November 7, 2022
De parte de Indymedia Argentina
299 puntos de vista

Comienza la 27陋 Conferencia de las Partes de la Convenci贸n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim谩tico (COP27) en Sharm-el-Sheikh, Egipto. Est谩 masivamente patrocinada por las multinacionales (que est谩n saqueando el planeta) y organizado por la dictadura del general Sissi (que encarcela a los activistas). La credibilidad de este COP es nula. Es una ilusi贸n total creer que podr铆a tomar las necesarias decisiones radicales para limitar seriamente la cat谩strofe, y mucho menos detenerla con justicia social. En realidad, de una COP a otra, la marcha hacia el abismo contin煤a, y este mecanismo infernal continuar谩 mientras la convergencia de las revueltas no sacuda a las y los propietarios.

Por Daniel Tanuro.

Al igual que las anteriores, la COP27 gira en torno a cuatro retos: la reducci贸n de las emisiones de gases de efecto invernadero (鈥渕itigaci贸n鈥), la adaptaci贸n a la parte ya inevitable del calentamiento global y la financiaci贸n de las pol铆ticas necesarias; todo ello respetando el principio de las responsabilidades comunes pero diferenciadas y las capacidades diferenciadas. En otras palabras, en lo que respecta a la mitigaci贸n, la adaptaci贸n y la financiaci贸n, los pa铆ses ricos y acomodados, que son los responsables hist贸ricos de la acumulaci贸n de CO2 en la atm贸sfera, deben asumir sus responsabilidades frente a los pa铆ses pobres y acomodados.

Malos tiempos para el clima

En general, con el paso de las COP anuales, y a pesar de las advertencias cada vez m谩s urgentes de los cient铆ficos, estos cuatro retos s贸lo se han cumplido de palabra. Par铆s (COP21) y Glasgow (COP26) han aclarado el objetivo sobre el papel (mantenerse por debajo de 1,5掳C, o minimizar su superaci贸n, manteni茅ndose 鈥渕uy por debajo de los 2掳C鈥), pero no han dado los pasos para hacerlo realidad. Har铆a falta un milagro para que la situaci贸n fuera diferente en Sharm-el-Sheikh.

La cumbre tiene lugar en un clima de creciente competencia intercapitalista y de confrontaci贸n geoestrat茅gica. Las contradicciones se agudizan a todos los niveles: entre potencias, entre bloques de poder, entre el Norte y el Sur, entre grupos. Desde el final de la pandemia, marcada por la desincronizaci贸n econ贸mica, y, m谩s a煤n, desde la agresi贸n imperialista rusa contra Ucrania, las tensiones sobre el suministro de energ铆a han tenido efectos contradictorios: aumento de la inversi贸n en energ铆as renovables a largo plazo a la vez que la reactivaci贸n de los combustibles f贸siles -y por tanto de las emisiones- y de la energ铆a nuclear a corto plazo[01]. Como resultado, los beneficios se disparan en los sectores del petr贸leo, el carb贸n, el gas y las armas. Lejos de retirarse de estos sectores, las finanzas est谩n lanzando nuevas inversiones que refuerzan las dependencias, el bloqueo tecnol贸gico[02], la fuga de combustible y la tendencia al conflicto armado. No es de extra帽ar que las emisiones de CO2 procedentes de la combusti贸n de combustibles f贸siles y las emisiones de metano hayan alcanzado m谩ximos hist贸ricos en 2021[03].

Al mismo tiempo, se acumulan las pruebas de que ya no se puede evitar la cat谩strofe: en Pakist谩n, N铆ger, Siberia, Europa, en el Cuerno de 脕frica, Am茅rica Central鈥 en todas partes, la creciente violencia de los fen贸menos meteorol贸gicos extremos, y el n煤mero cada vez mayor de v铆ctimas[04], se hacen eco de la reciente y estridente advertencia del IPCC; en todas partes, las clases trabajadoras se ven muy afectadas. Tenemos que actuar sin demora, en base a la justicia social. Pero este mensaje tiene menos posibilidades de ser escuchado. Al final de los debates m谩s dif铆ciles que nunca, el mejor resultado que se puede esperar de esta COP es que los protagonistas -que tienen un inter茅s com煤n en fingir que controlan la situaci贸n- se reunir谩n finalmente para la foto de familia, jurando que han dado otro paso adelante. Nadie se dejar谩 enga帽ar.

Mitigaci贸n: ambiciones a media asta

En el momento de la COP21 (Par铆s), los gobiernos no pudieron dejar de constatar el gran desfase existente entre sus planes clim谩ticos (o 鈥渃ontribuciones determinadas a nivel nacional鈥) y el objetivo de 鈥渕antenerse muy por debajo de los 2掳C y seguir esforz谩ndose por no superar los 1,5掳C鈥, respetando las 鈥渞esponsabilidades y capacidades diferenciadas鈥. Por eso se decidi贸 revisar los planes clim谩ticos cada cinco a帽os, para 鈥渁umentar las ambiciones鈥 a todos los niveles (mitigaci贸n, adaptaci贸n, financiaci贸n). La COP26 (Glasgow) fracas贸 en esta tarea. Como la pr贸xima revisi贸n se dar铆a demasiado tarde para el plazo crucial de 2030 (reducci贸n del 45% de las emisiones mundiales para mantenerse en el camino hacia el m谩ximo de 1,5掳C), los participantes acordaron que la parte crucial de mitigaci贸n de los planes clim谩ticos se revisar铆a cada a帽o hasta el final de la d茅cada.

Por tanto, cada gobierno deber铆a presentar una versi贸n actualizada de sus objetivos de mitigaci贸n a la ONU antes de la COP27. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), en su revisi贸n anual, ha realizado una s铆ntesis del desfase entre lo que se est谩 haciendo y lo que deber铆a hacerse para reducir las emisiones. El resultado es un insulto a las poblaciones afectadas por el cambio clim谩tico. De hecho, 隆estos nuevos compromisos representan menos del 1% del esfuerzo del 45% que hay que hacer para 2030! Se trata de 0,7 Gt de reducciones anunciadas, gracias sobre todo a la puesta al d铆a de los 鈥渕alos alumnos鈥 que no hab铆an 鈥渆levado sus ambiciones鈥 antes de Glasgow (Australia y Brasil). Adem谩s, tambi茅n este a帽o hay 鈥渕alos alumnos鈥: Turqu铆a no ha presentado ning煤n compromiso nuevo, Gran Breta帽a ha presentado un compromiso similar al anterior, India y Rusia han presentado objetivos que implican鈥 隆m谩s emisiones que sus compromisos anteriores![05]

La cantidad no es el 煤nico problema. Un grupo de cient铆ficos examin贸 la calidad de los compromisos de reducci贸n y descubri贸 que una parte desproporcionada procede de proyectos de plantaci贸n de 谩rboles y de restauraci贸n del suelo. En total, los planes gubernamentales en este 谩mbito movilizar铆an 1.200 millones de hect谩reas (隆casi una d茅cima parte de las tierras sumergidas, una vez deducidas las zonas cubiertas por hielo o rocas!). Esto entrar铆a inevitablemente en conflicto con las exigencias de la producci贸n de alimentos. La mayor parte de esta superficie (623 millones de hect谩reas) se dedicar铆a a monocultivos de 谩rboles (muy perjudiciales para la biodiversidad). El impacto real de estas plantaciones en la emisi贸n y absorci贸n de carbono es dif铆cil de certificar y se materializa con bastante lentitud (en algunos ecosistemas -sabanas, por ejemplo- el IPCC se帽ala que esta t茅cnica puede incluso tener un efecto negativo en la absorci贸n de CO2). Pero plantar 谩rboles es m谩s f谩cil -隆y m谩s barato para los sectores afectados! 鈥 que reducir el uso de combustibles f贸siles, descarbonizar los sistemas alimentarios o acabar con la deforestaci贸n. Sobre todo porque, en muchos casos, estos mecanismos de 鈥渃ompensaci贸n de emisiones forestales鈥 no est谩n sujetos a una regulaci贸n seria ni a un control cient铆fico riguroso[06].

El veredicto del PNUMA es claro: la 鈥渧entana鈥 de 1,5掳C se est谩 cerrando debido a la inacci贸n de los gobiernos, como lo dijo el Secretario General de la ONU. La raz贸n se se帽ala en el informe: 鈥淟a mayor铆a de los actores financieros, a pesar de sus declaradas intenciones, han mostrado una acci贸n limitada en cuanto a la reducci贸n de emisiones debido a sus intereses a corto plazo, a sus objetivos contradictorios y a la falta de reconocimiento adecuado del riesgo clim谩tico[07]. Est谩 claro que lo que est谩 en juego es el propio fundamento del capitalismo: la carrera por el beneficio entre los grupos privados que poseen los medios de producci贸n. Como resultado de esta l贸gica absurda, no s贸lo est谩 comprometido el m谩ximo de 1,5掳C, sino que el objetivo de mantenerse por debajo de los 2掳C de calentamiento corre el riesgo de ser pulverizado. Seg煤n el PNUMA, las pol铆ticas actuales y las promesas adicionales (隆si se cumplen!) conducir铆an a un calentamiento de 2,4 a 2,6掳C durante este siglo[08].

驴Hasta d贸nde podemos adaptarnos?

Como el calentamiento global es en parte inevitable, la cuesti贸n de la adaptaci贸n es cada vez m谩s aguda. Los gobiernos capitalistas est谩n m谩s deseosos de abordarlo porque ven la posibilidad de nuevos mercados en los sectores de la construcci贸n, las obras p煤blicas, el uso del suelo, etc. Muchos olvidan la advertencia lanzada muy claramente por el IPCC: la mitigaci贸n y la adaptaci贸n son dos caras de la misma moneda; cuanto m谩s aumenta el calentamiento, m谩s disminuyen las posibilidades de adaptaci贸n.

Puede que ya no sea posible adaptarse a los acontecimientos m谩s extremos, como las terribles inundaciones de este verano en Pakist谩n. Estos acontecimientos son el resultado de un calentamiento de s贸lo 1,1 a 1,2掳C en comparaci贸n con la era preindustrial. As铆 que seamos claros: cualquier deslizamiento m谩s all谩 de 1,5掳C aumenta los peligros de ruina, enfermedad y muerte para el 50% m谩s pobre de la poblaci贸n mundial, cuya responsabilidad en el cambio clim谩tico es insignificante, que carece de lo b谩sico y que, seg煤n la justicia clim谩tica, tiene derecho a triplicar sus emisiones para satisfacer sus necesidades[09]. En cuanto a la perspectiva de un calentamiento de entre 2,4 y 2,6潞C, hay que decirlo de forma inequ铆voca: trivializarlo ser铆a dar cabida a una matanza masiva, un crimen contra la humanidad, a una escala peor que cualquiera de los horrores genocidas del siglo XX.

Por tanto, es muy preocupante escuchar los rumores de que algunos gobiernos est谩n tentados de cuestionar el objetivo de +1,5掳C acordado en Glasgow. Los pa铆ses del G7 no se atreven a tocar este objetivo. En su cumbre del 26 al 28 de junio, bajo la presidencia alemana, reafirmaron su deseo de alcanzar el nivel cero neto en 2050, pasando al -45% de las emisiones de CO2 en 2030. Pero algunos pa铆ses del G20 (entre los que tambi茅n se encuentra el G7) lo tienen menos claro. La reuni贸n de sus ministros de finanzas, celebrada en Bali los d铆as 15 y 16 de julio de 2022, no pudo adoptar una posici贸n clara. Sobre todo, en la reuni贸n de los ministros de energ铆a y medio ambiente del G20, celebrada en agosto, los representantes de China y la India habr铆an presionado para que se centraran en los 2潞C. Incluso se cit贸 al representante chino diciendo que este objetivo es 鈥渃ient铆ficamente m谩s realista鈥漑10].

Es demasiado pronto para sacar conclusiones a partir de una informaci贸n tan fragmentaria, pero una cosa es cierta: en todos los pa铆ses, es muy probable que una serie de responsables pol铆ticos se digan a s铆 mismos in petto que 1,5掳C es inalcanzable鈥 y esperen hip贸critamente a que la ineficiencia de su pol铆tica pueda demostrarlo. En una reciente entrevista, Greta Thunberg cont贸 una an茅cdota significativa: 鈥渦na de las personas m谩s poderosas del mundo, con la que mantuvo una larga discusi贸n privada, le dijo: 鈥溌i hubi茅ramos sabido lo que realmente implicaban los acuerdos de Par铆s, nunca los habr铆amos firmado!鈥漑11].

驴Qui茅n pagar谩?

Mantener el objetivo de 鈥1,5掳C como m谩ximo鈥 s贸lo es posible en el marco de una pol铆tica que respete estrictamente el principio de 鈥渞esponsabilidades y capacidades diferenciadas鈥 de los pa铆ses. Sin embargo, este compromiso, asumido en 1992, no es m谩s concreto que las promesas de reducci贸n de emisiones. Los pa铆ses capitalistas desarrollados se est谩n conteniendo. La COP de Canc煤n (2010) decidi贸 crear un Fondo Verde para el Clima. Su funci贸n era ayudar a los pa铆ses del Sur a afrontar los retos clim谩ticos, en t茅rminos de mitigaci贸n y adaptaci贸n. Los pa铆ses ricos se comprometieron a aportar cien mil millones de d贸lares al a帽o a partir de 2020. Esta promesa no se ha cumplido. En Glasgow, nos enteramos de que s贸lo hab铆a 80.000 millones de d贸lares en el banco. Por ello, la COP26 decidi贸 celebrar un debate que deber铆a conducir a un nuevo objetivo a partir de 2025 en 2024. Mientras tanto, parece que los 100.000 millones anuales podr铆an alcanzarse en 2023, pero sobre todo en forma de pr茅stamos, no de subvenciones. Sin embargo, 隆el principio de 鈥渞esponsabilidades diferenciadas鈥 deber铆a incluir las subvenciones!

Un aspecto a煤n m谩s importante de la cuesti贸n de la financiaci贸n es el de las 鈥減茅rdidas y da帽os鈥. Los pa铆ses m谩s afectados por el cambio clim谩tico, y que no son responsables de 茅l, exigen que los pa铆ses ricos les paguen una indemnizaci贸n en caso de cat谩strofe. En Glasgow, los pa铆ses en v铆as de desarrollo (鈥淕77鈥) pidieron que se creara un fondo especial para este fin. Estados Unidos y la Uni贸n Europea se oponen firmemente a ello, utilizando la falta de tiempo como pretexto para evacuar la cuesti贸n. Tras las cat谩strofes de Pakist谩n y N铆ger -entre otras-, el tema volver谩 a estar vigente en la COP27. Pakist谩n, que preside el G77, calcula la factura de la reconstrucci贸n en 35.000 millones de d贸lares. Por el momento, la ayuda que ha recibido es inferior a 8.000 millones, y, de nuevo, la mayor parte en forma de pr茅stamos. Esto es inaceptable para un pa铆s cuya deuda externa asciende ya a 130.000 millones de d贸lares. Combinado con el aumento de los precios de la energ铆a y los alimentos, la negativa de los pa铆ses ricos a pagar por las 鈥減茅rdidas y da帽os鈥 corre el riesgo de acelerar la ca铆da de los pa铆ses del Sur en una nueva espiral de la deuda. Laurence Taubira, art铆fice de los acuerdos de Par铆s y directora de la Fundaci贸n Europea del Clima, tiene raz贸n: 鈥渓a legitimidad de todo el proceso clim谩tico de la ONU quedar谩 en entredicho鈥 si no hay avances en este punto en Sharm-el-Sheikh[12].

Por 煤ltimo, la COP26 dio mucha importancia a la movilizaci贸n del sector financiero. Mark Carney, ex gobernador del Banco de Inglaterra, anunci贸 triunfalmente la creaci贸n de la Alianza Financiera de Glasgow para el Net Zero (GFANZ). Seg煤n 茅l, los banqueros y los fondos de pensiones de todo el mundo estaban deseosos de poner su capital al servicio del clima. Ya se han recaudado ciento treinta mil millones de d贸lares. Un a帽o despu茅s, el globo se est谩 desinflando. BlackRock y Vanguard han declarado rotundamente que no abandonar谩n las inversiones en combustibles f贸siles. Varios socios son reacios a someter la ecolog铆a de sus inversiones a los criterios de la ONU. Afirman que tales criterios los pondr铆an en conflicto con la ley antimonopolio鈥13].

Cinismo, enga帽o y represi贸n

Incluso m谩s que las anteriores, la COP de Sharm-el-Sheikh se sit煤a bajo el triple signo del cinismo, el enga帽o y la represi贸n.

El cinismo de los patrocinadores de este a帽o lo encarna Coca-Cola. La contaminaci贸n por pl谩sticos y el uso de agua dulce han traspasado sucesivamente el umbral de la sostenibilidad ecol贸gica mundial[14]. En este contexto, el hecho de que un gigante del acaparamiento de agua y del consumo de pl谩stico patrocine la COP es revelador y no merece ning煤n comentario. La multinacional afirma descaradamente que su apoyo a la COP 鈥渆st谩 en consonancia con su objetivo, basado en la ciencia, de reducir sus emisiones en un 25% de aqu铆 a 2030 para alcanzar el carbono cero en 2050鈥. Para aclarar esta afirmaci贸n, podemos mencionar simplemente que entre 2019 y 2021, Coca-Cola aument贸 su consumo de pl谩sticos en un 8,1%, hasta 3,2 millones de toneladas鈥

Cuando se trata de hacer trampa, hay mucho para elegir. Podr铆amos hacer un inventario de todos los llamados acuerdos -en realidad meras declaraciones de intenciones- celebrados a bombo y platillo por grupos de pa铆ses en la COP26: acuerdos sobre el metano, sobre la deforestaci贸n, sobre el cese de las inversiones en combustibles f贸siles, sobre la defensa verde, etc. De todo esto, no queda nada, o no mucho. La desventaja de sacar tales conejos de la chistera es que el truco pierde r谩pidamente su credibilidad. Pero hay miles de actores clim谩ticos privados que rebosan de ideas similares. Un ejemplo son los Objetivos Independientes Basados en la Ciencia.

Creado en 2015 por grandes asociaciones ecologistas capitalistas pro-verdes (como el Instituto Mundial de Recursos), el ISBT pretende que la ciencia certifique los planes de 鈥渞ed cero鈥 de las empresas (para los que las autoridades p煤blicas no han establecido normas ni regulaciones de ning煤n tipo). En realidad, los listos de ISBT se limitan a tomar al pie de la letra los datos sobre emisiones que les proporcionan las empresas que les pagan y a poner un bonito sello 鈥渂asado en la ciencia鈥 a sus planes de 鈥渞ed cero鈥. Como los datos en cuesti贸n se utilizan como referencia para los planes netos cero, es posible el enga帽o m谩s burdo. El Financial Times, que no es un peri贸dico ecosocialista, cita el caso de una empresa de celulosa que estableci贸 su l铆nea de base informando de las emisiones de los incendios forestales en 139 ha. Un especialista en la observaci贸n por sat茅lite de los incendios forestales demostr贸 que en ese a帽o m谩s de 3.000 ha de las plantaciones de la empresa se convirtieron en humo鈥 y en emisiones[14].

Por 煤ltimo, en cuanto a la represi贸n, s贸lo podemos recordar que 60.000 presos de conciencia languidecen en las c谩rceles del general Sissi. El dictador ha decidido que 鈥渟u鈥 COP tendr谩 lugar en orden. Esta semana, su polic铆a detuvo a cerca de 70 personas que ten铆an 鈥減lanes de manifestarse鈥, seg煤n la Comisi贸n Egipcia de Derechos y Libertades (ECRF). Se detuvo a personas por 鈥渄ifundir noticias falsas鈥 tras compartir contenidos en Facebook que llamaban a protestar en torno a la cumbre[15]. Seg煤n Al Jazeera, el activista medioambiental indio Ajit Rajagopal tambi茅n fue detenido durante una marcha pac铆fica de El Cairo a Sharm el-Sheikh, etc.

Esta COP ser谩 otra cumbre del lavado verde, del capitalismo verde y del Estado policial. Es una ilusi贸n total creer que podr铆a tomar las decisiones radicales necesarias para limitar seriamente la cat谩strofe, por no hablar de detenerla con justicia social. En realidad, de CP a CP, la marcha hacia el abismo contin煤a, y este mecanismo infernal continuar谩 mientras una convergencia de revueltas no haga temblar a los propietarios. Nos corresponde trabajar en esta perspectiva.

Notas:

(1) V茅ase un informe de Reuters (18/10/2022) sobre el resurgimiento de los combustibles f贸siles, especialmente el carb贸n, en Europa y en el mundo

(2) En la UE, 50.000 millones de euros en nuevas inversiones f贸siles desde el inicio de la guerra rusa contra Ucrania. Los porcentajes de la energ铆a solar y e贸lica en la producci贸n de electricidad han aumentado (+32 y +26% respectivamente), pero tambi茅n los del carb贸n, el lignito y el gas (+20, +17 y +23% respectivamente) de enero a agosto de 2022 (en comparaci贸n con el a帽o anterior). En particular, las inversiones relacionadas con la importaci贸n de GNL estadounidense hacen temer un deslizamiento duradero del acuerdo verde (Financial Times, 20/10/2022).

(3) En 2021 se emitieron 36,6 Gt de CO2 procedentes de la combusti贸n de combustibles f贸siles. Esto es un r茅cord absoluto. El aumento anual de las emisiones de metano no tiene precedentes desde que comenzaron las mediciones (FT 27/10/2022).

(4) Seg煤n The Lancet, las muertes relacionadas con el calor en el mundo han aumentado en 2/3 en los 煤ltimos 20 a帽os (FT, 27/10/2022)

(5) PNUMA, Informe sobre la brecha de emisiones 2022.

(6) Financial Times, 1/11/2022

(8) (9) La CMNUCC da un rango ligeramente m谩s amplio: de 2,1 a 2,9掳C

(10) Seg煤n Climate Home News, 2/9/2022

(11) Le Monde, 14/10/2022

(12) FT, 10/10/2022

(13) FT, 8/10/2022 y 18/10/2022

(14) FT, 2/11/2022

(15) . https://www.reuters.com/business/cop/egyptian-security-arrests-dozens-ahead-cop27-climate-summit-rights-group-2022-11-01/


Fuente: https://vientosur.info/la-cop27-una-nueva-cumbre-del-lavado-verde-el-capitalismo-verde-y-la-represion/

Fuente: https://rebelion.org/la-cop27-una-nueva-cumbre-del-lavado-verde-el-capitalismo-verde-y-la-represion/




Fuente: Argentina.indymedia.org