January 11, 2023
De parte de CGT Valencia
167 puntos de vista

Las estad铆sticas correspondientes al 2022 (enero a octubre) sobre accidentes de trabajo y siniestralidad laboral, no hacen sino mostrar a la sociedad un hecho terrible: A las personas trabajadoras nos siguen matando por el simple hecho de trabajar para 鈥済anar un salario鈥, que suele ser insuficiente o muy insuficiente, con el objeto de desarrollar una vida digna.

Los accidentes con baja en el periodo citado se incrementaron en un 11,8% respecto al periodo anterior de 2021, y el incremento del da帽o fue a煤n mayor en las personas asalariadas, las cuales se accidentaron m谩s (un 12,5%) que las personas aut贸nomas.

En cifras absolutas estamos hablando de 528.000 personas da帽adas en diferentes grados. Las personas accidentadas de car谩cter leve fueron 460.113 (incremento del 12,7%); graves 3.209 (incremento del 4,4%); y mortales 566 (incremento del 17,7%).

La mayor accidentabilidad, el mayor da帽o causado en la salud de las personas trabajadoras se produce en las actividades m谩s precarias y m谩s desprotegidas, es decir donde el empresariado se salta todas las reglas de juego e incumple de manera criminal con la obligaci贸n de preservar la salud de las personas trabajadoras.

El incremento de accidentabilidad en el sector de hosteler铆a creci贸 un 42,6% y en las actividades sanitarias y de servicios sociales se dispar贸 hasta el 57,1%. Lo cual no deja de ser una cruel paradoja, quienes nos cuidan y nos atienden son las personas trabajadoras m谩s accidentadas y quienes sufren mayores da帽os.

No existe la igualdad proclamada constitucionalmente y en las distintas leyes protectoras del trabajo: cientos de miles de personas, trabajadoras de todos los sectores de la producci贸n y de la distribuci贸n, al igual que gran parte de la poblaci贸n, son sometidas a un trato 鈥渃riminal鈥 y premeditado de lesi贸n y deterioro de su salud por el hecho de trabajar.

La desigualdad tambi茅n se mide en la siniestralidad, el dolor y la muerte. La protecci贸n de los derechos de los trabajadores y trabajadoras es un deber inalienable que los empresarios y las Administraciones P煤blicas, tienen que cumplir.

La quiebra de este deber de protecci贸n, se produce desde el momento que las Administraciones P煤blicas permiten a los empresarios incumplir las legislaciones laborales protectoras de los derechos de las personas trabajadoras, as铆 como permiten que el Mercado y sus mercaderes, al organizar el trabajo y, en consecuencia, las condiciones en que este se desarrolla, lo que premien es la productividad y el ahorro de costes en medios y recursos, para 鈥済enerar鈥 mayor beneficio. Lo cual nos condena a una mala salud f铆sica y ambiental, todo a mayor gloria de una minor铆a de la poblaci贸n, rica, poderosa, plut贸crata en nombre de una competitividad, que deteriora y, quiz谩s destruya, las bases sociales, econ贸micas y medioambientales de la vida.

La violencia ejercida sobre los derechos humanos fundamentales se constituye como la 鈥渓贸gica m谩s normal鈥 de la vida y lo cotidiano.

Esto s贸lo es posible, no s贸lo por la 鈥渁lianza hist贸rica鈥 entre las oligarqu铆as, poderosos y sus representantes pol铆ticos, sino que la ausencia de la lucha de los de abajo, de los ninguneados y ninguneadas, permite su impunidad e invisibiliza el dolor, la muerte y el desprecio por los derechos humanos fundamentales.

Para CGT, poner en el orden del d铆a de la agenda 鈥減ol铆tica鈥 de las Instituciones, el 鈥渃rimen y el genocidio鈥 que ha supuesto y supone el producir y distribuir mercanc铆as con elementos da帽inos para millones de personas, es un paso imprescindible para que Empresarios e Instituciones P煤blicas, sean IMPUTADOS y asuman sus responsabilidades civiles, penales y administrativas.

LA SALUD NO SE VENDE, SE DEFIENDE

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Fuente: Cgtvalencia.org