March 18, 2021
De parte de Memoria Libertaria
339 puntos de vista


Recopilamos varios art铆culos relacionados con motivo del 150 aniversario de la Revoluci贸n de La Comuna de Par铆s en el 18 de marzo de 1871.

Un hito para la lucha del pueblo llano. Ni monarqu铆a ni rep煤blicas sirven para mejorar la vida del pueblo.

Tambi茅n es destacable el papel de las mujeres.

 

La adhesi贸n femenina a la Comuna de Paris (18 de marzo a 27 de mayo de 1871) se explica por el hecho de que la mayor铆a de ellas nada ten铆a que perder y s铆 algo que ganar. Su condici贸n queda magistralmente descrita por V铆ctor Hugo:

El hombre puso todos los deberes del lado de la mujer y todos los derechos del suyo, cargando de manera desigual los dos platillos de la balanza鈥 Esta menor, seg煤n la ley, esta esclava, seg煤n la realidad, es la mujer.

Desde 1860 el feminismo organizado se hab铆a extendido y nacieron los Comit茅s de Mujeres y entre las mujeres que se integraron en ellos  destacamos a Louise Michel, la virgen negra. Casi todas proced铆an de la burgues铆a pero hab铆an abandonado su clase para permanecer libres y militar por la liberaci贸n de la mujer. Muchas trabajaban de institutrices, encuadernadoras, etc. Dedicaban la noche a reuniones, conferencias y a la creaci贸n de comit茅s.

Louise Michel

Fueron mujeres las que en la ma帽ana del 18 de marzo de 1871 plantaron cara a las tropas taponando las calles y mezcl谩ndose con los soldados, a los que ped铆an que confraternizaran con la ciudadan铆a. Louise Michel destac贸 entre ellas. En este contexto revolucionario se form贸 la Uni贸n de Mujeres para la Defensa de Par铆s y la Ayuda a los Heridos, cuyo Consejo Provisional estuvo formado por siete obreras, entre ellas la rusa Elisabeth Dmitrief enviada por K. Marx a Par铆s como representante del Consejo General de la Internacional. En la composici贸n del Ejecutivo de la Comuna hubo cuatro obreras y otras cuatro mujeres m谩s entre las que se encontraba Dmitrief que dirig铆a la mencionada Uni贸n de Mujeres. La institutriz Louise Michel, mientras tanto, pele贸 como simple soldado en el batall贸n n潞 61. Cap铆tulo aparte merecen las Petroleras, nombre dado a las mujeres dedicadas a la quema de edificios. Nunca se comprob贸 su existencia siendo considerado como una leyenda para perseguir a las mujeres m谩s activas y que cost贸 la vida a cientos de ellas.

En la represi贸n sangrienta que acab贸 con la Comuna murieron alrededor de 20.000 personas, 44.000 fueron detenidas, de las cuales 23 fueron condenadas a muerte y 7.500 fueron deportadas. Entre estas 煤ltimas estuvo Luisa Michel, deportada a Nueva Caledonia, de donde regres贸 en 1880. Destaquemos su intervenci贸n ante el consejo de Guerra:

Pertenezco enteramente a la revoluci贸n social y declaro asumir la responsabilidad de mis actos. Lo que reclamo de vosotros鈥 que os pretend茅is jueces鈥 es el campo de Satory donde ya han ca铆do mis hermanos. Puesto que, al parecer, todo coraz贸n que lucha por la libertad no tiene derecho m谩s que a un poco de plomo, yo reclamo mi parte. Si me dej谩is con vida, no cesar茅 de gritar venganza.

Interrumpida por el presidente, Louise Michel replica:

Si no sois unos cobardes, matadme.

Dmitrief logr贸 abandonar Francia y fue condenada en rebeld铆a. Regres贸 a Rusia y se cas贸 con un condenado al destierro al que acompa帽贸 a Siberia.

Nathalie L茅mel, que form贸 parte del ejecutivo de la Comuna, fue deportada a Nueva Caledonia y se neg贸 a aceptar la gracia que sus amigos solicitaron para ella. Ciega y pobre fue admitida en 1915 en el hospicio de Ivry.

https://anarquismoanarcosindicalismoyotrostemas.wordpress.com/2017/03/23/la-comuna-de-paris-de-1871-2/

Destrucci贸n de la Columna Vend么me durante la Comuna de Par铆s.

Destrucci贸n de la Columna Vend么me durante la Comuna de Par铆s.

Tras la derrota y derrumbe del gobierno imperial de Napole贸n III en la guerra franco-prusiana (1870-1871), Par铆s fue sometida a un sitio de m谩s de cuatro meses (19 de septiembre de 1870-28 de enero de 1871), que culmin贸 con la entrada triunfal de los prusianos 鈥攓ue se retiraron de inmediato鈥 y la proclamaci贸n imperial de Guillermo I de Alemania en el Palacio de Versalles.

La Comuna de Par铆s (en franc茅s: la Commune de Paris)? fue un breve movimiento insurreccional que gobern贸 la ciudad de Par铆s del 18 de marzo al 28 de mayo de 1871, instaurando un proyecto pol铆tico popular autogestionario, que para algunos autores, se asemej贸 al anarquismo o al comunismo.

Debido a que Par铆s no aceptaba rendirse, la nueva Asamblea Nacional y el gobierno provisional de la Rep煤blica, presidido por Adolphe Thiers, prefirieron instalarse en Versalles y desde ah铆 doblegar a la poblaci贸n rebelde. El vac铆o de poder en Par铆s provoc贸 que la milicia ciudadana, la Guardia Nacional Francesa, se hiciera de forma efectiva con el poder a fin de asegurar la continuidad del funcionamiento de la administraci贸n de la ciudad. Se beneficiaron del apoyo y de la participaci贸n activa de la poblaci贸n obrera descontenta, del radicalismo pol铆tico muy extendido en la capital que exig铆a una rep煤blica democr谩tica, y de la oposici贸n a la m谩s que probable restauraci贸n de la monarqu铆a borb贸nica. Al intentar el gobierno arrebatarles el control de las bater铆as de ca帽ones que hab铆an sido compradas por los parisinos por suscripci贸n popular para defender la ciudad, estos se alzaron en armas. Ante esta rebeli贸n, Thiers orden贸 a los empleados de la administraci贸n evacuar la capital, y la Guardia Nacional convoc贸 elecciones para el consejo municipal que fue copado por radicales republicanos y socialistas.

La Comuna (el t茅rmino commune designaba entonces y a煤n designa al ayuntamiento en franc茅s) gobern贸 durante 60 d铆as promulgando una serie de decretos revolucionarios, como la autogesti贸n de las f谩bricas abandonadas por sus due帽os, la creaci贸n de guarder铆as para los hijos de las obreras, la laicidad del Estado, la obligaci贸n de las iglesias de acoger las asambleas de vecinos y de sumarse a las labores sociales, la remisi贸n de los alquileres impagados y la abolici贸n de los intereses de las deudas. Muchas de estas medidas respond铆an a la necesidad de paliar la pobreza generalizada que hab铆a causado la guerra. Sometida casi de inmediato al asedio del gobierno provisional, la Comuna fue reprimida con extrema dureza. Tras un mes de combates, la reconquista del casco urbano provoc贸 una fiera lucha calle por calle, la llamada 芦Semana Sangrienta禄 (Semaine sanglante) del 21 al 28 de mayo. El balance final supuso unos 10 000 muertos, el destrozo e incendio de m谩s de 200 edificios y monumentos hist贸ricos, y el sometimiento de Par铆s a la ley marcial durante cinco a帽os.

Ya que los sucesos de la Comuna de Par铆s tuvieron lugar antes del cisma entre anarquistas y marxistas, ambos movimientos pol铆ticos la consideran como propia y la celebran como la primera toma de poder de las clases proletarias en la historia de Europa occidental. Karl Marx la describi贸 como el primer ejemplo concreto de una dictadura del proletariado en la que el Estado es tomado por el proletariado,8 a lo que Bakunin respondi贸 que 鈥攁l no depender de una vanguardia organizada y no haber arrebatado el poder al Estado franc茅s o intentado crear un estado revolucionario鈥 la comuna parisina era anarquista.

Trasfondo.

18 de marzo de 1871: el pueblo insurrecto se hace con los ca帽ones del ej茅rcito situados en Montmartre (recreaci贸n contempor谩nea).

La revoluci贸n puso inesperadamente el poder en manos de la Guardia Nacional, responsable de la defensa de la ciudad durante la guerra, mientras el Gobierno de Defensa Nacional dirigido por Adolphe Thiers se encontraba refugiado en Burdeos. La comuna fue posible gracias a un levantamiento popular de todas las tendencias republicanas dentro de Par铆s despu茅s de que la Guerra Franco-prusiana terminase con la derrota de Francia.9 La guerra con Prusia, comenzada por Napole贸n III (Louis Napol茅on Bonaparte) en julio de 1870, se desarroll贸 desastrosamente para Francia, y en septiembre del mismo a帽o, tras la derrota en la Batalla de Sed谩n, los diputados republicanos derrocaron el (segundo) Imperio y proclamaron la Rep煤blica.10 D铆as despu茅s, Par铆s qued贸 bajo el asedio del ej茅rcito enemigo prusiano.

La escasez de comida, sumada al constante bombardeo prusiano, llev贸 a un descontento general. Desde la revoluci贸n de 1848 la poblaci贸n se hab铆a vuelto cada vez m谩s receptiva a ideas republicanas m谩s radicales. Una demanda espec铆fica fue la de que Par铆s deb铆a poseer un gobierno aut贸nomo, con una comuna elegida por la propia poblaci贸n, algo que ya disfrutaban la mayor parte de las ciudades francesas, pero que era negado a Par铆s por un gobierno temeroso de la ind贸cil poblaci贸n de la capital. Un deseo m谩s vago pero tambi茅n relacionado fue el de un sistema de gesti贸n de la econom铆a m谩s justo, no necesariamente un sistema socialista, resumido en el grito popular de 芦la r茅publique d茅mocratique et sociale!禄.

En enero de 1871, cuando ya hab铆an transcurrido 4 meses de asedio, Louis-Adolphe Thiers, futuro jefe ejecutivo (m谩s tarde presidente) de la Tercera Rep煤blica Francesa,9 busc贸 un armisticio que fue firmado el d铆a 26 en el Palacio de Versalles, a la espera de que se lograran acuerdos de paz definitivos.11 El Canciller Otto von Bismarck, que se hab铆a instalado en Versalles, representaba al emperador de Alemania exigi贸 para Par铆s la rendici贸n de las plazas fuertes de las fortificaciones que rodeaban la capital, el desarme de los soldados que aseguraban la defensa de la capital, la posibilidad de entrar en Par铆s y el pago de un rescate de 200 millones de francos.

Por aquel tiempo m谩s de 200.000 parisinos eran miembros armados de la 芦Guardia Nacional禄, una milicia de ciudadanos dedicada al mantenimiento del orden p煤blico en tiempos de paz, pero que desde septiembre de 1870 se hab铆a expandido mucho (de 60 a 254 batallones) para ayudar a defender la ciudad. Los batallones eleg铆an a sus propios oficiales y pose铆an algunos ca帽ones que hab铆an sido fabricados en Par铆s y pagados por suscripci贸n p煤blica. La ciudad y su Guardia Nacional hab铆an resistido el ataque de las tropas prusianas durante seis meses, por lo que la poblaci贸n de Par铆s consideraba humillante tanto la rendici贸n como la ocupaci贸n.

En el mes de febrero, 2000 delegados de la federaci贸n de los batallones de la Guardia Nacional eligieron un 芦Comit茅 Central禄 que vot贸 nuevos estatutos para reorganizar la Guardia y aprob贸 que no se dejar铆an desarmar por el gobierno, llamando a las principales ciudades francesas a que les imitaran. Las tropas prusianas ten铆an previsto entrar simb贸licamente en Par铆s el 1 de marzo, dejando a Thiers que se encargara de la rendici贸n de la capital. La v铆spera, el 28 de febrero, el comit茅 de la Guardia Nacional mand贸 pegar en todo Par铆s el 芦Cartel negro禄 (Affiche noire), un cartel bordeado de negro en se帽al de luto recomendando a los parisinos que no salieran de sus casas y evitaran todo altercado o manifestaci贸n. El d铆a 1 de marzo el ej茅rcito prusiano desfil贸 en una ciudad desierta, limit谩ndose a los distritos XVI, XVII y VIII. La abandonaron el mismo d铆a sin ning煤n incidente.

D铆as antes de que los prusianos entraran en Par铆s, la Guardia Nacional, ayudada por civiles, hab铆a puesto los ca帽ones (que consideraban de su propiedad) a salvo de los prusianos y los hab铆a almacenado en distritos seguros situados en las colinas de Montmartre y Belleville, en los l铆mites de la ciudad. El principal 芦parque de ca帽ones禄 estaba en las alturas de Montmartre.

Mientras tanto las elecciones legislativas del 8 de febrero, destinadas a sustituir el Gobierno de Defensa Nacional, hab铆an dado a la Asamblea Nacional una amplia mayor铆a mon谩rquica (dividida entre legitimistas y orleanistas) seguida de los republicanos conservadores, todos partidarios de firmar la paz. En Par铆s, el voto fue mayoritariamente republicano radical, encabezando las listas de diputados Louis Blanc, V铆ctor Hugo, L茅on Gambetta y Giuseppe Garibaldi. Por el Pacto de Burdeos, Thiers asegur贸 a la Asamblea que su gobierno se iba a dedicar a levantar el pa铆s, y que de momento no se plantear铆a el tipo de r茅gimen a adoptar para Francia, dejando de lado la instauraci贸n de la Rep煤blica, a petici贸n de los mon谩rquicos, bonapartistas y representantes de la alta burgues铆a.12

Alzamiento y naturaleza de la Comuna.

Instauraci贸n de la Comuna.

Bater铆a prusiana en Aubervilliers, apuntando a Par铆s.

Bater铆a prusiana en Aubervilliers, apuntando a Par铆s.

Guardias nacionales en una barricada de Belleville, el 18 de marzo de 1871.

Guardias nacionales en una barricada de Belleville, el 18 de marzo de 1871.

Pero Par铆s continuaba cercada mientras el problema de las indemnizaciones de la guerra afectaba gravemente a la poblaci贸n. El 3 de marzo una asamblea de los delegados de la Guardia Nacional eligi贸 un Comit茅 ejecutivo provisional de 32 miembros que prometi贸 defender la Rep煤blica.13 El mismo d铆a el gobierno de Thiers nombr贸 comandante jefe de la Guardia Nacional al general mon谩rquico Louis d鈥橝urelle de Paladines, que hab铆a apoyado militarmente el golpe de Estado de Napole贸n III del 2 de diciembre de 1852.14 Ante lo que se interpretaba como una provocaci贸n, la prensa y el pueblo protestaron15 y el Comit茅 Central lo rechaz贸 y lo ignor贸.16 El 10 de marzo, la Asamblea Legislativa y el gobierno se trasladaron de Burdeos a Versalles, pero Thiers decidi贸 residir en Par铆s.

Las primeras medidas aprobadas por la nueva Asamblea confirmaron las inquietudes de la poblaci贸n, record谩ndoles las medidas impopulares impulsadas por Thiers durante la II Rep煤blica en 1848: el 10 de marzo suprime la moratoria sobre letras de pago, alquileres y deudas que han de pagarse casi inmediatamente, lo que aboca en Par铆s a 300.000 obreros, peque帽os talleres y tiendas a la quiebra.17 Suprime el salario de los guardias nacionales, dejando a miles de familias sin recursos.18 El general Joseph Vinoy, reci茅n nombrado comandante jefe del ej茅rcito en Par铆s, proh铆be seis peri贸dicos republicanos, de los que 4 ten铆an cada uno una tirada de m谩s de 200.000 ejemplares19 y manda condenar a muerte en ausencia a Gustave Flourens y Auguste Blanqui por su participaci贸n en la revuelta de octubre de 1870.20

Al mismo tiempo que el Comit茅 Central de la Guardia Nacional estaba adoptando una posici贸n cada vez m谩s radical y ganando firmemente autoridad, el gobierno no pod铆a permitirle indefinidamente tener 400 ca帽ones y ametralladoras a su disposici贸n. Y as铆, como primer paso, al alba del 18 de marzo Thiers orden贸 a sus tropas tomar los ca帽ones almacenados en los altos de Montmartre, Belleville y en el parque des Buttes-Chaumont.21 En Belleville y en Montmartre, los residentes avisados a toque de campana se precipitaron para interponerse, mujeres a la cabeza: en vez de seguir las instrucciones, los soldados fraternizaron con la Guardia Nacional y la poblaci贸n. En Montmartre, cuando su general, Claude Martin Lecomte, les orden贸 disparar a una muchedumbre desarmada, le apearon de su caballo. En contra de la opini贸n de los miembros del comit茅 del distrito, fue fusilado en el mismo barrio junto con el General Cl茅ment Thomas, un antiguo comandante de la Guardia Nacional, responsable de la represi贸n durante la rebeli贸n popular en junio de 1848.22 El 18 de marzo marca oficialmente el inicio del gobierno de la Comuna.

Otras unidades armadas se unieron a la rebeli贸n, que se esparci贸 tan r谩pidamente que el Jefe del ejecutivo Thiers orden贸 la evacuaci贸n inmediata de Par铆s de las fuerzas regulares que a煤n le segu铆an siendo leales, tales como la polic铆a y los empleados de todas las administraciones p煤blicas. 脡l mismo huy贸, a la cabeza de sus hombres, a Versalles.23 Seg煤n Thiers, 100.000 parisinos abandonaron la capital. En los d铆as siguientes, la mayor铆a de los habitantes de los barrios residenciales del oeste de Par铆s (el XVI y el XVII), tradicionalmente conservadores, se refugiaron en Versalles. El Comit茅 Central de la guardia nacional era ahora el 煤nico gobierno efectivo en Par铆s: casi inmediatamente renunci贸 a su autoridad y organiz贸 elecciones para una comuna, propuestas para el 26 de marzo.24

La Comuna de Par铆s fue constituida el 28 de marzo. Los 92 miembros del 芦Consejo Comunal禄 inclu铆an obreros, artesanos, peque帽os comerciantes, profesionales (tales como m茅dicos y periodistas), y un gran n煤mero de pol铆ticos. Abarcaban todas las tendencias republicanas: desde republicanos reformistas y moderados, socialistas, anarquistas, proudhonianos, blanquistas e independientes, hasta jacobinos que tend铆an a mirar nost谩lgicamente la Revoluci贸n francesa. El socialista Auguste Blanqui fue elegido presidente del Consejo, pero esto ocurri贸 en su ausencia ya que hab铆a sido arrestado el 17 de marzo y estuvo retenido en una prisi贸n secreta durante la vida de la Comuna.

Medidas adoptadas por la Comuna.

Par铆s durante la Comuna, Le Monde Illustr茅, mayo de 1871.

Par铆s durante la Comuna, Le Monde Illustr茅, mayo de 1871.

La comuna devuelve las herramientas empe帽adas a los trabajadores durante el asedio.

H么tel de Ville durante la Comuna, de Alfred Darjou, en L'Illustration.

H么tel de Ville durante la Comuna, de Alfred Darjou, en L鈥橧llustration.

A pesar de las diferencias internas, el Consejo tuvo un buen comienzo al mantener los servicios p煤blicos esenciales para una ciudad de dos millones de habitantes; tambi茅n fue capaz de alcanzar un consenso sobre ciertas pol铆ticas que tend铆an hacia una democracia social progresista m谩s que a una revoluci贸n social. Debido a la falta de tiempo (la Comuna pudo reunirse menos de 60 d铆as en total) s贸lo unos pocos decretos fueron implementados. Estos inclu铆an: remisi贸n de las rentas, que hab铆an sido aumentadas considerablemente por caseros, hasta que se terminase el asedio; la abolici贸n del trabajo nocturno en los cientos de panader铆as de Par铆s; la abolici贸n de la guillotina; la concesi贸n de pensiones para las viudas de los miembros de la Guardia Nacional muertos en servicio, as铆 tambi茅n como para sus hijos; la devoluci贸n gratuita de todas las herramientas de los trabajadores, a trav茅s de las casas de empe帽o estatales; se pospusieron las obligaciones de deudas y se abolieron los intereses en las deudas; y, alej谩ndose de los estrictos principios reformistas, el derecho de los empleados a tomar el control de una empresa si fuese abandonada por su due帽o.2526

El Consejo termin贸 con el alistamiento y reemplaz贸 el ej茅rcito convencional con una Guardia Nacional de todos los ciudadanos que pod铆an portar armas. La legislaci贸n propuesta separaba la iglesia del Estado, hac铆a que todas las propiedades de la iglesia pasaran a ser propiedad estatal, y exclu铆a la religi贸n de las escuelas. Se les permiti贸 a las iglesias seguir con su actividad religiosa s贸lo si manten铆an sus puertas abiertas al p煤blico por la tarde para que se realizasen reuniones pol铆ticas. Esto hizo de las iglesias el principal centro pol铆tico participativo de la Comuna. Otra legislaci贸n proyectada trataba de reformas educativas que permitir铆an que la educaci贸n y la pr谩ctica t茅cnica fueran disponibles para todo el mundo.

La Comuna adopt贸 durante su breve existencia el anteriormente descartado Calendario de la I Rep煤blica Francesa, as铆 como la bandera roja en vez de la tricolor.

La carga de trabajo fue facilitada por varios factores, aunque se esperaba de los miembros del Consejo (que no eran 芦representantes禄 sino 芦delegados禄 y pod铆an ser inmediatamente cambiados por sus electores) que realizasen algunas funciones ejecutivas aparte de las legislativas. Las numerosas organizaciones ad hoc establecidas durante el asedio en los barrios (芦quartiers禄) para satisfacer las necesidades sociales (cantinas, estaciones de primeros auxilios, etc.) continuaron creciendo y cooperando con la Comuna.

Al mismo tiempo, estas asambleas locales persegu铆an sus propias metas, normalmente bajo la direcci贸n de trabajadores locales. A pesar del reformismo formal del Consejo de la Comuna en su conjunto, la actuaci贸n comunal era mucho m谩s revolucionaria. Las tendencias revolucionarias predominantes inclu铆an anarquistas, blanquistas, jacobinos e independientes. Adam Gopnik argumenta que 鈥渁quello que un铆a al frente comunero no era una teor铆a econ贸mica, ni siquiera el socialismo; era el anti-clericalismo. (鈥) Hab铆a muy pocos en el bando versall茅s que se hubieran reconocido como ate铆stas.鈥27 La Comuna de Par铆s ha sido celebrada por anarquistas y socialistas marxistas continuamente hasta la actualidad, en parte debido a la variedad de tendencias, el alto grado de control por parte de los trabajadores y la notable cooperaci贸n entre los diferentes bandos revolucionarios.

En el IIIe arrondissement, por ejemplo, se proporcion贸 material escolar gratuitamente, tres escuelas se transformaron en entidades laicas y se estableci贸 un orfanato. En el XXe arrondissement, se proporcion贸 a los escolares ropa y comida gratuita. Existieron muchos casos m谩s de este tipo. Pero un ingrediente vital en el relativo 茅xito de la Comuna en su etapa fue la iniciativa mostrada por trabajadores sencillos en el dominio p煤blico, que se las arreglaron para tomar las responsabilidades de los administradores y especialistas que hab铆an sido evacuados por Thiers.

Friedrich Engels, el m谩s cercano colaborador de Marx, mantendr铆a despu茅s que la ausencia de un ej茅rcito fijo, las pol铆ticas aut贸nomas de los 芦quartiers禄 y otras caracter铆sticas tuvieron como consecuencia que la Comuna no fuese como un Estado en el sentido represivo del t茅rmino: era una forma de transici贸n en direcci贸n a la abolici贸n del Estado como tal. Su posible evoluci贸n futura, sin embargo, fue una cuesti贸n te贸rica: despu茅s de solo una semana la comuna fue atacada por el ej茅rcito (que inclu铆a antiguos prisioneros de guerra liberados por los prusianos) creado r谩pidamente en Versalles.

鈥淪emana Sangrienta鈥.

Barricada de la Plaza Blanche, defendida por mujeres, durante la Semana Sangrienta.

Barricada de la Plaza Blanche, defendida por mujeres, durante la Semana Sangrienta.

Prisioneros procedentes de la comuna siendo trasladados a Versalles (extra铆do de una revista moderna).

Prisioneros procedentes de la comuna siendo trasladados a Versalles (extra铆do de una revista moderna).

La Comuna fue asaltada desde el 2 de abril por las fuerzas del gobierno del ej茅rcito de Versalles y la ciudad fue bombardeada de manera constante. La ventaja del gobierno era tal que desde mediados de abril negaron la posibilidad de negociaciones.

La zona exterior de Courbevoie fue capturada, y un intento tard铆o de las fuerzas de la Comuna para marchar sobre Versalles fracas贸 ignominiosamente. La defensa y la supervivencia se transformaron en las principales consideraciones. Las mujeres de la clase trabajadora de Par铆s formaban parte de la Guardia Nacional e incluso formaron su propio batall贸n, con el que m谩s tarde pelearon para defender el Palacio Blanche, pieza fundamental para Montmartre. (Es importante tambi茅n se帽alar que incluso bajo el gobierno de la Comuna las mujeres no ten铆an derecho a voto, ni tampoco hab铆a miembros femeninos en el Consejo de gobierno.)

Una gran ayuda tambi茅n vino desde la comunidad extranjera de refugiados y exiliados pol铆ticos en Par铆s: uno de ellos, el polaco ex-oficial y nacionalista Jaroslaw Dombrowski, se convirti贸 en general destacado de la Comuna. El Concilio estaba influenciado por el internacionalismo, por lo que la Columna Vend么me, que celebraba las victorias de Napole贸n I y era considerada por la Comuna como un monumento al chovinismo, fue derribada.

En el extranjero, hab铆a reuniones y mensajes de buena voluntad enviados por sindicatos y organizaciones socialistas, incluyendo algunos en Alemania. Pero las esperanzas de obtener ayuda concreta de otras ciudades de Francia fueron pronto abandonadas. Thiers y sus ministros en Versalles se las arreglaron para evitar que saliera de Par铆s casi toda la informaci贸n; y en los sectores provinciales y rurales de Francia hab铆a siempre existido una actitud esc茅ptica hacia las actividades de la metr贸polis. Los movimientos en Narbonne, Limoges y Marsella fueron r谩pidamente aplastados.

Mientras la situaci贸n se deterioraba, una secci贸n del Concilio gan贸 una votaci贸n (a la que se opon铆a Eug猫ne Varlin 鈥攗n corresponsal de Carlos Marx鈥 y otros moderados) para crear un 芦Comit茅 de Salvaci贸n P煤blica禄, modelado a imagen del 贸rgano jacobino del mismo nombre formado en 1792. Sus poderes eran extensos. Pero ya casi hab铆a pasado la hora en la que una autoridad central fuerte pod铆a haber ayudado.

El 21 de mayo fue forzada una puerta en la parte occidental de las murallas de Par铆s y comenz贸 la reconquista de la ciudad por parte de las tropas de Versalles, primero ocupando los pr贸speros distritos occidentales, donde fueron bien recibidos por los vecinos que no hab铆an dejado Par铆s tras el armisticio.

Las fuertes lealtades locales que hab铆an sido una caracter铆stica positiva de la Comuna se convirtieron en una cierta desventaja: en lugar de una defensa planeada globalmente, cada barrio luch贸 por su supervivencia y fue derrotado cuando lleg贸 su turno. Las redes de calles estrechas que hicieron inexpugnables distritos enteros en revoluciones anteriores hab铆an sido en gran parte reemplazadas con anchos bulevares.10 Los de Versalles disfrutaban de un mando central y dispon铆an de artiller铆a moderna.

Destrucci贸n de patrimonio hist贸rico-art铆stico[editar]

Incendio provocado por miembros de la Comuna el 24 de mayo en el Palacio de las Tuller铆as. Litograf铆a de L茅on Sabatier y Albert Adam publicada en 1873.

Incendio provocado por miembros de la Comuna el 24 de mayo en el Palacio de las Tuller铆as. Litograf铆a de L茅on Sabatier y Albert Adam publicada en 1873.

El 23 de mayo, despu茅s de tener poco 茅xito en la lucha contra el ej茅rcito del gobierno franc茅s, miembros de la Comuna empezaron a tomar venganza incendiando edificios p煤blicos que simbolizaban al gobierno. Los hombres liderados por Paul Brunel, uno de los primeros l铆deres de la Comuna, tomaron bidones de petr贸leo y prendieron fuego a los edificios cerca de la Rue Royale y la Rue du Faubourg Saint-Honor茅. Siguiendo el ejemplo programado por Brunel, otros comuneros incendiaron docenas de inmuebles en la calle Saint-Florentin, Rue de Rivoli, calle de Bac, calle de Lille, y otras calles. Son los p茅troleurs, llamados as铆 por llevar consigo cubos de petr贸leo.

El Palacio de las Tuller铆as, que hab铆a sido la residencia de la mayor铆a de los monarcas de Francia desde Enrique IV hasta Napole贸n III, fue defendido por un destacamento de unos trescientos soldados de la Guardia Nacional con treinta ca帽ones dispuestos en el jard铆n. Hab铆an sido part铆cipes en un duelo de artiller铆a contra el ej茅rcito gubernamental. Alrededor de las siete de la tarde, el comandante del destacamento de la Comuna, Jules Bergeret, dio orden de quemar el palacio. Las paredes, suelos, cortinas y molduras fueron rociados con petr贸leo y aguarr谩s, y se colocaron barriles de p贸lvora al pie de la gran escalinata y en el patio, despu茅s se iniciaron los incendios. El fuego permaneci贸 activo durante 48 horas y arras贸 el palacio, excepto el ala situada m谩s al sur, el Pavillon de Flore.28 Bergeret envi贸 un mensaje al edificio del ayuntamiento: 鈥淟os 煤ltimos vestigios de la realeza acaban de desaparecer. Deseo que lo mismo ocurra a todos los monumentos de Par铆s.鈥29

La biblioteca Richelieu del Louvre, conectada a las Tuller铆as, fue igualmente incendiada y completamente destruida. El resto del Louvre se salv贸 por los esfuerzos de los curadores del museo y las brigadas de bomberos.30 M谩s tarde defensores de la Comuna declararon que los fuegos hab铆an sido causados por la artiller铆a del ej茅rcito franc茅s.31

Adem谩s de edificios p煤blicos, la Guardia Nacional tambi茅n quem贸 las casas de algunas personas asociadas con el r茅gimen de Napol茅on III, tales como la vivienda del dramaturgo Prosper M茅rim茅e, autor de la 贸pera Carmen, y cuyos libros, objetos de recuerdo, correspondencia y manuscritos quedaron reducidos a cenizas.32

La destrucci贸n generalizada en Par铆s de edificios simb贸licos del Estado es atribuible tanto a la dureza de los combates como, sobre todo en el caso de los d铆as 23 y el 24 de mayo, a los incendios provocados por los grupos de la Comuna. La columna de la Plaza Vend么me, coronada por una estatua de Napole贸n, fue derribada y demolida el 16 de mayo.

La destrucci贸n y quema de inmuebles civiles (Rue Royale, de Lille, de Rivoli, Bulevar Voltaire, Plaza de la Bastilla, etc.), est谩n relacionados con los combates a pie de calle y con el fuego de artiller铆a tanto del gobierno franc茅s como de la Comuna. Algunos incendios fueron tambi茅n provocados por razones t谩cticas, para contrarrestar el avance del ej茅rcito gubernamental versall茅s.33

Importantes edificios fueron pasto de las llamas:

El ministerio de finanzas 37 fue igualmente destruido por un incendio el 22 de mayo. Fuentes contempor谩neas a los hechos argumentaron que el fuego fue provocado por los proyectiles de artiller铆a del ej茅rcito del gobierno franc茅s, que ten铆a por objetivo la barricada de la Comuna en la esquina de la calle Saint-Florentin.38

La cronolog铆a de esta destrucci贸n sigue precisamente la reconquista de Par铆s por las tropas del gobierno franc茅s de Versalles: el 22 de mayo, el ministerio de finanzas; la noche del 23 al 24, las Tuller铆as, el Palacio de Orsay y el hotel de Salm; el 24 el Palacio Real, el Louvre, el Ayuntamiento y el palacio de Justicia; el 25, los Graneros de reserva; el 26, los almacenes de la Villete y la columna de la Bastilla; el 27, Belleville y el cementerio de P猫re-Lachaise.35

  • Una de las salas calcinadas del Palacio de Orsay, fotograf铆a de Charles Soulier.

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  • Ministerio de finanzas, rue de Rivoli.

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  • Palacio de la Legi贸n de Honor.

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  • Rue de Lille.

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  • Ruinas del Palacio de las Tuller铆as.

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  • Rue de Rivoli.

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  • Sala de los pasos perdidos del Palacio de Justicia (antiguo Palais de la Cit茅).

El Ayuntamiento de Par铆s fue quemado por los comuneros el 24 de mayo de 1871.39 La biblioteca del Ayuntamiento y la totalidad de los archivos de Par铆s fueron igualmente destruidos,40 al igual que todo el registro civil parisino41 (una copia exist铆a en el palacio de Justicia, y la otra en el Ayuntamiento, y ambas fueron presa de las llamas); solo un tercio de los 8 millones de actas destruidas pudieron ser recuperadas. La anarquista Louise Michel pronunci贸 el 17 de mayo la siguiente frase: 芦隆Par铆s ser谩 nuestro o no existir谩 jam谩s!禄.42 Este hecho irreparable hace dif铆ciles e incompletas las investigaciones hist贸ricas y geneal贸gicas en Par铆s.

Gran parte de los archivos de la polic铆a tambi茅n sufrieron el incendio del palacio de Justicia. Algunas oficinas de la Prefectura de Polic铆a estaban por aquel entonces radicadas en los edificios del palacio; la Conciergerie tambi茅n se vio afectada.35 Los libros de contabilidad a su vez desaparecieron en el fuego del palacio de Orsay.36

Otras riquezas culturales corrieron la misma suerte, como la casa de Jules Michelet. La F谩brica de los Gobelinos fue afectada un poco por el fuego, al igual que la Iglesia de San Eustaquio, el teatro Bataclan, los cuarteles de Reuilly, o el Teatro del Ch芒telet. Tambi茅n fue programada la quema de la Biblioteca del Arsenal, del H么tel-Dieu y de Notre Dame. El fuego iniciado en la catedral fue extinguido por los internos del H么tel-Dieu.43 Por contra, el Th茅芒tre de la Ville se vio afectado en gran medida, y el Teatro de la Porte Saint-Martin y el teatro des D茅lassements-Comiques fueron completamente devastados por el fuego. El gobierno public贸 a posteriori una lista de m谩s de doscientos edificios afectados por las llamas.35

Los Archivos Nacionales se salvaron por la iniciativa del comunero Louis-Guillaume Debock, teniente de la Guardia Nacional de Francia y director de la Imprenta nacional durante la Comuna, quien se opuso in extremis al incendio ordenado por otros comuneros.44

El 24 de mayo el palacio del Louvre y sus colecciones escaparon del fuego gracias a la acci贸n de Martian de Bernardy de Sigoyer, comandante del 26潞 batall贸n de zapadores a pie (perteneciente a las fuerzas de Versalles), quien hizo intervenir a sus soldados para evitar que el fuego se propagara del palacio de las Tuller铆as al museo. Muri贸 encabezando los combates al frente de su batall贸n. Su cuerpo fue encontrado perforado por balas el 26 de mayo por la ma帽ana, entre el Boulevard Beaumarchais y la calle Jean-Beausire.45

Violencia comunera.

Los comuneros aprobaron conscientemente la represi贸n mediante el decreto sobre rehenes del 6 de abril seg煤n el cual deber铆an ser arrestados todos los sospechosos contrarrevolucionarios y en el caso de ser considerados culpables, pasar铆an a la condici贸n de 鈥渞ehenes del pueblo de Par铆s鈥. En el mismo se dictamina que por cada comunero que fuera ejecutado por los versalleses se fusilar铆a a tres de estos rehenes como represalia. De este modo, el 23 de mayo los revolucionarios fusilan a cuatro rehenes, entre los que estaba el abogado y periodista Gustave Chaudey. El 24 a seis ocupantes de la prisi贸n de la Roquette, el arzobispo de Par铆s, Georges Darboy, el presidente del comit茅 de apelaci贸n, Louis Bernard Bonjean, al abad Gaspard Deguerry y a tres jesuitas m谩s. El 25 fueron cinco dominicos y ocho civiles. El 26 son masacrados 50 rehenes en la calle de Haxo, 36 gendarmes, 10 religiosos y 4 civiles, y ya por 煤ltimo el arcediano de Notre Dame, Monse帽or Sunat. En total, los revolucionarios asesinaron a un centenar de personas.46

脷ltimos enfrentamientos.

Represi贸n de los 煤ltimos insurgentes en el cementerio del P猫re-Lachaise, el 27 de mayo a las 8 de la noche. Dibujo de Daniel Urrabieta Vierge, Le Monde Illustr茅.

Miembros de la comuna ejecutados.

La resistencia m谩s ac茅rrima lleg贸 en los distritos m谩s de clase trabajadora del este, donde la lucha continu贸 durante ocho d铆as de combates callejeros (La Semaine sanglante, la semana sangrienta). El 27 de mayo s贸lo quedaban unos pocos focos de resistencia, los m谩s notables los de los m谩s pobres distritos del este de Belleville y M茅nilmontant.

Durante el asalto, las tropas del gobierno fueron responsables de la matanza de ciudadanos desarmados: se dispar贸 a los prisioneros que estaban fuera de control y las ejecuciones m煤ltiples fueron algo com煤n. A las cuatro de la tarde del d铆a siguiente cay贸 la 煤ltima barricada, en la rue Ramponeau de Belleville, y el mariscal MacMahon lanz贸 una proclama: 芦A los habitantes de Par铆s. El ej茅rcito franc茅s ha venido a salvaros. 隆Par铆s est谩 liberada! A las cuatro en punto nuestros soldados tomaron la 煤ltima posici贸n insurgente. Hoy se ha acabado la lucha. El orden, el trabajo y la seguridad volver谩n a nacer禄.

Las represalias comenzaron en serio. Se declar贸 un crimen haber apoyado a la Comuna en cualquier modo, de lo que se pod铆a acusar 鈥攜 se acus贸鈥 a miles de personas. Varios miles de comuneros fueron fusilados masivamente (de diez en diez) en lo que ahora se llama 芦El Muro de los Comuneros禄 en el Cementerio de P猫re-Lachaise mientras que otros miles de personas fueron llevados a Versalles u otras localidades en las afueras de Par铆s, para ser juzgados. Pocos comuneros escaparon, principalmente a trav茅s de las l铆neas prusianas hacia el norte. Durante d铆as columnas de hombres, mujeres y ni帽os hicieron, escoltados por militares, un camino hacia barrios o campos bald铆os de Versalles convertidos en prisiones temporales o m谩s bien en campos de concentraci贸n. Quiz谩s sean los primeros campos de concentraci贸n que registra la Historia [cita requerida]. El gobierno arrest贸 a aproximadamente 40.000 personas y las persecuciones siguieron hasta 1874.47 M谩s tarde muchos fueron juzgados y varios condenados a muerte, aunque otros muchos fueron ejecutados sumariamente; otros fueron condenados a trabajos forzados o encarcelados en fortalezas penitenciarias en territorio franc茅s; otros m谩s fueron deportados temporalmente o de por vida a unos penales situados en islas francesas del Pac铆fico.

Nunca se ha podido establecer de manera segura el n煤mero de muertos durante la Semaine sanglante. Algunos miembros de la Comuna, como Prosper-Olivier Lissagaray, autor de una conocida obra sobre la Comuna, se帽alan que en realidad fueron dos semanas de ejecuciones. Algunas estimaciones son de entre 20.000 y 30.000 parisinos muertos en los combates o ejecutados entre el 3 de abril y el 31 de mayo,47 y muchos m谩s heridos. Seg煤n Lissagaray y otros testigos de la 茅poca los ejecutados durante las dos semanas sangrientas que siguieron a la toma de Par铆s fueron 50.000, sin hacer distinci贸n de edad o sexo. Varios centenares de obreras parisienses, conocidas como 芦petroleras禄, fueron tambi茅n fusiladas en los muros del cementerio de P猫re Lachaise. Unas 7.000 personas fueron deportadas a penales improvisados en Nueva Caledonia,4849 como fue el caso de la maestra anarquista Louise Michel. Miles de personas tuvieron que exiliarse.47 Para los presos (s贸lo algunos centenares) hubo una amnist铆a general en 1889. En total, las p茅rdidas del gobierno rondaron los 1000 hombres.47

Par铆s estuvo bajo la ley marcial durante cinco a帽os.

Retrospectiva de la Comuna.

脡mile Zola, como periodista del diario Le S茅maphore de Marseille, inform贸 sobre la ca铆da de la Comuna y fue uno de los primeros reporteros en entrar a la ciudad durante la Semana Sangrienta. El 25 de mayo escribi贸: 鈥淣unca en tiempos civilizados un crimen tan terrible hab铆a asolado una gran ciudad鈥 Los hombres del Ayuntamiento no pueden ser m谩s que asesinos y pir贸manos. Pelearon como bribones, huyendo vergonzosamente del ej茅rcito regular, y veng谩ndose de su derrota sobre los monumentos y las casas. (鈥) El incendio de Par铆s ha llevado al l铆mite de su exasperaci贸n al ej茅rcito. (鈥) Aquellos que incendian y masacran no merecen otro juez 

que el disparo de un soldado.鈥50

Detalle del Mur des f茅d茅r茅s ('Muro de los federados'), placa en honor a los muertos de la Comuna (cementerio de P猫re-Lachaise).

Detalle del Mur des f茅d茅r茅s (鈥楳uro de los federados鈥), placa en honor a los muertos de la Comuna (cementerio de P猫re-Lachaise).

Aunque existen discrepancias sobre la motivaci贸n de su construcci贸n, la bas铆lica del Sacr茅-C艙ur de Par铆s fue erigida en el lugar donde comenz贸 la insurrecci贸n de la Comuna, y en la 茅poca se mencionaba que fue erigida para 鈥渆xpiar los cr铆menes de los comuneros鈥.n 1

La clase acomodada de Par铆s, y la mayor铆a de los antiguos historiadores de la Comuna, vieron aquel hecho como un cl谩sico ejemplo del 芦dominio de la muchedumbre禄, terror铆fico y al mismo tiempo inexplicable. La mayor铆a de los actuales historiadores, incluso aquellos de derechas, han reconocido el valor de alguna de las reformas de la Comuna y han deplorado el salvajismo con el que fue reprimida. Sin embargo, han encontrado dif铆cil de explicar el odio sin precedentes que la Comuna despert贸 en las clases medias y altas de la sociedad. Odio sin justificaci贸n contra un gobierno que adem谩s de ser grandemente pluralista, no tom贸 nunca medidas en茅rgicas contra sus enemigos.[cita requerida] Seg煤n Lissagaray, mientras la Comuna estaba de fiesta y celebrando sus moderadas reformas, Versalles s贸lo pensaba en 芦鈥esangrar a Par铆s禄.[cita requerida]

Edwin Child, un joven londinense en Par铆s, sostuvo que durante la Comuna, 鈥渓as mujeres se comportaban como tigresas, vertiendo petr贸leo por doquier y distingui茅ndose por la furia con la que peleaban鈥.52 A pesar de ello, se ha deliberado en investigaciones recientes que estas famosas figuras femeninas pir贸manas de la Comuna, o p茅troleuses, podr铆an haber sido exageradas o constituir un mito.5354 Lissagaray declar贸 que debido a este mito, cientos de mujeres de la clase trabajadora fueron ajusticiadas en Par铆s a finales de mayo, acusadas falsamente de ser p茅troleuses. Lissagaray tambi茅n asegur贸 que el fuego de artiller铆a del ej茅rcito franc茅s fue responsable de probablemente la mitad de los fuegos que consumieron a la ciudad durante la Semana Sangrienta.55 Sin embargo, las fotograf铆as de las ruinas del Palacio de las Tuller铆as, del Ayuntamiento, y de otros importantes edificios gubernamentales muestran que los exteriores quedaron libres de impactos de artiller铆a, mientras que los interiores fueron completamente engullidos por el fuego; y c茅lebres comuneros como Jules Bergeret, quien escap贸 para vivir en Nueva York, reclam贸 orgullosamente el m茅rito de los m谩s conocidos actos pir贸manos.32

Dentro del espectro de la izquierda pol铆tica, hay quienes han criticado a la Comuna por mostrarse demasiado moderada, especialmente dada la situaci贸n pol铆tica y militar de cerco en la que se encontraba. Karl Marx encontr贸 agravante que los miembros de la Comuna 芦perdieran valios铆simos momentos禄 organizando elecciones democr谩ticas en vez de terminar de una vez por todas con Versalles. El banco nacional de Francia, ubicado en Par铆s con la reserva de millones de francos, fue dejado intacto y desprotegido por los miembros de la Comuna. T铆midamente pidieron prestado dinero del banco (que, obviamente, obtuvieron sin ninguna vacilaci贸n). Los miembros de la Comuna optaron por no coger los recursos del banco por miedo a que el mundo entero los condenara. De esta manera, se movieron grandes sumas de dinero desde Par铆s a Versalles, dinero que termin贸 por financiar el ej茅rcito que dio fin a la Comuna. En el momento de retirada de Thiers y sus generales y tropas, los comuneros y en particular los dirigentes de la Comuna, permitieron que la t茅cnica militar principal de Par铆s partiera 铆ntegra hacia Versalles en manos de la reacci贸n, sin intervenirla. La vacilaci贸n en tomar esas armas y entreg谩rselas al pueblo fue fatal para la Comuna. Seg煤n los socialistas radicales y comunistas, la Comuna ten铆a que asegurarse la ciudad y el pa铆s antes de darle una vida tan idealmente democr谩tica.

Algunos comunistas, izquierdistas, anarquistas y otros simpatizantes han visto a la Comuna como un modelo para, o como base de una sociedad liberal, con un sistema pol铆tico basado en la democracia participativa como eje de la administraci贸n. Marx y Engels, Bakunin y posteriormente Lenin y Trotsky intentaron sacar lecciones te贸ricas (en particular en lo que concierne a 芦la marchitaci贸n del Estado禄) desde la limitada experiencia vivida por la Comuna. El cr铆tico Edmond de Goncourt obtuvo una lecci贸n m谩s pragm谩tica: tres d铆as despu茅s de La Semaine sanglante escribi贸 芦鈥 El derramamiento de sangre ha sido total, y un derramamiento de sangre como este, al asesinar la parte rebelde de la poblaci贸n, solo pospone la siguiente revoluci贸n鈥 La vieja sociedad tiene por delante 20 a帽os de paz鈥禄.

La Comuna de Par铆s ha sido parte de las citas de muchos l铆deres comunistas. Mao se refer铆a a ella con bastante frecuencia. Lenin, junto a Marx, consideraban la Comuna un ejemplo real de la dictadura del proletariado. En su funeral su cuerpo fue envuelto en los restos de una bandera roja preservada desde la Comuna. La nave espacial Vosjod 1 portaba parte de un estandarte de la Comuna de Par铆s. Tambi茅n, los bolcheviques renombraron la nave de combate Sebastopol como Par铆zhskaya Kommuna en honor a la Comuna.

驴Qu茅 pide la Comuna?

El reconocimiento y la consolidaci贸n de la Rep煤blica como 煤nica forma de gobierno compatible con los derechos del pueblo y con el libre y constante desarrollo de la sociedad.

La autonom铆a absoluta de la Comuna, que ha de ser v谩lida para todas las localidades de Francia y que garantice a cada municipio la inviolabilidad de sus derechos, as铆 como a todos los franceses el pleno ejercicio de sus facultades y capacidades como seres humanos, ciudadanos y trabajadores.

La autonom铆a de la Comuna no tendr谩 m谩s l铆mites que el derecho de autonom铆a igual para todas las dem谩s comunas adheridas al pacto, cuya alianza garantizar谩 la Unidad francesa.

Declaraci贸n de la Comuna de Par铆s al Pueblo Franc茅s, 19 de abril de 1871




Fuente: Memorialibertaria.org