical History & the Politics of Art y Logique de l’histoire. Entonces, comencemos con c贸mo definimos el fascismo. Male Fantasies lo define, en esencia, como un estado emocional. Pero antes de hablar sobre sus corrientes subterr谩neas, que siempre han existido en la sociedad estadounidense, hablemos de lo que es el fascismo.

GR: El fascismo a menudo se define en t茅rminos de lo que podr铆amos llamar sus aspectos super-estructurales, es decir, las formas en que moviliz贸 una ideolog铆a particular impulsada por el militarismo, el ultranacionalismo con ra铆ces 茅tnicas. La supremac铆a blanca es a menudo parte de ella. Pero creo que es importante reconocer que esos componentes super-estructurales est谩n, en 煤ltima instancia, enraizados en relaciones materiales de acumulaci贸n capitalista profundas. Entonces, si hablamos espec铆ficamente del fascismo de entreguerras en Europa y c贸mo 茅ste lleg贸 al poder, es fundamental reconocer que en ese momento el sistema mundial capitalista estaba entrando en crisis. Por supuesto, esa crisis total se producir铆a con la Gran Depresi贸n. Y esto fue tambi茅n en el momento que sigui贸 a la primera revoluci贸n obrera exitosa, en la Uni贸n Sovi茅tica. Y as铆, algunas de las fuerzas impulsoras centrales detr谩s de los aspectos s煤perestructurales o ideol贸gicos del fascismo que debemos discutir y destacar son: el deseo de hacer dos cosas, una es imponer, mantener e intensificar las relaciones sociales capitalistas; y la segunda es hacer retroceder la amenaza de las organizaciones de trabajadores y, m谩s espec铆ficamente, el comunismo y el socialismo.

CH: Y a menudo hay una alianza inc贸moda entre las 茅lites empresariales y el autoidentificado fascista en el caso de los nazis o, yo dir铆a el tipo que corresponde a los fascistas cristianos de los EEUU. No es como el capitalismo de estado impuesto -o que fue impuesto- por la Uni贸n Sovi茅tica. Tiene una relaci贸n diferente con el capital, a veces una relaci贸n inc贸moda con el capital. 驴Puedes hablar de esa alianza?

GR: Bueno, la clase dominante mundial, si hablamos solo espec铆ficamente del surgimiento del fascismo europeo y lo que algunas personas llaman un “modelo cl谩sico de fascismo”. As铆 que, en Italia y Alemania, la clase capitalista global y, m谩s espec铆ficamente, la clase capitalista estadounidense de General Motors, Rockefeller, etc茅tera, financiaron el ascenso del fascismo, particularmente en la Alemania nazi. Y esto se debi贸, al menos, a dos razones. Una fue que Alemania, despu茅s de la Primera Guerra Mundial, fue considerada un sitio viable para invertir en el rearme y particularmente para las grandes industrias. De modo tal que se invirti贸 capital de forma masiva en Alemania. De hecho, fue uno de los sitios centrales de la inversi贸n extranjera estadounidense en Europa en ese momento. Al mismo tiempo, hab铆a inter茅s por parte de la clase dominante capitalista en aplastar las organizaciones de trabajadores y asegurarse de que no hubiera piquetes, huelgas y mano de obra organizada que les causara problemas en las negociaciones entre el gran capital y el trabajo. En ese sentido, el ascenso nazi al poder -as铆 como el ascenso del fascismo italiano, que comenz贸 antes el de los nazis- fue financiado por el gran capital. Y se da un gran esfuerzo, tanto en Europa como en los EEUU. Y cuando llegaron al poder -y lo hicieron a trav茅s de la democracia liberal-parlamentaria, una democracia burguesa- una parte muy importante de esta historia fue el que el liberalismo y el parlamentarismo no fueron un baluarte contra el ascenso del fascismo. Al contrario, proporcionaron un marco dentro del cual los fascistas pudieron llegar al poder financiados por la capital. As铆 que tenemos una democracia burguesa, muy parecida a la que tenemos en este pa铆s donde el dinero es el que gana. Una vez en el poder, sin embargo -y tienes toda la raz贸n en que en el caso de Italia fue un poco m谩s lento, en el caso de Alemania fue m谩s r谩pido- se da un cambio. De ser una movilizaci贸n fascista de ciertos sectores de la sociedad civil -en particular, la peque帽a burgues铆a- a una forma m谩s autoritaria, impulsada por el estado, de poder consolidado de arriba hacia abajo. Y lo que la clase inversora del gran capital estaba interesada en que sucediera, particularmente en el caso de la Alemania nazi porque su poder exced铆a con creces al de Italia, era destruir la amenaza real que era la Uni贸n Sovi茅tica y participar en el reparto colonial hacia el este. Eso se reflej贸 de manera bastante expl铆cita en la expansi贸n colonial de los EEUU hacia el oeste y la frontera occidental. Y una de las complicaciones, y supongo que a esto es a lo que te refieres, es que una vez que Hitler en particular, pero Mussolini tambi茅n, consolid贸 su poder en el aparato estatal, fue muy dif铆cil para el gran capital tomar las decisiones relacionadas con las pol铆ticas particulares que se estaban implementando. Entonces, una forma de entender lo que sucedi贸 fue que el gran capital respald贸 este proyecto por razones muy expl铆citas. Y luego, como que el proyecto enloqueci贸 y se sali贸 un poco de control. As铆 que una de las grandes preguntas era c贸mo pod铆an ahorrar inversiones y, a pesar de eso, cerrar o permitir -deber铆a decir- que se apagara la m谩quina de guerra nazi porque, en 煤ltima instancia, era el Ej茅rcito Rojo el que se encontraba el eje central de la derrota del nazismo, no en la intervenci贸n estadounidense que era muy peque帽a en comparaci贸n con lo que estaban haciendo los sovi茅ticos. Y es en ese momento, cuando queda claro que los sovi茅ticos estaban marchando hacia el oeste es que se da un esfuerzo por parte de EEUU, en particular por parte del Estado de Seguridad Nacional de EEUU, la OSS que se convirti贸 en la CIA, para proteger los activos y para asegurarse de que se protegieran las inversiones comerciales del gran capital, en particular el gran capital estadounidense, pero de manera m谩s general, del gran capital internacional. Y as铆, por supuesto, no hubo enjuiciamientos corporativos a ra铆z de la Segunda Guerra Mundial. Y muchos activos e inversiones estaban protegidos por el Estado de Seguridad Nacional, as铆 como tambi茅n muchos de los nazis con los que trabajaron muy de cerca.

CH: Antes de que le pregunte sobre c贸mo la naturaleza proteica del fascismo y sobre c贸mo -como usted plantea en sus textos-, 茅ste no desapareci贸 con el fin de la Segunda Guerra Mundial, sino que de hecho el complejo industrial militar fue abrazado por EEUU, ciertamente por grandes sectores de las 茅lites gobernantes, hablemos del fascismo dentro de EEUU. Robert Paxton en su libro Anatom铆a del fascismo sostiene, por ejemplo, que el Ku Klux Klan fue el movimiento m谩s aut茅nticamente fascista de EEUU y que los movimientos que pueden describirse como fascistas son anteriores a la Segunda Guerra Mundial y hasta el presente. 驴Puede hablar sobre esa corriente subterr谩nea de movimientos que describir铆amos como fascistas dentro de EEUU y luego hablaremos de lo que sucedi贸 despu茅s de la Segunda Guerra Mundial?

GR: S铆. Eso es absolutamente esencial porque el fascismo surgi贸 ante todo como un conjunto de movimientos. Y fue solo m谩s tarde que se conceptualiz贸 y finalmente se convirti贸 en una doctrina, incluso en el caso de Italia, donde el t茅rmino apareci贸 por primera vez. Pero si miramos los movimientos en s铆 y no nos obsesionamos con cu谩ndo se etiquet贸 y c贸mo se etiquet贸, es obvio que las similitudes estructurales entre lo que estaba sucediendo en Europa en el per铆odo de entreguerras y lo que estaba sucediendo en los EEUU, no solo en el per铆odo de entreguerras sino antes de eso, no solo se parece al fascismo, sino que muchos lo reconocen como fascismo una vez que se acu帽贸 el t茅rmino en s铆. Entonces, en el caso de EEUU es importante reconocer que cuando EEUU entraron a la Primera Guerra Mundial, la idea era, seg煤n Woodrow Wilson, que librar铆amos una guerra para hacer que el mundo fuera seguro para la democracia. Pero especific贸 que lo que eso significaba era “Mantener fuerte a la raza blanca” y para preservar, “La civilizaci贸n blanca y su dominio del planeta”. Entonces, dentro de este contexto, se da la supremac铆a blanca de EEUU que se remonta a la profunda historia de la colonizacion, pero realmente tambi茅n surgi贸 con fuerza en el per铆odo de entreguerras y fue reconocida directamente por los nazis como el mejor modelo para apartheid racial y artesan铆a estatal racial. Y estudiaron los ejemplos estadounidenses precisamente por esta raz贸n. Hitler escribi贸 en Mein Kampf que hab铆a un modelo de estado que hab铆a desarrollado los aspectos de la manufactura estatal racista que deb铆a llevarse a su siguiente nivel en el Tercer Reich nazi, y ese era EEUU. Entonces, en el caso de organizaciones como el Ku Klux Klan, tenemos cinco millones de justicieros que orquestaron la violencia paraestatal que era racista, supremacista blanca, pro-cristiana, pro-capitalista y que se le permiti贸 actuar con impunidad. Por tanto, es un muy buen ejemplo de precisamente los mecanismos estructurales que estaban operativos en el caso del fascismo de entreguerras o el surgimiento del fascismo en el caso europeo. De hecho, tan es as铆 que cuando el fascismo italiano apareci贸 por primera vez en la escena internacional, hubo muchos art铆culos en la prensa estadounidense que reconocieron que lo que era el fascismo en Europa era el modelo europeo del Ku Klux Klan. Adem谩s, no es solo el Klan. Hubo toda una serie de otras organizaciones parapoliciales, organizaciones fascistas, organizaciones expl铆citamente nazis, as铆 como formas de violencia parapoliciales respaldadas por las empresas que se implementaron para proteger el dominio del gran capital. Solo destacar茅 dos ejemplos en ese sentido. Uno es el gobierno de la Legi贸n Americana. La Legi贸n Americana, no debemos olvidar, uno de sus comandantes est谩 registrado diciendo que los fascistas son para Italia lo que la Legi贸n Americana es para los EEUU. Y la Legi贸n Americana estuvo involucrada en el intento de 1934 de orquestar un golpe fascista dentro de los EEUU. Hay un ejemplo que es extremadamente importante pero que tambi茅n es significativo -al igual que en los casos de Italia y Alemania- que muestra que el fascismo opera principalmente a partir de la violencia paraestatal o de la violencia que se subcontrata a la sociedad civil en varias formas pero que tambi茅n moviliza al estado. Y as铆, en el per铆odo de entreguerras, no debemos olvidarnos de las redadas de Palmer y las formas en que en 1919 y 1920 la Divisi贸n de Inteligencia General del Departamento de Justicia de EEUU orquest贸 redadas en m谩s de 30 ciudades de EEUU, arrestando entre 5,000 y 10,000 activistas anti-capitalistas. As铆 que hubo una enorme represi贸n tanto por parte del estado y de estas formas paraestatales de violencia de autodefensa, que no solo fueron paralelas a lo que estaba sucediendo en Europa, sino que se reconocieron, en gran medida, como una fuente de alimentaci贸n y un modelo para mucho de lo que se desarroll贸 all铆.

CH: Genial. Cuando regresemos, continuaremos nuestra conversaci贸n sobre la naturaleza del fascismo en nuestro estado corporativo con el profesor Gabriel Rockhill. Bienvenido de nuevo a On Contact. Continuamos nuestra conversaci贸n sobre el fascismo en nuestro estado corporativo con el profesor Gabriel Rockhill. As铆 que hablemos de lo que pas贸 despu茅s de la guerra. Y no fue solo Wernher von Braun y unos 200 cient铆ficos nazis que vinieron a trabajar para la industria de defensa y en el programa espacial, sino que hubo una gran incorporaci贸n de algunos de los peores criminales de guerra del aparato de inteligencia nazi que se fusionaron en el aparato de inteligencia estadounidense. Entonces, por un lado, hubo denuncias p煤blicas del fascismo, pero internamente, dentro de las estructuras de poder, hubo un abrazo no solo de fervientes fascistas, sino que creo que se puede plantear, incluso de la ideolog铆a del fascismo en s铆.

GR: Absolutamente. Una de las cosas que es importante reconocer es que gran parte de la historia que se nos ha ense帽ado con respecto a la Segunda Guerra Mundial y sus consecuencias, es una historia ideol贸gica que se enfoca en el gobierno visible -o en lo que estaba pasando en la punta del iceberg- es decir en el 谩mbito pol铆tico alimentado por lo que el estado capitalista presenta a trav茅s de la idea corporativa que controla. Pero el gobierno invisible, es decir el Estado de Seguridad Nacional de los EEUU -que realmente se form贸 en su arquitectura b谩sica en la Segunda Guerra Mundial con el OSS, que luego se convertir铆a en la CIA- este gobierno invisible trabaj贸 muy de cerca para garantizar que los nazis y fascistas que hab铆an sido reconocidos antes de la Segunda Guerra Mundial como grandes aliados porque eran anticomunistas y eran muy buenos organiz谩ndose militarmente para aplastar los movimientos obreros -y esto no solo contra el comunismo sino tambi茅n contra varias formas de socialismo, anarquismo o contra cualquier movimiento progresista realmente impulsado por el poder popular. Y as铆, ya durante la Segunda Guerra Mundial, una de las partes importantes de esta historia es que Allen Dulles, que estaba en Suiza en ese momento con la OSS y luego se convertir铆a en el jefe de la CIA, estaba trabajando para tratar de negociar un acuerdo de paz con los nazis para que los nazis firmaran un acuerdo con Occidente y con EEUU y pudieran desatar toda la fuerza de la maquinaria de guerra nazi contra los sovi茅ticos. No pudo negociar eso con 茅xito, pero cuando la guerra comenz贸 a llegar a su fin, 茅l -con otros- se convertir铆an en importantes arquitectos en el Estado de Seguridad Nacional como James Angleton, que estaba trabajando en Italia, y emprendi贸 la Operaci贸n Amanecer. La Operaci贸n Amanecer fue un esfuerzo por reutilizar a los nazis y fascistas para hacer lo que mejor sab铆an hacer desde antes de la Segunda Guerra Mundial y la raz贸n por la que recibieron apoyo antes de la Segunda Guerra Mundial, y eso fue luchar contra los comunistas. Y hay varios ejemplos de esto. Ya he aludido a los cient铆ficos que fueron tra铆dos a EEUU a trav茅s de la Operaci贸n Paperclip. Es importante se帽alar que se trajeron 1.600 cient铆ficos a los que se hac铆a referencia como los 脕ngeles de la Muerte de Hitler. Se les asign贸 laboratorios. Se les dio una vivienda para que las familias pudieran venir. Se les prometi贸 la ciudadan铆a si su trabajo daba frutos. Y el dar frutos significaba desarrollar, como lo hicieron, armas qu铆micas, armas biol贸gicas que luego podr铆an ser utilizadas por el imperio estadounidense en su hegemon铆a global de posguerra. Pero esto es solo una parte de la historia. Tambi茅n est谩n los servicios de inteligencia dentro de Alemania e Italia que luego fueron reutilizados. El caso de Alemania es bastante flagrante porque Reinhard Gehlen fue el jefe de la inteligencia alemana bajo el Tercer Reich nazi contra la Uni贸n Sovi茅tica. Y en el per铆odo de la posguerra, el CIC que trabajaba para el ej茅rcito y era una rama de inteligencia del ej茅rcito y que luego, finalmente, se convirti贸 en la CIA, entonces el Estado de Seguridad Nacional de EEUU, llev贸 a cabo un examen de Gehlen y su organizaci贸n y decidi贸 que lo mejor que pod铆a hacer con 茅l, en lugar de encarcelarlo y acusarlo de cargos en N煤remberg u otras cosas por el estilo, era reutilizarlo como jefe del servicio de inteligencia en Alemania. Trabaj贸 muy de cerca con el Estado de Seguridad Nacional de EEUU y se estima que su organizaci贸n, la Organizaci贸n Gehlen, reuni贸 a unos 4.000 agentes nazis para trabajar dentro de Alemania. Y esto se convirti贸 en el n煤cleo del servicio de inteligencia alem谩n contempor谩neo. Lo mismo sucedi贸 en Italia y tambi茅n hubo, para cualquiera de los nazis y fascistas con los que el Estado de Seguridad Nacional de EEUU quer铆a trabajar y que no pudieran quedarse en Europa, establecieron ratlines. Los ratlines son b谩sicamente formas de exfiltraci贸n, c贸mo llevar a los nazis y fascistas de Europa a otras partes del mundo donde podr铆an usarse productivamente en la guerra internacional de la CIA contra el socialismo y el comunismo. Y entonces hay miles, si no decenas de miles, a los que se les permiti贸 ir a Am茅rica Latina. De hecho, fueron 10,000 nazis a los que se les permiti贸 inmigrar a los EEUU en el per铆odo de posguerra. Entonces, creo que toda esta historia es importante para comprender eso, y en realidad hay otro aspecto que me gustar铆a abordar y es la red de ej茅rcitos que se quedan atr谩s, en Europa. Los ej茅rcitos de permanencia fueron establecidos en todos los pa铆ses de la OTAN a ra铆z de la Segunda Guerra Mundial por el Estado de Seguridad Nacional de EEUU y la idea era que EEUU deber铆a contratar fascistas, nazis y colaboradores en organizaciones subRosa, organizaciones tan clandestinas. que eran organizaciones terroristas militantes que podr铆an, si los rusos se desplazaban hacia el oeste, funcionar como un ej茅rcito que en la retaguardia tras las l铆neas enemigas que luego emprendieran actos terroristas, exfiltraci贸n, sabotaje y otras cosas por el estilo. Y, en realidad, estos ej茅rcitos se movilizaron de manera muy expl铆cita en la d茅cada de 1960 siguiendo lo que se conoce como “atenci贸n estrat茅gica” en la que hubo una serie de ataques terroristas en Italia, Alemania y B茅lgica que se atribuyeron a la extrema izquierda y en particular a los comunistas, pero que en realidad fueron supervisados por los ej茅rcitos que se quedaron en esos territorios y que fueron financiados y supervisados por la CIA y el MI6, que es, por supuesto, la versi贸n brit谩nica de la CIA con el respaldo de la OTAN y de Inteligencia. Entonces, cuando todas estas piezas se juntan, y tambi茅n hay algunas otras, lo que se ve no es una derrota del fascismo en la era de la posguerra, sino una internacionalizaci贸n del fascismo europeo bajo la cobertura liberal de la pseudo democracia de los EEUU y que esa internacionalizaci贸n realmente estableci贸 la arquitectura de la pol铆tica global en la era de la posguerra.

CH: Viv铆 un tiempo en Cochabamba, Bolivia. All铆 estudi茅 espa帽ol cuando Klaus Barbie, lo vi en el Prado con sus guardaespaldas, El Carnicero de Lyon, el hombre que mat贸 a Jean Moulin, y que ciertamente durante el golpe de Garc铆a Meza en Bolivia, estaba dirigiendo las operaciones de inteligencia, de modo que fue solo un peque帽o ejemplo. Finalmente fue extraditado a Francia cuando el gobierno boliviano se convirti贸 en una democracia. Quiero preguntarle 驴d贸nde estamos ahora? Tenemos estas corrientes subterr谩neas que acaba de describir no solo ideol贸gicamente sino tambi茅n estructuralmente que a煤n permanecen en su lugar. Ahora nos enfrentamos al mismo tipo de desigualdad social que vimos en la d茅cada de 1930, a la separaci贸n de grandes sectores de la poblaci贸n en lo que llamamos trumpismo, pero que ciertamente no es un universo basado en la realidad, pero que est谩 lleno de rabia y est谩 centrado en chivos expiatorios. Creo que siempre deber铆a decirse que el racismo, el antisemitismo, son irracionales. Encuentro historiadores que retroceden y se preguntan por qu茅 Hitler era antisemita haciendo referencia a que su madre fue tratada por un m茅dico jud铆o y muri贸 de manera rid铆cula, porque el racismo no es un sistema racional de creencias racional y si lo entiendes puramente desde un punto de vista cartesiano, dicen que no se entiende. Estamos viendo un per铆odo muy similar y siempre recordar茅 a Fritz Stern, el gran historiador quien, que fue un refugiado de la Alemania nazi de la cual se fue cuando ten铆a 18 a帽os, ense帽贸 en la Universidad de Columbia, pero quien me dijo que, en Weimar, Alemania, hab铆a un anhelo de fascismo antes de que se inventara la palabra fascismo. Y creo que hoy estamos viendo ese anhelo. Quiero que hable sobre el hecho de que la ideolog铆a fascista y las estructuras que han abrazado el fascismo permanecen dentro del pa铆s y lo que eso significa para la crisis actual, sin duda dentro de los EEUU pero que lo estamos viendo en Hungr铆a y en otros lugares tambi茅n.

GR: S铆. Esa es una excelente pregunta y muy importante para el momento contempor谩neo. Yo dir铆a dos cosas. La primera es que es muy importante resistir lo que yo llamo “el paradigma de un estado-un gobierno”, es decir, la idea de que, si los medios corporativos nos dicen que estamos viviendo en una democracia liberal, 茅sa es la 煤ltima palabra y que esa democracia liberal supervisa a la totalidad de la poblaci贸n, lo que significa que todos tenemos derechos, que hay un estado que los proteger谩 y otras cosas por el estilo. Frente a esto, planteo una especie de modelo de m煤ltiples modos de gobernanza y esto significa que hay diferentes sectores de la poblaci贸n que se gobiernan de manera diferente en funci贸n de las necesidades particulares de las relaciones sociales capitalistas. Entonces, si los fascistas no est谩n directamente en el poder y no tienen el poder estatal consolidado, esto no significa en lo m谩s m铆nimo que no haya movimientos fascistas, al contrario. Por lo tanto, el an谩lisis del fascismo debe expandirse m谩s all谩 del aparato estatal y reconocer que incluso en el per铆odo de entreguerras del que acabamos de hablar, hubo movimientos fascistas en todos los estados capitalistas a ra铆z de la Gran Depresi贸n. Y as铆, en segundo lugar, solo resaltando y volviendo a algunas de las cosas que usted se帽al贸, se ve claramente que hay muchas similitudes estructurales notables entre el per铆odo de entreguerras hace cien a帽os y lo que estamos viviendo ahora. Estamos atravesando una grave crisis econ贸mica que rivaliza, si no supera, a la Gran Depresi贸n. Tenemos una enorme crisis pol铆tica en la que la legitimidad de las llamadas democracias representativas despu茅s de 40 o 50 a帽os de neoliberalismo se est谩 desvaneciendo y la gente lo ve muy claramente. Si no lo ven ideol贸gicamente, lo ven materialmente, lo que significa que lo reconocen. No tienen acceso a atenci贸n m茅dica asequible, educaci贸n asequible, vivienda asequible y todo lo dem谩s que era al menos parte del estado de bienestar, que no es hacer del estado de bienestar un ideal, sino reconocer que una de las cosas que ha hecho el capitalismo neoliberal es marchitar lenta pero seguramente las protecciones sociales que estaban garantizadas bajo el estado de bienestar. Y lo que esto significa es que la poblaci贸n en general se enfrenta a una situaci贸n en la que hay una grave crisis del capitalismo global que se combina con una crisis de legitimidad pol铆tica y a eso podemos agregar, por supuesto, una crisis social de tipo extremo como hemos visto con la violencia policial racista que contin煤a sin cesar dentro de los EEUU. Tenemos una crisis sanitaria mundial en nuestras manos. Todo eso pone en tela de juicio la viabilidad pol铆tica de las pseudo-democracias que han intentado establecer alguna forma de dominio hegem贸nico dentro del mundo capitalista. Y lo que quiero decir con gobierno hegem贸nico es gobierno por consenso. Si se mantiene la base material para una atenci贸n m茅dica asequible, educaci贸n asequible, otras cosas similares, salarios de supervivencia y cosas como 茅stas, entonces algunas personas tendr谩n la base material para dar su consentimiento al gobierno. Pero dada la desaparici贸n de esa base material, cada vez hay m谩s crisis de estos modos de gobernanza. Y en respuesta a eso, hay diferentes reacciones y lo que vemos, no podr铆a estar m谩s de acuerdo, es una polarizaci贸n radical. Y as铆, a nivel mundial, ha habido un aumento muy claro en los modos de gobierno fascistas autoritarios. Hay un mill贸n de ejemplos que estoy seguro de que todos ustedes, oyentes y espectadores, est谩n familiarizados. Y mucho de eso es una respuesta por parte del capital internacional a la crisis del capitalismo y la necesidad de apuntalarlo. Y una forma de apuntalarlo es mediante la acumulaci贸n militarizada a trav茅s de la inversi贸n en formas de violencia represiva que son simult谩neamente formas de acumulaci贸n capitalista. Son muy rentables y sirven para sofocar el malestar social que es inevitable cuando la gente no tiene la base material para sobrevivir. Al mismo tiempo, en el frente esperanzador, hay un resurgimiento, dir铆a yo, de movimientos de clase trabajadora impulsados por j贸venes, impulsados por proletarios en los EEUU. Est谩 muy claro, como hemos visto durante el verano y el oto帽o, que existe la sensaci贸n de que, si es el Partido Dem贸crata o incluso la campa帽a de Sanders. Hay mucha organizaci贸n pol铆tica en movimientos, partidos, organizaciones, etc茅tera, que est谩n a la izquierda del consenso consolidado de estos partidos neoliberales, sean dem贸cratas o republicanos. Y as铆, en ese sentido, la batalla del siglo XXI est谩 apareciendo como formas emergentes o re-emergentes de fascismo confrontadas con movimientos sociales de abajo que est谩n ganando poder. Al mismo tiempo, quiz谩s lo 煤ltimo que dir铆a, es que cuando el fascismo subi贸 al poder en el per铆odo de entreguerras, tambi茅n fue en gran parte en respuesta a la Uni贸n Sovi茅tica y los estados comunistas. Y en la situaci贸n mundial actual, la din谩mica es obviamente muy, muy diferente, por una cosa que es importante que los progresistas reconozcan es que tenemos que construir poder r谩pidamente. Tenemos que consolidar organizaciones. Tenemos que trabajar a trav茅s de los mecanismos del partido porque esa es la 煤nica forma real de derrotar al fascismo.

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Rockhill es un fil贸sofo franco-estadounidense y director fundador del Taller de Teor铆a Cr铆tica y profesor de Filosof铆a de la Universidad de Villanova.

On Contact – RT. Traducido por Sandra Angeleri.




Fuente: Lahaine.org