November 18, 2021
De parte de SAS Madrid
223 puntos de vista


Ana lleg贸 a Madrid hace unas semanas desde Latinoam茅rica. Se encuentra en situaci贸n administrativa irregular, embarazada de ocho meses y con VIH. Estos d铆as se le acaban las pastillas antirretrovirales que trajo de su pa铆s y que mantienen a raya al virus, hacen que sea indetectable y que no lo pueda transmitir. A finales de la semana pasada en el Hospital La Paz no pudieron darla de alta en el sistema para recibir los f谩rmacos, porque no lleva tres meses empadronada en Espa帽a y la Comunidad de Madrid no lo permite. El Gobierno regional impide que reciba tratamiento por las v铆as oficiales, como m铆nimo, hasta que su beb茅 tenga casi dos meses.

Su nombre es ficticio, pero su historia es real y el bloqueo de acceso a terapia antirretroviral de personas migrantes en situaci贸n irregular con VIH no lo sufre solo ella.

Clara Castillo, una de las trabajadoras sociales de la organizaci贸n Apoyo Positivo, que la ha ayudado durante el proceso, explica que desde que la Comunidad hizo p煤blico el procedimiento para regular el acceso de este colectivo a la sanidad p煤blica, no han parado de llegarles casos. Al tel茅fono con elDiario.es, habla de 14 en varios hospitales de la regi贸n. Al finalizar la llamada, ya son 16.

Aunque en 2018 el Gobierno aprob贸 una normativa que devolv铆a la sanidad p煤blica a las personas sin papeles, su redacci贸n dej贸 una serie de grietas por donde, en la pr谩ctica, diferentes gobiernos auton贸micos imponen trabas administrativas a la atenci贸n de estos inmigrantes, sobre todo aquellos que llevan menos de tres meses en Espa帽a o no han podido empadronarse, tal y como ha reconocido el actual Ejecutivo socialista, que acaba de aprobar un anteproyecto de ley que pretende corregirlo. Aunque han pasado casi tres a帽os desde su aprobaci贸n, la Comunidad de Madrid no hab铆a activado un procedimiento espec铆fico para aplicar la legislaci贸n estatal hasta la semana pasada.

La aplicaci贸n de la norma

La Comunidad de Madrid public贸 la pasada semana los requisitos exigidos para solicitar el Documento de Asistencia Sanitaria para Ciudadanos Extranjeros sin residencia legal en Espa帽a (DASE), que da acceso a la salud p煤blica a estas personas. Entre las exigencias, como establece la normativa estatal, se encuentra llevar al menos tres meses empadronado en Espa帽a. Sin embargo, la Comunidad de Madrid realiza una aplicaci贸n r铆gida de la norma e ignora la excepci贸n incluida en Real-Decreto 7/2018 que establece que, si los pacientes se encuentran en una situaci贸n vulnerable, pueden tener acceso a la sanidad a trav茅s de un informe de los trabajadores sociales.

Para las personas extranjeras reci茅n llegadas a Espa帽a y afectadas por el VIH, este requisito, dif铆cil de conseguir para muchos inmigrantes sin papeles, les afecta de forma directa: “Tienen que conseguir un piso, que les hagan contrato, un recibo a su nombre, cita en el padr贸n, empadronarse y esperar tres meses. En el mejor de los casos, estamos hablando de cinco o seis meses hasta que pueden comenzar a recibir el tratamiento”, explica el responsable de salud de Acci贸n Tri谩ngulo y Refugiados Sin Fronteras, Gerjo P茅rez Meli谩.

Esta exigencia para acceder a la sanidad p煤blica madrile帽a se aplicaba de una manera arbitraria, por lo que muchos hospitales o centros de salud valoraban cada caso a la hora de darles de alta en el sistema. Y las personas con VIH, debido a los efectos que pueden tener la interrupci贸n o falta de tratamiento, acababan consiguiendo ser incluidos. Sobre todo, en algunos centros de referencia en enfermedades infecciosas. Hasta la semana pasada.

“Los sanitarios nunca dejaban a nadie sin tratamiento [de VIH]”, explica la presidenta de Apoyo Positivo, Reyes Velayos. Con la nueva normativa, esto ha dejado de ser posible, porque ahora es indispensable pasar por la llamada Unidad de Tramitaci贸n. Hay siete, una por cada 谩rea asistencial, y est谩n formadas por profesionales con “formaci贸n espec铆fica en materia de aseguramiento y procedimiento administrativo”, se帽ala en un comunicado la Consejer铆a, que “prev茅 la pr贸xima incorporaci贸n de trabajadores sociales”. Estas oficinas se encargar谩n “de verificar la situaci贸n del interesado y si cumple los requisitos le tramitar谩 la entrega del nuevo DASE, con validez durante dos a帽os”, indica.

Una v铆a de escape

El Hospital Ram贸n y Cajal es desde hace a帽os una v铆a de escape para muchos inmigrantes en situaci贸n administrativa irregular, que ante las trabas impuestas a su acceso a la sanidad p煤blica, permite que reciban atenci贸n con el apoyo de la ONG Salud Entre Culturas, cuya sede se encuentra en el mismo centro hospitalario y trabaja mano a mano con el servicio de enfermedades infecciosas. A trav茅s de esta organizaci贸n, el Hospital Universitario permit铆a atender, 煤nicamente en el circuito de este centro, a personas sin papeles que, en base a los criterios establecidos por la Comunidad de Madrid en su interpretaci贸n de la normativa estatal, no pod铆an obtener su documento sanitario, principalmente, inmigrantes en situaci贸n irregular que llevan en Espa帽a menos de tres meses o no han podido empadronarse. 

Jos茅 Antonio P茅rez Molina, m茅dico adjunto de Infecciosas en el Hospital Universitario Ram贸n y Cajal, confirma que todo ha cambiado desde la semana pasada. “Obligan a acreditar tres meses de estancia, pero tenemos un problema con las enfermedades para las que existe un inter茅s en salud p煤blica. Esto nos impide la posibilidad de atender a los migrantes al poco tiempo de llegar, como antes hac铆amos, y hacer un examen para identificar si tienen alguna enfermedad transmisible o necesitan alguna vacuna”, explica el doctor, referencia en enfermedades tropicales. “De igual manera nos puede pasar lo mismo por VIH, hepatitis B, enfermedades inmunoprevenibles鈥 “, a帽ade.

P茅rez Molina confirma que ya le consta el caso de una mujer con VIH que no ha podido ser atendida debido a este motivo y no han podido realizar “ex谩menes de salud” a personas extranjeras que han llegado hace poco.

Por esta raz贸n, su equipo ha contactado con la gerencia del hospital para advertir de sus preocupaciones. “El Ram贸n y Cajal siempre ha hecho todo lo posible para atender a las personas sin papeles. Creo que antes o despu茅s se va a arreglar. La situaci贸n es fruto de la falta de previsi贸n en un grupo concreto de enfermedades, por lo que posiblemente tengan que replantearse incluir como excepciones una serie de enfermedades con gran inter茅s en la salud p煤blica”, dice el m茅dico.

Cuando el Partido Popular lanz贸 su reforma sanitaria, que excluy贸 de la sanidad a los inmigrantes en situaci贸n irregular, la Comunidad de Madrid aplic贸 la norma estatal a帽adiendo como excepci贸n a los pacientes de las llamadas enfermedades de declaraci贸n obligatoria, que incluyen dolencias infecciosas o de salud mental. No obstante, el nuevo procedimiento no incluye de momento estos casos.

“Barreras a un problema grav铆simo de salud p煤blica”

“En el fondo, est谩n poniendo barreras a un problema grav铆simo de salud p煤blica”, denuncia el portavoz de Refugiados sin Fronteras, que se帽ala que “todo el mundo quiere ayudar, pero la Comunidad de Madrid les cierra el paso”. Desde que se public贸 el nuevo procedimiento para atender a personas sin papeles hace apenas una semana, denuncia que ya ha acompa帽ado a dos personas con VIH al Hospital Ram贸n y Cajal, donde no les atend铆an pese a ser uno de los centros que s铆 sol铆an tramitar las altas.

Castillo explica el caso de la primera mujer que no pudo ser atendida en este centro y que hizo que saltaran todas las alarmas. Se trata de una mujer peruana que acudi贸 al hospital acompa帽ada por un representante de la ONG para realizar el procedimiento de alta. “En admisi贸n no pudieron porque no est谩 empadronada” por lo que en este momento “tiene VIH, pero no tiene tratamiento”, lamenta.     

P茅rez Meli谩 explica que en el 煤ltimo a帽o ha detectado tambi茅n otros 13 casos de personas a las que se les interrumpi贸 el tratamiento al caducarles el alta en el sistema, que se puede renovar si se siguen cumpliendo los requisitos, o tras deneg谩rseles la protecci贸n internacional. Once de ellos, dice, en la Fundaci贸n Jim茅nez D铆az, de gesti贸n privada. “Era el 煤nico hospital con el que ten铆amos problemas, porque nunca lo renovaban (el alta en el sistema o DAR)”, coincide Velayos.

Interrupci贸n del tratamiento sin previo aviso

Fran (nombre ficticio) lleva dos a帽os en Madrid. “Me atendieron muy bien en cuanto a salud y me daban la medicaci贸n en la Fundaci贸n Jim茅nez D铆az”, explica. Hasta el pasado jueves, cuando fue a farmacia hospitalaria a recoger sus pastillas y se encontr贸 con un ‘no’. “En el sistema aparece que te dieron de baja. No aparece nada”, explica que le dijeron. Sin una raz贸n para el par贸n, le derivaron a su centro de salud. “Despu茅s de mucho rato revisando, me dijeron que ten铆a que estar cotizando”, cuenta. Nacho Revuelta, de Yo S铆 Sanidad Universal, advierte de que el nuevo procedimiento para dar el acceso sanitario a este colectivo ha acarreado “un gran n煤mero de bajas” en el sistema. Seg煤n los casos recibidos, algunas personas son dadas de baja “sin previo aviso”, mientras que otras han recibido cartas en las que se les pide renovar su documento sanitario en las nuevas unidades.

Con la doble negativa y sin tratamiento, Fran acudi贸 a su especialista de medicina interna. “Me dijo que no pod铆a hacer nada y me envi贸 a una ONG”, Apoyo Positivo, contin煤a contando. Las entidades que trabajan con personas con VIH suelen contar con f谩rmacos que donan otros usuarios cuando les cambian el tratamiento. Un salvavidas que sirve como 煤ltimo recurso en casos como este, en los que los pacientes son abandonados por la administraci贸n. “Es una ayuda parcial”, reconoce.

Desde la Consejer铆a de Sanidad madrile帽a aseguran a esta redacci贸n que se han ido sustituyendo los antiguos c贸digos DAR “de oficio y sin periodo de interrupci贸n”, pero reconocen que ha sido necesaria una labor de “actualizaci贸n de datos mediante llamadas telef贸nicas a los ciudadanos afectados” y que desde mediados de octubre se ha procedido a la baja de aquellos que ya no estaban en situaci贸n irregular, que no residen en la Comunidad o que no hubieran solicitado la renovaci贸n de acceso a la asistencia”. No detallan a cu谩ntas personas se ha dado de baja. 

Alfonso se encontr贸 en una situaci贸n similar hace algo m谩s de un a帽o. Lleg贸 a Espa帽a desde Chile en 2018, cuando ten铆a 31 a帽os y llevaba seis en terapia antirretroviral. Su 煤nica condici贸n para contar su caso es que no se utilice su nombre real. “Yo nunca hab铆a interrumpido mi tratamiento. Al venirme, los primeros meses ten铆a medicamento, pero despu茅s no. Me puse en contacto con algunas fundaciones para que me asesoraran y me dijeron que ten铆a que ir a la Jim茅nez D铆az. All铆 me lo dieron durante un a帽o 鈥揺n aquel momento estaba empadronado鈥. Despu茅s me dijeron que necesitaba un n煤mero de la Seguridad Social, pero les expliqu茅 mi situaci贸n, que era irregular. Continuaron d谩ndomelo, pero a los tres meses se negaron”, explica. “Cada vez que iba, sab铆a que iba a ser una pelea”, recuerda.

Desde este hospital le mandaron a su centro de salud, en la calla Palma. “De ah铆 me mandaban a regularizar el NIE”, explica. “Entonces exist铆a muy poca informaci贸n y te empiezan a hablar del NIE, del NIF. Yo no sab铆a qu茅 era eso. Es una situaci贸n angustiosa porque ves que no te est谩n intentando solucionar nada”, contin煤a. En todo este tiempo de gestiones sin resultado, Alfonso no estaba recibiendo tratamiento para el VIH de la sanidad p煤blica madrile帽a. Eran las 煤ltimas semanas de 2019 y tuvo que recurrir, como Fran, a la ayuda de una ONG. “Me daban el tratamiento que le sobraba a otro”, explica este afectado, que estuvo en esta situaci贸n durante tres meses.

Finalmente, acudi贸 al Hospital Infanta Leonor a principios de 2020. “All铆 no tuve ning煤n problema. Me cogi贸 un doctor a primera hora, me pidi贸 los an谩lisis, me ingres贸 en el sistema con mi pasaporte y desde entonces me hacen una revisi贸n cada seis meses y cita en farmacia cada dos, con mi n煤mero de historia cl铆nica”, indica. Pero aquellos tres meses sin tratamiento supusieron para 茅l “un golpe bajo”: “Ven铆a de Chile y se supone que aqu铆 en Europa las cosas funcionan distinto y que se respeta la diversidad. Amo Espa帽a, pero fue muy angustioso que teniendo VIH me dejaran sin terapia”. Los expertos consultados destacan la dificultad de documentar todos estos casos porque desde la administraci贸n no dejan por escrito que no pueden atenderles.

La vocal de la junta directiva de GeSIDA y m茅dica de La Paz, Luz Mart铆n-Carbonero, indica que en su hospital no ha detectado “problemas con gente a la que se le caduca la tarjeta”, aunque “no quiere decir que no exista en otros”. No obstante, s铆 reconoce que hasta que las personas migrantes en situaci贸n irregular tienen acceso al sistema sanitario pueden pasar “meses o a帽os”. 驴C贸mo lo resuelven? “Una vez que llegan al hospital sabemos los mecanismos que existen”, como recurrir a ONG o a v铆as alternativas “hasta que la administraci贸n se lo da”.

Estas v铆as alternativas dependen de la buena voluntad del personal de los hospitales. “Como m茅dicos, hemos visto a personas que vienen en una situaci贸n de abandono de VIH por razones administrativas, porque cuando llegan no tienen acceso a los tratamientos”, se帽ala el especialista en medicina interna y enfermedades infecciosas del Hospital Universitario Infanta Leonor Pablo Ryan. En su mayor铆a, estas personas, indica, “no llegan a trav茅s del circuito tradicional, sino de ONG o circuitos 鈥榓lternativos鈥” por lo que su prioridad es “ponerles en tratamiento”, aunque est茅n en situaci贸n administrativa irregular. “Estamos tapando un problema, pero 驴qu茅 hago? Mi obligaci贸n como m茅dico es dar el tratamiento”, se帽ala este m茅dico. Sobre las nuevas oficinas de tramitaci贸n, Ryan se帽ala que “habr谩 que ver c贸mo funcionan” pero considera que se trata de una barrera de acceso: “Lo ideal es que no haya que cumplir unos requisitos administrativos para acceder al tratamiento de algo infectocontagioso, que es un tema de salud p煤blica”.   

“En riesgo de muerte”

“Las personas migrantes suelen ser las m谩s vulnerables y las que llegan m谩s tarde al tratamiento por su situaci贸n social”, explica Mart铆n-Carbonero. La falta de acceso a los f谩rmacos “los pone en riesgo de muerte”, explica tajante. En el caso de interrumpir el tratamiento, los riesgos no son menores. “Si llevas a帽os en tratamiento y lo suspendes, aumenta la carga viral y, aunque no bajen inmediatamente las defensas, s铆 hace que sean m谩s propensas a otras enfermedades no vinculadas al VIH, como un c谩ncer o una enfermedad cardiovascular”, pone como ejemplo.

El porcentaje de la poblaci贸n clave con acceso a los servicios de prevenci贸n de VIH, en la que se incluyen las personas migrantes, es uno de los indicadores para medir el progreso de la estrategia de ONUSIDA para 2030.

El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida se ha marcado el objetivo 95-95-95: que el 95% de las personas infectadas conozcan su estado serol贸gico, que el 95% est茅n en tratamiento y que el 95% tengan menos de 200 copias de VIH por mililitro de sangre, que equivale a la supresi贸n viral. Los avances cient铆ficos en materia de VIH han permitido que las personas infectadas en terapia antirretroviral, con carga indetectable, no sean sexualmente infecciosas. Es decir, existe sobrada evidencia cient铆fica que demuestra que no pueden transmitir el virus, aun realizando pr谩cticas de riesgo. Por eso, impedir el acceso a personas con VIH al tratamiento aleja el objetivo de ONUSIDA y plantea un problema de salud p煤blica.

“Deber铆amos verlo con un enfoque de Derechos Humanos, pero vamos a verlo como un factor clave de salud p煤blica. Si est谩s en tratamiento eres indetectable y no lo puedes transmitir. Si dejas el tratamiento, lo puedes transmitir. Todas las recomendaciones y gu铆as dicen que las personas tienen que estar en tratamiento. Si no, el VIH se va a seguir expandiendo”, se帽ala el responsable de salud de Acci贸n Tri谩ngulo y Refugiados Sin Fronteras. Apunta a otra casu铆stica particular: algunos de los usuarios que acuden a estas entidades practican el trabajo sexual y sus clientes les ofrecen m谩s dinero por mantener relaciones sin protecci贸n. Desde un punto de vista “ego铆sta”, coincide la doctora Mart铆n-Carbonero, impedir los tratamientos hace que se vean “m谩s diagn贸sticos”.

El Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea de Madrid ha convocado este mi茅rcoles una reuni贸n con las principales entidades que trabajan con poblaci贸n migrante o con VIH en la regi贸n para abordar “el abandono de la salud sexual en la Comunidad”: tanto la saturaci贸n del Centro Sanitario Sandoval, de referencia en ITS, las listas de espera para la PrEP y el caso de las personas con VIH y en situaci贸n administrativa irregular. El diputado y responsable de asuntos LGTBI en el grupo, Santiago Rivero, ha anunciado que pedir谩 la comparecencia del Consejero de Sanidad, Enrique Ru铆z Escudero, “para que d茅 cuentas de por qu茅” se est谩 “negando la asistencia sanitaria, que es universal en Espa帽a, a personas en situaci贸n administrativa irregular” lo que, a su juicio, “puede ser un problema de salud p煤blica” en el caso de las personas con VIH.  

En 2020, un equipo de especialistas en VIH capitaneado por el doctor Ryan present贸 una comunicaci贸n en el Congreso de la Sociedad Espa帽ola de Enfermedades Infecciosas y Microbiolog铆a Cl铆nica (SEIMC) sobre personas solicitantes de protecci贸n internacional infectadas por VIH. El estudio analiz贸 72 casos y concluy贸 que el 40% de los pacientes “no presentaban control virol贸gico y mantienen conductas sexuales de riesgo”. “Las barreras para el acceso al tratamiento antirretroviral son los principales responsables de dicho problema”, indicaba.

En Espa帽a, el Plan Nacional sobre el Sida ya se marcaba entre sus objetivos “garantizar el correcto seguimiento del paciente y la continuidad asistencial entre niveles asistenciales” y “garantizar la igualdad en el acceso a la prevenci贸n y la atenci贸n socio-sanitaria de las personas con el VIH”. Pero no solo eso. “En 1948, Espa帽a firm贸 la Declaraci贸n Universal de Derechos Humanos. Se comprometi贸 a garantizar el derecho a la salud de las personas residentes en Espa帽a”, recuerda P茅rez Meli谩. Para la presidenta de Apoyo Positivo, el problema en Madrid es de voluntad pol铆tica: “En la Comunidad nunca ha habido voluntad para acabar con el VIH, por eso no hay prevenci贸n, ni para atender a las personas que ya lo tienen”.

Enlace relacionado ElDiario.es (16/11/2021).




Fuente: Sasmadrid.org