April 24, 2021
De parte de Nodo50
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Trabajador de una mina de cobre en Zambia. (Foto: Imago / ZUMA)

Nuevas crisis, nuevos problemas, nuevos actores, nuevas relaciones de poder: la cuesti贸n clim谩tica muta constantemente, y lo cambia todo. Necesitamos, entonces, innovar en los conceptos que se toman para entenderla. Al menos ese es el consenso. Pero Matt T. Huber argumenta que eso no es cierto. Para realmente hacer frente a la crisis clim谩tica, debemos poner la mira en la reactivaci贸n de una vieja reivindicaci贸n marxista: la democratizaci贸n radical de la producci贸n.

Matthew Huber es ge贸grafo e investiga en la Universidad de Syracuse (Nueva York) sobre las conexiones entre el clima, la energ铆a y el capitalismo. Actualmente est谩 escribiendo un libro que entiende la crisis clim谩tica como un conflicto de clases (cuyo t铆tulo provisional es Climate Change as Class War: Building Socialism on a Warming Planet) que ser谩 editado por Verso Books.

Alexander Brentler y Astrid Zimmermann, de Jacobin Alemania, hablaron con 茅l sobre las razones por las que la lucha de clases y la lucha clim谩tica deben ir juntas, por qu茅 los llamamientos al decrecimiento son enga帽osos y c贸mo podr铆amos pensar una alternativa socialista.

鈥擡xiste una narrativa muy persistente en el discurso sobre el medioambiente, seg煤n la cual la crisis clim谩tica es una responsabilidad compartida. La posici贸n que t煤 planteas es que se trata, de hecho, de un conflicto de clases y que, por tanto, debemos tratarlo como tal. De ah铆, afirmas que tenemos que situar la pol铆tica medioambiental en el punto de la producci贸n. Tal vez podr铆a explicar un poco m谩s lo que quieres decir exactamente con esto y hablar de las implicaciones para la estrategia pol铆tica.

鈥擜ctualmente estoy terminando la redacci贸n de un libro sobre la clase y la pol铆tica clim谩tica. En un principio, solo quer铆a volver a los fundamentos de una pol铆tica de clase marxista y, a medida que he ido profundizando, me he dado cuenta de que este enfoque en las relaciones de producci贸n es, en cierto modo, intr铆nsecamente ecol贸gico. Es as铆 porque la forma en que producimos nuestra existencia como sociedad es una cuesti贸n ecol贸gica.

Cuando empiezas a pensar en el problema ambiental de esa manera, lo primero que te das cuenta es que la clase capitalista es la clase que posee y controla los medios de producci贸n. Por lo tanto, tambi茅n empiezas a pensar en su responsabilidad en la crisis clim谩tica. Est谩 muy arraigado en el discurso ambiental dominante la idea de contabilizar las emisiones y el carbono en t茅rminos de consumo. Se trata de que, por ejemplo, si tomas un vuelo, esas emisiones son tuyas y eres responsable de ellas.

Pero en ese an谩lisis est谩n ausentes las personas que controlan esas industrias y se benefician de ellas. As铆 que incluso los an谩lisis m谩s progresistas, como aquel de Oxfam, llaman a este fen贸meno 鈥渄esigualdad de carbono鈥. Aun si nos centr谩ramos en los m谩s ricos y en su huella de carbono, y demostr谩ramos que el diez por ciento m谩s rico del planeta es responsable de m谩s del cincuenta por de las emisiones, seguir铆amos examinando apenas los h谩bitos de consumo de los ricos y su estilo de vida (que, por supuesto, suelen ser atroces y repugnantes).

Lo que no nos preguntamos es: a) 驴Qui茅n mantiene el consumo de los ricos? Si los ricos vuelan, hay una industria a茅rea que se beneficia de ello. Pero tambi茅n, b) 驴Qu茅 hacen esos ricos para generar el dinero que les permite consumir como lo hacen? Quiz谩 trabajen en un banco. 驴Qu茅 hace ese banco? 驴Cu谩l es el impacto del banco en el clima? 驴No es m谩s importante que cualquier estilo de vida o elecci贸n de consumo en la que participe una persona rica? Tal vez la persona rica trabaje para una multinacional qu铆mica. 驴No debe esa actividad estar en el centro de nuestra preocupaci贸n, de responsabilidad pol铆tica?

驴Y no deber铆amos centrarnos m谩s en lo que ocurre en el lado de la producci贸n de todo esto? Porque las emisiones, a fin de cuentas, son una red relacional de actores que hicieron posible esa emisi贸n. As铆 que cuando conduces tu coche, no eres solo t煤; son las compa帽铆as de autom贸viles, las compa帽铆as petroleras, las compa帽铆as de neum谩ticos las que se han beneficiado del suministro de esa mercanc铆a.

Para m铆, no es muy 煤til la forma en que moralizamos sobre el consumo. La gente, en su mayor铆a, solo satisface sus necesidades. Claro, mucha gente puede tener un sentido de las necesidades realmente desordenado en el que, en mi pa铆s, sienten la necesidad de conducir algo como una 4脳4. Pero eso no es nada comparado con la forma de actuar de los capitalistas, donde su necesidad es ganar dinero y seguir haci茅ndolo.

Esa es, para m铆, la patolog铆a que est谩 en el centro de la crisis clim谩tica: la gente que gana dinero, la gente que se beneficia del sistema, y particularmente las formas de producci贸n m谩s intensivas en carbono. Esto incluye no solo la producci贸n de combustibles f贸siles, sino tambi茅n muchas otras formas de producci贸n intensivas en carbono, como el cemento, el acero, los productos qu铆micos y, sobre todo, la electricidad.

Pero centrarse en la producci贸n tambi茅n nos lleva a pensar de otra manera sobre el papel de la clase trabajadora en todo esto. Tambi茅n en este caso hay que volver a los fundamentos. 驴Qu茅 es la clase obrera en el marco marxista? Es una clase de personas que est谩n separadas de los medios de producci贸n. De nuevo, en un sentido ecol贸gico, eso solo significa que es una clase de personas que son incapaces de sobrevivir a partir de cualquier relaci贸n directa con la producci贸n 鈥搒obre todo, la propia tierra鈥, por lo que se ven obligados a vender su fuerza de trabajo en el mercado por un salario.

As铆 que, para la clase trabajadora, la cuesti贸n ecol贸gica es una cuesti贸n de supervivencia: 驴C贸mo nos ganamos la vida en esta cosa llamada mercado? 驴Y c贸mo obtenemos una cantidad de dinero suficiente para sobrevivir en esta incre铆blemente insegura econom铆a capitalista neoliberal?

En un nivel fundamental, la definici贸n de Marx del proletario es una persona que est谩 separada de la tierra, separada de las condiciones ecol贸gicas de la vida misma. Si empezamos a pensar la cuesti贸n ambiental a partir de una pol铆tica de la clase trabajadora, en 煤ltima instancia, deber铆a tratarse de dos cosas. En primer lugar, obviamente dar a la clase trabajadora m谩s seguridad material sobre las necesidades b谩sicas de la vida: alimentos, energ铆a, atenci贸n sanitaria y m谩s. En segundo lugar, tambi茅n deber铆amos pensar en dar a esta clase trabajadora que ha sido separada de los sistemas ecol贸gicos un poder democr谩tico popular sobre nuestra relaci贸n social con el medio ambiente.

Porque ese es el problema fundamental: no tenemos ning煤n poder sobre lo que est谩 ocurriendo con nuestras relaciones metab贸licas con la naturaleza. Somos impotentes. Por eso nos sentimos tan mal respecto al cambio clim谩tico. Simplemente sigue ocurriendo y no hay nada que podamos hacer al respecto. El objetivo fundamental, por tanto, deber铆a ser ganar poder democr谩tico sobre la producci贸n para que podamos empezar a dar forma a nuestra relaci贸n con la naturaleza y detener esta crisis, que se est谩 saliendo de control.

鈥擳ambi茅n ha se帽alado que si bien hay un renacimiento del marxismo medioambiental en las 煤ltimas d茅cadas, esa corriente tiende a situar la crisis ecol贸gica fuera de la producci贸n y que es esta concepci贸n la que nos aleja de entender la pol铆tica clim谩tica como pol铆tica de clase. Ir贸nicamente, esta variedad de marxismo se hizo popular en un momento en el que el neoliberalismo triunfaba a nivel mundial, en que nuestra sociedad se reestructuraba bajo par谩metros decididamente de clase. 驴De d贸nde viene esta disonancia?

鈥擬e gusta citar a Warren Buffett, una de las personas m谩s ricas de Estados Unidos, que dijo en 2006: 鈥淪铆, por supuesto que tenemos una guerra de clases y es mi clase la que la est谩 ganando鈥. Eso b谩sicamente resume tres d茅cadas de inmensa consolidaci贸n del poder de la clase capitalista sobre la clase trabajadora, un proceso que se ha producido desde los a帽os 70. As铆 que lo dijo muy bien: hab铆a mucho entusiasmo y energ铆a en torno a los llamados nuevos movimientos sociales, y por una buena raz贸n. Realmente estaban planteando poderosas cr铆ticas a la sociedad en l铆neas medioambientales, feministas y antirracistas.

En el 谩mbito medioambiental, Ted Benton, por ejemplo, dec铆a: 鈥淓stas luchas no son como las que se dan en el punto de producci贸n. Eso es lo que les importaba a los viejos obreros de las f谩bricas. Pero ahora somos ecologistas y nos preocupa esta reproducci贸n m谩s amplia de la vida fuera de la f谩brica鈥. Hasta cierto punto, eso es cierto, porque a un nivel fundamental, los sistemas ecol贸gicos son en los que se basa la producci贸n capitalista. Marx lo demostr贸 cuando los llam贸 鈥渞egalos gratuitos de la naturaleza鈥 para la producci贸n capitalista.

Si quieres cortar un 谩rbol, tienes que depender de todos estos sistemas hidrol贸gicos y microbios del suelo y todo lo dem谩s fuera de la forma de la mercanc铆a que son parte integral de esas mercanc铆as que se producen. As铆 que esos 鈥渞egalos gratuitos de la naturaleza鈥, esos sistemas ecol贸gicos, son cruciales para la producci贸n, y est谩n siendo destruidos sistem谩ticamente por el capitalismo.

Pero al teorizar constantemente la ecolog铆a como algo externo a la producci贸n se pierde de vista algo importante. Si queremos saber qui茅n es el responsable de la destrucci贸n de estos sistemas externos, bueno, una vez m谩s, tienes que mirar a la gente que controla el punto de producci贸n, la gente que se est谩 beneficiando de la producci贸n. Si empiezas a pensar de esa manera, empiezas a recordar que tambi茅n hay un mont贸n de trabajadores en ese punto de producci贸n que tienen poder estructural e influencia en virtud de su trabajo, porque pueden negarse a trabajar o ir a huelga, presionando as铆 a las 茅lites.

鈥擱especto a ese punto sobre el poder estructural, hubo un art铆culo ayer en el Washington Post de un grupo de investigadores que realizaron un an谩lisis emp铆rico de los movimientos de protesta del siglo XX y XXI. La 煤nica variable crucial para el 茅xito fue la participaci贸n de la clase trabajadora industrial. 驴Supongo que eso no le sorprende?

鈥擲铆, lo he visto. No me sorprende. Eso tambi茅n es un problema, porque gran parte de la clase trabajadora industrial est谩 vac铆a, al menos, en los pa铆ses que son m谩s responsables hist贸ricamente del cambio clim谩tico. As铆 que es necesario volver a tener una solidaridad internacional entre los trabajadores, porque si miras lo que Marx llam贸 鈥渓a morada oculta鈥 de la producci贸n, gran parte de ella ya no est谩 en el norte global. Gran parte est谩 en China, obviamente, pero tambi茅n en muchos otros pa铆ses del sudeste asi谩tico y en Am茅rica Latina.

La crisis clim谩tica es consecuencia de nuestros m茅todos de producci贸n. 脷ltimamente me ha interesado mucho entender que el n煤cleo de la crisis clim谩tica puede resolverse a trav茅s del sistema el茅ctrico. La gente lo llama la estrategia de electrificar todo, limpiar la electricidad, pero luego electrificar partes de la econom铆a que no son el茅ctricas.

He estado pensando mucho en c贸mo los trabajadores del sector de la energ铆a el茅ctrica y del sector de los servicios p煤blicos tienen una inmensa influencia y presencia all铆 mismo, en el punto de producci贸n del propio sistema que, si podemos transformar, catalizar谩 鈥揷on suerte鈥 una transformaci贸n m谩s amplia de todo el sistema energ茅tico. Y, lo que es a煤n m谩s significativo, en Estados Unidos (y me imagino que en la mayor铆a de los pa铆ses) la empresa de electricidad ya es una de las m谩s sindicalizadas de la econom铆a. As铆 que existe una base de poder estructural e institucional con la que el movimiento clim谩tico debe comprometerse m谩s.

鈥擟uando imaginamos esta transici贸n a la energ铆a limpia o a la energ铆a verde, tambi茅n queda claro que hay ciertos sectores en los que la p茅rdida de empleos va a ser un problema. En este momento, desafortunadamente, es principalmente la derecha la que est谩 formulando la pol铆tica clim谩tica como una cuesti贸n de clase, siempre que hacen campa帽a para asegurar puestos de trabajo en industrias da帽inas para el medio ambiente.

La perspectiva m谩s prometedora de la izquierda para cortar esta aparente contradicci贸n entre la pol铆tica clim谩tica y la seguridad laboral, es un Green New Deal con garant铆a de empleo. 驴C贸mo comunicamos esto de forma convincente a una clase trabajadora industrial que ha tenido la experiencia de quedar al margen de los grandes cambios estructurales? A veces hay un escepticismo comprensible hacia esta oferta, porque casi parece que es demasiado buena para ser verdad: todo el mundo consigue un trabajo en el sector de la energ铆a verde, bien remunerado, sindicalizado y ser谩 un trabajo gratificante.

鈥擬e parece que al hablar de una 鈥渢ransici贸n鈥, la gente piensa que lo tenemos todo resuelto. Como si fuera una mera transici贸n. Pero tienes raz贸n, es un reto dif铆cil en general. El problema es que en Estados Unidos, al menos, la expansi贸n de las energ铆as renovables, que es significativa, incluso se dispara. Todo el mundo habla de lo baratas que son ahora y todo el mundo est谩 muy entusiasmado, pero, por desgracia, est谩 siendo impulsada por el peque帽o capital. Peque帽o capital renovable que est谩 descentralizado y a peque帽a escala.

Ya sabes, todo el mundo sue帽a con esta econom铆a de energ铆a renovable descentralizada mientras que en realidad est谩 sucediendo, pero est谩 siendo impulsada por esta clase peque帽o burguesa de peque帽os capitalistas renovables. Estas industrias no est谩n sindicalizadas. Son casi totalmente antisindicales y los trabajos en este sector no est谩n especialmente bien pagados.

Creo que si queremos ganarnos a los sindicatos tendremos que intentar atraer m谩s inversiones dirigidas por el sector p煤blico, un programa p煤blico de construcci贸n de energ铆a verde con una garant铆a de empleo, pero tambi茅n con una garant铆a de que estos proyectos p煤blicos van a contratar a trabajadores sindicalizados y emplear a trabajadores sindicalizados para la construcci贸n de este sistema de energ铆a limpia. Porque si nos limitamos a dejar que el mercado lo haga, en primer lugar, no nos decarbonizaremos a la velocidad o la escala que necesitamos, pero en segundo lugar, seguir谩 sin ser algo bueno para los sindicatos. De hecho, la gente de las centrales el茅ctricas argumenta que estos desarrollos de energ铆a renovable est谩n destruyendo sus puestos de trabajo.

Desgraciadamente, creo que demasiados ecologistas tienen esta especie de sentimiento sobre los paneles solares y los parques e贸licos, como si fueran intr铆nsecamente naturales y buenos. La gente no est谩 pensando lo suficiente en las relaciones sociales de producci贸n de qui茅n va a controlar estos recursos de energ铆a renovable, c贸mo se va a determinar la inversi贸n.

驴Podemos tomar el control p煤blico de esa inversi贸n de forma que podamos atraer a los sindicatos y ampliarlos? Si lo hacemos, entonces se empieza a construir una base m谩s amplia para ese tipo de programa energ茅tico. Pero por el momento se est谩 haciendo de esta manera salvaje, con altos niveles de volatilidad en el mercado, dependiendo de los subsidios p煤blicos y de los cr茅ditos fiscales para el desarrollo de las energ铆as renovables. As铆 que no hay mucho entusiasmo en la base social en torno a este tipo de desarrollo descentralizado y desordenado. De hecho, hay mucha resistencia a ella en las zonas rurales.

鈥擮tra cosa que me preguntaba, cuando mencionaba los sistemas de energ铆a limpia y la producci贸n de estos sistemas de energ铆a limpia, es c贸mo se relaciona esto con la cuesti贸n de la extracci贸n de recursos. Es obvio que depender谩 de la extracci贸n de ciertos recursos naturales y que la mayor铆a de ellos se encuentran en el Sur Global. Los pa铆ses que son muy ricos en estos recursos rara vez se benefician de ellos y, en su mayor铆a, solo se convierten en objeto de relaciones comerciales muy explotadoras con el Norte. E intentar recuperar sus recursos, como ocurri贸 (o al menos se intent贸) en Bolivia, ha resultado sumamente dif铆cil. Entonces, 驴c贸mo afectar铆a esta transici贸n el orden mundial?

鈥擜bsolutamente. Estoy seguro de que has o铆do hablar de mi compa帽era de los Socialistas Democr谩ticos de Am茅rica, Thea Riofrancos, que ha trabajado mucho sobre la extracci贸n de litio en Chile. Ella tiene algunas ideas realmente interesantes sobre la solidaridad internacional a lo largo de las cadenas de suministro. De nuevo, probablemente sea molesto para algunas personas, pero cada vez que empiezo a pensar en la crisis clim谩tica, empiezo a pensar en formas muy b谩sicas, casi aburridas y obvias, de la vieja escuela del pensamiento socialista marxista. Y eso te lleva a algunas conclusiones.

Obviamente, el programa socialista de la vieja escuela consist铆a en que los trabajadores del mundo se unieran. Se trataba de la solidaridad internacional. Creo que la solidaridad de los trabajadores es crucial, porque hay trabajadores a lo largo de estas cadenas de suministro que son, digamos, explotados de forma desigual.

Es muy f谩cil que algunos trabajadores del Norte tengan mejores condiciones a costa de la extracci贸n de materias primas superexplotadas en el Sur Global. Por otra parte, la clase capitalista tiene mucha solidaridad internacional. Y por eso es capaz de encontrar estas 谩reas donde hay recursos minerales y simplemente extraerlos con enormes rentas y beneficios, dejando los residuos y la destrucci贸n para las comunidades. Es un problema del poder capitalista, que tiene demasiado y lo utiliza para superexplotar a estas comunidades rurales marginadas del Sur Global.

Estas comunidades est谩n siendo desplazadas, pero tambi茅n hay trabajadores en esas minas, trabajadores en el punto de producci贸n. A veces ni siquiera son locales, sino que son tra铆dos de otras partes del mundo. Pero esos trabajadores tienen poder, y tenemos que empezar a pensar en c贸mo organizamos no solo a los trabajadores de la f谩brica de paneles solares, sino tambi茅n a los trabajadores de la mina que est谩 extrayendo el litio u otros materiales. Mientras la clase obrera sea derrotada globalmente, no va a tener ese tipo de contrapoder que necesitamos para hacer frente al poder incontrolado del capital en todo el mundo. As铆 que, por desgracia, todo esto nos lleva al dif铆cil imperativo de organizar el poder de la clase trabajadora.

鈥擳ienes un art铆culo en el que se presenta una alternativa a las llamadas perspectivas de decrecimiento. Esta cuesti贸n del extractivismo aparece constantemente cuando hablamos de crecimiento o decrecimiento. Si nos quedamos en el contexto de Am茅rica Latina, en Ecuador parece que el tema del extractivismo realmente es lo que est谩 fracturando a la izquierda.

Por un lado, bajo el gobierno de Correa, grandes franjas de la poblaci贸n han salido de la pobreza. Se foment贸 un gran crecimiento porque se industrializ贸 el pa铆s y se ampliaron las infraestructuras. Pero, por otro lado, todo esto hizo necesario el aumento de la extracci贸n de recursos con todas las consecuencias negativas que esto tiene para las comunidades del lugar. 驴Dir铆as que 茅ste es tal vez un ejemplo en el que la preocupaci贸n por el medio ambiente, por un lado, y el crecimiento econ贸mico, por otro, est谩n enfrentados?

鈥擠e nuevo, creo que Thea podr铆a responder la pregunta mucho mejor que yo. Otra cosa desafortunada de la situaci贸n all谩 es que est谩n exportando mucho de sus materias primas a China, que es lo que les est谩 dando dinero que luego puede fluir hacia la infraestructura. Estoy m谩s alineado con la perspectiva de que la izquierda necesita comprender c贸mo construir poder. Necesitamos ejercer el poder si vamos a ser capaces de construir una econom铆a pol铆tica alternativa. As铆 que simpatizo bastante con los proyectos de la Marea Rosa, estos proyectos hicieron poder y lo han mantenido.

Lamentablemente, en muchos casos, ese poder estaba sustentado en la extracci贸n de petr贸leo, gas, minerales, etc. Y cuando hay extracci贸n, a menudo hay comunidades que son desplazadas o envenenadas. Para m铆, la cuesti贸n es si la izquierda puede empezar a construir instituciones capaces de integrar mejor a las comunidades locales en sistemas democr谩ticos que puedan realmente dar forma a c贸mo se produce la extracci贸n, que incluso tengan la capacidad de decir: 鈥淓n realidad, no, no vamos a tener la extracci贸n aqu铆 porque esto es demasiado importante para nosotros como comunidad鈥.

En el capitalismo, obviamente, estas comunidades no tienen voz. El capitalismo no es una democracia. Las empresas hacen todo este lavado de cara verde donde tratan de decir que la comunidad est谩 participando en los proyectos. Pero eso no es una verdadera configuraci贸n democr谩tica de la producci贸n, que es lo que quieren los socialistas. Me gustar铆a pensar que si la izquierda en Am茅rica Latina hubiera sido capaz de aprovechar el poder que hab铆a construido y ampliarlo de esa manera, tal vez podr铆an haber creado estructuras de extracci贸n que no fueran tan destructivas y antidemocr谩ticas, estructuras que s铆 tuvieran en cuenta las preocupaciones de las comunidades locales.

En 煤ltima instancia, cualquier socialista va a querer que la producci贸n sea siempre democr谩tica para integrar al mayor n煤mero posible de personas en las decisiones sobre c贸mo se desarrolla. Tal vez incluso se podr铆an ponderar m谩s las voces democr谩ticas cuando se encuentran en las comunidades afectadas por la extracci贸n, probablemente deber铆an tener m谩s voz sobre estos procesos que las personas que se encuentran en las ciudades. Deber铆amos encontrar formas de crear instituciones democr谩ticas que puedan dar forma a la producci贸n de manera que tenga m谩s sentido para la comunidad, que es realmente donde se produce.

鈥斅縎e podr铆a decir que no es lo mismo la defensa del decrecimiento que estar en contra del desarrollo per se? Me parece que a veces, en estos debates, cuando la gente intenta defender su posici贸n, b谩sicamente dicen que no se trata en absoluto de recortar el PIB y hacer que todo el mundo viva mal, sino que afirman que solo quieren reducir las industrias que son perjudiciales y limitar el uso de la energ铆a en el Norte. Hasta dir铆an que en realidad quieren fomentar el crecimiento en el Sur Global. 驴Es s贸lo una confusi贸n sem谩ntica, o son proyectos pol铆ticos muy diferentes el decrecimiento y el tipo de modernismo socialista que usted propone?

鈥擫o primero que puedo decir es que una cosa que me frustra del decrecimiento es que a menudo dicen cosas como: 鈥淏ueno, en realidad lo que queremos es reducir el consumo del Norte Global y aumentarlo para el Sur Global鈥. Pero para m铆, el conflicto de clases no es territorial en ese sentido. No es como si en el Norte Global a todo el mundo le fuese muy bien y los 煤nicos explotados estuviesen en el Sur Global. Hay una incre铆ble desigualdad dentro del Norte Global.

As铆 que, de nuevo, si empiezas a pensar en la situaci贸n global como un conflicto entre el capital y la clase trabajadora, o incluso lo que Mike Davis llam贸 el proletariado informal, que es mucho m谩s numeroso que la clase trabajadora proletaria tradicional (por no hablar de las clases campesinas y los pueblos ind铆genas y todos estos grupos subalternos), hay mucha gente a la que no le va bien.

En mi pa铆s, algo as铆 como el setenta por ciento de los estadounidenses casi no tienen dinero en el banco, la gente est谩 muriendo por falta de insulina, por falta de atenci贸n sanitaria b谩sica, y millones de personas est谩n pasando hambre a ra铆z de esta pandemia. En la estela del neoliberalismo, las masas tienen tantas dificultades econ贸micas que no tiene sentido decir: 鈥淪铆, simplemente vamos a reducir el consumo en el Norte Global鈥. Bueno, 驴y qu茅 pasa con toda esa gente que no puede comer en el Norte Global? Ese es uno de mis grandes problemas con el decrecimiento.

Como has dicho, a veces es solo sem谩ntica. Yo veo la cuesti贸n as铆: 驴Vas a ganar apoyo predicando vivir con menos? Si tu bandera es decrecimiento, en medio de una 茅poca de austeridad ya devastadora, 驴c贸mo vas a construir el tipo de entusiasmo popular masivo para tu programa?

Cuando les planteas estas cuestiones, siempre dicen: 鈥淣o, pero queremos todas estas cosas buenas, como una semana laboral m谩s corta. Queremos tener m谩s tiempo鈥. Hay cosas que s铆 quieren aumentar, en realidad, con las que estoy de acuerdo. Jason Hickel habla de desmercantilizar los servicios b谩sicos y de la expansi贸n del sector p煤blico de los bienes b谩sicos, y estoy de acuerdo con eso. Pero todo eso es una expansi贸n de la actividad econ贸mica. Es ofrecer m谩s a la clase trabajadora, pero lo que invoca toda la idea del decrecimiento es que inicialmente vas a pensar menos.

Tambi茅n creo que cae en la trampa del propio PIB, que mide las sociedades en su conjunto. Cuando el PIB aumenta, eso debe significar que toda la sociedad va bien. Pero el agregado no capta la incre铆ble desigualdad dentro de una naci贸n o una sociedad. Y aunque a algunas personas les va fant谩sticamente bien en nuestra sociedad, a la gran mayor铆a no. No es m谩s o menos, es menos para unos pocos y m谩s para muchos. Tenemos que volver a ese tipo de an谩lisis de clase que dice, no, es la peque帽铆sima minor铆a de capitalistas la que necesita decrecer. Necesitan menos, necesitan mucho menos. Tenemos que gravarlos m谩s, tenemos que erosionar su poder sobre la riqueza y tenemos que crear m谩s para las masas que est谩n sufriendo.

鈥斅緾rees que la situaci贸n de clase del movimiento ambientalista tambi茅n tiene que ver con no prestar atenci贸n a la producci贸n y a los detalles tecnol贸gicos espec铆ficos? 驴Estamos perdiendo el conocimiento pr谩ctico de la clase trabajadora en la transici贸n energ茅tica por no poner el foco en una pol铆tica de clase trabajadora?

鈥擲铆, es un punto muy importante. Puede que no funcione, pero me ha entusiasmado la idea de intentar poner el foco en los sindicatos en el sector el茅ctrico, ya que van a ser muy importantes en esta transici贸n de descarbonizaci贸n.

Muchos de esos trabajadores se clasificar铆an m谩s como clase profesional porque tienen t铆tulos, son ingenieros. Tienen un enorme conocimiento del punto de producci贸n. Algunos de los sindicatos tambi茅n representan a los trabajadores m谩s manuales, los trabajadores de mantenimiento que hacen el trabajo m谩s duro en esos sistemas de servicios p煤blicos, como los trabajadores de l铆nea, que es realmente un trabajo muy peligroso. Pero hay un conocimiento incre铆ble all铆. Y eso, de nuevo, se remonta a un viejo tropo socialista marxista de que, ya sabes, son los trabajadores los que mejor conocen el sistema. Ellos son los que lo mantienen en funcionamiento. Son los que lo mantienen, y si alg煤n d铆a pudieran realmente dirigirlo, ser铆a mejor.

Pero para la clase profesional, que tradicionalmente se define como la gente que hace trabajo mental o de conocimiento en la llamada 鈥渆conom铆a del conocimiento鈥, la producci贸n es m谩s bien un objeto de conocimiento y estudio. Y sus conclusiones suelen ser: 鈥淏ueno, mira toda la destrucci贸n que conlleva esto, mira lo malo que es鈥, en lugar de estar presente y querer transformar ese sistema. No pretenden entender c贸mo todas nuestras vidas dependen realmente del funcionamiento de esos sistemas, y que en realidad tenemos que pensar en transformarlos en lugar de descartarlos.

鈥擟uando hablamos del clima, muchas veces se discute como si fuera una cuesti贸n de conocimiento. O aceptas este conocimiento o lo niegas; tienes este conocimiento y entiendes lo que es el cambio clim谩tico y esto ya por s铆 te va a politizar. Pero hemos visto que eso no es cierto. 驴C贸mo salimos de esta situaci贸n? 驴C贸mo nos movilizamos por una pol铆tica clim谩tica de izquierdas?

鈥擮bviamente, creo que la ciencia es importante. Cuando se defiende un tipo de modernismo socialista como el que yo defiendo, se deber铆a tomar un momento y decir: 鈥溌縉o es asombroso que nuestra especie entienda estos sistemas como el clima; que sepamos que estamos en esta crisis hasta el punto en que lo estamos? 驴Que conozcamos las formas en que estos gases interact煤an con la atm贸sfera de manera que est谩n provocando estos efectos?鈥. As铆 que la ciencia en s铆 misma es realmente sorprendente.

Pero, como dicen, cuando se hace pol铆tica sobre si se cree o no en la ciencia, se aleja a mucha gente que podr铆a no entender la ciencia o no querer entender los complejos procesos bio y geoqu铆micos. Y tambi茅n conduce a un gran problema entre los creyentes liberales de la ciencia, que es que miran por encima del hombro y son bastante soberbios con las masas. Eso es simplemente contraproducente.

Tambi茅n existe esta teor铆a liberal del cambio que asume que si las masas entendieran la ciencia, entonces la acci贸n seguir铆a naturalmente. Este modo de an谩lisis parece sugerir que lo peor que hace la industria de los combustibles f贸siles es difundir la negaci贸n del clima, cuando lo que hacen es controlar materialmente nuestro sistema energ茅tico.

Creo, y muchos otros lo han dicho, que el movimiento clim谩tico gira en torno al Green New Deal, encontrando una mejor articulaci贸n de estas pol铆ticas. Si hacemos que la pol铆tica clim谩tica se centre en mejorar las cuestiones materiales de tu vida, no tenemos que explicarte el efecto invernadero, no tenemos que convencerte de la urgencia cient铆fica.

Solo tenemos que decir que esto es algo que te va a dar trabajo, que va a desmercantilizar tu electricidad y que va a ir en contra de esa empresa de servicios p煤blicos que odias y que te est谩 estafando y subiendo los precios. Si construimos el movimiento en torno a mejoras materiales directas, visibles y f谩ciles de entender, crearemos una base de apoyo popular porque eso es lo que sabemos que funciona pol铆ticamente. Sabemos que cuando se implementan programas que son universales y beneficiosos para las masas, se vuelven inmensamente populares.

Pero tenemos que reconocer que no podemos limitarnos a darle cosas a la clase trabajadora y as铆 comprar su apoyo para ganar una transici贸n de descarbonizaci贸n. Creo que tambi茅n tenemos que pensar en c贸mo ganar a la clase trabajadora para una visi贸n m谩s amplia de la crisis clim谩tica como algo real que tenemos que tomar en serio; algo que debe unirnos como especie, pero tambi茅n como pa铆ses y partidos pol铆ticos, para resolver.

Y si vamos a hacerlo, creo que debemos revivir la idea de la producci贸n y la inversi贸n democr谩tica: que la forma en que producimos las cosas que necesitamos debe ser algo en lo que la sociedad tenga voz y control. Tenemos que establecer ese v铆nculo y mostrar c贸mo esa democracia es ecol贸gica. La gente deber铆a sentir que forma parte de un proyecto democr谩tico m谩s amplio para resolver realmente esa crisis mediante la democratizaci贸n de nuestros recursos productivos.

Eso tambi茅n deber铆a formar parte de estas pol铆ticas. Que no se trate solo de darte cosas, sino de convertirte en un agente de transformaci贸n de todo el sistema. Y como la clase trabajadora es la gran mayor铆a de cualquier sociedad capitalista, tiene que ser el n煤cleo de cualquier visi贸n democr谩tica de la pol铆tica clim谩tica.

Jacobin




Fuente: Prensarural.org