July 24, 2021
De parte de Nodo50
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Este art铆culo se public贸 originalmente en The Guardian, y se vuelve a publicar aqu铆 como parte de Covering Climate Now, una colaboraci贸n period铆stica global que fortalece la cobertura de la historia clim谩tica y de la que EULIXE forma parte 

Los habitantes de la Tierra viven en la escena de un crimen

Este crimen ha estado ocurriendo durante d茅cadas. Vemos sus efectos en el terrible calor y los incendios forestales que se desarrollan este verano en el oeste de Estados Unidos; en las mega-tormentas que fueron tan numerosas en 2020 que los cient铆ficos se quedaron sin nombres para ellas; en las proyecciones globales de que el nivel del mar aumentar谩 al menos 6 metros. Nuestra 煤nica esperanza es frenar este ascenso inexorable para que nuestros hijos encuentren alguna forma de afrontarlo.

Este crimen ha desplazado o matado a un n煤mero incalculable de personas en todo el mundo, ha causado da帽os econ贸micos incontables por valor de miles de millones de d贸lares y ha devastado ecosistemas vitales y la vida silvestre.

Ha afectado de manera desproporcionada a comunidades ya marginadas de todo el mundo, desde agricultores en la costa de Bangladesh, donde los mares en r谩pido aumento salan el suelo y reducen dr谩sticamente la producci贸n de arroz, hasta residentes de bajos ingresos de Houston, Chicago y otras ciudades, cuyos vecindarios sufren temperaturas m谩s altas. que las 谩reas pr贸speras de la ciudad.
 
Este crimen amenaza sobre todo a los j贸venes de hoy y pone en tela de juicio la supervivencia misma de la civilizaci贸n. Y, sin embargo, los criminales responsables de esta devastaci贸n siguen pr贸fugos. De hecho, contin煤an perpetrando su crimen e incluso ganan dinero con 茅l, entre otras cosas porque su crimen sigue siendo desconocido para la mayor铆a del p煤blico.
 
Es suficiente para hacer que te hierva la sangre, especialmente si eres padre. Mi hija acaba de cumplir 16 a帽os y he estado pensando en el lugar m谩s seguro donde puede pasar su vida adulta desde que era un beb茅 y comenc茅 a escribir sobre la adaptaci贸n al cambio clim谩tico. Los cielos anaranjados que cubren su ciudad natal de San Francisco despu茅s de los incendios forestales r茅cord del verano pasado fueron una se帽al desgarradora y exasperante de que California no ser谩 ese refugio seguro.

El crimen en cuesti贸n son los 40 a帽os de mentira de la industria de los combustibles f贸siles sobre el cambio clim谩tico. Posiblemente el enga帽o corporativo m谩s importante de la historia, las mentiras de la industria han tenido el efecto de embotar la conciencia p煤blica y la acci贸n gubernamental contra lo que los cient铆ficos dicen que ahora es una emergencia clim谩tica en toda regla.

Como candidato en 2020, Joe Biden dijo que apoyar铆a los esfuerzos para procesar a los gigantes petroleros por sus mentiras. Queda por ver si mantendr谩 esa promesa. Los periodistas han dedicado a帽os a documentar las pruebas de la escena del crimen. Luego, en 2015, Los Angeles Times, Inside Climate News y la Escuela de Periodismo de Columbia abrieron el caso al rastrear el v铆nculo del crimen con ExxonMobil, entonces la compa帽铆a petrolera m谩s grande del mundo.
 
Los registros internos mostraron que a fines de la d茅cada de 1970, los propios cient铆ficos de Exxon informaban a sus altos ejecutivos de que el calentamiento global provocado por el hombre era real, potencialmente catastr贸fico y causado principalmente por la quema de combustibles f贸siles. Los activistas clim谩ticos aprovecharon las revelaciones y lanzaron el hashtag #ExxonKnew.
 
Investigaciones posteriores encontraron que Chevron, Shell, BP y otros gigantes petroleros tambi茅n sab铆an que sus productos amenazaban con hacer inhabitable el clima de la tierra. En resumen, no era solo que Exxon lo supiera. Todos lo sab铆an. Y todos optaron por mentir al respecto.
 
A partir de la d茅cada de 1990, las compa帽铆as petroleras gastaron millones y millones de d贸lares en campa帽as de relaciones p煤blicas para confundir a la prensa, el p煤blico y los legisladores sobre los peligros que representa la quema de combustibles f贸siles. Su objetivo era 鈥渞eposicionar el calentamiento global como teor铆a, no como hecho鈥, dec铆a un documento de planificaci贸n. Los grupos de fachada y los pol铆ticos amigos difunden las mentiras de las empresas. Los medios de comunicaci贸n, especialmente en los Estados Unidos, se tragaron y regurgitaron esas mentiras a un p煤blico desprevenido.

La humanidad, en 煤ltima instancia, desperdici贸 d茅cadas preciosas discutiendo sobre si el calentamiento global era real en lugar de desactivar la amenaza. En lugar de iniciar una transici贸n a las energ铆as renovables, aument贸 el consumo de combustibles f贸siles. M谩s de la mitad del total de gases de efecto invernadero que ahora sobrecalientan el planeta se emitieron despu茅s de 1990, despu茅s de que Exxon y otros gigantes de los combustibles f贸siles supieran en privado qu茅 estragos estaban sembrando.

Exxon 鈥減odr铆a haber terminado con el pretendido debate sobre el cambio clim谩tico ya en la d茅cada de 1980鈥, escribi贸 m谩s tarde el autor y activista Bill McKibben. 鈥淐uando cient铆ficos como Jim Hansen de la NASA despertaron por primera vez la conciencia p煤blica sobre el cambio clim谩tico [en 1988], piensen en lo que hubiera sucedido si el director ejecutivo de Exxon tambi茅n hubiera ido al Congreso y hubiera dicho que sus esfuerzos cient铆ficos internos mostraban [ed] precisamente lo mismo cosa.”
 
Si bien es posible que algunos bolsillos del p煤blico estadounidense ya conozcan el crimen de las grandes petroleras, es casi seguro que la gran mayor铆a de sus v铆ctimas no. 驴C贸mo pudo suceder esto? El historial de mentiras de las grandes petroleras nunca se convirti贸 en parte de la narrativa p煤blica sobre el cambio clim谩tico, en gran parte porque la mayor铆a de los medios de comunicaci贸n no lo incorporaron en su cobertura continua del cambio clim谩tico.
 
Las revelaciones iniciales de Exxon Knew en 2015 recibieron relativamente poca cobertura de seguimiento m谩s all谩 de los medios que las publicaron. La televisi贸n, que incluso en la era de Internet sigue siendo la principal fuente de noticias para la mayor铆a de las personas, ignor贸 las revelaciones por completo. Hubo algunas historias en la prensa empresarial y en los medios independientes, especialmente a帽os despu茅s, cuando el estado de Nueva York y otros gobiernos locales comenzaron a demandar a las compa帽铆as petroleras por da帽os y perjuicios. Pero los medios en su conjunto parecen haber olvidado que las mentiras clim谩ticas de las grandes petroleras alguna vez sucedieron.
 
Ya es hora de corregir estos errores. Hasta la fecha, las compa帽铆as petroleras, los ejecutivos a cargo de ellas, los propagandistas que han empleado y los pol铆ticos que han financiado han escapado en gran medida a la culpa, y mucho menos han tenido que pagar, ya sea a trav茅s de sanciones econ贸micas o penas de prisi贸n, por el inmenso da帽o. Los medios de comunicaci贸n tambi茅n le deben al p煤blico una disculpa por manejar mal esta historia, junto con el compromiso de hacer una cobertura mucho m谩s n铆tida en el futuro.
 
La humanidad no puede recuperar los 40 a帽os perdidos por las mentiras clim谩ticas de las grandes petroleras. Ahora es m谩s que urgente que los pa铆ses ricos y pobres abandonen los combustibles f贸siles en favor de la energ铆a renovable y otras pr谩cticas clim谩ticamente inteligentes. Igualmente crucial, debemos fortalecer a nuestras comunidades contra los temibles impactos clim谩ticos que, debido a nuestras d茅cadas de retraso, ya no pueden evitarse.
 
Todo esto costar谩 dinero, mucho. Los gobiernos del mundo discutir谩n a partir de ahora durante la cumbre clim谩tica decisiva de la ONU en noviembre sobre qui茅n paga cu谩nto. Restaurar las mentiras de las grandes petroleras al lugar que les corresponde en el coraz贸n de la historia clim谩tica ofrecer铆a una respuesta a ese acertijo, uno sobre el que Joe Biden deber铆a ser presionado: las grandes petroleras lo sab铆an, 驴no deber铆an pagar las grandes petroleras?
 
 
Mark Hertsgaard es autor de libros que incluyen HOT y Earth Odyssey y es cofundador y director ejecutivo de Covering Climate Now, una colaboraci贸n global de medios de comunicaci贸n que fortalecen la cobertura de la historia clim谩tica.




Fuente: Eulixe.com