July 12, 2021
De parte de Nodo50
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Con motivo del estreno del documental de Tania Ball贸 en Netflix sobre el caso de Roc铆o Wanninkhof y el anuncio de otro documental de HBO en el que se anuncia la presencia, por primera vez de Dolores V谩zquez, el libro que escrib铆 ha tenido una nueva vida. Por eso publico este largo art铆culo que se corresponde con la presentaci贸n que hice en Madrid.

Mi vinculaci贸n con el caso

Yo tuve una especial relaci贸n con este caso porque , como mucha gente, pens茅 que era culpable. Claro que ve铆a que el lesbianismo se invisibilizaba, pero pensaba que se hac铆a por respeto, por no echar m谩s le帽a al fuego de un asesinato. Dicha impresi贸n equivocada proven铆a, seguramente, de la impresi贸n que me produjo en su d铆a el caso Arny en el cual fue evidente que los medios de comunicaci贸n se hab铆an centrado m谩s en denunciar la homosexualidad de los acusados que en el presunto delito. Yo ten铆a una confianza irreflexiva en las instituciones. Estaba convencida de que es imposible condenar a nadie por asesinato si no existen pruebas contundentes que lo demuestren. Yo supuse que esas pruebas exist铆an, no me fije mucho en el caso. Pens茅 隆vaya por Dios! una asesina lesbiana, casi prefer铆a que no se dijera mucho que era lesbiana. Fue despu茅s, cuando apareci贸 el asesino y me puse a estudiar el asunto cuando me di cuenta de lo que hab铆a pasado.

En qu茅 consiste el estudio:

Analic茅 tres peri贸dicos (El Pa铆s, Abc, El Mundo porque representan tres tendencias y son los principales de tirada nacional). Me interesaba s贸lo el seguimiento de la prensa seria. Parad贸jicamente en los programas basura de la TV es mucho m谩s f谩cil ver el armaz贸n ideol贸gico. Su modo de expresi贸n es el insulto, el esc谩ndalo, el morbo, el cotilleo, la amenaza, el chantaje y existe lesbofobia como tambi茅n existe homofobia, racismo, machismo, clasismo鈥s separar la basura de la basura. Entre

Entre 1999 y 2006 aparecieron unas 680 noticias sobre el caso. Le铆 y analice unas 500, hasta 2003 que fue cuando cerr茅 el libro.

El caso

RW, 17 a帽os, desapareci贸 el d铆a 9 de octubre de 1999 en la cala de Mijas y en principio es una desaparici贸n como otras muchas de chicas o mujeres j贸venes que, al poco o al mucho, aparecen muertas. Como en todos los dem谩s casos pues parece un crimen sexual, es decir, aquel en el que un hombre mata a una mujer por una cuesti贸n de g茅nero. Despu茅s el caso se va olvidando como tantos hasta que en agosto de 2000, casi un a帽o despu茅s se detiene a DV. Aqu铆 ya el caso Wanninkhof se convierte en el caso V谩zquez.

De manera muy resumida: DV ingresa en la c谩rcel el mismo d铆a de su detenci贸n y no sale hasta tres a帽os m谩s tarde, cuando el Tribunal Superior de Andaluc铆a ordene repetir el primer juicio que la ha condenado. En estos tres a帽os tenemos un caso distinto a todos por el inter茅s medi谩tico que despierta. Podr铆amos pensar que es por ser una mujer la acusada, pero tenemos ejemplos de asesinatos cometidos por mujeres (la parricida de Santomera) p. ej. 400 entradas en Google y el caso de Sonia Carabantes por ejemplo que se cruza con este 200 entradas. Entradas con el nombre de Dolores V谩zquez hab铆a m谩s de 30.000.       

Cuestiones llamativas: un uso extraordinario de la prisi贸n preventiva y finalmente una condena de culpabilidad cuando fiscal,  juez, acusaci贸n particular y medios reconocieron que nunca hubo una sola prueba. Lo que es extraordinario es que ning煤n medio de comunicaci贸n puso en duda nada de lo que estaba pasando y que todos colaboraron para que DV fuera condenada. Despu茅s del juicio y la condena, el Tribunal superior de Andaluc铆a anul贸 lo que era un esc谩ndalo y oblig贸 a repetir el juicio y en la espera apareci贸 el cad谩ver de Sonia Carabantes, en Co铆n. Fue en la investigaci贸n de este asesinato cuando se termin贸 dando con Tony King, cuyo ADN confirm贸 que era el asesino de ambas. Adem谩s 茅l confes贸.

Papel de los medios

El papel de los medios fue el de contribuir decisivamente a:
1- que DV pueda ser una asesina cre铆ble.

2- Impiden que el esc谩ndalo sea visible

            Sabemos que la noticia es un discurso que tiene una naturaleza textual y extratextual y que se relaciona asimismo con muchos elementos contextuales que nos enfrentan con el poder y el discurso dominante. Las noticias se basan en determinadas construcciones mentales compartidas: por eso se entienden y por eso se creen. Las noticias que se nos ofrecen son sometidas a un proceso de reelaboraci贸n ideol贸gica de modo que evidentemente no se limitan a contar los hechos, sino que defienden determinados modelos y valores. En el caso de estos tres peri贸dicos estos valores son el heterosexismo y la lesbofobia.

驴C贸mo se hace? Haciendo una elecci贸n previa del discurso sobre todos los discursos posibles; potenciando una informaci贸n sobre otra, un enfoque sobre otro; eligiendo lo que se dice y lo que se omite; enfatizando una informaci贸n o atenu谩ndola鈥 Todo esto se ve claramente en el estudio de las noticias sobre el caso V谩zquez. 

En el libro se demuestra que nada de lo que le pas贸 a DV le hubiera podido pasar de ser heterosexual porque aqu铆 no se busc贸 a un culpable del crimen. Por ejemplo, la colilla que estaba al lado del cad谩ver de RW y que se guard贸, que despu茅s servir铆a para condenar a Toni King, no se tuve en cuenta. No se tuvieron en cuenta las pruebas. Aqu铆 se produjo un crimen de g茅nero como muchos, el 99.9 de estos asesinatos es obra de un hombre y en lugar de buscar a un hombre, de ver la colilla, de buscar los delincuentes sexuales que estaban por la zona鈥a polic铆a se entera de que hay una lesbiana cerca y desde ese momento toda la investigaci贸n se hace para incriminarla, para que las pruebas se ajusten a ella.

Hubo desidia, prejuicios, errores鈥 por parte de la polic铆a y el sistema judicial pero el verdadero argumento de esta historia que es el de la representaci贸n del lesbianismo en los medios, es decir, por qu茅 eso pudo pasar sin que nadie protestara. Porque si algo de este le hubiera pasado a otro detenido鈥os medios hubieran abierto al menos el debate.

La representaci贸n del lesbianismo se hace de tres maneras.

1. Mediante la aparente no representaci贸n. El primer y principal empe帽o de la lesbofobia es invisibilizar, borrar, ocultar, de manera que se puede llegar a afirmar que el problema del lesbianismo es muy frecuentemente que parece no existir. La exclusi贸n de la lesbiana se produce por ausencia,  y sin embargo, su visibilidad est谩 parad贸jicamente garantizada por esa supuesta invisibilidad. Porque su supuesta invisibilidad no es tanto una ausencia absoluta como una presencia que no puede ser apreciada a simple vista. Es una especie de efecto fantasma.

La invisibilidad de las lesbianas cumple dos objetivos:

a) para evitar que puedan ponerse de manifiesto subjetividades diferentes de las reconocidas como leg铆timas; que las lesbianas no aparezcan de manera que  se pueda establecer ning煤n referente p煤blico femenino ajeno a la norma heterosexual y patriarcal.

b) esta invisibilidad impide que la lesbofobia sea percibida como instancia de opresi贸n. Si no hay lesbianas no hay lesbofobia. Se invisibiliza a los sujetos pero tambi茅n las  estrategias de opresi贸n, con lo que se impide que se pueda combatir.  

2- La caracterizaci贸n monstruosa, que se da cuando la lesbiana se hace presente de manera inevitable. Con esta estrategia se pretende que esta representaci贸n se convierta en la 煤nica realidad del lesbianismo. Esto es f谩cil ya que debido a la escasa visibilidad de las lesbianas, 茅stas son especialmente susceptibles de ser  (re)creadas por las representaciones populares, es decir aqu铆, por el prejuicio.  La lesbiana monstruosa es la masculinizada, no humana.

3- La representaci贸n pornogr谩fica  Si no es un monstruo, entonces se hace de ella un objeto sexual f谩cilmente manejable por el falo y por tanto no amenazadora.  

En el caso de DV podemos seguir paso a paso la puesta en marcha de las dos estrategias: Invisibilidad del lesbianismo por una parte con una ausencia-presencia que se va configurando como el mal, y por recreaci贸n tan negativa que finalmente no puede ser sino culpable.

  1. La invisibilidad se mantuvo durante todo el proceso.

Invisibilidad no quiere decir que no sepamos que es lesbiana. La invisibilidad es algo que no se dice pero que est谩 ah铆 todo el tiempo, como un mal incierto, indefinido, que no se sabe de d贸nde viene, que est谩 semioculto, es una impostora (es el efecto fantasma) que resulta muy amenazador. Quiere decir que hay un subtexto que hay que interpretar. El Pa铆s y el ABC, optar谩n por la invisibilizaci贸n. El Pa铆s y el ABC no escribieron nunca la palabra lesbiana o lesbianismo. Cuando ya era inevitable hacer alguna referencia a ello lo que aparece entonces es la frase 鈥渆x compa帽era sentimental鈥 o 鈥渞elaci贸n sentimental鈥 pero siempre de una manera precaria,  de manera que esa ex compa帽era sentimental que se menciona un d铆a, vuelve al d铆a siguiente a convertirse en una amiga 铆ntima. La pol铆tica de invisibilizaci贸n de estos dos peri贸dicos se escuda  en el llamado buen gusto.  Debido a su representaci贸n patriarcal lesbiana es una palabra que ha acabado dotada de unas connotaciones casi exclusivamente sexuales y esto hace que desaparezca de las p谩ginas de informaci贸n de estos diarios aunque s铆 puede escribirse  -y de hecho se escribe- en otros contextos en los anuncios de 鈥渃ontactos鈥, donde se pueden representar los deseos no normativos. Esta convenci贸n sobre el buen gusto se mezcla con otra, propia de la homofobia liberal que convierte todo lo que tenga que ver con la orientaci贸n sexual, homosexual claro est谩, en informaci贸n que debe permanecer siempre en el 谩mbito privado.       Los art铆culos dan vueltas sobre la cuesti贸n sin saber c贸mo abordarla 鈥淢ucho roce鈥 titula descriptivamente El Pa铆s o 鈥渟i se fueron a vivir juntas, por algo ser谩鈥, que dice el marido de AH. Aunque se la invisibilice, el lesbianismo est谩 ah铆, y se produce la caracterizaci贸n monstruosa, no humana, no femenina.

Para caracterizar a la lesbiana de manera monstruosa se hace desde la adjudicaci贸n de rasgos, f铆sicos y psicol贸gicos, impropios de su g茅nero. No importa c贸mo sea verdaderamente DV, hay que construir un cuerpo lesbiano, con un car谩cter perverso, eso incluye rasgos f铆sicos y psicol贸gicos. La descripci贸n f铆sica comienza enseguida y es aparentemente neutra: rubia, de pelo corto, 1.65 de estatura y complexi贸n normal. En todo caso se trata de una mujer peque帽a. Al d铆a siguiente. El pa铆s dice que tiene mucha fuerza y que es fr铆a y calculadora. Despu茅s, de manera m谩gica. la complexi贸n normal pasa a ser fuerte. Este dato, adem谩s de transmitirnos una imagen mental, es necesario  para que sea culpable porque el asesino tuvo que cargar con el cad谩ver a pulso, as铆 que tiene que ser fuerte (por cierto que luego T. King鈥) Entonces se nos explica que DV trasladaba a pulso a su madre; que viviera con su madre invalida y enferma, que cuidara de ella, y estuviera en todo momento pendiente de sus necesidades, no signific贸 en ning煤n momento su caracterizaci贸n como una buena hija; V谩zquez no pudo apropiarse de la cualidad femenina del cuidado de la misma manera que tampoco pudo apropiarse de maternidad alguna a pesar de ejercer de madre.

Adem谩s de su corpulencia es una persona aficionada a las artes marciales (鈥)hac铆a footing todos los d铆as, para unos hace k谩rate, para otros gimnasia con pesas鈥 As铆 que tenemos un cuerpo que oculta una fuerza descomunal, deportivo, activo, que hace artes marciales; el cuerpo de V谩zquez se ha convertido en una met谩fora del miedo social a la lesbiana masculinizada.  Los medios utilizan esta afici贸n com煤n y la convierten en un signo extraordinariamente connotado para que todos podamos entender lo que hay que entender.  Es evidente que no se est谩 describiendo la realidad,  millones de mujeres hacen footing todos los d铆as, sino que se la est谩 construyendo. La alusi贸n al deporte como signo de lesbianismo est谩 vigente desde el siglo XIX cuando las feministas comenzaron a reivindicar libertad de movimientos y un cuerpo fuerte y comenzaron a practicar deporte. Y desde entonces el deporte femenino ha estado siempre bajo cierta sospecha que aun hoy puede activarse.

            Adem谩s de las caracter铆sticas f铆sicas, se ofrecen tambi茅n otros datos que tienen que ver con, con su car谩cter. Hay una absoluta coincidencia en atribuir a DV rasgos de car谩cter que son los propios de las lesbianas en todas las 茅pocas. Ya hemos visto fr铆a y calculadora, enorme entereza, posesiva y violenta. DV  no tiene, al parecer, un car谩cter femenino. No grita, no llora, no se desespera, no se muestra en ning煤n momento sumisa ni vencida por la situaci贸n. Entr贸 en la comisar铆a esposada, 鈥渋mpasible鈥, con la 鈥渃abeza alta y la cara descubierta鈥;   .Muestra enorme entereza al afirmar su inocencia lo que  fue considerado desde el principio como un rasgo sospechoso y muy negativo. Si tras m谩s de doce horas de interrogatorio aun mantiene su inocencia y no cambia su versi贸n no es que tiene raz贸n sino que es una muestra de la 鈥渇rialdad de su temperamento鈥

 Una mujer racional y un hombre emocional est谩n  haci茅ndose cargo de los c贸digos gen茅ricos que no les corresponden.

El car谩cter incluye su trabajo: que es jefa, que sabe mandar y que manda. Que es jefa de un hotel se mencion贸 hasta la saciedad, que ten铆a hombres a su cargo鈥aber mandar se convierte en ser autoritaria鈥er autoritaria en una mujer te convierte en una asesina (no suele decirse de un hombre que es autoritario) Cuando est谩 en la c谩rcel se nos dice que es: la 鈥渏efa del economato鈥, puesto de muy dif铆cil acceso y que ha conseguido gracias a que ejerce sobre las dem谩s reclusas 鈥渦na gran influencia y poder de convicci贸n鈥

Y no s贸lo es el car谩cter, sino que se dice mucho de su actitud. En pocas ocasiones ser谩 posible leer tanto y tan significativo acerca de la actitud de un detenido y m谩s si tenemos en cuenta que Dolores V谩zquez tuvo en todo momento una actitud que no se puede definir m谩s que de normal.  V谩zquez no hace nada extra帽o, como mucho parece aterrorizada cuando la llevan de un lado a otro y una multitud quiere lincharla. La llamada actitud de DV es fundamental ya que la propia polic铆a lleg贸 a afirmar que fue precisamente esa actitud la que la que la convirti贸 en la sospechosa principal. Otra manera de c贸mo se intenta que encaje en el crimen. Se nos informa, Dolores, 鈥渘o se hab铆a separado de la madre de Roc铆o durante los angustiosos d铆as de la desaparici贸n鈥 y el colmo de la actitud sospechosa: tras hallarse el cad谩ver la acompa帽贸 en todo momento hasta que se celebr贸 el entierro 驴Hay algo verdaderamente sospechoso en algo de esto que se ofrece como el motivo de que todas las sospechas recayeran sobre ella? DV se comporta de una manera absolutamente normal en una persona que es la ex pareja de una mujer a la que acaban de asesinar a una hija que, a su vez, es como una hija para ella. En pura l贸gica  , la actitud sospechosa hubiera sido la contraria. Y aqu铆 nos encontramos con otra caracter铆stica del caso. La imposibilidad por parte de los investigadores, de la polic铆a, jueces, fiscales, jurado, medios de comunicaci贸n etc. para poder ver a una familia lesbiana. Las referencias a su actitud no desaparecer谩n nunca, se har谩 referencia a ella durante los interrogatorios y ser谩 tambi茅n muy comentada (y prueba de su culpabilidad) durante el juicio.

DV tambi茅n asume  otra de las caras tradicionales de la lesbiana que es la de la mujer vampiro que es una  imagen que proviene de la tradici贸n libertina francesa del siglo XVII. En la literatura, el cine鈥os vamos a encontrar  menudo con este tipo de mujer que es una mujer madura y perversa, con caracter铆sticas masculinas y que corrompe mujeres normales que finalmentese liberar谩n en brazos de un hombre.  El  papel que juega AH en esta historia es un papel necesario para que los medios pudieran dar rienda suelta a la lesbofobia. AH es la mujer seducida por el mal, es Alicia la que permite crear y mantener la figura de la seductora en en tanto que ella es una mujer femenina y que, adem谩s, ha vuelto a la heterosexualidad, ya que en el momento del crimen est谩 viviendo con un hombre. AH no es en realidad lesbiana.  Como prueba explica que ha estado casada, que siempre le hab铆an gustado los hombres antes de conocer a DV y como prueba suprema de su heterosexualidad asegura que ella hab铆a sido una mujer muy guapa y muy valorada por los hombres. Simplemente, Dolores la sedujo. 鈥淣o s茅 qu茅 me pas贸鈥, 鈥渘o s茅 qu茅 me hizo鈥, son las frases que utiliza constantemente AH para explicar lo sucedido: 鈥渁 mi no me gustan las mujeres. A ella s铆鈥 鈥淎 mi las mujeres no me gustan, no s茅 qu茅 me pas贸 con ella. La ve铆a y me daba algo en el est贸mago鈥 .

El m贸vil del crimen

            Hay muchas evidencias de que lo que se intent贸 desde el principio fue encajar a Dolores V谩zquez en los indicios encontrados y no busca a d贸nde conduc铆an dichos indicios. Es decir, primero se encontr贸 a la culpable y despu茅s de busc贸 c贸mo hacer que aquello encajara en la realidad. Dos d铆as despu茅s de la detenci贸n cuando el ABC nos presenta a DV, 茅sta ya no es la presunta culpable, sino alguien que defiende su 鈥減resunta inocencia鈥. Esta presunta inocencia鈥β縠s un lapsus del periodista que a nadie extra帽a ni nadie se molesta en corregir? 

Y luego est谩 el asunto del m贸vil sexual o no sexual. Es muy importante porque se nos dice que se detuvo a DV porque el crimen no era sexual, es decir, porque no hab铆a habido penetraci贸n vaginal.

Se insiste mucho en que si en un principio se pens贸 que era un asesinato sexual despu茅s se descart贸 y se supone que eso llev贸 a DV. Dice el ABC que 鈥渘o presentaba s铆ntomas de violencia sexual. Este hecho resulto fundamental para que la investigaci贸n se dirigiera hacia una mujer鈥. Es decir,  se ha detenido a DV porque la polic铆a sospechaba de ella debido al hecho de que se insiste en que no fue un crimen sexual. En ning煤n momento se explica por qu茅 si RW no fue violada, las sospechas han acabando recayendo en DV. Hay un salto evidente. Que RW no fuera violada no conduce a DV excepto porque 茅sta es lesbiana. Si funciono como una raz贸n para poder detener a una mujer fue porque la identificaci贸n cultural, policial y jur铆dica, entre violaci贸n/agresi贸n sexual y penetraci贸n fue autom谩tica (y sigue funcionando, incluso judicialmente, como sabemos)  Sin esa identificaci贸n cultural hubiera resultado dif铆cil explicar la detenci贸n de DV.

El asalto genital no es el componente fundamental de la violencia de g茅nero, lo es el poder. Aquella percepci贸n que se tuvo entonces es una visi贸n de las agresiones a mujeres de la que est谩 ausente la pol铆tica sexual feminista. La focalizaci贸n en la genitalidad  sirve para naturalizar la sexualidad masculina,  para apoyar y dar consistencia al mito de la incontinencia sexual masculina, otorga centralidad al falo y apoya la coherencia del r茅gimen de la (hetero)sexualidad; el mito de la complementariedad de los 贸rganos sexuales femeninos y masculinos con lo que tambi茅n naturaliza el r茅gimen de la heterosexualidad obligatoria. Tambi茅n sirve para se帽alar que s贸lo la penetraci贸n, la violaci贸n de la vagina, da帽a verdaderamente a las mujeres en tanto que ah铆 se deposita alguna cualidad moral. Da帽a su 鈥減ureza鈥, ignorando el hecho de que el da帽o a la subjetividad se da en cualquier acto de naturaleza sexual que obvie el consentimiento.

Desde el punto de vista policial se sabe que la genitalidad es un factor m谩s. Es el poder lo que est谩 en juego. Muchos agresores sexuales son impotentes y muchos otros encuentran m谩s placentero matar o hacer sufrir que penetrar. Incluso muchas veces ocurre que la propia incapacidad para penetrar como manda la mitificaci贸n patriarcal de la virilidad, lo que provoca la violencia, el miedo a no cumplir con el mandato de virilidad. Y todo esto lo conoce de sobra la polic铆a que detiene a muchos asesinos de mujeres que no han penetrado a sus v铆ctimas. Y por eso hay que pensar que el razonamiento que sigui贸 la polic铆a fue al contrario: supieron de la existencia de DV, supieron que era lesbiana y que hab铆a sido la mujer de AH y, a partir de este conocimiento, sospecharon de ella. Y como la creyeron culpable desde el primer momento eso hizo que dejaran de buscar a otro culpable m谩s plausible; pero como no pudieron encontrar ninguna prueba incriminatoria y como no ten铆an ninguna raz贸n para detenerla, tuvieron que justificar la direcci贸n de sus sospechas y de la posterior detenci贸n, cosa que hicieron con el argumento de que a RW no la hab铆an penetrado.

La familia lesbiana

Cuando comienza el juicio DV lleva 7 meses en prisi贸n sin una sola prueba. Como en  cualquier asesinato la principal l铆nea de investigaci贸n tiene que centrarse en el m贸vil; no hay crimen sin m贸vil. A Dolores se la ha juzgado y condenado p煤blicamente por ser jefa, por dar 贸rdenes, por hacer footing, porque le gustan las artes marciales, por ser fr铆a y decidida, por mantener su inocencia hasta el final鈥ero siempre ha faltado el m贸vil. Se ha dicho que es el odio, pero鈥in relaci贸n amorosa ese m贸vil no se entiende. En todo caso, si alguien se hubiera molestado en investigar 驴Hay alguna prueba de que RW y DV se odiaran? Se asume que s铆, pero es por la incapacidad de ver lo que all铆 hab铆a: una familia lesbiana.

Es la lesbofobia la que impide a todos ver que las dos mujeres y los ni帽os hab铆an formado una familia. Se asumi贸 sin ninguna duda que Roc铆o, despu茅s de haber vivido con Dolores durante pr谩cticamente toda su vida, despu茅s de haber crecido con ella, despu茅s de que Dolores la ha criado y educado, al llegar a la adolescencia por alg煤n motivo que no se especifica, no la soporta, ni soporta la relaci贸n que la une con su madre. Nadie se pregunt贸 en este tiempo, ni investig贸, qu茅 relaci贸n ten铆an Roc铆o y  sus hermanos con Dolores. Se asumi贸 que una relaci贸n lesbiana, deb铆a generar y ocultar una buena cantidad de odio bajo la superficie. El empe帽o policial, judicial, social,  estuvo desde el principio en relacionar el m贸vil del crimen con la relaci贸n misma, para demostrar que esta era, de por s铆, insana. Si volvemos a las primeras declaraciones de los familiares de Roc铆o vemos que declararon que la relaci贸n que un铆a a Dolores con los ni帽os era buena, que la llamaban 鈥渢ita鈥 鈥渓a madrina鈥 que D  hab铆a sido la que 鈥渃uid贸  a los ni帽os,, que era quien les vest铆a, daba de comer y llevaba al colegio鈥 Cuando Alicia Hornos le comenta a su cu帽ada que la polic铆a sospecha de Dolores, aquella exclama: 鈥溌or favor, si ha criado a tus hijas! El abuelo de R cuando le informan de la detenci贸n de Dolores, se niega a creer que ella pueda ser la asesina y declara: 鈥淒olores ha criado a mis nietos y les quer铆a como su fueran sus hijos鈥. Entre los papeles de RW, esa adolescente que al parecer aborrec铆a  a D se descubrieron, cartas y papeles en los que firmaba como Roc铆o V谩zquez Hornos . La propia hermana de la v铆ctima declar贸 en el juicio que formaban una familia. Cuando Roc铆o decide independizarse de su madre y buscar trabajo, acudi贸 a Dolores a ped铆rselo y 茅sta, efectivamente, la contrat贸 en el hotel en el que era directora.  No mereci贸 ninguna explicaci贸n, no suscit贸 ninguna duda en ning煤n medio el hecho de que, si tanto se odiaban, no era lo normal que decidieran trabajar juntas.

El odio desatado

Hay un cap铆tulo que he llamado 鈥淓l odio desatado, la opini贸n de los expertos鈥 porque aqu铆 s铆 se da paso a la lesbofobia abierta que los peri贸dicos no se atreven a mostrar. No me detengo en los articulistas porque lo que me importa es la pura informaci贸n de los diarios pero hay que hacer una menci贸n a un art铆culo de Juan Manuel de Prada porque es el manual perfecto de la lesbofobia. El art铆culo ni siquiera menciona a DV  por su nombre, pero lo que s铆 se representa, aunque tambi茅n sin nombre, es el p谩nico a al lesbianismo que aparece aqu铆 representado por todas sus marcas estigmatizadoras. Es una acumulaci贸n de estigmas.  El lesbianismo es la maldad, el espanto, el horror en estado puro y, frente a ello, la belleza de la que la vampira ha querido apropiarse con su crimen. Roc铆o Wanninkhof no es, para de Prada, una chica normal asesinada de manera cruel e injusta. En realidad, ella tampoco importa, ella es una an茅cdota, lo que importa es que ella, la v铆ctima de la lesbiana, es la belleza del mundo asesinada. En realidad es la heterosexualidad misma la que ha sido asesinada por el lesbianismo. Para de Prada, el asesinato re煤ne todos los requisitos del 鈥渁bominable regodeo que la maldad experimenta ante el exterminio de la belleza鈥. No fue Roc铆o quien sufri贸 y muri贸, sino la belleza exterminada; Prada ve en este asesinato al diablo (el mal, el horror) contra Dios (la belleza exterminada)  En palabras de una cursiler铆a y mal gusto casi insoportables y que mover铆an a la carcajada de no referirse a una tragedia Prada se refiere a ella como: 鈥渕uchacha de belleza infrecuente, esbelta como el agua, f煤lgida como el oro, de facciones que podr铆an haber celebrado los poetas y figura que reclamaba el homenaje del m谩rmol鈥. 脡l mismo explica a rengl贸n seguido porqu茅 este asesinato es especial. 鈥淓l asesinato de la belleza resulta siempre m谩s perturbador que el asesinato a secas, porque en cierto modo es un agravio a la armon铆a del mundo, una negaci贸n obscena de la claridad que rige el orden de la naturaleza. Asesinar la belleza constituye una vindicaci贸n del caos y de las tinieblas鈥. La mujer que la mat贸, a la que no pone nombre porque eso ser铆a tanto como humanizarla, lo hizo llevada por el odio que le produc铆a la belleza 鈥渇ecunda鈥 de Roc铆o Wanninkhof, lo contrario de su 鈥渁mor est茅ril鈥. El amor de la asesina aparece definido como 鈥渁mor est茅ril鈥 en m谩s de seis ocasiones, tantas como es calificado de 鈥渁mor degradado鈥. La asesina no pod铆a soportar su amor est茅ril, no pod铆a soportar la idea de no poder regalarle a la mujer amada una prueba de su amor y crey贸 que asesinando a Roc铆o podr铆a lograr imponer su 鈥減asi贸n enferma鈥. El m贸vil del crimen, para de Prada es pues la impotencia, la impotencia 鈥渄e ese amor que se sabe incapaz de competir con la belleza y asesina para recuperar sus privilegios鈥. El discurso tradicional de la homosexualidad femenina en estado puro: la invisibilidad y, al mismo tiempo, el discurso de la perversidad. El marimacho est茅ril y el eterno femenino. Para de Prada, el hecho de que tal palabra no se haya pronunciado se debe a 鈥渆se remilgo tan contempor谩neo que se resiste a reconocer los peligros de la degradaci贸n que encierran ciertas variantes del amor鈥. Y a partir de aqu铆 se repite 鈥渁mor enfermo y degradado鈥 y 鈥渆st茅ril鈥, hasta la nausea.

El juicio

Durante el juicio, en todo caso, se observa un cambio en la informaci贸n. Se ve que los peri贸dicos no saben qu茅 hacer con el caso. Art铆culos muy breves, res煤menes muy generales que no informan de lo que all铆 pas贸, se oculta casi en su totalidad los interrogatorios del fiscal a DV.

Esos interrogatorios los conoceremos por El Mundo y sabremos que el fiscal someti贸 a la acusada a interrogatorios con un alto contenido sexual. Dichos interrogatorios son fundamentales para demostrar la lesbofobia que guio todo el proceso y hasta qu茅 punto lo que se juzg贸 en aquella sala era el lesbianismo de DV y la supuesta disfuncionalidad de la familia lesbiana. Leyendo el Mundo cualquier lector puede darse cuenta de que el fiscal y la acusaci贸n particular hacen pivotar sus acusaciones en torno a la relaci贸n sexual; que esa informaci贸n fue ampliamente boicoteada por los dem谩s peri贸dicos y que, por el contrario, el Mundo, va a centrarse en los aspectos que considera m谩s morbosos de la relaci贸n. Toda la estrategia de la acusaci贸n se bas贸 en establecer que la acusada es lesbiana y con describir su relaci贸n sexual. Lo que se juzga no es el crimen sobre RW sino la relaci贸n en s铆, para determinar as铆 que 茅sta era en s铆 misma una relaci贸n  malsana, generadora de por s铆 de insoportables tensiones y conflictos y que no pod铆a sino desembocar en una tragedia. Por eso el inter茅s se centra, en todo momento, en describir la relaci贸n entre las dos mujeres como de dominio. No contento con presentar la relaci贸n como de dominio y humillante el fiscal va m谩s all谩 y le pregunta a DV su 鈥渞ol masculino鈥 de relaci贸n de 鈥渆xplotaci贸n鈥, relacionada a su vez con ese rol masculino, casi de malos tratos. A estas preguntas Dolores V谩zquez respondi贸 afirmando en varias ocasiones que no le gustaba el t茅rmino de rol masculino y que no trataba a Alicia como si ella fuese un var贸n. El objetivo del fiscal era demostrar que DV actuaba un supuesto rol masculino y, en consecuencia, ejerc铆a una relaci贸n de dominio sobre AH.

Un aspecto curioso del interrogatorio, que de nuevo s贸lo recogi贸 El Mundo, es que el fiscal, en su intento por resaltar la alteridad absoluta de DV, su condici贸n de extra帽a, de extranjera, mencion贸 en varias ocasiones su condici贸n de 鈥済allega鈥, y unida a ella los peores estereotipos y t贸picos sobre el car谩cter de los gallegos; as铆 lleg贸 a decir del car谩cter de la acusada que era 鈥減usil谩nime y muy gallega

Apareci贸 retratada como la infame seductora de una mujer inocente, una renegada de su obligatorio rol femenino. Se hizo especial hincapi茅 en su papel de directora de hotel, en su papel de mujer con mando sobre otros, especialmente sobre hombres, se present贸 la capacidad de mandar como un rasgo inequ铆vocamente masculino que era, adem谩s, indicador de un car谩cter que por fuerza ten铆a que transmitirse en su vida privada. Esos rasgos de car谩cter: la asertividad, la capacidad para mandar, sirvieron para que Dolores se nos pudiese presentar como una mujer sin sentimientos, extremadamente fr铆a.  Y durante el tiempo que dur贸 el juicio, la acusada no llor贸, no se lament贸, no perdi贸 en ning煤n momento la compostura y siempre defendi贸 con rotundidad y sin vacilaciones su inocencia.  Su fortaleza de car谩cter era presentada por los medios como masculina y, por tanto, prueba de su culpabilidad. Durante el juicio se hizo m谩s hincapi茅 en su car谩cter que en las pruebas, dando por hecho que dicho car谩cter era suficiente prueba. La psic贸loga que llam贸 la acusaci贸n defini贸 a la acusada como 鈥渁utoritaria, engre铆da, violenta y agresiva鈥 En una segunda tanda de adjetivos, la experta la defini贸 como 鈥渁rrogante, orgullosa, segura de s铆 misma y tozuda鈥 Destac贸 que tiene 鈥渆xplosiones de impulsos desmedidos鈥 con 鈥済enio incontrolado y que prueba de ello son las agresiones f铆sicas y verbales que ha cometido. Es una persona manipuladora que no expresa sus emociones, que tiene reacciones incontroladas de ira y que no se implica en las relaciones鈥, para terminar diciendo que tiene rasgos esquizoides y que el crimen concuerda con las caracter铆sticas de violencia dom茅stica鈥. Esta experta que califica de maltratadora a una persona a la que, antes del crimen todo el mundo califica como 鈥渄ulce鈥, sobre la que jam谩s pes贸 una denuncia de maltrato, ni sospecha, despu茅s de la aparici贸n del verdadero asesino.   Este testimonio fue entendido por el jurado como 鈥減rueba鈥.

驴Autocr铆tica?

Ante el esc谩ndalo que se produjo cuando el juicio fue anulado por el tribunal superior, no hubo por parte de los medios ni una sola autocr铆tica. DV no se ha ganado su inocencia, ha sido la justicia la que ha fallado. En cuanto a los 鈥渆xpertos鈥,  opinan. Juan Manuel de Prada no se disculpa, por supuesto, ni hace una autocr铆tica de lo ya escrito, ni parece capaz de reflexionar acerca de su contribuci贸n al linchamiento de DV con un art铆culo que directamente apelaba al mismo. As铆, a la hora de buscar culpables de la situaci贸n, aparte del jurado, de Prada se帽ala ahora a los medios de comunicaci贸n y los llama 鈥渕edios de adoctrinamiento de masas鈥  y los dem谩s expertos que opinaron hacen lo mismo: es culpable de lesbianismo, aunque no lo sea de asesinato. Ignacio Camacho escribe un art铆culo a favor de DV en el que dice que su personalidad ha actuado en contra suya: 鈥淣o s贸lo porque posee un talante manifiestamente antip谩tico, duro y algo siniestro, Y contin煤a despu茅s calific谩ndola de 鈥渕ujer hosca e insociable鈥. O Inmaculada Navarrete que escribiendo un art铆culo claramente en contra del desarrollo del juicio dice que contribuy贸 a condenar  DV  鈥渟u turbulenta vida privada, con episodios de lesbianismo y violencia鈥. Es dif铆cil entender qu茅 tiene de turbulenta una vida de diez a帽os en pareja cuidando de tres hijos a no ser porque la articulista piensa que una vida de lesbiana es siempre, por definici贸n turbulenta y m谩s aun es tambi茅n dif铆cil de entender qu茅 significa la enigm谩tica frase 鈥渆pisodios de lesbianismo y violencia鈥 Y Antonio Burgos, comienza el linchamiento de AH; se ha abierto la veda contra AH, si no es una lesbiana que sea otra. La antes madre coraje, desata ahora, ahora las iras de los articulistas Ahora ya todo es lesbianismo, ya todo es abyecci贸n, ya no hay quien se salve. 鈥淓sta se帽ora, en lugar de estar en su caso llorando a su hija o guardada tras el conocimiento de esos casposos entresijos de sus relaciones con Dolores V谩zquez鈥︹.

Conclusi贸n

En todo caso, Ese mismo mes ser谩 asesinada Sonia Carabantes quien, por cierto, tampoco ha sufrido penetraci贸n sexual, y no hay semen ni pelos masculinos pero en este caso no se dir谩 que se ha simulado la agresi贸n sexual. (Toni King confesar谩 que el m贸vil ha sido sexual)  Est谩 claro que, dada la falta de pruebas que acusaran a DV, de no haber sido por la convicci贸n de que ella ten铆a que ser la asesina, se hubiera seguido investigando.          El colof贸n de todo lo que ha ocurrido lo expres贸 el Ministro del Interior Angel Acebes cuando hizo unas declaraciones para defender a la polic铆a en las que afirmaba que DV hab铆a sido detenida, juzgada y condenada por tener lo que el llam贸 鈥el perfil delincuencial m谩s veros铆mil鈥. En realidad, ya nos hab铆amos dado cuenta.  Exactamente fue as铆. Una mujer conocida en su pueblo, en el que viv铆a desde hac铆a a帽os, que no hab铆a tenido nunca un problema con la justicia ni antecedentes de ning煤n tipo, que ten铆a, por el contrario, un trabajo de responsabilidad en el que era valorada, que atend铆a sus responsabilidades familiares (cuidaba de su madre) que ten铆a una vivienda fija鈥en铆a al mismo tiempo y seg煤n el ministro, nada menos que un perfil delincuencial. 驴Por qu茅? La respuesta es obvia, porque era lesbiana: gallega, que era una mujer con autoridad, orgullosa, que no era sumisa, que era independiente鈥. Toni King, en cambio y seg煤n el ministro 鈥渆ra un ciudadano de la Uni贸n Europea鈥 aparentemente integrado en la comunidad, con familia y trabajo, y carec铆a de antecedentes en Espa帽a鈥 aunque en Inglaterra hab铆a intentado estrangular a varias mujeres y la polic铆a lo sab铆a.. tambi茅n estaba integrada DV con familia y trabajo y sin antecedentes.

            Finalmente, cuando todo acab贸, los tres medios estudiados demostraron que no hab铆an entendido nada, ni entend铆an tampoco la lesbofobia ni eran capaces de asumirla ni de hacerse autocr铆tica, cuando publicaron tres editoriales que se pretend铆an contundentes sobre el caso y que, en realidad,  son una conclusi贸n magn铆fica a todo el estudio. En ninguno de los tres se hace alusi贸n o menci贸n a la homosexualidad o la lesbofobia.




Fuente: Beatrizgimeno.es