April 27, 2021
De parte de Lobo Suelto
303 puntos de vista


La amenaza es clara y comprensible: la llamada democracia, en estas condiciones, se torna inviable. Ninguna novedad, aunque ser铆a interesante precisar qu茅 se entiende por 芦estas condiciones禄. Dicho por los neoliberales, el temor se dirige a un fen贸meno intempestivo y amenazante, la irrupci贸n de un l铆der 芦antisistema禄, demag贸gico y populista, que barrenando la pobreza y la desesperaci贸n, haga qui茅n sabe qu茅 cosa con vidas y propiedades.

La demanda (hecha de modo impreciso al mundo profesional de la pol铆tica) parece tener al menos dos dimensiones. Por un lado, se hace sonar la alarma para que el propio sistema repare a tiempo sus inconscientes. Digamosl贸 as铆, que enmiende lo desgastado o perforado de la relaci贸n vehiculizante de la representaci贸n. Por otro, se monologa con la propia ideolog铆a: 驴c贸mo conciliar la competencia y el libre mercado idealizado con un m铆nimo de igualdad, definida 茅sta 煤ltima por proveer una base de seguridad a la vida del sujeto propietario?. Dos preguntas cuya substancia escapa de la mente que piensa, como de la mano lo hace la arena seca. 驴En nombre de qu茅 gobernar铆a esta nueva amenaza anti-sistema? 驴Quiz谩s manipular铆a a las masas en nombre de un ideal de falsa igualdad, o simplemente har铆a del resentimiento una fiesta oscura de la crueldad?

Lo antipol铆tico no es tanto el fen贸meno temido, como la realidad que la mente afiebrada del que suela no puede afrontar. El modo en que las clases dominantes se desresponsabilizan de las condiciones actuales -que ellos ahora descubren y reprueban, porque se sienten insgurxs en ellas- surge de su incapacidad de pensar un hecho elemental e inmodificable del presente: la reproducci贸n del capital no contempla el de la de la sociedad. Y los pol铆ticos, envueltos en el realismo de sus carreras, o de la falta de alternativas hist贸ricas desde la cual formular este interrogante (punto de partida de cualquier idea que valga la pena pensar), intentan adaptarse a la realidad, como si la realidad ofreciese aun materia de referencia para adecuaciones colectivas.

La democracia corre peligro, si -nada nuevo, aunque cada vez peor-, y quiz谩s haya que decirse, alguna vez, de alguna manera, que esta historia merece afrontarse de otra manera. No desde el impotente p谩nico de la ciudad que anhela asegurar la preeminencia, que ahora emerge como miedo a los 芦antisistemas禄, sino a partir de advertir que en la pobreza material y 芦espiritual禄 que se nos ofrece, no hay modo de que algo salga medianamente bien.




Fuente: Lobosuelto.com