October 1, 2021
De parte de La Haine
199 puntos de vista


La conquista y colonizaci贸n de Am茅rica es una verdad f谩ctica. Pero su interpretaci贸n se construye ‘a posteriori’. No es unidireccional

El pasado nos interroga, nos asalta. Forma parte de nuestra vida cotidiana. Pero a la pregunta 驴qu茅 es el pasado?, la respuesta no es tan clara. S贸lo podemos decir que son hechos, una verdad de facto. Cosa diferente es su interpretaci贸n, orden y explicaci贸n. Cuando recordamos, la memoria trae a la mano hechos. Tomar el autob煤s para ir al trabajo, por ejemplo, es un hecho, su realizaci贸n conlleva activarla para recordar hechos. 驴D贸nde est谩 la parada?, 驴Cu谩les son los horarios? 驴Cu谩l es el precio del ticket?, etc茅tera. Tambi茅n, se puede ir en Metro, taxi, caminando o en bicicleta.

Todas las opciones se entrecruzan. Le damos sentido de acuerdo con el fin de la acci贸n: ir al trabajo, pero no aclara qui茅n lo hace: 驴una trabajadora?, 驴un empresario? El hecho, es el mismo, pero seg煤n quien lo lleve a cabo, su interpretaci贸n difiere. Llegar tarde, para un trabajador puede provocar el despido, si es el empresario, su retraso constituye una an茅cdota.

La historia la escriben los vencedores. Howard Zinn enfrent贸 tal afirmaci贸n al cuestionar la interpretaci贸n que ha dado lugar a la historia oficial de EU. Escribi贸 La otra historia de EEUU. En ella (https://lahaine.org/bJ6U), desenmascara la versi贸n oficial, recupera hechos del olvido y rescata la memoria colectiva de los oprimidos. Sin embargo, para el establishment, Zinn cometi贸 una herej铆a. Cuestion贸 el poder y sus fuentes de legitimaci贸n.

En esta direcci贸n, Hannah Arendt [cuando todav铆a no se hab铆a vendido al oro de las universidades norteamericanas ni hab铆a declarado que Stalin era lo mismo que Hitler], se enfrent贸 al mismo problema. Su obra Eichmann en Jerusal茅n cuestion贸 la explicaci贸n del sionismo al papel jugado por Eichmann en el Holocausto. Por ello, fue acusada de traicionar al pueblo jud铆o. Su pecado, se帽alar que los hechos imputados a Eich颅mann, tras escuchar sus alegaciones, no respond铆an a un antisemita; concluy贸 que eran el resultado de una l贸gica perversa, sus cr铆menes se fundaban en lo que denomin贸 la ‘banalidad del mal’.

Posteriormente, Arendt, con motivo de la guerra de Vietnam, propuso diferenciar la verdad de facto de la opini贸n. 鈥淟o que parece m谩s inquietante 鈥揹ir谩鈥 es que las verdades factuales inc贸modas (鈥) son a menudo transformadas, de forma consciente o inconsciente, en opiniones 鈥揷omo si el apoyo de Alemania a Hitler, la ca铆da de Francia ante el ej茅rcito alem谩n en 1940 o la pol铆tica del Vaticano durante la Segunda Guerra Mundial no fueran hechos hist贸ricos sino un asunto de opini贸n鈥. Los hechos pueden suscitar repulsa, pero no pueden ser cuestionados, son historia. Lo que define a la verdad factual es que su opuesto no es el error, la ilusi贸n ni la opini贸n. Sino la falsedad deliberada o la mentira.

En Am茅rica Latina hay hechos que marcan la historia de los 煤ltimos 500 a帽os: I) la conquista y colonizaci贸n, II) la independencia pol铆tica, III) la revoluci贸n mexicana, IV) la revoluci贸n cubana, V) los golpes de Estado, VI) la resistencia de los pueblos originarios y las luchas feministas. Hay m谩s, pero esta propuesta es ya una construcci贸n hist贸rica.

Sin embargo, son los juicios pol铆ticos sobre tales hechos los que han de ser analizados. La conquista y colonizaci贸n es una verdad f谩ctica. Pero su interpretaci贸n se construye a posteriori. De esta manera el pasado se modela. No es unidireccional. La 煤nica verdad es que se produjo la conquista y se coloniz贸, pero la explicaci贸n propuesta por los vencedores manipul贸 los hechos de acuerdo con sus valores, intereses y creencias. Es la batalla por apropiarse de la realidad lo que da sentido al relato hist贸rico de los hechos y lo que est谩 en disputa.

En tiempos de la guerra fr铆a, la derecha y las fuerzas armadas latinoamericanas recurrieron a una supuesta invasi贸n del comunismo para justificar los golpes de Estado. En su relato, los hijos ser铆an arrancados de sus madres y llevados a Cuba. La libertad religiosa ser铆a eliminada y las iglesias quemadas. Los opositores eliminados, el himno nacional pasar铆a a ser la internacional comunista, y los ni帽os sufrir铆an un adoctrinamiento ideol贸gico para separarlos de sus padres. Ninguna de tales afirmaciones han tenido lugar, no son hechos ni verdades factuales.

Pero la derecha s铆 ha producido hechos. Ah铆 est谩n los golpes de Estado de la doctrina de la seguridad nacional, los detenidos desaparecidos, la tortura y la represi贸n, el empobrecimiento masivo. En Am茅rica Latina, ning煤n gobierno de izquierda o progresista envi贸 a los ni帽os a Cuba, quem贸 iglesias, asesin贸, o tortur贸 opositores. Sin embargo, el discurso de la mentira, se mantiene. Los hechos, van en sentido contrario, demuestran que las plutocracias empobrecen, reprimen, criminalizan, torturan, cierran universidades e imponen reg铆menes de muerte. Eliminan la democracia, limitan la libertad de expresi贸n, reuni贸n, prensa y asociaci贸n.

Esa es la verdad f谩ctica. Han construido un castillo de mentiras. Pero su tiempo se agota, sus mentiras ser谩n desenmascaradas, transformando a sus falsos h茅roes en lo que son: criminales de lesa humanidad, ll谩mense Hern谩n Cort茅s, Pizarro, Francisco Franco, Porfirio D铆az, Stroessner, Videla, Pinochet, Uribe, Iv谩n Duque o Sebasti谩n Pi帽era. La derecha lo sabe, por ello se refugian en la mentira para seguir asesinando a sus pueblos.

La Jornada




Fuente: Lahaine.org