September 30, 2021
De parte de La Haine
402 puntos de vista


Ser铆a un error subestimar al enemigo para educar al proletariado hacia la revoluci贸n. Conocer el punto de vista del enemigo y sus costumbres permite abatirlo m谩s f谩cilmente

“Libres y esclavos, patricios y plebeyos, barones y siervos de la gleba, maestros y oficiales; en una palabra, opresores y oprimidos, frente a frente siempre, empe帽ados en una lucha ininterrumpida, velada unas veces, y otras franca y abierta, en una lucha que conduce en cada etapa a la transformaci贸n revolucionaria de todo el r茅gimen social o al exterminio de ambas clases beligerantes. [鈥 Sin embargo, nuestra 茅poca, la 茅poca de la burgues铆a, se caracteriza por haber simplificado estos antagonismos de clase. Hoy, toda la sociedad tiende a separarse, cada vez m谩s abiertamente, en dos grandes campos enemigos, en dos grandes clases antag贸nicas: la burgues铆a y el proletariado”, Manifiesto del Partido Comunista, Karl Marx y Friedrich Engels (1).

No hace falta presentar a Serguei Eisenstein, el genial director de cine sovi茅tico que revolucion贸 el cine con sus pel铆culas, que revolucion贸 la idea de montaje (2), adem谩s de diferenciar cinco tipos de montaje: m茅trico, r铆tmico, tonal, arm贸nico e intelectual (3). Es sabido gracias a muchos trabajos sobre estos temas. As铆 pues, nos detendremos menos sobre el montaje que sobre un aspecto menos estudiado: el importante ascenso, no de un personaje en particular, sino de una clase social, el proletariado, a trav茅s de las tres primeras pel铆culas de Eisenstein, es decir, La huelga (1925), El acorazado Potemkin (1926) y Octubre (1927). Advertimos desde ahora que no nos vamos a detener en los errores hist贸ricos del cineasta, ya que son conocidos y no son el tema sobre el que trata este art铆culo.

Antes de entrar plenamente en materia, conviente ponerse de acuerdo sobre una noci贸n: 驴qu茅 es un proletario?

El proletario es quien no posee nada aparte de su fuerza de trabajo, la cual vende. Productor del valor econ贸mico (al ser el trabajo la principal fuente de valor), el trabajo del proletario es acaparado por el capitalista, que posee los medios de producci贸n y recupera el fruto del trabajo de sus asalariados. 鈥淩oba鈥 tambi茅n ser铆a el t茅rmino adecuao, ya que al proletario solo se le paga el valor de la reproducci贸n de su fuerza de trabajo y no la totalidad, puesto que trabajando crea un excedente de trabajo que quien posee el capital transforma en beneficio y recupera para s铆 mismo (4).

Esta descripci贸n que hizo Marx en El capital y otros m谩s tarde es lo que justifica la revoluci贸n para abolir las clases sociales y llegar a una sociedad armoniosa, la comunista. Aunque pueda haber una tendencia a mezclarlas, la noci贸n de proletario no se corresponde totalmente con la de obrero (5). En efecto, a menudo se considera a los obreros de las f谩bricas la vanguardia del proletariado debido a la gran concentraci贸n de proletariado en un lugar y a la facilidad que tiene para interactuar y, por la tanto, la uni贸n entre ellos frente a la patronal. Sin embargo, en virtud de su definici贸n el proletario es m谩s amplio que el obrero. Se puede hablar de marinos explotados y maltratados en El acorazado Potemkin, de los “independientes” tipo conductores de Uber o incluso de los empleados del sector de la restauraci贸n.

El proletariado tampoco abarca totalmente la noci贸n de pueblo. Se supone que esta 煤ltima noci贸n designa a la mayor铆a de los ciudadanos de un territorio dado haciendo abstracci贸n de su clase social. Por consiguiente, no hay problema en utilizar la noci贸n de pueblo para un perfecto reaccionario o para un populista de izquierda republicana totalmente ignorante del marxismo, ya que el t茅rmino “pueblo” es muy el谩stico en el vocabulario pol铆tico en funci贸n de la ideolog铆a de quien habla. Por supuesto, como en la mayor铆a de los pa铆ses capitalistas el proletariado representa a la mayor铆a de la poblaci贸n, ocurre muy a menudo que personas que afirman ser socialistas, entre las que se encuentra Eisenstein, utilizan “pueblo” y “proletariado” de forma equivalente.

Con sus tres primeras pel铆culas Eisenstein quer铆a llevar al pueblo hacia el socialismo. Adem谩s, hay que se帽alar que su primera pel铆cula iba a ser el principio de una serie de pel铆culas titulada Hacia la dictadura del proletariado. Eisenstein empez贸 su carrera en el teatro del Proletkult (del que proven铆an los actores de su primer largometraje). Se trata de una corriente art铆stica nacida en 1917 que quer铆a establecer las bases de un verdadero arte proletario sin influencia burguesa. Una concepci贸n poco dial茅ctica que fue objeto de duras criticas del Partido Bolchevique (6)鈥

Las tres pel铆culas empiezan con una cita de Lenin relacionada con la trama. En la primera es un extracto que indica que es necesario que el proletariado se organice, en la segunda recuerda la chispa de la revuelta de los marinos en 1905 y la 煤ltima habla de la Revoluci贸n de Octubre.

La pel铆cula La huelga muestra el primer intento del proletariado ruso de rebelarse contra la todopoderosa patronal. Este largometraje describe la huelga de los obreros de una f谩brica en 1912 tras el suicido de un colega al que se hab铆a acusado injustamente de un robo. La huelga dura mucho tiempo y aunque es muy combativa, acabar谩 debido al hambre, a los traidores en sus seno, a las provocaciones de la patronal y, por 煤ltimo, a la brutal represi贸n de los ej茅rcitos del zar.

La efervescencia del inicio de la huelga se muestra por medio de un montaje r铆tmico que empieza con la insistencia de uno de los capataces en que se reanude el trabajo, a continuaci贸n cuando los obreros ordenan detener las m谩quinas y despu茅s al recorrer los diferentes sectores de la f谩brica para pedir a cada obrero que se una a la huelga. Esta larga secuencia acaba en una escena que me parece muy hermosa, la de una rueda mec谩nica que sirve para hacer funcionar las m谩quinas y que gira, a continuaci贸n vemos aparecer sobre su imagen tres obreros de diferentes edades, primero con los brazos a lo largo del cuerpo y despu茅s con los brazos cruzados. La m谩quina se detiene en el momento en que cruzan los brazos, desaparece despu茅s y solo se ve a los tres obreros. Esta escena, plena de significado, simboliza al mismo tiempo la unidad de los obreros contra el capitalismo, la recuperaci贸n de su fuerza frente a la m谩quina que los machaca y la prueba de que sin su fuerza de trabajo esta no funciona.

El tema principal de la pel铆cula es el de la organizaci贸n y del mantenimiento de la unidad. Hay que destacar que aunque los personajes se consideran a s铆 mismos obreros, su conciencia de clase es fragmentaria, lo que se explica sobre todo por el hecho de que hay pocos militantes (bolcheviques). Por otra parte, se tienen que enfrentar a una red de informadores/provocadores al servicio de la patronal mucho m谩s experimentados que ellos. Es, adem谩s, la ocasi贸n de mencionar un tema de la pel铆cula que est谩 presente con los informadores, el del lumpenproletariado (7). Se trata del proletario desclasado que se dedica al crimen y cuyos miembros, aunque en el marco de una revoluci贸n se les puede llevar hacia los dem谩s proletarios, son sobre todo aliados de la patronal o de las fuerzas reaccionarias e incluso fascistas para reprimir al proletariado revolucionario.

En la pel铆cula esto se traduce en unos chantajistas o unos provocadores que queman una casa. Puede que todav铆a hoy algunas personas de izquierda olviden este estatus de “proletariado andrajoso”, pero es muy necesario recordar que las mafias y otros bandidos no pueden servir a la causa del proletariado y que en la medida de lo posible hay que luchar contra estas actividades.

Tras la masacre al final del largometraje, la pel铆cula pide que el proletariado se acuerde de sus m谩rtires y rinda homenaje a su memoria. Los h茅roes de la clase obrera le deben inspirar, pero tambi茅n, impl铆citamente, le deben hacer aprender de sus errores. Esta lecci贸n se comprender谩 en parte en su segunda pel铆cula, El acorazado Potemkin.

El acorazado Potemkin cuenta la revuelta de los marinos de este acorazado durante el a帽o revolucionario de 1905 en Rusia ante los malos tratos de los suboficiales y una comida en malas condiciones. Durante el levantamiento el marino que hab铆a llamado a la rebeli贸n es asesinado a traici贸n por el capit谩n del barco. Su cuerpo se depositar谩 de forma casi religiosa en el puerto de Ordesa con un r贸tulo que explica los acontecimientos que provocaron su muerte. Su ejemplo vivificar谩 a la muchedumbre que elegir谩 rebelarse y seguir el ejemplo del Potemkin. Desgraciadamente, el ej茅rcito del zar masacrar谩 ostensiblemente a la muchedumbre de Ordesa antes de que los marinos repliquen.

Esta pel铆cula, que parte de unos acontecimientos reales, aunque novelados, nos muestra siempre unas escenas de revueltas que cuestionan a la autoridad (en este caso zarista y religiosa), pero la unidad es m谩s firme y se crea entre varias capas del proletariado, como demuestra la escena del marino asesinado que enciende la chispa de la rebeli贸n de la poblaci贸n de Odesa. Una unidad que los odios irracionales no romper谩n: se golpea debido a su antisemitismo a un hombre que grita entre la multitud “muerte a los jud铆os”.

El ej茅rcito del zar ataca por sorpresa a los sublevados de Odesa en la famosa escena de las escaleras. Los cosacos llegan por debajo de la estatua del zar para indicar claramente que act煤an en nombre del opresor. Hay un momento de p谩nico y varias personas caen bajo las balas de los soldados. A pesar de los intentos, resulta imposible hablar a los soldados del zar, que incluso matan a ni帽os. Con la famosa escena del cochecito de ni帽o que cae por las escaleras Eisenstein muestra la vida que se va ante el horror de la escena, que refuerzan los primeros planos del rostro de las personas v铆ctimas de la represi贸n y cuya humanidad se destaca. Pero esta vez los marinos replican ante lo abominable y bombardean la Opera de Odesa.

El montaje pretende ser intelectual, ya que las explosiones hacen referencia a la expresi贸n de la ira del proletariado y las estatuas de leones que aparecen representan a los soldados del zar y la reacci贸n. Al contrario de su primera pel铆cula, la historia acaba con una semivictoria cuando los acorazados dejan pasar al Potemkin sin combate puesto que las tripulaciones de esos barcos se hab铆an rebelado y unido a la revoluci贸n.

Llegamos as铆 al tercer intento, el de la pel铆cula Octubre. El largometraje relata, por supuesto, las jornadas revolucionarias que llevan a la toma del Palacio de Invierno los d铆as 25 y 26 de octubre de 1917, lo que llev贸 a la aparici贸n del primer Estado socialista del mundo.

Al contrario de en las dos primeras obras, el proletariado ruso es mucho m谩s consciente de s铆 mismo: ya no se deja engatusar, reprimir o dividir impunemente, como demuestra la escena en la que los mencheviques, que se han unido al gobierno provisional, tratan de detener la revoluci贸n durante la asamblea del s贸viet de Petrogrado con unas s煤plicas que se comparan gr谩ficamente a un violinista, sin que eso detenga al proletariado. Al contrario, mientras que en las dos primeras pel铆culas los enemigos de clase estaban unidos, en esta ya no lo est谩n y est谩n particularmente sometidos a las contradicciones de su clase social.

Por otra parte, lo que cambia respecto a las anteriores pel铆culas es la presencia m谩s marcada de un partido de vanguardia del proletario: el Partido Bolchevique.

El partido tiene una importancia fundamental para los comunistas (como pone de relieve el Manifiesto del Partido) (8). Lejos de los partidos a los que estamos acostumbrados en Francia, cuyo objetivo es puramente electoral y recaudar subvenciones, el Partido Comunista seg煤n los textos de Marx y Lenin es un partido que representa a una clase revolucionaria, el proletariado, capaz de organizar su acci贸n, incluso la espont谩nea, y de representar a esta clase en cualquier lugar (tanto en el trabajo como en el parlamento).

El partido, formador te贸rico, desempe帽a el papel de intelectual colectivo y permite concienciar a los trabajadores. El partido permite mantener el impulso revolucionario y lograr una transformaci贸n radical de la sociedad. El partido est谩 ah铆 para asegurar que no se da ning煤n paso atr谩s: una escena notable de la pel铆cula es la del rebobinado de la primera secuencia, que muestra c贸mo el pueblo revolucionario de obreros y campesinos destroza la estatua del zar Alejandro III, en el momento en el que las tropas del general Kornilov amenazan con irrumpir para derrocar la revoluci贸n de febrero y devolver el poder a la familia real. Ante esta perspectiva, son los bolcheviques, algunos de ellos encarcelados tras las manifestaciones de julio de 1917, quienes ser谩n la punta de lanza la lucha contra Kornilov, ya que el jefe del gobierno provisional, Alexander Kerensky, demuestra ser incapaz de dirigirla a pesar de sus sue帽os de grandeza. Por supuesto, para permitir que haya m谩s identificaci贸n (y porque la referencia es obligada) el Partido Bolchevique se encarna en la figura de Lenin, cuyo regreso a Rusia se novela y el pueblo espera con impaciencia que salga de la estaci贸n para o铆rle hablar.

Todos los acontecimientos de la pel铆cula llevan a la toma del poder por parte del proletariado durante los d铆as de octubre de 1917, presentada como un levantamiento de las masas proletarias contra la burgues铆a. La toma del Palacio de Invierno recuerda en cierto modo a lo que Jean Renoir har谩 en 1938 en su pel铆cula La Marseillaise cuando los insurgentes toman el castillo del rey. La escena final muestra a los proletarios de San Petersburgo felices por haber tomado el poder y derribado el gobierno de Kerensky, lo que les permite decretar finalmente la paz y las tierras para los campesinos. En ese momento los relojes se detuvieron en todo el mundo y anunciaron el advenimiento del proletariado.

Al final, podr铆amos suavizar la caricatura desmesurada del enemigo de clase, que a menudo es gordo, incompetente, pretencioso, sin estar a la altura, malvado por naturaleza, etc. No es que esos rasgos no se encuentren en muchos impresentables, ni que la incompetencia probada de Kerensky (que hizo que le detestaran tanto los obreros, que tras sus grandes frases ve铆an claramente los intereses capitalistas, como la derecha reaccionaria, que lo encontraba demasiado blando), pero este rasgo se exagera para dar un rostro humano al proletariado, que est谩 muy lejos de los nobles de la pel铆cula La Marseillaise de Jean Renoir. Ser铆a un error subestimar al enemigo con el fin de educar al proletariado hacia la revoluci贸n. Conocer mejor el punto de vista del enemigo y sus costumbres permite abatirlo m谩s f谩cilmente.

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Notas:

(1) Tomamos la traducci贸n de https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/48-manif.htm (N. de la t.).

(2) ” Sergue茂 Eisenstein : le cin茅ma peut-il 茅duquer les masses “, Cin茅ma et politique, 22/05/2020.

(3) ” Il pose les bases du montage Eisenstein et ses th茅ories “, Lucas Morata, 15/06/2017.

(4) V茅ase el v铆deo ” 脢tre communiste en 2021 ” des JRCF. Para profundizar m谩s, v茅ase, por supuesto, El capital, pero tambi茅n Trabajo asalariado y capital, del mismo autor.

(5) V茅ase el famoso Manifiesto, o m谩s recientemente un texto corto del blog R茅veil communiste ” Qui sont, et o霉 sont les prol茅taires en 2021 ? “.

(6) V茅ase ” De la culture prol茅tarienne ” de Lenin, 8 de octubre 1920.

(7) V茅ase, de nuevo, el Manifiesto del Partido Comunista.

(8) V茅ase tambi茅n Qu茅 hacer?, de Lenin (1902).

lecuirassedoctobre.fr. Traducido del franc茅s para Rebeli贸n por Beatriz Morales Bastos




Fuente: Lahaine.org