July 10, 2021
De parte de ANRed
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La mitad de casi 7 millones de perceptoras/es de ingresos previsionales est谩n en la m铆nima, que apenas alcanza a un tercio de la canasta de bienes y servicios. Por Julio Gambina.


Hace a帽os que jubiladas y jubilados luchan por mejorar sus ingresos y en ese trayecto han acumulado experiencia, diagn贸sticos y propuestas para se帽alar el camino de las soluciones.

Sin embargo, mientras m谩s claro se analiza el problema desde las/os jubiladas/os, el sistema responde con ajuste y si, a veces, con paliativos, algunos importantes, como los derivados de las sucesivas moratorias que ampl铆an la cobertura a millones de personas.

Un estudio de ANSES se帽ala que 鈥渓a cobertura previsional de las personas mayores de 65 a帽os en Argentina al 3掳 trimestre de 2020 era de 92,3%, ascendiendo a 95,6% para las mujeres y siendo de 87,8% para los varones.鈥

Es destacable el dato sobre poblaci贸n con cobertura, aun sin la universalidad pretendida, pero no es un dato menor evidenciar la precariedad de los recursos percibidos por cada persona.

Como se帽ala el movimiento de jubiladas/os, un 70% de esos ingresos est谩n por debajo de la canasta necesaria del adulto mayor y la mitad de casi 7 millones de perceptoras/es de ingresos previsionales est谩n en la m铆nima, que apenas alcanza a un tercio de la canasta de bienes y servicios.

Se trata de un serio problema, mucho m谩s en condiciones de restricciones econ贸micas, que se agravan con la pandemia del coronavirus.

驴Qu茅 restricciones?

En primer lugar, la suba de precios, muy especialmente de alimentos y medicamentos, entre otros.

La inflaci贸n perjudica seriamente la satisfacci贸n de necesidades del adulto mayor, mucho m谩s si las actualizaciones de ingresos siempre pierden contra la evoluci贸n del costo de vida.

Pero tambi茅n afecta el empobrecimiento de la poblaci贸n, lo que dificulta a la econom铆a familiar de los mayores, con limitaciones para colaborar con el entorno cercano y de estos hacia las/os mayores.

Sea por la inflaci贸n o por nivel de actividad econ贸mica, las restricciones son importantes, aun cuando ahora existe un crecimiento econ贸mico, rebote de la fuerte ca铆da del producto en 2020. Se espera un ascenso de la econom铆a argentina del 6 al 7% en el 2021, mientras que la baja fue del 9,9% en el 2020, sin contar los tres a帽os recesivos previos en la gesti贸n Macri.

Es mucho lo que pierden las/os trabajadoras/es en actividad, condicionando los ingresos previsionales actuales y futuros.

Por eso nos preocupa la pol铆tica previsional, m谩s a煤n cuando en el acuerdo con el FMI en el 2018 se inclu铆a el compromiso del pa铆s por una 鈥渞eforma previsional鈥, que, desde ya, nadie imagina a favor de los ingresos y la calidad de vida de jubiladas y jubilados.

La pandemia agrav贸 la situaci贸n. En un comienzo se identific贸 a las personas mayores como sujetos vulnerables, confirmado con el promedio de edad de contagiados, internados en terapia intensiva y fallecimientos.

Con las nuevas oleadas del virus y el inicio de la campa帽a de vacunaci贸n el promedio de edad baj贸, pero no elimin贸 la incertidumbre para las/os mayores desde el inicio del problema.

Entre otras cuestiones, porque la salud sigue colonizada por una concepci贸n mercantil, aun cuando el Estado asuma el costo de salud derivada de la pandemia.

Lo que no aparece en los 谩mbitos de decisi贸n estatal, sea el poder ejecutivo o el legislativo, es un rumbo que defina los caminos de soluci贸n en acuerdo con las demandas del movimiento de trabajadoras y trabajadores jubilados.

驴Existen los recursos para resolver estas demandas?

Desde luego, lo que supone modificar el destino principal de los recursos p煤blicos, que desde hace a帽os privilegian a los acreedores externos y al sostenimiento de un modelo productivo y de desarrollo que solo gener贸 mayor concentraci贸n, pobreza y desigualdad.

El informe que citamos de la ANSES da cuenta, pese a la extensi贸n de los ingresos previsionales, que la discriminaci贸n de g茅nero constituye un problema estructural que viene de arrastre.

Pretendemos se帽alar que eso es tambi茅n parte de la desigualdad, fen贸meno que se manifiesta entre las/os pocas/os que concentran la gran propiedad de los medios de producci贸n y la mayor铆a social despose铆da, y que se reproduce al momento de evaluar los ingresos laborales y previsionales de varones y mujeres.

La emergencia sanitaria evidencia no solo problemas de salud o econ贸micos y sociales, sino y muy especialmente los l铆mites del orden capitalista para atender las demandas de los m谩s necesitados, entre ellos, las de jubiladas y jubilados.





Fuente: Anred.org