May 4, 2021
De parte de La Haine
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El 煤ltimo signo del capitalismo del desastre por parte del Estado indio es que la vacunaci贸n queda limitada a los hospitales privados, y s贸lo mediante pago

El horror de la pandemia que se est谩 desarrollando en India tiene causas m煤ltiples. Entre ellas se cuenta la complacencia, la inacci贸n y la irresponsabilidad de los dirigentes gubernamentales, aun cuando era evidente desde hace ya varios meses que una nueva ola de contagios de nuevas variantes mutantes amenazaba a la poblaci贸n. Los continuados actos electorales masivos, muchos de ellos con alocuciones del primer ministro, Narendra Modi, convocaron a gran n煤mero de personas a reuniones congestionadas y les indujo a minimizar la amenaza de contagio.

La incomprensible decisi贸n de permitir que un importante festival religioso 鈥攅l Mahakumbh Mela, que se celebra cada doce a帽os鈥 se anticipara un a帽o entero, por consejo de algunos astr贸logos, llev贸 a millones de personas de toda la India a una peque帽a zona a lo largo del r铆o Ganges y contribuy贸 a 鈥榮uper-propagar鈥 la enfermedad. Incre铆blemente, 隆el ultimo 鈥榖a帽o ritual鈥 importante sigue adelante hoy mismo!

La explosion exponencial de casos de Covid-19 鈥 y lo probable es que sea mucho peor de lo que se informa oficialmente, debido a las pruebas inadecuadas y a que hay casos y muertes no contabilizadas 鈥 se ha revelado no s贸lo como arrogancia e incompetencia oficiales, sino como falta de planificaci贸n y defiviencias de envergadura en el sistema sanitario p煤blico. La escasez de ox铆geno m茅dico, por ejemplo, se ha convertido en causa inmediata de muerte para muchos pacientes.

Programa de vacunaci贸n fallido

Pero una raz贸n significativa 鈥 y enteramente evitable 鈥 de la cat谩strofe es el fallido programa de vacunaci贸n. Aun considerando las constricciones planteadas por el acaparamiento de vacunas por parte de los pa铆ses ricos y los l铆mites a la producci贸n interna establecida por el acuerdo de los TRIPS (Aspectos Relativos al Comercio de los Derechos de Propiedad Intelectual – Trade-Related Aspects of Intellectual Property Rights), se trata de algo innecesario e inesperado.

India acoge al mayor productor de vacunas del mundo y dispone de varias empresas m谩s capaces de producer vacunas. Antes de la pandemia, se fabricaban en India el 60 % de las vacunas utilizadas en el mundo en desarrollo para inmunizaci贸n infantil.

El pa铆s tiene una larga tradici贸n de campa帽as de vacunaci贸n con 茅xito, contra la polio y la tuberculosis para la infancia y toda una serie de enfermedades varias. Se podr铆a haber movilizado la infraestructura disponible para la inoculaci贸n, urbana y rural.

En enero, el gobierno aprob贸 dos candidatas para su uso en el pa铆s: la vacuna Covishield (Oxford-AstraZeneca), producida en la India por el Instituto Serum, y la Covaxin, producida por Bharat Biotech bajo licencia de fabricaci贸n del Consejo Indio de Investigaci贸n M茅dica (ICMR). Se podian haber concedido permisos a otros productores para incrementar el suministro.

El programa de vacunaci贸n arranc贸 oficialmente el 16 de enero, con un objetivo inicial encaminado a cubrir a treinta milones de trabajadores sanitarios y trabajadores esenciales para finales de marzo, y a 250 millones de personas para julio. A fecha 17 de abril, no obstante, solo el 37 % de trabajadores esenciales hab铆a recibido ambas dosis (de cada una de las vacunas); un 30 % adicional hab铆a recibido s贸lo la primera.

Esa cifra reducida hasta entre este grupo vulnerable podr铆a haber sido resultado de las preocupaciones por la r谩pida aprobaci贸n regulatoria otorgada a Covaxin, que no hab铆a completado los ensayos de Fase III. El gobierno indio alent贸 tambi茅n las exportaciones, en parte para cumplir con los compromisos del Instituto Serum de la India con AstraZeneca y el servicio global de COVAX, en parte para dar m谩s relieve a su posici贸n entre los pa铆ses en desarrollo.

Pero muy r谩pidamente a partir de ah铆, a medida que las vacunas se extendieron a los mayores de 60, y luego a los mayores de 45, se hizo sentir la escasez y el ritmo se ralentiz贸 consiguientemente. Para el 24 de abril, s贸lo el 8,5 % de la poblaci贸n hab铆a recibido siquiera una dosis, algo en modo alguno pr贸ximo a lo que har铆a falta para contener la propagaci贸n. Hasta esta cobertura limitada reflejaba el hecho de que se hab铆a permitido que la vacuna la administraran servicios privados, a un precio de 250 rupias (unos 2,76 euros) por dosis.

Un trabajador en un crematorio de cad谩veres en la India.

Anuncio poco realista

El gobierno de Modi hab铆a hecho evidentemente un anuncio poco realista al afirmar que ser铆a adecuada la producci贸n interna existente de vacunas. De hecho, a los dos productores les habr铆an hecho falta tres a帽os para satisfacer la demanda requerida. Mientras la prohibici贸n de exportaciones de algunos ingredientes esenciales por parte de los EEUU est谩 afectando a la producci贸n de la vacuna de AstraZeneca, Bharat Biotech se ve constre帽ida por su propia capacidad limitada.

De modo escandaloso, el gobierno no otorg贸 licencias forzosas a otros productores para incrementar el suministro, aunque Covaxin la hab铆a desarrollado el ICMR, de car谩cter p煤blico. Hab铆a permitido tambi茅n que languidecieran varias unidades de fabricaci贸n del sector p煤blico sin inversion adecuada.

S贸lo el 16 de abril, despu茅s de que la pandemia alcanzara proporciones de crisis en toda la india sin mostrar signos de remitir, se movi贸 finalmente el gobierno central para permitir que tres empresas p煤blicas fabricaran la vacuna, aunque otras tres unidades de gestion p煤blica, con mayor conocimiento experimentado y capacidad, se quedaron inexplicablemente fuera de ello. Hasta estas nuevas unidades van a necesitar ahora varios meses para prepararse para la producci贸n.

En el 铆nterin, en una estrategia singularmente c铆nica, el gobierno de Modi le ha pasado el muerto de la vacunaci贸n a los estados sin suministrar financiaci贸n alguna, haci茅ndoles en realidad pagar precios m谩s altos. Ha acordado con los productores privados un sistema de fijaci贸n de precios por el que los estados, ya desesperadamente escasos de financiaci贸n y teniendo que afrontar duras constricciones presupuestarias, tendr谩n que pagar hasta cuatro veces lo que paga el gobierno central por las mismas vacunas. Ahora se les permite tambi茅n importer vacunas del extranjero鈥 tendr谩n que pujar por su cuenta para ello. Crear esos Juegos del hambre entre los gobiernos de los estados, sin financiaci贸n ni adquisici贸n centralizadas de vacunas para todo residente, no puede traer m谩s que consecuencias desastrosas.

Capitalismo del desastre

El 煤ltimo signo de este fomento activo del capitalismo del desastre por parte del Estado indio resulta todav铆a m谩s indignante. En la propuesta de apertura de la vacunaci贸n al grupo de 18-45 a帽os desde el 1 de mayo, el acceso ha de quedar limitado a los hospitales y cl铆nicas privadas, y s贸lo mediante pago, 隆con precios que van de 1.200 a 2.400 rupias (entre 13.25 y 26.5 euros) por dosis! Evidentemente, los pobres no podr谩n permitirse las vacunas, y as铆 la pandemia seguir谩 ceb谩ndose, continuar谩 el sufrimiento humano masivo y se perder谩n incontables vidas.

Si se hubiera escrito una novela siguiendo estas l铆neas, habr铆a sido despachada como algo demasiado irreal e improbable como para tomarla en serio. Por desgracia, se trata de algo absolutamente cierto, y la estrategia del gobierno indio no es m谩s que un ejemplo extremo de la forma de privilegiar los beneficios empresariales por encima de las vidas humanas que caracteriza a nuestro mundo, todav铆a neoliberal.

Jayati Ghosh profesora de Econom铆a en la Universidad Jawaharlal Nehru de Nueva Delhi durante m谩s de tres d茅cadas, ense帽a actualmente en la Universidad de Massachusetts, en su campus de Amherst. Es secretaria ejecutiva de International Development Economics Associates y miembro de la Comisi贸n Independiente de Reforma de la Fiscalidad Empresarial Internacional (Independent Commission for the Reform of International Corporate Taxation).

IPS-Journal. Traducci贸n: Lucas Ant贸n para Sinpermiso




Fuente: Lahaine.org