November 12, 2020
De parte de El Libertario
156 puntos de vista


Revista Planeta Popular (M茅rida)
 
Para comprender la deforestaci贸n, primero se debe considerar la ecuaci贸n del nen煤far (planta acu谩tica) y ver lo que implica. Por supuesto, durante miles de a帽os hemos estado cortando le帽a. La huella es la del Hombre. Sin embargo, el golpe fatal lleg贸 con el inicio de la era termoindustrial. Empecemos por el nen煤far. Imagine un nen煤far plantado en un gran lago que tendr铆a la propiedad hereditaria de producir otro nen煤far cada d铆a. Despu茅s de treinta d铆as, todo el lago se cubre y la especie se asfixia, privada de espacio y comida. Pregunta: 驴Despu茅s de cu谩ntos d铆as cubrir谩n los nen煤fares la mitad del lago?

La respuesta no son 15 d铆as, como podr铆a pensarse un poco apresuradamente, sino 29 d铆as, es decir el d铆a anterior, ya que se obtiene el doble cada d铆a. Si fu茅ramos uno de esos nen煤fares, 驴cu谩ndo nos dar铆amos cuenta de que estamos a punto de quedarnos sin espacio? Al final del d铆a 24, el 97% de la superficie del lago a煤n est谩 disponible y probablemente no nos imaginamos el desastre que se avecina y sin embargo estamos a menos de una semana de la extinci贸n de la especie … una idea de lo que implica la ley de lo exponencial. Todo va muy r谩pido.

El proceso es tal que el fen贸meno nos sorprende. Cuando nos interesamos en el problema del crecimiento en un medio cerrado para el d铆a 29, bueno, ya es un poco tarde y estamos al borde del final. Incluso si encontramos dos lagos m谩s tarde, s贸lo podemos retrasar el proceso. Una vez que se pasa un cierto umbral la especie est谩 condenada. Todo se ha acelerado para nosotros con la era termoindustrial d贸nde justamente entramos en esta l贸gica exponencial. Nos alejamos de las fuentes de energ铆a renovables para aprovechar las reservas de la tierra. Comienza entonces la loca expansi贸n. Primero se utiliza el carb贸n y luego el petr贸leo que fue el resultado de millones de a帽os de descomposici贸n: ambos est谩n puestos al servicio de un desarrollo prometedor pero peligroso. Si el poder productivo tuvo la ventaja de liberar al hombre de la necesidad y de la fatalidad de los rendimientos decrecientes, este mismo poder, siempre m谩s eficiente y fuera de control de la mayor铆a, tambi茅n se vuelve destructivo en raz贸n de la propia fuente de energ铆a elegida. Por primera vez en la historia nos servimos en 鈥渓as reservas del planeta鈥 de tal manera que la brecha entre la energ铆a dilapidada (devorada por las m谩quinas) y la regeneraci贸n de estos 鈥渞ecursos鈥 extendidos sobre millones de a帽os siempre se hace m谩s grande. Lo que las m谩quinas tragan no corresponde en relaci贸n a la capacidad de regeneraci贸n de estos combustibles f贸siles. Y es sobre estas energ铆as que se instala el sistema industrial y nuestras sociedades modernas. La deforestaci贸n ilustra por su parte c贸mo las armas productivas cada vez m谩s eficientes y glotonas en energ铆a (como las excavadoras) siguen siendo destructivas para el planeta.

La potencia productiva tan presumida del Progreso Tecnol贸gico deber铆a preocuparnos en lugar de alegrarnos porque de lo que se trata es cada vez de una nueva capacidad para destruir. La capacidad es m谩s poderosa, m谩s r谩pida, y por lo tanto responde mejor a los intereses de una acumulaci贸n capitalista ilimitada. A pesar de la potencia productiva / destructiva actual, la acumulaci贸n capitalista est谩 atascada en el libre mercado. La destrucci贸n del planeta marca la contradicci贸n m谩s grande por el capitalismo y el obst谩culo m谩s grande para la sobrevivencia de la humanidad.

La mundializaci贸n es la 煤ltima etapa del capitalismo. Estamos aprovechando los 煤ltimos recursos, los m谩s dif铆ciles de acceder, y en las 煤ltimas d茅cadas la deforestaci贸n se ha desplazado de los bosques templados a los bosques tropicales, lo que suena como una indicaci贸n que estamos en la parte final.[1] Vivimos en un planeta fracturado d贸nde los proletarios nunca han sido tan numerosos y los multimillonarios cada vez m谩s poderosos (y menos numerosos). Coordinan la acumulaci贸n – y la deforestaci贸n – en este contexto de crisis generalizada y de cambio clim谩tico.

Actualmente hay 4 mil millones de hect谩reas de bosque en el mundo. Es menos que ayer pero m谩s que ma帽ana. Desde 1990 hemos entrado en la fase de los nen煤fares y, sin embargo, todo contin煤a. Mientras haya espacio disponible, explotamos, malgastamos, destruimos con m谩quina de guerra o con fuego. Desde 1990 se han talado 5 millones de hect谩reas cada a帽o. Entre 1990 y 2012, Indonesia perdi贸 el 21% de sus bosques. La producci贸n de aceite de palma aument贸 de 1 mill贸n (1990) a 8 millones (2014). Entre 1990 y 2012, Honduras perdi贸 el 42% de sus bosques y Nigeria el 52%. El Togo por su parte ha perdido el 60% de estos bosques. Cifras alucinantes.

Por supuesto que hay varias explicaciones sobre la deforestaci贸n, pero hay l贸gicas que se epiten de un continente al otro. Cabe se帽alar que el 80% de la deforestaci贸n est谩 vinculada a la expansi贸n de las tierras agr铆colas. Si el aceite de palma es objeto de todos los deseos – y todas las destrucciones – en Indonesia, tenemos la soja y el ma铆z aqu铆 en Am茅rica. Brasil e Indonesia, junto con la Rep煤blica Democr谩tica del Congo concentran el 60% de los bosques tropicales de nuestro planeta. En los dos primeros pa铆ses estamos claramente en una destrucci贸n debido a un modelo agr铆cola productivista capitalista.

La deforestaci贸n contin煤a, pero debemos comprender absolutamente la ruptura que represent贸 la era termoindustrial. Fue un desencadenamiento exponencial que se realiz贸 a este momento dado y que contin煤a hoy en un contexto de escasez de 谩reas forestales ricas en biodiversidad e intenso calentamiento global. El calentamiento est谩 aumentando al ritmo de la combusti贸n de las energ铆as f贸siles y de la deforestaci贸n. A partir de 1990 como lo hemos visto con los ejemplos entramos en una nueva etapa de tal forma que la destrucci贸n que se ha hecho en varios pa铆ses del mundo no tiene precedente en el pasado. En Brasil, en particular, estamos entrando en una nueva etapa en 2019.

Si hubo una disminuci贸n de la deforestaci贸n hasta 2012, particularmente vinculada a la extensi贸n de 谩reas protegidas, se inici贸 nuevamente en 2019. 鈥淓n junio de 2019, el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil (INPE) inform贸 de una aceleraci贸n significativa en la deforestaci贸n del Amazonas. En un mes desaparecieron 920 km2 de bosque tropical. A finales de 2019, el INPE observa que la deforestaci贸n en Brasil se duplic贸 en 2019 en comparaci贸n con 2018, consecuencia directa de los mensajes del presidente brasile帽o. Seg煤n el informe anual de Global Forest Watch, el mundo perdi贸 en 2018 12 millones de hect谩reas de bosques tropicales, incluidos 3,64 millones de bosques tropicales primarios, 隆o el equivalente de B茅lgica! Este es el cuarto peor a帽o en t茅rminos de deforestaci贸n de bosques tropicales, despu茅s de 2016, 2017 y 2014 desde los primeros registros realizados en 2001 鈥 [2]. Consecuencia: durante 25 a帽os la cantidad de carbono absorbido por los bosques del mundo cay贸 en m谩s de 17 gigatoneladas. Perdemos los servicios ecosist茅micos de los 谩rboles de cientos de a帽os o a veces m谩s de 1000 a帽os. Sobre todo, perdiendo una parte de la biodiversidad, perdemos una parte de los pueblos que necesitan de los bosques para vivir, y perdemos una parte de nosotros, de nuestro pasado y de nuestro futuro porque somos biodiversidad. Y estamos desapareciendo.

Notas:

[1] Simone Weil consideraba en 1933 芦que la expansi贸n capitalista ya no est谩 lejos del momento en que choca con los l铆mites mismos de la superficie terrestre 禄.

[2] G. Deltour, 26 de agosto de 2019, 鈥淟a d茅forestaci贸n: inventario 2019.鈥 https://www.naturevolution.org/es/deforestation-etat-des-lieux/

Las cifras dadas en el art铆culo vienen de #Datagueule:Le chant des scies r猫gne.

Ver el libro l鈥橢quation du Nenuphar de Albert Jacquard.

[Tomado de la revista Planeta Popular # 2, M茅rida, octubre 1982. N煤mero completo accesible en https://drive.google.com/file/d/1jUSz4aODsXEWkrZ8KPqLhjJYTXn_GyQm/view?usp=sharing.]




Fuente: Periodicoellibertario.blogspot.com