September 29, 2021
De parte de La Haine
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La cumbre del vig茅simo aniversario de la Organizaci贸n de Cooperaci贸n de Shanghai (OCS) en Dushanbe, Tayikist谩n, consagr贸 nada menos que un nuevo paradigma geopol铆tico.

Ir谩n, ahora miembro de pleno derecho de la OCS, recuper贸 su papel tradicional en Eurasia, tras el reciente acuerdo de comercio y desarrollo de 400.000 millones de d贸lares alcanzado con China.

Afganist谩n fue el tema principal, y todos los actores estuvieron de acuerdo en el camino a seguir. Y finalmente, todas las v铆as de integraci贸n euroasi谩tica est谩n convergiendo, al un铆sono, hacia el nuevo paradigma geopol铆tico y geoecon贸mico. Podr铆amos llamarlo 鈥渄in谩mica de un desarrollo multipolar en sinergia con la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China鈥.

La Declaraci贸n de Dushanbe fue bastante expl铆cita sobre los objetivos de los actores euroasi谩ticos: 鈥渦n orden mundial m谩s representativo, democr谩tico, justo y multipolar basado en principios universalmente reconocidos del derecho internacional, de la diversidad cultural y de civilizaciones, de cooperaci贸n mutuamente beneficiosa e igualitaria de los estados, con la funci贸n coordinadora de la ONU”.

A pesar de todos los desaf铆os inherentes al rompecabezas afgano, el martes (21 de septiembre) surgieron se帽ales esperanzadoras, con la reuni贸n en Kabul del ex presidente afgano Hamid Karzai y Abdullah Abdullah [presidente del “Alto Consejo Nacional de Reconciliaci贸n”] con los enviados especiales de Rusia, Zamir Kabulov, China, Yue Xiaoyong, y de Pakist谩n, Mohammad Sadiq Khan.

Esta troika 鈥 Rusia, China, Pakist谩n 鈥 son la vanguardia diplom谩tica. Por su parte la OCS
lleg贸 a un consenso: Islamabad coordinar谩 con los talibanes la formaci贸n de un gobierno inclusivo que incluya a tayikos, uzbecos y hazaras.

Por tanto la OCS no solo incorpor贸 a Ir谩n sino que tambi茅n tom贸 al toro afgano por los cuernos, y lo hizo con el apoyo total de los “stans” de Asia Central. En este asunto cardinal, el resultado es dif铆cil de creer, el Imperio del Caos ha sido completamente marginado.

Desde el suroeste de Asia hasta Asia central, un 鈥渞einicio鈥 real tiene como protagonistas a la OCS, la Uni贸n Econ贸mica de Eurasia, la BRI y la asociaci贸n estrat茅gica Rusia-China-Ir谩n.

Con raz贸n el destacado analista pol铆tico Alastair Crooke, afirma que: 鈥淓n su creciente enfrentamiento con China, un Washington despiadado ha demostrado que lo que le importa ahora no es Europa sino la regi贸n del Indo-Pac铆fico鈥. Ese es el terreno privilegiado de su 鈥淐old War 2.0鈥.

La posici贸n de los EEUU tiene poca capacidad para contener a China. El Imperio despu茅s de haber sido casi expulsado del coraz贸n de Asia ha tenido que volver al antiguo juego del poder mar铆timo: le llaman un “Indo-Pac铆fico libre y abierto” pero鈥 controlado por alianzas militares como Quad y AUKUS. Todo un “esfuerzo” para intentar preservar la menguante supremac铆a estadounidense.

El contraste entre el exitoso proceso de integraci贸n continental de la OCS y la t谩ctica estadounidense de 鈥渧ivimos todos en un submarino australiano鈥 (mis excusas para Lennon-McCartney) habla por s铆 mismo. Una mezcla t贸xica de arrogancia y desesperaci贸n est谩 en el aire, sin ni siquiera una pizca de patetismo para aliviar la ca铆da.

El Sur Global ha tomado nota. Al dirigirse al foro en Dushanbe, el presidente ruso Vladimir Putin coment贸 que el n煤mero de las naciones que llaman a la puerta de la OCS esta creciendo r谩pidamente.

Egipto, Qatar y Arabia Saudita ahora participan como observadores de la OCS, al mismo nivel que Afganist谩n y Turqu铆a. Y es bastante factible que el pr贸ximo a帽o se les unan L铆bano, Siria, Irak, Serbia y decenas de otros.

Y este proceso no se detiene en Eurasia. En un oportuno discurso en la CELAC , el presidente chino, Xi Jinping, invit贸 a 33 naciones latinoamericanas a formar parte de las Nuevas Rutas de la Seda (Eurasia-脕frica- Latinoam茅rica).

Recuerda a los escitas

Ir谩n, como protagonista de la OCS (y en el centro de las Nuevas Rutas de la Seda) est谩 recuperando un papel que jug贸 hist贸ricamente. Habr铆a que empezar recordando que a mediados del primer milenio a. C., los escitas hicieron incursiones comerciales tan lejanas como a China. Los escitas, un pueblo iran铆 del norte no eran guerreros feroces. Ese es un estereotipo burdo. Muy pocos en Occidente saben que los escitas desarrollaron un sofisticado sistema de comercio, tal como lo describe Herodoto, que un铆a a Grecia, Persia y China.

El comercio era el medio fundamental para sustentar la infraestructura sociopol铆tica de toda la regi贸n. Herodoto explica en detalle esta historia como parte de sus viajes a la ciudad de Olbia y a otros lugares de Escitia.

Los persas llamaban a los escitas Sakas, las investigaciones dicen que son antepasados de los pastunes de Afganist谩n. Pero, 驴qu茅 hay tras el t茅rmino escita?. La palabra Scytha en Griego significaba “arquero”, as铆 que esa era la denominaci贸n de todos los pueblos iran铆es del norte que viv铆an entre Grecia y China.

Tal como detallan fuentes hist贸ricas griegas y chinas exist铆a en el centro de Asia una extensa y desarrollada red de comercio internacional con actores fundamentales como los escitas, los sogdianos y los Xiongnu, (que lucharon contra los chinos de forma intermitente).

Estos euroasi谩ticos comerciaban con todos los pueblos que viv铆an en sus fronteras: eso implicaba a europeos, asi谩ticos del sudoeste, asi谩ticos del sur y asi谩ticos del este. En realidad, fueron los precursores de las Rutas de la Seda antiguas.

Los sogdianos siguieron a los escitas; Sogdiana era un estado independiente (siglo III a . C.) que abarcaba 谩reas del norte de Afganist谩n, antes de ser conquistado por n贸madas del este que terminaron estableciendo el imperio Kushan, que pronto se expandi贸 hasta la India.

Zoroastro naci贸 en Sogdiana y el zoroastrismo tuve enorme influencia en Asia Central durante varios siglos. Los kushan, por su parte, adoptaron el budismo: y as铆 fue como el budismo lleg贸 finalmente a China.

En el siglo I d.C., todos estos reinos de Asia Central estaban vinculados, a trav茅s del comercio a larga distancia, con Ir谩n, India y China. Esta fue la base hist贸rica de las antiguas Rutas de la Seda, que unieron a China con Occidente hasta que lleg贸 la Era de los Descubrimientos para configurar el dominio occidental a trav茅s del comercio mar铆timo.

Podr铆a decirse que m谩s que una serie de fen贸menos hist贸ricos interconectados, las “Rutas de la Seda” funcionan mejor como met谩fora de la conectividad intercultural. Esta idea es clave para entender el concepto chino de ‘New Silk Roads’. Y la gente lo siente as铆, porque est谩 impreso en el inconsciente colectivo de Ir谩n, China y todos los “stans” de Asia Central.

驴Una venganza del 鈥渃oraz贸n de la tierra鈥?

Glenn Diesen, profesor de la Universidad del Sudeste de Noruega y editor de la revista ‘Russia in Global Affairs’, es uno de los pocos acad茅micos que han analizado en profundidad el proceso de integraci贸n de Eurasia.

Su 煤ltimo libro explica pr谩cticamente toda esta historia en su t铆tulo: 鈥淓uropa como la pen铆nsula occidental de la Gran Eurasia: regiones geoecon贸micas en un mundo multipolar鈥 .

Diesen muestra c贸mo 鈥渦na regi贸n que podr铆a llamarse la Gran Eurasia, y que integra Asia y Europa, actualmente se est谩 organizando a trav茅s de una asociaci贸n chino-rusa. Los instrumentos de poder geoecon贸mico de Eurasia est谩n formando gradualmente la base de una s煤per regi贸n con nuevas industrias estrat茅gicas, corredores de transporte e instrumentos financieros. En todo el continente euroasi谩tico, estados tan diferentes como Corea del Sur, India, Kazajst谩n e Ir谩n est谩n avanzando, de formas diferentes, en el camino de la integraci贸n de Eurasia 鈥.

La Asociaci贸n de la Gran Eurasia ha estado en el centro de la pol铆tica exterior rusa al menos desde el foro de San Petersburgo de 2016. Diesen se帽ala debidamente que, 鈥渁unque Pek铆n y Mosc煤 comparten la ambici贸n de construir una regi贸n euroasi谩tica m谩s grande, sus formatos difieren. Pero, su denominador com煤n, explica, es que 鈥渁mbos formatos plantean la necesidad de una asociaci贸n chino-rusa para integrar Eurasia “. Esto qued贸 muy claro en la cumbre de la OCS.

No es de extra帽ar que el proceso moleste enormemente al Imperio, porque una Gran Eurasia, liderada por Rusia-China, es un ataque mortal contra la arquitectura geoecon贸mica del atlantismo. Esto tambi茅n explicar铆a porque el concepto de “autonom铆a estrat茅gica de la UE con respecto a los EEUU鈥 es esencial para establecer una verdadera soberan铆a europea y, finalmente, una integraci贸n dentro de Eurasia.

Hoy, la soberan铆a europea es simplemente inexistente, su pol铆tica exterior no es m谩s que la sumisi贸n a una 鈥渄ominatriz鈥, la OTAN. La humillante y unilateral retirada de Afganist谩n junto con el AUKUS -s贸lo anglosaj贸n- han sido una brutal ilustraci贸n gr谩fica: al Imperio le importan un comino sus vasallos europeos.

A lo largo del libro, Diesen muestra, c贸mo el concepto Eurasia “ha sido a lo largo de la historia una alternativa al dominio de las potencias mar铆timas en la econom铆a mundial鈥 y c贸mo “las estrategias brit谩nicas y estadounidenses han sido profundamente influenciado por el fantasma de una Eurasia emergente鈥 una amenaza directa a su posici贸n ventajosa en el orden mundial oce谩nico 鈥.

Ahora bien, el factor crucial parece ser la fragmentaci贸n del atlantismo. Diesen identifica tres niveles: el desacoplamiento de facto de Europa y EEUU impulsado por la ascendencia China; las divisiones internas en la UE, reforzadas por el universo paralelo habitado por eur贸cratas de Bruselas; y por 煤ltimo, pero no menos importante, la “polarizaci贸n dentro de los estados occidentales” provocada por los excesos del neoliberalismo.

Bueno, justo cuando pensabamos que est谩bamos fuera de la geopol铆tica, Mackinder y Spykman nos devuelven a la realidad. Siempre es la misma historia: la obsesi贸n angloanortemericana de prevenir el surgimiento de un “competidor” (Brzezinski) en Eurasia, o una alianza (ayer entre Rusia y Alemania y, ahora con la asociaci贸n Rusia-China) capaz, como dice Diesen, “de luchar por el control geoecon贸mico lejos de las potencias oce谩nicas”.

Por mucho que los estrategas imperiales sigan siendo rehenes de Spykman (que creia que EEUU, para gobernar el mundo, debe controlar la periferia mar铆tima de Eurasia) definitivamente no es con el AUKUS / Quad como lo van a lograr.

Muy pocas personas, tanto del Este como del Oeste, recuerdan que Washington desarroll贸 su propio concepto de la Ruta de la Seda, durante el gobierno de Bill Clinton. Luego sus estrategas fueron cooptados por Dick Cheney con el giro del llamado Pipelineistan.

M谩s tarde ser谩 Hillary Clinton quien anuncia su propia Ruta de la Sed con la India en 2011. Diesen nos recuerda lo que Hillary dec铆a: 鈥淭rabajemos juntos para crear una nueva Ruta de la Seda. No es una 煤nica v铆a ni es 煤nica su hom贸nima, sino una red internacional de conexiones econ贸micas y de tr谩nsito. Eso significa construir m谩s l铆neas ferroviarias, carreteras, infraestructuras energ茅ticas, como el gasoducto propuesto para correr desde Turkmenist谩n, a trav茅s de Afganist谩n, Pakist谩n y la India “.

隆Hillary quer铆a su Pipelineistan particular! Bueno, al final, no hizo nada. La dura realidad dicta que Rusia es la conexi贸n natural para unir Europa y el Pac铆fico,y que en conjunto con China conectan toda Asia Central. Diesen lo interpreta a su manera: “Rusia estar铆a completando una gran conversi贸n hist贸rica: de un imperio europeo / eslavo a un estado civilizacional euroasi谩tico”.

As铆 que al final volvemos a鈥 los escitas. El concepto predominante de la nueva Eurasia recuerda la vieja Eurasia, esta vez no con pueblos n贸madas sino a trav茅s de una gran infraestructura de transporte y comercio que conectar谩n Europa y Asia.

Podr铆amos llamarlo 鈥渓a venganza del Heartland鈥: poderes m煤ltiples se est谩n construyendo con un nueva Eurasia interconectada. Entonces podemos empezar a decir adi贸s al ef铆mero momento unipolar de EEUU.

observatoriocrisis.com




Fuente: Lahaine.org