July 29, 2022
De parte de SAS Madrid
230 puntos de vista

Desde hace un par de meses, los Centros de Salud emiten partes de asistencia a pacientes que no han sido dados de alta en el sistema sanitario. M茅dicas de familia denuncian que estos mecanismos suponen barreras para el acceso a la sanidad universal.

鈥淧arte de asistencia reglamentos comunitarios y convenios bilaterales de la seguridad social鈥. Con este t铆tulo, unido a los datos del paciente, la fecha de asistencia y el tipo de consulta, se presentan las facturas que se est谩n emitiendo en los centros de salud de la Comunidad de Madrid desde hace un par de meses a personas migrantes que a煤n no est谩n dadas de alta en el sistema sanitario. El documento, al que ha tenido acceso El Salto, ha de ser firmado por el doctor o doctora que atienda a la persona y viene sin importe. Este es uno de los enigmas al que se enfrentan los pacientes: no saben cu谩nto les costar谩 la asistencia ni c贸mo llegar谩 esa factura.

鈥淓l procedimiento acaba de arrancar y a煤n no sabemos cu谩nto costar谩 cada atenci贸n. El paciente cuando llega al centro de salud va al mostrador, y, si no est谩 dado de alta, le pasan el documento de facturaci贸n. Los m茅dicos tenemos que firmarlo y luego lo vuelve a depositar en ventanilla鈥, explica Sandra 鈥攏ombre ficticio鈥, m茅dica de atenci贸n primaria del Centro de Salud Vicente Soldevilla en Vallecas, que asegura que ayer por la tarde ya hab铆a cuatro facturas en administraci贸n.

Fue en Vallecas donde saltaron las alarmas, tras una reuni贸n de la mesa de salud comunitaria de San Diego celebrada en el mes de mayo. Un espacio de encuentro que une a profesionales y a asociaciones vecinales donde se trat贸 el tema, alarmados por la barrera que supone para el acceso a la sanidad universal de algunos colectivos. Esperanza y Pepa鈥 tambi茅n nombres ficticios鈥, dos m茅dicas de atenci贸n primaria de otros centros de salud de Madrid confirman que es una pr谩ctica extendida en toda la comunidad. Esperanza atiende en el Centro de Salud de San Blas de Parla y Pepa en el de Andr茅s Mellado de Chamber铆. Ambas confirman las 鈥減resiones鈥 que recibe el personal de administraci贸n para llevar a cabo la facturaci贸n. Insisten en que esto no es una cr铆tica a otras compa帽eras y que la responsabilidad est谩 en el tejado del gobierno regional de Isabel D铆az Ayuso. Este medio ha intentado contactar con la Consejer铆a de Sanidad para recabar su versi贸n, sin 茅xito.

En palabras de Sandra, se est谩 reutilizando un mecanismo de facturaci贸n que exist铆a para pasar facturas a las mutuas en accidentes de tr谩fico o similares. En mayo, se empieza a aplicar a personas sin un alta sanitaria. 鈥淓sto coincide con la apertura de las Unidades de Tramitaci贸n de Extranjeros (UTE). Antes los tr谩mites para dar las altas se realizaban en los centros de salud pero a partir de noviembre de 2021 se crearon unidades espec铆ficas que se han convertido en cuellos de botella. Gente con derecho reconocido a la asistencia sanitaria tiene que esperar hasta cinco meses para poder tener una cita y ser dado de alta. Mientras, si acuden al centro de salud, son facturados鈥, explica. Y aporta un dato: en la UTE de Vallecas (situada en el Centro de Salud Federica Montseny) a 7 de julio hay 154 d铆as de demora. 

Un contexto de exclusi贸n

Estas pr谩cticas se realizan en un contexto incierto para la sanidad universal, con una legislaci贸n estatal que no ha llegado a blindar este derecho, tal y como denuncian colectivos como la plataforma Reder o Yo S铆 Sanidad Universal.

En 2012, el gobierno de Mariano Rajoy acab贸 con la universalidad en la atenci贸n sanitaria. El PSOE, desde su llegada al poder, se comprometi贸 a retomarla, pero a煤n no lo ha hecho al 100%. Lo intent贸 con el Real Decreto 7/ 2018, pero lo hizo de manera incompleta, tal y como denuncian los colectivos sociales. Esta norma establece que las personas que se encuentran de manera 鈥渢emporal鈥 en nuestro pa铆s necesitan un informe de servicios sociales para recibir atenci贸n sanitaria. Algunas comunidades aut贸nomas hicieron una lectura restrictiva y comenzaron a exigir empadronamientos de m谩s de 90 d铆as para recibir asistencia. Esto se traduce en exclusi贸n sanitaria: la plataforma Reder lleva documentados 5.000 casos desde 2018.

Entre las autonom铆as, Madrid es una de las comunidades que m谩s barreras ha puesto a la atenci贸n sanitaria universal, seg煤n denuncian estos colectivos. En diciembre de 2021 una plataforma de trece organizaciones, encabezada por Yo S铆 Sanidad Universal, denunciaba que hab铆an documentado hasta 27.000 expulsiones del sistema sanitario en esta comunidad.

En marzo de 2022, siete sociedades cient铆ficas, tres de ellas madrile帽as, alertaban de la situaci贸n de migrantes en situaci贸n irregular y solicitantes de protecci贸n internacional sin asistencia sanitaria. Hablaban de casos de personas portadoras de VIH, hepatitis virales, tuberculosis, infecciones de transmisi贸n sexual (ITS), y otras enfermedades infecto-transmisibles sin tratar. 鈥淟as barreras de acceso al diagn贸stico y al tratamiento profil谩ctico (la PrEP) o terap茅utico (los antirretrovirales) impiden la consecuci贸n de unos objetivos cl铆nicos, epidemiol贸gicos, de econom铆a de la salud y de salud p煤blica que redundar谩n en beneficio no s贸lo de la persona atendida sino de toda la sociedad”, reiteraban.

El Consejo de Ministras aprobaba el pasado 14 de junio un anteproyecto de ley que tiene que atravesar a煤n el tr谩mite parlamentario. En 茅l hay depositadas muchas esperanzas. Las entidades presionan para que signifique la vuelta a la atenci贸n universal, independientemente del origen o del tiempo de estancia en el pa铆s de la persona, como ya suced铆a antes de 2012. 

鈥淓s muy importante que este anteproyecto blinde la universalidad y no permita que desde una comunidad con una tendencia a la exclusi贸n sanitaria se puedan acoger a ese marco para establecer barreras. Nos encontramos con comunidades en las que la exclusi贸n es algo residual y luego est谩 Madrid donde d铆a a d铆a vemos casos鈥, explica Silvia.

Embarazadas, beb茅s o enfermos de gravedad

Detr谩s de esta situaci贸n, un sinf铆n de casu铆sticas. Esperanza incide en la situaci贸n de beb茅s, que pasan sus primeros meses de vida sin estar dados de alta y sin derecho a vacunas. 鈥淓n la pr谩ctica se les factura y luego, cuando puedan ser dados de alta, se les podr铆a reembolsar pero la burocracia no es tan sencilla鈥, se queja.

Pepa habla de mujeres embarazadas, que tienen cita en las UTE para ser dadas de alta cuando ya han parido. Cuando ya, asegura, de poco vale de cara al embarazo. 鈥淗e atendido a mujeres embarazadas que no ten铆an ninguna de las revisiones echas鈥, destaca.

Silvia asegura que los casos de embarazadas son frecuentes. Y recuerda otro caso propuesto para facturaci贸n de alta gravedad: un menor extranjero ex tutelado, que acababa de abandonar el centro de menores, y hab铆a dado positivo a un test de exposici贸n a tuberculosis. 鈥淣o firm茅 la factura pero no le pod铆a derivar a infecciosa para que se estudiase si ten铆a la tuberculosis activa o solo una exposici贸n鈥, recrea.

Y es que, ante esta situaci贸n, las estrategias de resistencia desplegadas por algunas facultativas pasan por expresar un 鈥渘o conforme鈥 en el parte de asistencia. 鈥淐omo no hemos recibido 贸rdenes por escrito de c贸mo realizar estos tr谩mites, algunas nos estamos negando a firmar esas hojas鈥, explica. 

Y, antes de terminar, Silvia quiere destacar que lo que hoy afecta a un determinado colectivo, en un futuro, puede afectar al resto. 鈥淓stamos ante un repliegue del estado de bienestar y del sistema sanitario en el que se hace aceptable que personas se enfrenten a enfermar sin sanidad. Y esto se puede hacer extensible al conjunto de la poblaci贸n, solo con que te quedes en paro o te caduque el padr贸n鈥, avisa para quien esto es un problema que nos concierne a todas.

Enlace relacionado ElSaltoDiario.com 29/07/2022.




Fuente: Sasmadrid.org