May 7, 2021
De parte de Nodo50
169 puntos de vista


Hace casi 30 a帽os, tras la Guerra de Golfo de 1991, pol铆ticos y medios de comunicaci贸n espa帽oles se las promet铆an muy felices porque nuestro pa铆s se colocaba, por una vez, en el epicentro de la diplomacia mundial 鈥攅so dec铆an鈥 y contribu铆a decididamente a solucionar uno de los problemas m谩s graves y enconados de la historia contempor谩nea internacional, el conflicto 谩rabe鈥搃srael铆 o palestino鈥搃srael铆. La denominada 芦Conferencia de Paz de Madrid禄 dur贸  煤nicamente tres d铆as y se jacta de acu帽ar el concepto o el paradigma de Paz por Territorios y centrar las conversaciones en torno a las resoluciones 242, sobre la inadmisibilidad de la adquisici贸n de territorio por medio de la guerra, y la 338, un refuerzo de la anterior y que insta a las partes a declarar una paz justa y duradera en Oriente Medio. Sin embargo, la Conferencia no supuso el 茅xito que sus organizadores esperaban, aunque s铆 se considera que sent贸 las bases para futuras rondas negociadoras, especialmente los Acuerdos de Oslo. 

Pero, si nos alejamos del relato oficial, las cosas fueron bien diferentes. Para el ente sionista de Israel, Madrid fue un 茅xito sin paliativos. Basta echar una ojeada a la p谩gina del gobierno israel铆 sobre el proceso de paz  para comprobar c贸mo fue un verdadero punto de inflexi贸n

芦El proceso de paz no solo ha afectado las relaciones de Israel con el mundo 谩rabe, sino que tambi茅n ha mejorado en gran medida la posici贸n de Israel en la comunidad internacional. En t茅rminos cuantitativos, Israel mantiene hoy relaciones diplom谩ticas con 163 estados, un aumento de 71 desde la convocatoria de la Conferencia de Madrid en 1991禄. 

驴Y qu茅 obtuvo la parte palestina? No exageramos si decimos que absolutamente nada, aunque faltar铆amos a la verdad, porque en realidad, no hay habido nada m谩s da帽ino para la causa palestina que la situaci贸n surgida del binomio Madrid-Oslo. Es f谩cil de adivinar, cuantos m谩s pa铆ses reconozcan al r茅gimen sionista establecido sobre Palestina, menor presi贸n sentir谩 y menor necesidad de someterse a las convenciones que dicta el derecho internacional. Solo el hecho de que pa铆ses 谩rabes se sentasen en la mesa con el enemigo, ya debilitaba las aspiraciones nacionales palestinas, como as铆 hemos podido comprobar. 

Esto ya ha sucedido en la historia reciente de Palestina en varias ocasiones. El precedente m谩s claro lo tenemos en la aceptaci贸n por parte de Arafat del Plan Breznev en 1974, ratificado por el Consejo Nacional Palestino n潞 12, que adem谩s aprob贸 el Plan de 10 puntos de Arafat, donde se inici贸 el camino de las negociaciones y el fin de la resistencia leg铆tima, a cambio del reconocimiento de la Organizaci贸n para la Liberaci贸n de Palestina por la ONU. Esta cesi贸n desemboc贸 en la creaci贸n interna del Frente del Rechazo, liderado por George Habash como cabeza m谩s visible.

Pero Oslo fue a煤n peor si lo consideramos en t茅rminos de domesticaci贸n de la causa palestina y alejarla de la resistencia. La aceptaci贸n final de de la Resoluci贸n 242 y el reconocimiento de Israel supon铆a abandonar toda reivindicaci贸n sobre la Palestina Hist贸rica. La Autoridad Nacional Palestina surgida de los Acuerdos se convirti贸 en un ap茅ndice de Israel, la Polic铆a Civil Palestina en carceleros de su propio pueblo, en represores de cualquier tipo de disidencia o resistencia. Todo ello mientras la ocupaci贸n alcanz贸 niveles nunca vistos, mientras alrededor de medio mill贸n de inmigrantes jud铆os se trasladaban a Palestina y se produc铆a una escandalosa limpieza 茅tnica en Jerusal茅n. Nuevamente, a pesar de las dolorosas contrapartidas y los pasos dados por la OLP, Israel no da ni un solo paso hacia los compromisos de Oslo. La Autoridad Nacional Palestina lo f铆a todo a la labor del Cuarteto de Madrid de 2002, que se muestra absolutamente in煤til para poner fin a la creciente ocupaci贸n hasta el punto de que el paradigma de dos estados sobre la Palestina hist贸rica en las fronteras de 1967 se vuelve completamente imposible. A pesar de todo, del fracaso de Oslo, de la corrupci贸n end茅mica, del descr茅dito interno y externo, la ANP sigue centrada en la represi贸n de su pueblo y en el cercenamiento de cualquier iniciativa de liberaci贸n de Palestina, colaborando con las fuerzas israel铆es para frenar cualquier disidencia.

El gobierno de Trump, ajeno a resoluciones, acuerdos y consensos internacionales, se salt贸 todas las l铆neas rojas con el Acuerdo del Siglo y prepar贸 un enfoque economicista para abordar el conflicto que, a pesar de ser un supuesto fracaso, supuso el traslado de la embajada norteamericana a Jerusal茅n y la consumaci贸n de la traici贸n de un grupo de pa铆ses de la Liga 脕rabe, que abandonaron los consensos hist贸ricos de su propia iniciativa de paz, a cambio de sumarse a las filas del conservador republicano.

La situaci贸n no puede ser peor para la causa palestina. La convocatoria de elecciones, que es lo que ofrece Abu Mazen, presidente de la ANP, para salir del atolladero no va a servir para nada sustancial, solo para reflejar el equilibrio actual de fuerzas. 脷nicamente para la perpetuaci贸n de los Acuerdos de Oslo, que ya nacieron muertos para la parte israel铆, como han reconocido varios de sus l铆deres. Las voces internas y externas que piden la disoluci贸n de la Autoridad Palestina y la salida de los Acuerdos se multiplican. Piden un nuevo enfoque que lleve de verdad a la  liberaci贸n de Palestina para la proclamaci贸n de un estado democr谩tico y plenamente soberano y a la materializaci贸n del derecho al retorno de los millones de palestinas y palestinos de expulsados de sus tierras.

Es en este contexto donde nace Masar Badil, la Conferencia de la Ruta Alternativa Palestina. Masar Badil es la denuncia de una efem茅ride, la denuncia de la Conferencia de 芦Paz禄 de Madrid, que, 30 a帽os despu茅s, m谩s que de paz, podr铆a llamarse de ocupaci贸n de Palestina. Tres d茅cadas despu茅s, Madrid acoger谩 a personalidades palestinas de diversas filiaciones pol铆ticas e ideol贸gicas, tanto de los territorios ocupados como de la di谩spora internacional; a representantes de pa铆ses solidarios 鈥攄e verdad鈥 con la causa palestina contrarios a los movimientos de normalizaci贸n nacidos de un proceso de paz que realmente nunca existi贸 como tal; as铆 como a ONGs y movimientos sociales internacionales que trabajan por la causa nacional palestina y el boicot a Israel. Usando medios telem谩ticos Masar Badil conectar谩 con cualquier lugar del mundo donde haya algo que aportar en favor de la lucha nacional y la liberaci贸n del pueblo palestino y sus sesiones podr谩n ser seguidas por internet en todos los rincones del planeta.

Pero Masar Badil pretende ser mucho m谩s que eso. Del mismo modo que la Conferencia de Madrid supuso un evidente retroceso para la causa palestina, la Conferencia de la Ruta Alternativa Palestina pretende ser un punto de inflexi贸n que despierte las conciencias del mundo palestino. Que apueste por nuevos paradigmas, alejados de procesos de negociaci贸n eternos, vac铆os, con los que la entidad sionista no pretende m谩s que la ocupaci贸n del 100% de la Palestina hist贸rica y la aniquilaci贸n total de las ansias nacionales de un pueblo que ha demostrado con creces su dignidad y compromiso con su autodeterminaci贸n y un futuro libre, soberano. 

La lucha palestina, s铆mbolo de la resistencia antiimperialista internacional, debe volver a ocupar el lugar que le corresponde en la agenda pol铆tica mundial y especialmente en la de los pa铆ses 谩rabes que han traicionado su causa por intereses espurios de l铆deres corruptos al servicio del sionismo y del imperialismo. Palestina debe volver a mirar a los que siempre la han defendido contra viento y marea al margen de tacticismos y coyunturas pol铆ticas o personales.

A煤n m谩s, bajo la convocatoria de la iniciativa de Masar Badil, de forma transversal una idea impregna todos sus documentos y declaraciones. Si la generaci贸n de dirigentes presentes en Madrid y Oslo fracasaron en su intento de proporcionar un hogar nacional al pueblo palestino, treinta a帽os despu茅s hay una nueva generaci贸n de mujeres y hombres j贸venes preparada y dispuesta a tomar el relevo de los viejos liderazgos vencidos, doblegados, cooptados hasta la m茅dula por Israel y Estados Unidos y sin nada que aportar a la lucha por la liberaci贸n de su pueblo. La renovaci贸n de las personas y las estructuras, sin duda ser谩 uno de los debates m谩s jugosos que se acometer谩n en la Conferencia de la Ruta Alternativa Palestina de Madrid. Nuevos l铆deres para nuevos tiempos.

Juanlu Gonz谩lez




Fuente: Bitsrojiverdes.org