July 3, 2021
De parte de Grup Antimilitarista Tortuga
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Javi Raboso

El cayuco es una embarcaci贸n artesanal estrecha y de fondo plano, empleada para la pesca artesanal en todo el occidente africano. Dependiendo del pa铆s, del gusto del armador o de sus capacidades, tienen unos colores u otros, son m谩s grandes o m谩s peque帽os. Con toda su diversidad, forman una parte imprescindible del paisaje de las costas de Senegal, Gambia o Mauritania. Y son, o sol铆an ser, un s铆mbolo de prosperidad.

La primera vez que visit茅 el agitado puerto pesquero de Tanji, en la costa gambiana, me sent茅 a observar las decenas de cayucos que llegaban de faenar al atardecer, atracando a pocos metros de la playa. Los pescadores pasaban cubos llenos de pescado fresco a j贸venes porteadores y porteadoras que se acercaban a las barcas y lo transportaban a la lonja situada en la propia arena, mientras una retah铆la de ni帽os correteaba detr谩s, haciendo competencia a las gaviotas, a la captura de los peces que iban cayendo de los cubos rebosantes que llevaban sobre sus cabezas. Al llegar a los puestos, lo vend铆an a los minoristas o lo entregaban a las procesadoras, todas mujeres, que los ahumaban para venderlos posteriormente en mercados locales.

Pero desde hace unos a帽os esta fotograf铆a ha ido perdiendo su vitalidad y vaci谩ndose de contenido. La situaci贸n ha empeorado para todos los protagonistas de aquella escena y para los millones de personas que dependen cada d铆a de la otrora boyante industria pesquera artesanal para desempe帽ar su propia actividad comercial o para alimentar a sus familias. Los cayucos regresan ahora con las redes pr谩cticamente vac铆as, despu茅s de traves铆as mucho m谩s largas mar adentro. De hecho, muchos ya no salen del amarre porque ni siquiera compensa el coste de salir a faenar.

El da帽o de las harinas y aceite de pescado

El boom del comercio mundial de harinas y aceite de pescado ha roto el bullicioso equilibrio que daba vida a toda la costa de 脕frica occidental. Los pescadores artesanales ya no encuentran apenas los peque帽os peces pel谩gicos que conformaban la base de la econom铆a y la dieta en la regi贸n, porque son capturados por los grandes buques que operan en la zona o acaban en las f谩bricas de corporaciones europeas y asi谩ticas que se han multiplicado en la l铆nea de la costa en los 煤ltimos a帽os. Del mismo modo, las mujeres procesadoras ven mermados sustancialmente sus ingresos, ya que su trabajo depende directamente del pescado que llega a la costa.

Cada a帽o, las empresas europeas contribuyen a un tr谩gico desv铆o de pescado fresco esencial para mantener la seguridad alimentaria de m谩s de 33 millones de personas en la regi贸n de 脕frica Occidental. Esta es la conclusi贸n de un nuevo informe de Greenpeace Africa y la Fundaci贸n Changing Markets, titulado Alimentando al monstruo: C贸mo las industrias europeas de acuicultura y alimentaci贸n animal est谩n robando alimentos a las comunidades de 脕frica Occidental. El informe revela c贸mo m谩s de medio mill贸n de toneladas de peque帽os peces pel谩gicos se extraen cada a帽o a lo largo de la costa de 脕frica occidental y se convierten en piensos para la acuicultura y la ganader铆a, suplementos diet茅ticos, cosm茅ticos y productos alimenticios para mascotas fuera del continente africano.

La industria de harinas y aceite de pescado ha sufrido un crecimiento vertiginoso en los 煤ltimos a帽os y ya se nutre de pescado apto para el consumo humano, arrebatando un recurso capital para las econom铆as de la regi贸n. Es sencillamente demoledor pensar que se est谩 quitando de la boca el pescado a millones de personas para ponerlo en la de peces de piscifactor铆a que acaban en los lineales de nuestros supermercados. Esta industria, as铆 como los gobiernos que la apoyan y las empresas que se sirven de ella en sus cadenas de suministro, est谩n privando a las poblaciones locales de su medio de vida y de su principal fuente de prote铆nas, atentando as铆 contra su soberan铆a alimentaria.

La situaci贸n econ贸mica de estas comunidades se ha deteriorado notablemente por el impacto de la pandemia en las econom铆as de la regi贸n. Sin embargo, la insaciable voracidad de la pesca industrial no ha cesado, y mientras la poblaci贸n se encontraba confinada, sus aguas permanec铆an abiertas al saqueo. De esta forma, cada vez m谩s pescadores y j贸venes se echan al mar en los mismos cayucos con los que se ganaban la vida, en busca de nuevas oportunidades, incluso si esto significa emprender una ruta sumamente arriesgada.

鈥楤arcelona o muerte鈥

Detr谩s de la reactivaci贸n de la ruta migratoria hacia las islas Canarias se encuentran muchas situaciones diferentes y muchos motivos, como la inestabilidad pol铆tica en el Sahel, el bloqueo de otras rutas menos arriesgadas y, en gran medida, el impacto de la pandemia en la econom铆a de todo el continente. Pero sin duda, la dram谩tica situaci贸n del sector de la pesca artesanal en Senegal, Gambia y Mauritania, derivada del expolio de sus aguas, ha contribuido a engrosar las cifras de la que hoy es la ruta migratoria m谩s mort铆fera del planeta, haciendo valer la conocida expresi贸n en wolof Bar莽a ou barzakh, un tenebroso juego de palabras que hace referencia a dos de los posibles destinos cuando parten: 鈥淏arcelona o muerte鈥.

Por ello, una parte de la crisis de los cayucos tiene lugar en las propias aguas de 脕frica occidental: vac铆os de peces, se llenan de pescadores que se internan en el oc茅ano tratando de alcanzar un futuro mejor. Esta es, ante todo, una crisis de derechos humanos. Nuestro primer deber como sociedad es darles acogida, pero solo poniendo coto al actual saqueo internacional de sus caladeros podremos devolver el colorido y la esperanza a sus costas y el derecho a una vida digna a quienes las habitan.

Javi Raboso

Soci贸logo por la Universidad Complutense de Madrid y activista de derechos humanos. Responsable de la campa帽a de Democracia y Cultura de Paz en Greenpeace Espa帽a. Twitter: @javi_raboso

Fuente: https://es.greenpeace.org/es/notici…




Fuente: Grupotortuga.com