March 1, 2021
De parte de Asociacion Germinal
320 puntos de vista


La clase obrera del siglo XXI es una clase en formaci贸n, en un mundo en el que el capitalismo no ha llegado a ser universal hasta hace poco tiempo.

Seg煤n la Organizaci贸n Internacional del Trabajo (OIT), la fuerza laboral mundial aument贸 en un 25% entre 2000 y 2019. La poblaci贸n 芦empleada禄 aument贸 de 2.600 a 3.300 millones (un crecimiento del 25%). Es probable que alrededor de dos tercios de ellos, o poco m谩s de 2 mil millones, pertenezcan a la clase trabajadora.

Sin embargo, estos trabajadores no son solo empleados asalariados. Muchos son considerados trabajadores por 芦cuenta propia禄 o independientes y, de hecho, est谩n encerrados en la relaci贸n capital-empleo a trav茅s de las cadenas de valor nacionales y mundiales o de suministro que han caracterizado el crecimiento capitalista desde hace tiempo. Los trabajadores independientes a menudo son clasificados as铆 por los empleadores para evitar impuestos, prestaciones y responsabilizarse de estos trabajadores. Las mujeres tienen muchas m谩s probabilidades que los hombres de tener un empleo informal.

Cadenas de valor

Estas cadenas de suministro dominadas por las empresas no solo conectan las econom铆as del Sur con las multinacionales. Reconfiguran la econom铆a local y la fuerza laboral de acuerdo con las necesidades de las empresas. Aunque la mayor铆a de los trabajadores de un pa铆s no est谩n directamente vinculados a una cadena de valor empresarial, los niveles de informalidad, salarios, ritmo de trabajo y equilibrio de g茅nero son en su mayor铆a fijados por la din谩mica y ritmos de las multinacionales.

Por ejemplo, en la India, el crecimiento del sector manufacturero ha incrementado el sector informal porque es m谩s barato abastecerse directamente de los productores de materias primas y contratar trabajadores dom茅sticos, un sector en el que las mujeres proporcionan tanto trabajo (mal) remunerado como trabajo reproductivo no remunerado que reduce el coste de cada trabajador.

En general, contrariamente a la noci贸n de econom铆a 鈥減osindustrial鈥, la fuerza de trabajo industrial (manufactura, construcci贸n y miner铆a) aument贸 de 536 millones a 755 millones de personas durante este per铆odo. Esto no incluye a los trabajadores del transporte, las comunicaciones y los servicios p煤blicos, que tambi茅n son esenciales para la producci贸n de bienes y sumaron 226 millones de trabajadores adicionales en 2019. En conjunto, este 芦n煤cleo禄 industrial representa el 41% de la fuerza de trabajo no agr铆cola mundial en 2019.

La geograf铆a de las desigualdades

Sin embargo, el crecimiento de la producci贸n mundial y, por lo tanto, de su fuerza de trabajo, no se distribuye uniformemente en todo el mundo. Aunque los pa铆ses desarrollados siguen produciendo la mayor parte del valor a帽adido en la manufactura (VAM), los pa铆ses en v铆as de desarrollo han aumentado su participaci贸n del 18% en 1990 a alrededor del 40% en 2019, mientras que los pa铆ses industrializados han pasado del 79% al 55% en el mismo per铆odo. Solo China ha crecido de alrededor del 5 por ciento de la producci贸n mundial del VAM en 2000 al 20 por ciento en 2018.

Al mismo tiempo, el desplazamiento y la desposesi贸n han producido una creciente poblaci贸n migrante internacional. El n煤mero de personas que viven fuera de su pa铆s de origen aument贸 de 173.588.441 en 2000 a 271.642.105 en 2019, un aumento del 57%. Aproximadamente 111 millones de personas est谩n clasificadas por la Organizaci贸n Internacional para las Migraciones como trabajadores migrantes, y env铆an 689.000 millones de d贸lares en remesas a sus pa铆ses de origen (cifras de 2018).

El capital en su conjunto ha tenido 茅xito gracias a los cambios geogr谩ficos, los avances tecnol贸gicos, la reorganizaci贸n de la producci贸n y el proceso de trabajo e incluso las crisis del sistema en su conjunto. La participaci贸n del ingreso asalariado en el PIB cay贸 desde mediados de la d茅cada de 1970, con altibajos. En consecuencia, el de las rentas de capital ha aumentado. A t铆tulo indicativo, la participaci贸n en el ingreso nacional del 10% m谩s rico ha aumentado, mientras que la del 50% m谩s pobre ha disminuido en todas las principales econom铆as.

Gran parte de esta mayor desigualdad se ha debido al declive relativo de los sindicatos y al estancamiento de los salarios, los continuos aumentos de la productividad manufacturera en todo el mundo y el creciente empleo de trabajadores formales e informales con salarios bajos. Estas tendencias han contribuido a un aumento de las tasas de explotaci贸n en todas partes.

Tecnolog铆a y control laboral

Para cientos de millones de trabajadores en todo el mundo, el trabajo sigue siendo principalmente un esfuerzo f铆sico agotador, aparentemente alejado del r茅gimen de alta tecnolog铆a de la automatizaci贸n y la gesti贸n digital que ha aumentado la intensificaci贸n del trabajo.

Lo que m谩s ha cambiado en la naturaleza del trabajo en las 煤ltimas dos d茅cadas es el grado, la penetraci贸n y la aplicaci贸n de tecnolog铆as digitales que monitorean, cuantifican, estandarizan, modulan, rastrean y dirigen el trabajo de individuos y grupos. Todo ello trasciende los esfuerzos del taylorismo para cuantificar, fragmentar, normalizar y as铆 controlar el trabajo individual y colectivo, independientemente del producto o servicio que produzca. La digitalizaci贸n de muchas tecnolog铆as relacionadas con el trabajo significa que el trabajo se puede medir y dividir en nanosegundos, a diferencia de los minutos y segundos de Taylor. Tambi茅n significa que se cuantifican todos los aspectos del trabajo. La simplificaci贸n a trav茅s de la cuantificaci贸n permite medir la velocidad y los ritmos de trabajo.

Todo esto se aplica a los servicios ya transformados en el .siglo XX, que pas贸 de servicios dom茅sticos y trabajos realizados por comerciantes locales o peque帽as empresas a proveedores corporativos, luego reorganizados de acuerdo con principios citados y ahora controlados 鈥嬧媎igitalmente, desde centros de llamadas hasta hoteles y mantenimiento de edificios. Las medidas digitales actuales tambi茅n se aplican al trabajo profesional en 谩reas como la salud y la educaci贸n. Los datos de los trabajadores se recopilan y luego se utilizan en su contra. As铆, los profesores son evaluados por las puntuaciones de sus estudiantes (supuestamente 鈥減roductos鈥 del profesor) en pruebas estandarizadas basadas en 芦conocimientos estandarizados禄, y se ven obligados a 芦ense帽ar para evaluar禄. Actualmente, las enfermeras de hospital pueden ser rastreadas por GPS y dirigidas por sistemas algor铆tmicos de apoyo a las decisiones cl铆nicas que recomiendan tratamientos est谩ndar. O, en ambos casos, pueden ser reemplazados por trabajadores menos calificados y menos costosos que realicen tareas estandarizadas.

Amazon es el ejemplo m谩s citado de trabajadores controlados 鈥嬧媎igitalmente. Un estudio reciente de un centro log铆stico de Amazon en California describi贸 el contexto en el que trabajan los empleados. En instalaciones id茅nticas en todo el mundo, el trabajo es guiado por esc谩neres y computadoras port谩tiles que rastrean, cronometran y gu铆an a los trabajadores hasta el producto correcto. Los trabajadores tienen derecho a treinta minutos 芦fuera de servicio禄 por turno, es decir, cuando no se est谩n moviendo. Adem谩s, son empujados por robots que tambi茅n seleccionan productos.

La tecnolog铆a, los patrones de empleo y los flujos de bienes, servicios y capital que caracterizan la producci贸n y dan forma al mundo del trabajo, a su vez, dependen de una infraestructura f铆sica internacional cada vez m谩s extensa. Estos corredores de capital consisten principalmente en carreteras, ferrocarriles, rutas mar铆timas, puertos, oleoductos, aeropuertos y almacenes tradicionales. Pero ahora incluyen enormes grupos de instalaciones y mano de obra de log铆stica urbana, kil贸metros de cables de fibra 贸ptica, centros de datos aplicados y almacenes reconfigurados para el movimiento de los productos en lugar de su almacenamiento.

Kim Moody, activista sindical y co-fundador de Labor Notes, es autor de numerosos folletos y libros sobre la situaci贸n del movimiento sindical en EEUU, entre ellos On New Terrain: How Capital Is Reshaping the Battleground of Class War.

Fuente:  https://www.cahiersdusocialisme.org/la-classe-ouvriere-mondiale-dans-la-reangement-du-capitalisme/

Traducci贸n: Enrique Garc铆a

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Fuente: Asociaciongerminal.org