July 11, 2021
De parte de El Topo
197 puntos de vista


Necesitamos herramientas para responder a las fascistadas que o铆mos cada d铆a en nuestro entorno. Pero no somos evangelizadorxs, ni queremos matar a base de zascas a nuestrxs vecinxs que no son racistas pero. Y 驴c贸mo hacemos entonces? Soluci贸n: 42

Aqu铆 cada cual tiene su corazoncito que tiembla, enferma y se inflama cada vez que le llega un comentario nazi, fascista, machista o simplemente cu帽adista. Cuando viene de lejos, a trav茅s de la tele, de las redes sociales o de la megafon铆a de una misa, no hay problema: agitamos los brazos, cerramos los pu帽os, abrimos mucho los ojos, gritamos esl贸ganes. Podr铆amos hasta escupir en el suelo con desprecio y romper una botella de cristal imaginaria. Eso es f谩cil. Lo dif铆cil es actuar, es decir, intervenir, cuando quien profiere alg煤n comentario odioso 鈥攄esde nuestro punto de vista鈥 es alguien cercano: la frutera, el vecino de abajo, la presidenta de la comunidad de vecinas, la madre de tu colega, el t茅cnico de lavadoras rotas.

Ese chiste sobre mujeres terror铆ficas y maridos vengadores. Esa afirmaci贸n de que menores extranjerxs se han quedado con el piso de protecci贸n oficial de la prima de tu vecino. Esa historia del rumano que rob贸 tanto en el metro de Madrid que se compr贸 un castillo en Transilvania. Eso de que las personas migrantes, con ayudas fant谩sticas, viven mejor que las nacidas en el pa铆s de las torrijas. Esa m谩xima de que toda la culpa es de las personas pobres, que se gastan la paguita en un plasma en vez de en cursos de ingl茅s. Quien no trabaja es porque no quiere鈥 Frases que nos compungen 鈥攄el bello verbo compungir鈥 y nos provocan en el est贸mago lo mismo que dos hamburguesas dobles con queso sint茅tico de un Burguer MacKing cualquiera. Seguro que tenemos miles de respuestas, bien argumentadas, que podr铆amos soltar de carrerilla para entrar en la batalla dial茅ctica, dar dos de izquierdas, un gancho y un mordisco en la oreja derecha 鈥攎etaf贸ricamente hablando, pues somos gente de paz casi siempre, casi, m谩s o menos, a veces, t煤 me entiendes鈥. Podr铆amos aportar bibliograf铆a de tercero de Sociolog铆a, un art铆culo que le铆mos hace dos a帽os, los datos del Instituto Nacional de Estad铆stica, letras de la Polla Records o un serm贸n racional rojipardo sacado de Twitter o de un libro de Foucault. Y deseamos, en lo m谩s hondo, que nuestrx contrincante en el ring verbal quede humilladx y convencidx, o, si no, por lo menos, se d茅 media vuelta ante nuestra gran sabidur铆a irrefutable. Pero.

Pero en La C煤pula andamos con mucho escr煤pulo 煤ltimamente y creemos que entrar en estos combates con gente cercana, m谩s que enmendar la situaci贸n, la empeora. Sobre todo si no lo hacemos con tacto, pensando en las relaciones sociales palpables, en el intercambio de torrijas, en el pr茅stame una cebolla, en el te lo pago ma帽ana que me he dejado la cartera en casa de mi t铆a cuando fui a llevarle una fiambrera con鈥

Bien podr铆amos apuntarnos a una asociaci贸n de consumo de gente af铆n, trabajar con gente af铆n, tener un propio autob煤s para gente af铆n, un instrumento de medici贸n de gente af铆n y, finalmente, fundar Afinilandia, a imagen del Estado de Israel, en un paraje af铆n y lo suficientemente virgen como Nueva Zelanda. Pero preferimos habitar este mundo que tocamos y olemos, sin pasarnos de jipi, que tampoco hace falta. Sin repartir lecciones a cada hereje que se nos acerque. Y sobre todo, sin caer en la condescendencia del calla, facha, que t煤, por desgracia, no has estudiado este tema y yo s铆, y por eso te suelto este discurso del cual no vas a entender una mierda y que te servir谩 b谩sicamente para odiarme un poco m谩s.

A menudo, preferimos callar, a veces por verg眉enza y otras, para no violentar el ambiente; no querr铆amos que la vecina deje de recogernos la ropa de la azotea cuando llueva. Nos disgustar铆a que nuestro cu帽ado se vaya del restaurante sin haber pagado su parte. Cu谩nto nos desagradar铆a que la tita Manuela dejara de invitarnos a las barbacoas familiares. Pero 芦quien calla, otorga禄, nos han dicho ya varias pel铆culas.

As铆 que, tras mucho debatir, llegamos a la conclusi贸n de que s铆, tenemos que responder y adem谩s, ser coherentes (驴superiores?, oh, no, cuidad铆n) con nuestra moral. Y, 驴c贸mo se hace eso, sin que hiervan las cabezas, sin que nos salgan sarpullidos, sin que mueran hadas del bosque? Pues como le dec铆an a nuestro autoestopista gal谩ctico favorito: el sentido de la vida es 42.

Es decir, ante cualquier comentario execrable, evitaremos la l贸gica del enfrentamiento, poniendo en el mapa los cerros de 脷beda. Que nos hablan de la paguita que se gasta la otra en una tele gigante y no en estudiar idiomas, pues le soltamos que mucha gente se compra televisores grandes, precisamente, para hacer cursillos de ingl茅s gratis con el programa That鈥檚 English y ver el S谩lvame en versi贸n original y leer bien los subt铆tulos. Que nos cuentan el rollo de que al primo de alguien le quitaron su VPO para meter a tres africanxs, les decimos que bien podr铆a haber montado un piso tur铆stico para alemanxs librepensadorxs y amantes de los impuestos. Que nos taladran con la historia de que las personas migrantes y presas viven como monarcas, les animamos a que se saquen la nacionalidad ugandesa, que insulten al rey y que entren en el talego sin mayor dilaci贸n, que no entra帽a ninguna dificultad; que lo complicado es sacarse la nacionalidad espa帽ola y luego salir de prisi贸n sin insultar a nadie.

Creemos que nuestra t茅cnica es factible, infalible y reutilizable para cualquier tipo de conversaci贸n de componente facha. Deber铆amos hacer un manual, en forma de memes y v铆deos cortos para llegar a un p煤blico m谩s amplio, joven y maleable. Pero mientras nos volvemos a sentar a discutir sobre c贸mo llevar a cabo esta magna obra os dejamos la siguiente oraci贸n. As铆 vais haciendo cuerpo:

Patr贸n nuestro, que est谩s en los rascacielos, / santificado sea tu nombre / venga a nosotros tu empleo. / H谩gase tu voluntad as铆 en la empresa como en el Parlamento. / El salario nuestro de cada mes d谩nosle hoy / y perd贸nanos nuestras deudas as铆 como nosotros perdonamos tus incumplimientos / del contrato y del convenio. / Y no nos dejes caer en el paro / m谩s l铆branos de la falta de competitividad, / Am茅n.

Por

La C煤pula




Fuente: Eltopo.org